Al llegar a la camioneta no podía salir del asombro de haberme enfrentado a su ex. Ella era preciosa más de lo que yo alguna vez sería, ella era la mujer de la que Darien se había enamorado y entendía perfectamente el por qué. Figura espectacular y manipuladora.
-Amor, lamento tanto ese altercado allá- me dijo mirándome a los ojos- lamento que hallas tenido que escuchar toda esa sarta de tonteras –
-Tranquilo Darien-
-Hermosa, por qué me pedías perdón en el supermercado por no haber comido? El que te tiene que pedir perdón soy yo por no haber estado más pendiente de ti y ser tan mal novio que no te ayudaba en nada, no sabes lo inútil y molesto que me siento por haberte tratado así- Luego como balde de agua fría recordé que casi le confesaba a Darien que yo lo había atropellado
-Amor, calla- le dije – te amo y eso es lo único que importa ahora-
Cuando todos entramos por fin al auto Rei me dio una botella con agua y una pastilla. Luego colocó una cajita con pastillas en mi otra mano y me dijo – bebela-
-ok – respondí entendiendo lo que era
Todos comimos panqueques en un restaurante muy agradable, Darien se comportó de maravilla con mis hermanos, tal y como siempre supe que lo haría. Al terminar de desayunar volvimos a la mansión de los Chiba y anuncié que debíamos irnos ya que Darien debía estudiar. Luego de pucheros y besos nos despedimos por fin llendo a casa.
Al llegar encontré a Haruka en su auto, salió de éste y me abrazó – ¿Cómo sigues bella? ¿Cómo están todos?- me preguntó preocupado
-Pues estamos bien Haru, pasa por favor- le dije mientras abría
-Te estuve esperando desde temprano, fui donde eres secretaria pero en informes me dijeron que ya hace varios días que no has ido y luego tu jefe me dijo que no trabajabas allí… ¿qué pasó bella?- dijo mientras se sentaba en la sala y mis hermanos subían con Molly al segundo piso
-Haru, creo que cosas buenas-
-Cuéntame-
-Pues llegué a un acuerdo con la hermana de la persona que atropellé y todo va a salir bien Haru-
-Sere, ¿en qué estás metida?-
-Todo está bien Haruka-
-Serena, me han ofrecido un puesto de gerente en la ciudad vecina, ven conmigo como mi novia y te juro que nada te faltará ni a ti ni a tus hermanos. Yo me encargaré de ustedes y de los hijos que tengamos, sabes que puedo pagar los colegio y una niñera para ellos. Serena Tsukino, te prometo no reclamarte por ellos y hacer todo para que sean felices. Solo acepta ir conmigo como mi novia-
Estaba en shock, Haruka, mi amigo de toda la vida, me proponía esto y yo ya estaba prácticamente comprometida con Darien. Aunque debía admitir que si las circunstancias fueran otras y los Chiba no hubieran aparecido en mi vida hubiera tenido que aceptar esta oferta para alimentar a mis hermanos y darles una mejor vida.
-Haru, hay Haru – dije negando
Haruka me tomó la cara entre sus manos y me besó con pasión. Yo estaba sorprendida cuando sentí sus manos en mi cintura. Con mis manos intenté apartarlo usando mucha fuerza empujando sus hombros pero él era más fuerte que yo. Seguí empujándolo para que se alejara de mí cuando sentí sus manos rompiendo mi blusa.. En ese momento le mordí el labio con rabia y me soltó.
-Lo siento Sere, yo no sé qué pasó, lo lamento, pero estoy enamorado de ti desde siempre…. No llores porfavor bella, me rompes el corazón- dijo intentando calmarme y arreglar mi blusa mientras yo solo lloraba por lo que me había hecho, no podía creer que Haru me hubiese intentado tomar por la fuerza. Si no lo mordía esto no hubiera parado y encima con mis hermanitos en el segundo piso.
-Esa no es excusa para lo que acabas de hacerme, ¿por qué me besaste así?- dije indignada intentando cubrirme
-Sere, bella no era mi intención pero ahora comprendo que no te tendré- dijo suspirando – cuídate mucho bella, pero si cambias de opinión….mi oferta sigue en pie-
-Vete Haruka, quiero estar sola- dije llorando
Me sentía usada, mal. Yo no quería haberlo besado, pero me obligaron. Subí y me puse un polo. Tocaron la puerta a los pocos minutos.
-Hola amor- dijo Darien sorprendiéndome - ¿Qué pasó? ¿Por qué lloras hermosa?
-Amor….- dije lanzándome a sus brazos y besándolo para olvidarme de lo ocurrido con Haruka
-Hermosa, todo va a salir bien. Vine a estudiar aquí porque en casa no puedo concentrarme así que tendrás que aguantarme toda la tarde, pero la parte positiva es que traje comida china. Pero te advierto que cuando estudio me gusta el silencio- dijo mientras me besaba los ojos sin yo haberme apartado de su abrazo
-Hay un patio con jardín, le diré a los niños que te dejen estudiar tranquilo amor- le dije besándolo
-Bueno, vamos a la sala-me dijo con una sonrisa que me hizo olvidar cualquier cosa negativa - ¿Por qué llorabas?-
-Porque…- no sabía qué decirle
Él me miró buscando explicación que yo no tenía el valor de dar
-Amor- dijo – si no eres sincera conmigo….- no concluyó su frase ya que decidí confesarle lo ocurrido con Haru
-Lo voy a degollar!- gritó furioso - ¡cómo se atreve a besarte cuando tú no lo quieres!-
-Amor, porfavor, mis hermanos están arriba-
-Serena, te mudas conmigo- dijo
- ¿Cómo?-
-Eres mi mujer Serena- dijo haciéndome sonrojar- nos vamos al departamento que tengo cerca a la clínica….todos, los cinco- me abrazó con mucha fuerza
-Darien, cómo vamos a hacer, yo tengo que trabajar, ambos sabemos que salgo temprano y no podemos depender de Juvi, tu nana-
-Entonces ¿eso es un si?-
-Darien, no quiero que pienses que quiero tu dinero, yo trabajo-
-Lo sè, y como por el momento yo debo estudiar contrataré una niñera y me quedaré con los niños estudiando en casa hasta que empiecen el colegio amor. Tranquila hermosa-
-Te amo Darien Chiba- le dije besándolo
-Te adoro amor- me respondió
Espero lo hallan disfrutado
Yalit
