Un par de días después se encontraba en el aeropuerto del Prat esperando su vuelo que lo llevará a Oslo Gardermoen, Noruega. Luego un taxi los lleva hasta la entrada misma del Thon Hotel Opera en la calle Dronning Eufemias Gate. El enorme edificio de color marfil y enormes ventanales de cristal promete un servicio de cinco estrellas. Owen y Terry pasa a recepción y le entregan la llave de la habitación que le han asignado que es una al lado de la otra.

Después de darse una ducha y ponerse ropa más cómoda se dirige al salón de actos donde se realizarán las conferencias, mientras terminan de llegar todos los asistentes al evento se sirve una copa de vino y prueba los canapés de salón ahumado, queso y miel; se queda al lado de una mesa alta en espera que su amigo baje cuando se le acerca su jefe, el doctor Martín. Terry le saluda y comparten cuatro palabras hasta que casi se hago con su vino al ver aparecer a Owen llevando del brazo a ni más ni menos que

Te- ¡Candy!... ¿Pero qué hace esa mujer aquí?

OW- Hola, que bueno encontrarlos

Terry está que trina, Owen se ve muy feliz de poder tener consigo a la pelirroja; viste un sencillo vestido en color vino, de encajes ceñido a su cintura y una falda voluminosa, un prendedor plateado como único adorno en su melena. Ve como saluda a más de uno y se relaciona con facilidad. Cuando se llega la hora de dar por iniciado el evento todos entraron al salón, el castaño parecía estar muy concentrado en lo que dicen, pone todo su esfuerzo para ignorar que dos asientos más a su diestra está "Ella" ... pero no pudo evitar darse cuenta que se levanta de su lugar y tardar mucho en regresar. Impaciente gira su rostro hacia atrás para intentar localizarla y es entonces cuando la ve con él

Te- ¡Albert!... ¿Él también está aquí?

Si disgusto aumenta más porque se da cuenta que la pelirroja casi no puede disimular su entusiasmo de encontrarse con su hermano... celos, muchos celos porque no reaccionó de la misma manera cuando se reencontró con él. Martín y Owen podían sentir claramente como un aura tenebrosa rodea a Terry, siguen con sus ojos el lugar que lo tiene muy siniestro y descubren que Candy está junto a Albert. Sonríen para sus adentros sintiendo que el castaño de un momento a otro terminará haciendo una de sus burradas

Para asombro de sus conocidos permaneció estoico hasta el final de la conferencia, todos estaban contentos de volver a reencontrarse, el doctor Lenard, Martín, Albert, Candy, Astrid, y Owen; quisieron persuadir a Terry de que les acompañara en la cena, pero este negó cortésmente. En su habitación se tortura con sus peores pensamientos, pensando ¿Qué podrán estar hablando todos ellos en su ausencia?

Te- ¿Cómo es que Candy se relaciona con ellos?

Sus celos son superiores, detesta ver como ella sonríe abiertamente en compañía de su hermana o de otro caballero que no sea él. Al día siguiente la vio desayunando con una mujer que no supo reconocer ya que se encontraba de espaldas; cuando estaban en la charla de la mañana revisó el salón con su mirada para localizar a Candy, se sorprendió de no encontrarla en el salón

Dr.M- Terry, muchacho... qué bueno que te veo

Te- ¿Qué sucede doctor Martín?

Dr.M- Estoy organizando una fiesta privada para mañana, y me gustaría que nos acompañaras... serán solo los más íntimos, habrá un lindo final

Te- Mmmmm... la verdad es que no sé, no estoy muy seguro

Dr.M- Venga muchacho, anímate, te puedo asegurar que la pasarás bien

La sonrisa picarona de su jefe no le agradó en lo más mínimo. Por la tarde tampoco vio a Candy por ningún lado y eso lo tenía más que desconcertado. El sábado por la mañana la vio en una mesa desayunando con una mujer, con bandeja en mano se acerca dónde está ella, al reconocerlo le sonríe

Ca- Bueno días

Te- Buenos días Candy

JA- ¡Ya estoy aquí! Hola...

Todos se giran para ver al rubio que saludaba tan jovial y que de presto se había cayado al reconocer a su hermano

Ca- ¿Te sientas con nosotros Terry?

Te- Muchas gracias por la invitación Candy, pero no... hasta luego

Para nadie pasa desapercibido el mal humor del castaño, lo vieron alejarse y soltaron un suspiro pesado como quien dice "Típico de Terry". El resto del día el castaño prefirió rodearse de perfectos desconocidos. A la noche, cuando regresa a su habitación se encuentra una nota del doctor Martín que le dice el número de habitación donde será la fiesta. Con poca gana se ducha y se pone un traje para la ocasión, sube por el ascensor hasta la última planta, empieza a buscar la puerta con las siglas "S 1012" cuando llega al final del pasillo escucha unos pasos acercarse, es entonces que aprecia la figura de una dama con un imponente vestido negro, escote profundo y falda holgada; su andar es sensual, esa mirada le dice "Mira lo buena que estoy"

Te- Hola... ¿Vienes a la cena?... eso quiere decir que la fiesta promete ser muy divertida... te aseguro que nunca has asistido a una como esta, con Martín nunca se sabe por dónde le va a dar... pero, aunque me duela, admito que es genial

Terry no sabe qué palabras pronunciar, se ve arrolladoramente sensual, está cardiaco y casi no puede levantar sus ojos de sus pechos; entonces viene a su mente las palabras que una vez ella le dijo

- Simplemente que no soy la misma... no tienes ni idea, si lo hago con cinco o me meto con cero, si utilizo juguetitos soy yo la del juego...

Cuando está a punto de hablar, la puerta se abre dejando ver a un señor grueso y canoso sonriendo muy campechano

Dr.M- ¡Hala! Si estás aquí, pensé que era...

Ca- Buenas noches doctor Martín

Dr.M- Hola Angese, Terry...

Te- Martín

Susurro suavemente al hombre que estaba bajo el umbral, de presto escuchó una voz familiar... muy familiar... demasiado para su gusto... detrás del señor aparece un rubio con la camisa blanca de vestir desabrochada mientras revisa algo en su muñeca

JA- ¿Quién es Martín?

Su mirada se encuentra de lleno con la de su hermano; el disgusto de Terry va en aumento, en su mente hacen eco las palabras que escuchó de Candy decirle a su jefe

-Doctor Martín esa es una propuesta muy indecente hehehe ¿Qué pensarán en su trabajo si se enteran que me está proponiendo esto?

- Hahahaha yo solo espero que me digas que sí, la pasaremos muy bien en el congreso, como la última vez

Entonces el último que faltaba se acerca a la pareja que aún no termina de entrar en la habitación

OW- Buenaaass... otras tío, que bueno que hayas venido... Angese me ha dicho que Martín se monta una fiesta capaz de hacerte olvidar hasta la conciencia

Te- Juummm

Ca- Entonces ¿Te animas a pasar? Prometo tratarte bien

Le dedica un sonrisa perversa y da un par de pasos para entrar... a Terry casi le termina la quijada en el suelo y sus ojos amenazan con salirse de su lugar, ese vestido deja la espalda al descubierto por completo, con suerte y milagro hay tela donde inicia su trasero.

OW- Muy bien... que empiece la fiesta

Te- Alto ahí amigo

Terry lo sujeta del cuello de su chaqueta impidiendo que dé un paso más hacia la habitación, Candy se gira y con su sonrisa perversa le pregunta

Ca- ¿qué pasa Terry, nos tienes miedo? Mordemos, pero no somos carnívoros

Te- En absoluto... simplemente es que no vamos a estar en esta juerga

DR.M- ¿No? Pero ¿Por qué?

Te- Lo siento... recibí una invitación y solo vine para decirle que no puedo aceptar la suya... si nos disculpan... que lo pasen bien

Con una leve inclinación de su cabeza se despide y empieza a caminar llevándose consigo a Owen

OW- Eh... Eh... Espera Terry, yo no sé caminar de espaldas

Ante las quejas lo suelta y presiona el botón del ascensor

OW- ¿Se puede saber qué te pasa tío? Has rechazado una invitación de Martín ¡De Martín! Ese hombre no invita a cualquiera a sus juergas... y no solo la has rechazado ¡Me arrastras contigo, sepa Judas dónde!

Te- Créeme, las juergas de Martín no son tu tipo

OW- ¿Ya has estado en una antes?

Terry entorna sus ojos y lo mira con rabia... le apetece muy poco que su amigo participe una orgia donde está Candy... ni siquiera él se atreve, menos aun sabiendo que su hermano también está presente.

OW- Está bien, está bien... ya no te pregunto nada... pero más te vale que tu invitación sea muy buena, Michelin de cinco estrellas colega

Te- Suculento Owen, cenaremos en el restaurante del hotel

OW- ¿¡Qué!?

Su amigo casi no puede disimular su frustración. El ánimo de Terry es demasiado lúgubre y miserable, su mente recrea las escenas más lujuriosas con cada coctel de ginebra que se bebe; Owen intenta conversar con él, pero luego desiste y se concentra en una bella dama que se ha sentado a su lado en la barra. Faltando un cuarto para las dos de la madrugada se decide por irse a su habitación

Te- Nada gano con seguir aquí... el coscolino de mi amigo se ha marchado y nada pude hacer para evitar que Candy se encerrara con esos hombres

En el ascensor se lleva una mano al rostro para ocultar su desasosiego, al llegar frente a la puerta de su habitación escucha como las puertas del elevador se abren dejando salir a una pelirroja... observa que camina tambaleándose un poco y tararea alguna canción; la joven trastabilla al sentir como una mano grande tira de ella y choca de bruces con su pecho duro, el aroma de espino blanco, cuero y bergamota se cuela por sus sentidos.

Ca- ¡Ay! Auch... oohh... pero ¿Qué pasa? ¿Quién...?

Te- ¿Te lo has pasado bien con esos hombres?

Ca- Te... Terry

Te- Odio que otros hombres te vean, que disfruten de tu compañía, tus risas, tus besos y caricias

Desliza sus nudillos por su rostro, bajando por su cuello, sus pechos hasta sujetar su cintura posesivamente... su ser recuerdo la agradable sensación de su piel

Te- Mis celos me torturan cada día y las fuerzas se desvanecen... el único pensamiento coherente que domina este momento es las ganas de borrar de tu cuerpo los besos y caricias que has recibido de mano de esos asquerosos

La besa con furia, con ganas de robarle el aliento, le muerde su labio inferior logrando arrancarle un gemido de placer. Con su diestra le estruja su derrie, Candy se sujeta de su cuello sintiendo que el deseo le quema, levanta una pierna y rodea las caderas de él acercando su pelvis con lujuria. Terry termina de abrir su habitación y la arrastra al interior.

Introduce su mano bajo la falda acariciando la fina tela de la ropa interior, juguetea con su lengua mientras le arranca la braguita, sin darse cuenta ella ha soltado los botones que tienen sujeto el vestido en su cuello dejando al descubierto sus pechos... Terry se deleita acariciándolos y deja que ella baje la bragueta de su pantalón

Con premura Candy busca sacar su falo de entre la ropa, siente cuán grande es y como palpita en su pala, siente un estremecimiento familiar en su centro. Siente claramente como roza su vientre cuando la penetra, el castaño la eleva en volandas y se apoya en la pared para seguir con sus embestidas... se complace en hacerla gemir de placer, en corroborar que nadie más la ha tocado y que ella se derrite entre sus manos. Siente claramente cada uno de sus orgasmos mientras la empala contra el sofá, y mientras destierran las almohadas de la cama, por ser testigos silenciosos de tan ardiente entrega.

El reloj marca las cinco menos cuarto de la madrugada, la habitación está en silencio, tumbado boca bajo sobre la cama descansa un hombre de cabellos castaños, está completamente desnudo y ni una tela osa en perturbar la sensual vista. Terry se despierta sobresaltado por la calma reinante, se levanta de la cama y no busca taparse, hay algo que le asusta más

Te- ¿Candy?... ¿¡Candy, en dónde estás!?

La luz que se cuela debajo de la puerta que lleva al baño le intriga, empuja la puerta con cuidado

Te- ¿Candy?

Ca- ¿Eehh?

Te- Ffhh... estás aquí... pensé que te habías marchado

Ca- Hehehe

No encuentra qué palabras decir ante a imagen desnuda de ese hombre frente a ella, traga grueso de solo imaginas las cosas que le apetece probar

Te- No te rías, que a mí no me hace gracia... pensé que me habías usado igual que la vez anterior y luego te marcharías en silencio mientras dormía

Ca- Hehehehe, a veces tu imaginación es desbordante... deberías dedicarte a la actuación, se te da muy bien

Te- No te burles de mi Candy... menosprecias mis sentimientos, mis deseos... ¿Qué más? ¿Tan poco soy para ti? ¿Tan terrible es que me ames?

Ca- ¿Por qué piensas que me pesa amarte?

Te- Dime... ¿Acaso me amas?

Te- Eres celoso, posesivo, maniático e ingenioso, con un sentido del humor muy retorcido, pero siempre has buscado la manera de dibujarme una y mil sonrisas... he buscado la forma de olvidar tus besos y caricias todos estos años, pero estás grabado con fierro en mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi alma... y no importa donde yo esté... siempre te voy a amar.

FIN

Nota: Aunque este es el final "AQUÍ" en este FIC OVA, no quiere decir que se dará de esa manera estrictamente en la trama principal de Mil Sonrisas hehehe simplemente necesitaba darle un final al fic en la Guerra Florida… pero aquí hay muchas cosas que no se han mencionado… y casi caigo en la tentación, pero no es la idea de hacer eso… sino simplemente hacerles ver -de manera resumida- lo que paso entre Candy y Terry… cuando se conocieron de pequeños y pasaron más de diez años y él regreso, luego volvió a su casa en Londres por cuatro años para continuar con sus estudios y que al final regresa a Chicago y se reencuentra con Candy y pasa todo lo que habéis leído –tal vez no se hubieran encontrado y hecho todas esas cosas si la abuela no hubiese muerto y entonces este fic sería otra historia o no existirá (como bromea Ricardo Arjona en "Si el NORTE FUERA EL SUR")- ahora sabéis por qué se separaron y cómo es que Candy terminó viviendo en Barcelona y por qué por más de tres años no daba pie con bola… y bueno… al final, por azares del destino estos chicos se reencuentran, pasan más cosas de las que habéis visto aquí, quizás me atrevería a deciros que os deis una vuelta por el fic de MIL SONRISAS, pero advierto, al igual que esto es "Universo Alterno, y sus personajes son OOC"

Gracias por haberme acompañado en esta lectura. Gracias por su tiempo y perdón por las canas y los disgustos que habéis padecido en el trayecto. Saludos.

Con cariño Cherry.