Se encuentra en el comedor del hospital dándole vueltas al vaso entre sus manos mientras espera a que aparezca la joven Queralt, después de haber analizado los encuentros pasados, se siente en la obligación moral de hablar muy seriamente con ella. Echa un vistazo a su reloj de pulsera y ve que faltan tres cuartos para las doce, entonces su mente divaga en el último acercamiento entre esas mujeres.

Había ido con Martín y Queralt a desayunar, Candy le trato muy distante y profesional, como cabría esperar después del último encontronazo entre ambos. Su compañera de trabajo se quejó porque no le había servido bien el día anterior:

QP- Yo quiero mi torrada de pimiento escalibado con queso de cabra... pero esta vez no te olvides de ponerle ajo, que la última vez no llevaba

Ca- Entendido... pierda cuidado... muy bien, enseguida les traigo la bebida

Te- Gracias

Candy hace un leve asentimiento de cabeza y se retira, cuando escucha la voz de esa mujer... por lo visto rezongando

QU- Todavía no entiendo ¿Por qué siempre terminamos en este lugar? Hay más bares donde podemos almorzar y mejores cosas

La indignación se instaló en las fibras de Candy... suficiente tenía con hacer que no es consciente del desprecio que tiene Queralt para con ella, como para tolerar que ofenda su local, además, le agradecería un montón si se lleva a Terry consigo, sus miradas la ponen nerviosa, su silencio la destroza y sus "GRACIAS" los siente como si lo dijera por otra razón.

Te- Si no te sientes a gusto en este lugar eres muy libre de irte Queralt, nadie te detiene

QU- Pero...

La mujer se queda boquiabierta con lo que le dice Terry, Martín mira el periódico como si él no estuviese ahí presenciando todo

QU- ... Pero es que ¿Acaso no te importa mi opinión? A lo mejor puede que conozca otro lugar que te guste más

Te- Esto no es una cita como para intentar complacer nada de nadie Queralt, si venimos a esta cafetería es porque está a dos pasos de hospital. Pero como te repito, eres muy libre de ir donde te dé la gana, yo me quedo aquí

El castaño toma la copa de vino que le ha llevado la camarera y le da un sorbo, cruza sus piernas y empieza a hojear una revista mientras esperan la comida; Queralt por su parte está que trina, mira a los dos caballeros quienes parecen no importarle en nada ella o lo que opine.

Terry mira de reojo en dirección a la barra, sabe que si Candy escuchó el comentario de su compañera muy quieta no se va a quedar, además está ese olor del ajo que inundó todo el local. Cuando los platos están listos es la pelirroja quien los lleva hasta la mesa, deseando poder disimular su sonrisa de maldad; el castaño la vio y levanta una ceja preguntándose

Te- ¿Qué habrá hecho esta mujer? Conozco esa sonrisa suya

Ca- Muy bien, aquí tienen... un bocadillo de tortilla de calabacín para el doctor Martín, torrada de queso de cabra con pimiento escalibado sin olvidar el ajo para la doctora Pujol y un torrada con escalibada y anchoas para Te... Grandchester... que les aproveche

Te- Gracias

Candy los deja para que disfruten su pedido, camina despacio fingiendo recoger el plato de otra mesa cuando Queralt se lleva un trozo a la boca

QP- ¡Bluachj cuagg cuagg! Esto está asqueroso, sabe demasiado a ajo

Te- ¿De qué te quejas? Si fuiste muy insistente con que pusiera ajo, ella te ha complacido, ahora te lo comes

Muy poco pudo disimular su disgusto por la forma en como le contestó Terry, porque esa mujer se atreviera a tomarle el pelo de esa manera, su repudio hacia Candy no hizo más que aumentar.

Después de llevar diez minutos esperando y con la paciencia rozando el límite, Terry ve finalmente aparecer a Queralt en la cafetería del hospital. Ella está más que contenta porque él la haya citado en ese lugar

QU- Hola, perdona la tardanza Terry, dime ¿Para qué querías verme aquí?

Te- Toma asiento por favor... quiero preguntarte algo importante... y te rogaría que fueses honesta conmigo

QU- Vale... tú dirás ¿Qué quieres saber?

Te- dime una cosa Queralt... ¿Has discutido con Candy?

Ante la pregunta tan directa de él se siente un poco cortada, no sabe muy bien qué decir

QU- ¿¡Qué!? ¿Por qué lo dices? ¿Te ha dicho algo ella?

Te- No, Candy es muy orgullosa como para acudir a mí solo para decirme que hay una disputa entre ustedes... pero no soy ciego y me he dado cuenta cuán cruel o despectiva eres con ella o la cafetería donde trabaja, entonces dime ¿Qué ha pasado entre tú y Candy?

Molesta por la forma tan dura que la mira, sus palabras frías, decide que ella también se merece una explicación

QU- ¿Qué hay entre tú y esa mujer, Terry? ¿Por qué de repente te interesa? Siempre estás pendiente de lo que hace o deja de hacer

Te- Lo que hay o no entre Candy y mi persona, no es de tu incumbencia Queralt

QU- ¿Perdona? Llevo todo este tiempo queriendo hacerte ver que me gustas, que estoy aquí para ti y de repente aparece esa mujer y solo tienes ojos para ella ¿Qué pasa conmigo entonces?

El castaño frunce el ceño, no le apetece en lo más mínimo que quiera manipular sus sentimientos o situación entre ellos, más, después de lo vivido con Susana, no le apetece volver a tener una mujer así en su vida

Te- De pasar, no va a pasar nada nunca entre tú y yo, ¡Jamás te di a entender que pudiese tener interés alguno en ti! ¿Quién te crees para exigirme? Si te pedí que nos viéramos hoy era para decirte que dejes en paz a Candy, si tanto te molesta o disgusta esa cafetería eres muy libre de ir donde te de la regalada gana, no quiero volver a presenciar otra escenita como la del otro día

QU- ¿Me estás echando la bronca por culpa de esa gilipollas? ¿Por qué tanto interés en que nada perturbe a la pobre inocente Angese? ¡¿Qué tienes con ella?!

Te- No tengo porque darte una explicación, entiende que "Tú y Yo" no somos nada

QU- ¡Me lo merezco Terry! Merezco saber quién es ella para que la defiendas tanto ¿La conoces de otro lado?

La insistencia de esa mujer había acabado con su paciencia, y aunque intentara controlar su Gremlin interno por las personas que están cerca de ellos, sus ojos no disimulan en los más mínimo su odio y desprecio

Te- Que te baste con saber que ella es muy especial y si le haces o dices algo que la dañe u ofenda es como si me lo hicieras a mí, así que evítame el gusta de humillarte la próxima vez que me entere que intentes agraviar a Candy

Sin añadir más, con rudeza empuja la silla donde se encuentra sentado y se levanta para alejarse de esa mujer y buscar cómo apaciguar su mal humor

QU- Pe... pero Terry... ¡Terry!

Intentó detenerlo, pero el castaño estaba muy furioso como para entrar en razón o algo similar con esa mujer, Queralt farfulla molesta y varias personas se le quedan viendo por el numerito que acaba de hacer

QU- Maldita infeliz... con esa carita de niña buena que no rompe ni un plato... aaahhhsss ¡Te Odio Candice Angese! ¡Maldita sea a hora en que el doctor Martín llevó a Terry a ese local!... Ojalá y se le caiga esa máscara de mosquita muerta para que se dé cuenta que no vale nada

La joven da un manotazo por el disgusto, como si con eso pudiese conseguir alguna idea para dejar en mal a la pelirroja, aunque recuerda la amenaza que le hizo, por si intentaba humillarla nuevamente.

El día está gris y llueve con insistencia, había ido esa tarde junto a Owen a la cafetería Renacer, aunque sabía que ella no estaría ahí. Su amigo habla incesantemente de cosas que no le interesan y hacen reír a Patricia, de presto aparece Candy toda empapada; Terry la observa silenciosamente mientras ella le dice a su amiga que alguien más está por llegar; la pelirroja se seca los cabellos con un pañuelo y se quita el abrigo, sus ropas están un poco mojadas y se le pega como una segunda piel.

Owen ha dejado su cháchara y observa detenidamente a su amigo... incluso le parece ver que una vena palpita fuerte en su frente cuando un hombre delgado, alto y moreno, con el típico acento dominicano habla con la pelirroja sobre cables, tensiones, cruces y cortocircuito

Ca- Entonces ¿Tendremos que cerrar?

PA- Puedo trabajar toda la noche para que esté listo por la mañana y así no pierdas dinero mi amol

Ca- ¿Estás seguro?

PA- Claro que sí mamy, volveré cuando se termine el turno, mientras tanto iré a comprar las cosas que voy a necesital

Ca- Vale, nos vemos al cierre, muchas gracias Pablo

PA- No tienes porque darlas mi amol

Cuando Terry vio que se despedía con dos besos y un abrazo, no puedo evitar bufar del disgusto, Owen lo observa y no puede disimular su sonrisa burlona.

OW- ¿Este tío está celoso? Hahahaha parece que hace un berrinche como si fuese un niño

Una voz ronca cargada de rabia se dirige a él

Te- Vámonos, aún tenemos que trabajar

Y con ese mal humor abandonaron el local, y aunque buscó algo que lo cambiara, nada surtía efecto, si no era el de estamparle un par de puñetazos en la cara de ese tipejo que le había estado sonriendo muy fresco a Candy, demasiadas muestras de afecto frente de él.

Cuando finalmente Terry termina su turno es casi media noche y se encuentra con ella al querer cruzar la esquina, ambos se sorprenden al reconocerse.

Te- Hola

Ca- Buenas noches

Le saludó fríamente, tan fría como esa noche y no puede evitar sentir una opresión en su pecho, sigue inmóvil frente de ella sin dejarle dar un paso en ninguna dirección, Candy se estremece por la ráfaga de aire que los envolvió en ese instante y no pudo dejar de pensar:

Ca- Seguro ese es el efecto "Glacial Grandchester" parece molesto, más, cuando frunce el ceño de esa manera... pero no entiendo la razón de su disgusto, ¡Ash! Estoy yo para pensar en eso con el dolor de cabeza que tengo

Te- ¿Qué haces sola y tan tarde? ¿No deberías de estar cuidando de tu hija?

Ca- ¿Mi hija? ¿De qué hablas? ¿Cuándo tuve una hija y no me había dado cuenta?

Ahora es el turno de ella en fruncir el ceño confundida por la pregunta, cruza las solapas de su abrigo para poder conservar el calor y entrelaza sus brazos esperando que él se digne en explicarse mejor, se siente tan cansada que pocas ganas tiene de discutir.

Te- La niña, ¿Elly? Hace mucho que no la veo contigo... imagino que ese tal Pablo es su padre

Ca- Hahahaha

Te- ¿Por qué te ríes?

Ca- Hahahaha... hace mucho que conozco tu mordaz sarcasmo, tus celos y tu alocada imaginación... hahaha, pero mira que pensar que Pablo es el padre de la Elly es destronchante

Terry levanta una ceja ¿Algo?, ¿Poco?, ¡Bastante confundido!... entonces cae en cuenta que él simplemente ha dado por sentado que entre ellos hay algo porque sencillamente le dio a gana; suelta un suspiro al reprocharse a sí mismo "Cuán torpe es"

Ca- Hahahaha, Pablo es el electricista que contraté cuando hice la obra en el local, por lo tanto, su servicio aún está en garantía, además... él sabe muy bien lo que ha montado, no sería lógico llamar a otro electricista

Te- ¿Entonces quién es el padre de Elly?

Ca- Hahahaha, dime una cosa ¿De dónde sacaste la idea que es mi hija?

Te- Jumm...

Avergonzado, dirige su mirada a otro lado, por mucho que le agrade ver cómo ella disfruta de sus meteduras de pata ¡Jamás le admitirá los torturadores pensamientos que le brinda su alocada imaginación!

Ca- Ahhsss... estoy tan cansada, pero me has hecho la noche con la película que te has montado... hasta luego Terry

El castaño la sujeta del brazo, no puede dejarla ir así... con la luz de la farola observa ese rostro pálido que se sorprende por su forma de actuar

Te- No deberías irte sola... puede ser peligroso

Ca- No te preocupes, vivo cerca, no me pasará nada

Te- Candy...

Ca- ¿Quéeee?

Te- Perdóname - me destroza tenerte tan cerca y no poder si quiera abrazarte

Ca- ¿Cómo?

La pelirroja abre sus ojos completamente, no entiende de qué va todo esto... siente que un calor la invade desde el agarre de su mano sobre su brazo, traspasa la tela y penetra hasta sus entrañas

Te- Sé que este no es el mejor lugar... pero no puedo permitir que siga pasando más tiempo... cada vez que veo como un hombre se te acerca no puedo evitar torturarme pensando si uno de ellos es quién ha hecho que me hayas olvidado... me revienta pensar que otra disfruta de tu compañía, tu sonrisa, tu vitalidad y tu cariño... mis celos me consumen cada día que paso lejos de ti...

Ca- Terry...

Susurra, más él siguió hablando

Te- ... pero sé que soy la persona menos indicada para reprocharte nada, ni mucho menos venir ahora a estropear tu felicidad, la estabilidad que has conseguido porque te alejaste de mí... me comporté como un verdadero estúpido cuando te pregunté por Pol, pero más imbécil fui al no haber creído en ti cuando me dijiste que no conocías a Susana

Ca- Para... no sigas - ¿Por qué me dices esto ahora?

Candy tiembla, el remolino de emociones que se despertaron después de tantos años que habían sido sometidos al olvido la estremecen; siente que sus muros o fachadas de súper fortaleza se desmoronan dejando en evidencia cuán débil es. Terry ahora la sujeta de sus brazos acercándola más a él

Te- No puedo... es algo que te tengo que decir o voy a reventar por dentro... perdóname, porque te he fallado, y en mi estupidez te hice más daño del que imaginé; pensé que serías la menos afectada cuando fue todo lo contrario y el único culpable de tu dolor, de las lágrimas que derramaste y de tu soledad fui yo... no sabes cuánto lo siento, y no podré seguir si no obtengo tu perdón... perdóname Candy, por todo lo que has sufrido por mi culpa

Ella traga grueso, cree ver estrellitas ante semejante confesión, intenta separarse, pero él no le deja

Te- Perdóname por no haberte dado tu lugar, no haberte defendido, ni confiado en ti y darte una oportunidad para que me dijeses lo que te había pasado... ¡Soy un estúpido! Un reverendo idiota cuando no estás a mi lado, un imbécil de primera desde que tú te has ido

Ca- Terry...

Te- Y ya no quiero seguir así... no quiero seguir sintiéndome miserable, porque te amo; a pesar de todo este tiempo te sigo amando y no me importa si ahora incluso prefieres a las mujeres, lo que siento por ti es tan inmenso que supera cualquier razón o cordura... y la única verdad es que siempre te voy a amar...

Candy quiere decir algo, pero aún está aturdida por su diarrea verbal, sus piernas le tiemblan y si no es porque él la tiene sujeta, ya se habría caído de rodillas; con manos trémulas se sujeta de la cazadora negra, al ver Terry su reacción, su preocupación va en aumento

Te- ¡Candy! ¿Te sientes bien?

Ca- Yo... yo, no puedo más

La pelirroja hunde su rostro en el pecho de él, sintiendo que todo a su derredor gira velozmente; Terry la abraza y recibe todo el peso de su cuerpo desvanecido, preocupado la llama, pero ella no responde, es entonces que al tocarle el rostro descubre que arde en fiebre... la levanta en brazos y la lleva a su casa.

Te- De seguro a enfermado por haberse empapado por la lluvia esta tarde... se sentía mal y yo no hice más que estorbarle

Se reprochaba a sí mismo el castaño a la vez que depositaba a la mujer en su cama, con destreza la despoja de sus ropas y le coloca una camiseta suya, luego la arropa con las mantas; como defecto de formación, cuida de Candy mientras que ella está delirando por la fiebre... le pone un paño húmedo en la frente y lo cambia con regularidad, controla sus signos y limpia la capa de sudor en su cuello y brazos. Se sorprendió que nadie, ni hombre ni mujer, la hubiese llamado con insistencia en toda la noche