Cuando finalmente terminó el campamento Terry estaba molido, le dolía la espalda y todo lo que se llama cuerpo por dormir en ese suelo duro, frío y desconsiderado; al regresar a su casa sus padres le llaman para avisarle que vaya urgente al hospital, la abuelita Gwendolyn está peor, cuando Candy ve el cambio de su semblante no duda ni un segundo en acompañarlo. Le toma de la mano para infundirle seguridad mientras camina por el pasillo que lleva hasta la habitación, este le da un beso en el dorso agradeciendo su compañía

Te- ¿Se puede pasar?

RG- Sí hijo, pasa

Te- ¿Cómo se encuentra la abuela, papá?

RG- Muy débil, los médicos dicen que puede dejarnos en cualquier momento

Candy le presiona el agarre, haciéndole ver que no está solo, su padre le da una palmada en el brazo y le insta a que se acerque; a Gwendolyn le cuesta respirar por sí sola, tiene los ojos cerrados y su cabello canoso rodean el rostro, se inclina y le da un beso en la frente

GG- Mmmm ¿Quién eres?

Te- Soy yo abuela, Terry

GG- ¿Territo, en dónde estabas?

Te- Buscando a mi futura esposa

Por un segundo sintió que sus piernas flaqueaban y que se terminará cayendo de nalgas, no quiere terminar en el suelo después de haber escuchado semejante respuesta, Candy se queda de piedra mientras sigue la conversación de ellos, él no había querido soltar su mano en ningún momento

GG- ¿De verdad?

Te- Así es abuela

GG- ¿Y la encontraste?

Te- Sí, y está conmigo ahora... quiero que la conozcas

GG- Acércate hija

Te- Abuelita, ella es Candice Brither

GG- ¿Candice? Mmmm

Ca- Hola abuela, soy Candy

GG- Jumm ¿tú eres la hija de William, verdad?

Ca- Así es

GG- Es muy guapa coj coj muy guapa la verdad, Terryto tienes que cuidarla mucho

Te- Claro que sí abuela, no te preocupes que tú estarás ahí cuando nos casemos y nazcan nuestros hijos

GG- Ay mi niño, no hace falta que me mientas, me alegra saber que tienes a tu lado a una gran mujer

Candy le dio un beso en la frente, le dolía ver a la señora tan débil

Ca- No se preocupe abuela, cuidaré de él

Terry toma el libro que está en la mesita de noche y se sienta en la cama para leerle, a Gwendolyn siempre le encantaba que hiciera eso; Candy se sienta en una silla cerca de ellos y los observa en silencio. Luego aparecen Eleanor y Albert en la habitación, el rubio acaba de terminar su turno y quería saber cómo estaba la abuela, se sorprendió de ver ahí a su vecina, esta se levanta y va al pasillo para hablar un rato con él, es evidente que está muy cansado.

Ca- Hola extraño

JA- Hola pequeña ¿Cómo estás?

Ca- Bien, llegamos hace un par de horas del campamento

JA- Que bueno

Al recordar que en esa salida se había encontrado con Terry y que este no le había avisado, decidió reclamarle tal y como había pensado, cierra su puñito y le pega en el antebrazo, fue como un vago intento de querer hacer daño, el rubio casi ni se inmuta pero le sorprende el gesto

JA- Auch, me has mutilado

Ca- Hehehe eso es por no haberme avisado que tu hermano estaba otra vez en el país

JA- ¿Avisarte? Yo pensé que lo sabías, desconocía que no tuvieras comunicación con él

Ca- Bueno, casi no nos escribíamos... por poco y me provoca un infarto cuando se me acercó en el autobús

JA- Hahahaha me hubiese gustado verlo

Ca- Pues de haber sido así, te estarías lamentando horrores, porque no encontrarías nunca una mejor sustituta tuya para los scout y habría hecho rodar tu cabeza

JA- Ohh... perdone usted, a la próxima tendré en cuenta tachar de la lista "Sorpresas Terrytaquicárdicas" inesperadas

Ca- Hahahaha más te vale... aunque ya me di gusto explotandolo todos los días , lo puse a participar en todooo

JA- ¡Qué pena habermelo perdido!

Ca- Por cierto, te ves muy cansado ¿No sería mejor que fueras a casa y durmieras un par de horas?

JA- Te lo agradezco pequeña, pero prefiero quedarme un poco más...

Terry después de constatar que la abuela se había quedado dormida con su lectura, se da cuenta que Candy no estaba en la habitación, se asoma a la puerta y la ve hablando con su hermano en el pasillo, se acerca hasta donde ellos y la rodea con su brazo de manera posesiva, sino había cedido con los renacuajos en el campamento, mucho menos lo haría con su hermano, es celoso y ningún hombre puede ver a su chica

JA- Además, estás muy bien acompañada... mi hermano te necesita más, míralo nada más, lo traes hecho un estropicio

Te- Hehehe simplemente no entiendo cómo le hacéis para controlar a tantos monstruos, son realmente agotadores

JA- De seguro es más fácil de lidiar con ellos que contigo

Ca- Hahahaha ahí sí que le has dado Albert

Te- ¡Oye tú! ¿De qué te quejas?

JA- Anda, vete a casa a descansar, yo me quedaré con la abuela para hacerle compañía

Te- ¿Estás seguro? Tú también estás agotado Albert

JA- Sí, no te preocupes hermanito... cualquier cosa te aviso

Te- Gracias

Ca- Albert, cualquier cosa que necesites no dudes en decírmelo

JA- Muchas gracias Candy

Los hermanos se despiden con un abrazo y luego pasan a decirle adiós a sus padres. La rubia no quiere dejar solos a Terry, quiérase o no, ver el estado de la abuela lo perturba... le ayuda a calentar la lasaña que su madre dejó en el congelador, le habla de tonterías para que piense en otra cosa. Después de lavar los platos suben a la habitación de él, pone música y se recuesta sobre su cama mientras la rubia toma un libro de la estantería, quiere ser ella quien le lee ahora.

Terry no deja de observar el perfil de la joven mientras desliza su mirada por las letras y habla en voz alta, pasa la punta de sus dedos sobre su brazo... entonces intuye que se está haciendo la indiferente, que la confesión que escuchó decirle a su abuela sobre que es la mujer de su vida lo había hecho solo para que se sienta tranquila; decide entonces reafirmar sus palabras y le quita el libro de las manos, Candy lo mira sorprendida

Ca- ¿Qué sucede?

Te- Candy... me da la impresión que hay algo que rebota contra las paredes de tu cerebro desde hace ratos pero no te atreves a decirme nada

Ca- ¿¡Yooo!? Hehehe No sé de qué hablas...

Te- Que sepas que lo que le dije a la abuela lo pienso de verdad

Tira de su mano y se ponen de pie, con el dorso de sus dedos acaricia la piel de sus brazos, haciendo que se estremezca... posa sus labios sobre los de ella, quiere robarle el alma, hacerla suya... hacerle subir al cielo y mostrarle la dicha de saberse la elegida

Te- Te amo Candy... - ggrrmmm te amo y te deseo, pareces un dulce ángel miedoso...

Ca-Te...Terry –Siento como un fuego se enciende desde mi centro, sus caricias me enloquecen y sus besos me desbordan... siento que estoy frente a un abismo que tira de mi... quiero entregarme a tus labios y gestos, sentirte llenando un vacío que no sabía que existía hasta que apareciste tú

A las caricias lentas le siguen las prendas, que poco a poco terminaron en suelo... los besos van recorriendo cada centímetro de su piel, que se estremece con el roce, él está hambriento de su cuerpo... sensaciones que nunca había experimentado revoloteaban por todo su ser, como reviviendo al toque de sus manos. La envuelve con sus brazos y la besa hasta robarle el aliento... se estremece al contacto con su piel y el morbo se extiende por cada terminación nerviosa, ansiosos por sentirse por primera vez.

Candy se aferra a su abrazo mientras la deposita sobre su cama... se embriaga con su olor y derrite con su calor, por un momento se detiene consciente de lo que está a punto de hacer... teme no ser merecedor de llevarse la primera vez de ella, pero sus ojos le dicen que se está entregando en cuerpo y alma, que lo desea tanto como él. Las delicadas palmas de la rubia se aferran a su espalda con fuerza a la vez que pierde la cordura y la desesperación es reinante. Mientras la besa Terry rompe la barrera de la duda y la termina haciendo suya finalmente.

Disfrutan de sus sensaciones intensas, el cielo parece infinito entre las piernas de ella. Sus corazones danzan al unísono amenazando con romper las costillas y salir del pecho... el fuego los consume por completo, haciéndoles perder la noción del tiempo... un escalofrío siniestro desconocido sacude su centro, sus muslos tiembla cuando siente estallar como un Big Bag desde sus entrañas, clava su uñas y dientes para fundirse con él... Terry siente la humedad de su clímax rodear su sexo... lujurioso intensifica sus embestidas para hacerle revivir ese fuego un par de veces más... hasta que se siente satisfecho de haber bebido de ella toda su primera vez... la rodea completamente con sus brazos y pecho para llenar el vacío que existía en su interior porque ella no estaba... sucumbe a sus sexo llenándose de sus besos, su humedad y esencia... desde ahora, entre sus brazos y piernas está su lugar.

Ambos tienen el mejor de los sueños, el placer que experimentar al descansar uno cerca del otro es indescriptible... las horas pasan y Terry no deshace el amarre que los une de pies a cabeza, siguen siendo uno... hasta que molesto chillido estridente del teléfono rompe la quietud de sus corazones, de mala gana el castaño se separa no sin antes esparcir un par de besos en el rostro de su amada... ella empieza a despertarse también al oír el ruido y porque ya no está presa por el cuerpo de él

Te- ¿Diga?

JA- Hola Terry... imagino que estarías durmiendo, perdona que te llame

Te- No es nada hermano, dime ¿Qué pasa?

JA- Terry... la... este ¿Cómo te lo digo?... mmm la abuela

Te- ¿Qué le pasa a la abuela?

JA- Acaba de fallecer...

El silencio se hizo por unos minutos, el peso de la noticia estremece a los hermanos; Candy al escuchar la pregunta que hizo sobre Gwendolyn la alertó, por lo que se sentó sobre el colchón y se acercó por la espalda para abrazarlo, no escuchaba ruido alguno pero él se temblaba ligeramente

Ca- Terry... Terry ¿Estás bien?

Te- Ahora mismo salgo para el hospital

Cortó la llamada sin más preámbulo y se levanta rápido, pero al dar el segundo paso siente marearse... Candy sabe que no es por estar medio dormido, le han dicho algo que lo está destruyendo. Se levanta tras él y lo abraza, no tiene palabras que puedan calmarlo, por lo que le ofrece lo que sabe necesita, un hombro, apoyo con quien desahogarse. El castaño se entrega a sus brazos y suelta las lágrimas sin miramiento por el dolor de haber perdido a su abuela.

Ca- Mi amor... estoy contigo... no te dejaré, siempre me tendrás a tu lado

Te- g-gracias mi amor

Candy le da un par de besos para reconfortarlo, luego le invita a ponerse ropa para ir al hospital... ella conduce mientras él parece sumido en un mutismo de dolor.

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Mientras tanto Susana se encontraba en su apartamento hablando por teléfono con Mirthel, la tía de Grandchester, la saludo y le comenta que tiene cierta urgencia por hablar con él... aunque hayan pasado tantos meses, es imperioso que conozca un pequeño detalle de su vida; por eso necesita saber dónde se encuentra Terry.

MG- ay hija, sé que no te va a gustar lo que vas oír pero... lamento decirte que él no está en el país

Su- Yo sé que él no esté en Londres, pero quiero saber ¿En dónde está?, necesito hablar con él urgentemente Mirthel

MG- Sí hija lo sé, verás está en Chicago con sus padres, se fue porque la abuela no está bien de salud, creo que piensa cambiar de Universidad para estar cerca de ella y de su novia

Su- ¿Su novia?

MG- Sí, Candy, una novia de hace varios años, no sé cuáles son sus planes, pero te puedo decir que está muy ilusionado con ella, es una buena chica

Su- O sea que se fue con otra mujer - me puedes decir ¿En qué parte se encuentra? necesito verlo, iré a visitarlo

MG- No estoy segura si es buena idea que lo vayas a buscar sin avisarle, desde que llamó para decir que había llegado con bien y que estaba con ella, no ha vuelto a comunicarse

Su- Sí, pero debes de saber ¿¡En dónde se encuentra no!? ¿Dónde viven sus padres?

MG- Sí lo sé, porque Candy me llamo hacen un rato, ella se preocupa por él y sabe que nosotros también, pero como comprenderás no te puedo dar la dirección donde vive mi hermano así como si nada

Su- Por favor, si no puedes darme la dirección al menos un número con el cual me pueda comunicar con Terry… Te aseguro que no voy hacer ni una locura ni imprudencia

MG- No sé si es buena idea, pero puedo preguntárselo la próxima vez que llame

Su- Maldita sea ¡Esta vieja no quiere soltar prenda! Necesito saber urgente dónde está él... sino deberé utilizar otro medio - Está bien, esperaré a ver qué te dice él, por favor no dudes en llamarme inmediatamente

MG- Bueno querida, no te preocupes que "inmediatamente" te diré lo que me responda mi hijo

Su- Gracias Mirthel, gracias por todo

MG- No es nada, buenas noches

Su- Buenas noches, bye

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Inmediatamente Susana llama a su amiga Jennifer para que le ayude a conseguir información con los amigos y compañeros de Terry; dónde es que viven sus padres en Chicago lo más pronto posible; estaba tan concentrada en su plan que no se dio cuenta que los esposos Hughes Grandchester viajaron repentinamente sin decir nada a nadie. Mientras tanto Susana hace un descubrimiento interesante, estaba poniendo cara y nombre a la noviecita americana del castaño, la famosa rubia de ojos aceitunados "Candice Angese Brither" por medio de las publicaciones en conjunto que hacían en sus perfiles de Facebook y con una foto donde salen ambos y que había hurtado de una pizarra de corcho la primera noche que estuvo en su piso.

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Mientras los restos de Gwendolyn Grandchester recibían sepultura, sus hijos y nietos observan descender el féretro en la fosa; en ningún momento Candy se alejó de su novio. Compartió como una más de la familia de él, por eso no era de extrañar que cuando sus tíos Lambert y Mirthel regresaban nuevamente a Reino Unido, ella condujera el coche mientras Terry recibía las atenciones de ellos, lo extrañaban mucho pero entendía que aunque ya hubiese iniciado los trámites para hacer su residencia en Chicago con intención de estar cerca de la abuela, esos planes no cambiarían pues se le ve muy enamorado y unido a la señorita Brither.