Aclaración: Ya quedó claro antes que la historia completa será un cambio hecho por WangJi, ChenQing, SuiBian y BiChen, así que las cosas naturalmente serán muy distintas a como pasaron en la novela, de una u otra forma. Además de eso, habrán 4 historias distintas, iniciaremos con la primera y luego le seguirán 3 arcos más.

Que disfruten la lectura y gracias por llegar hasta aquí!


—¡Rápido, encuentren a Wei WuXian! —exclamó una mujer mientras corrían por el monte LuanZang.

El cambio que había hecho guqin a voluntad propia había sido el crear un informante que llegó a la secta Yong notificando de las acciones de las otras sectas respecto de Wei WuXian. Fue entonces que, la líder en ese entonces, delegó las decisiones a su hija mayor, quien no dudó ni un segundo en tomar un pequeño grupo de élite y partió en dirección de los Túmulos para así poder impedir que un desastre injusto –a sus ojos− se llevara a cabo.

De esta forma estaban ahí, buscando al Patriarca YiLing y todo lo que pudieran proteger de los demás. Poco a poco fueron dando con algunas personas que parecían vivir ahí, las cuales estaban aterradas por el ataque inminente de otros cultivadores que, sabiendo que se trataban de ex miembros del Clan Wen, los asesinarían sin ninguna piedad. Dos cultivadoras se dedicaron a juntar a cada una de las personas y llevarlas hasta el punto de encuentro que habían fijado antes de ingresar, de manera que todo fuera más rápido cuando debieran evacuar el lugar sin dejar rastro.

—¡Rápido! —exclamó la líder del grupo mientras enviaba a tres más a revisar el área completa en busca de personas que pudieran no haber estado ahí y que fueran parte del grupo que debían rescatar, mientras y el resto la seguía hasta donde escucharon que debería estar Wei Wuxian.

Sin embargo, se encontraron de frente con él con la flauta en los labios, dispuesto a atacar de ser necesario ante los intrusos que ni él mismo conocía. Cuando estaba a punto de hacer sonar a ChenQing, la chica inclinó la cabeza e hizo una reverencia de respeto y saludo, siendo seguida por sus subordinadas.

—YiLing Laozu, hemos venido a buscarle—dijo al alzar la vista con seriedad—Consideramos que esto no es más que un sucio plan para quitarlo del camino y quedarse con sus cosas.

—¿En serio? —alzó una ceja con cinismo, acariciando las borlas de su flauta—¿Y ustedes no? ¿Van a protegerme porque sí?

—Obvio, idiota—masculló al sentir ruido—Rápido, ya evacuamos a todos los adultos que habían aquí y uno que otro niño, ¿falta alguien?

—¿Una anciana y un niño pequeño?

—No vimos ningún niño...—respondió sacando algunas figuras de papel de sus mangas, pintando con sangre algunas cosas en ellos para hacerlos moverse. Eran muñecos de papel. —Rápido, vayan y busquen a un niño pequeño, no peleen con nadie a menos que se vean atacados, tráiganlo cuanto antes—ordenó con seriedad, los muñecos inclinaron la cabeza y se fueron de inmediato.

—¿Cómo hiciste eso? —demandó saber sin moverse de su lugar.

—¿Qué? ¿Acaso vivir entre todos estos hipócritas te hizo pensar que estas cosas no pueden hacerse? —respondió con preguntas al sacudir sus ropas—Baja de ahí, ellos traerán al niño, así que debemos irnos ya, comprenderás que no nos interesa nada de esas cosas que has hecho, al contrario, queremos proteger a quien se opone a la cuadrada forma de pensar de esa tropa de mojigatos.

Aún sin confiar demasiado, bajó desde donde había estado vigilando y observó con curiosidad a las chicas que estaban ahí, no se parecían en nada a las jóvenes cultivadoras tradicionales, usaban ropas similares a las masculinas y sus rostros apenas y tenían algo que pudiera diferenciarlas de un hombre joven y apuesto, salvo porque sus túnicas se alzaban en la zona de los pechos, nadie podría decir si de verdad eran mujeres "criadas como jóvenes amas".

—Ah, si pudieras decirme si queda algo más por llevar o personas por rescatar, lo agradecería, dejaremos este lugar limpio para que esos tarados no encuentren nada más que un cuerpo—pidió al poner una mano en el tronco de un árbol y cerrar los ojos—Aún no logran acercarse demasiado, mis soldados de papel deberían ya de estar por regresar.

—Señorita, debería hacer aquello ahora—habló suave una de las jóvenes a su líder de grupo.

—Tienes razón—extrajo un muñeco más de papel y, sin decir palabra, le jaló un cabello al único hombre presente, el cual dejó salir apenas una queja un par de segundos después—Ahora, si eres tan amable, necesito una gota de tu sangre—indicó suave, estirando la mano para que el otro se la diera.

—¿Qué planeas hacer?

—Sólo hazlo, no hay tiempo—indicó al tomar su dedo y pincharlo con una aguja tan delgada como un cabello, dejó caer sólo una gota sobre el papel y ella hizo lo mismo, mezclando ambas sangres para dibujar algo que Wei WuXian no pudo comprender hasta que, luego del humo que comenzó a salir de la sangre, apareció una figura humana, idéntico al Patriarca, tendido en el suelo—Lo que verás no va a gustarte demasiado—habló ella al tomar su espada y hacerle algunos cortes.

Tal como si fuera un humano, el cuerpo comenzó a dejar salir líquido similar a la sangre, además de mantener los cortes como si fuera carne humana brutalmente herida. Entonces fue cuando la joven cultivadora asestó una última estocada en el cuello, el cual crujió como si hubiese decapitado a una persona viva.

—Esto debería bastar, al menos te herí como si de verdad hubieras peleado hasta tu último aliento—mencionó suave, sonriendo divertida al ver la cara de espanto del otro cuando apareciendo sus muñecos de papel. Uno de ellos se acercó al moreno y le entregó al niño.—Buen trabajo, ahora vamos a casa—les dijo, los muñecos inclinaron la cabeza y flotaron hasta volver a su tamaño de pequeñas figuras y ocultarse en las mangas de su ama.

—Definitivamente quiero aprender eso—avisó un poco más convencido de confiar en ellas cuando tuvo a A-Yuan entre sus brazos, corriendo hasta el punto de encuentro con los demás.

—Señorita, ya no queda nadie vivo por evacuar, están todos aquí—informó una de las encargadas de escoltar a los residentes.

—Bien hecho.

—¿Estás segura que nadie sabrá de esto? —inquirió el Patriarca al mirar cómo se alejaban de LuanZang.

—Créeme, si alguien pudiera siquiera seguirnos no habríamos estado ocultas del mundo por siglos enteros—respondió la joven líder al revisar que todo estuviera en orden—Los motivos del por qué te hemos sacado de ahí los entenderás cuando lleguemos, así que por ahora dime si hay alguien de tu entera confianza que desees que sepa tu ubicación para informarle posteriormente.

—Creo que no existe tal cosa, los únicos que confían en mí están aquí reunidos...si alguien más se enterara sólo sería un problema mayor para tu secta.

—De acuerdo—asintió tranquila—Levanten la formación ahora, es mejor si nadie puede vernos.

Las otras jóvenes asintieron de inmediato y, poniendo en alineación los talismanes y otras cosas, se levantó una especie de cúpula sobre ellos que impediría a cualquiera llegar a verles desde fuera de la formación.

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El viaje hasta Yong fue largo, pero para nada agotador, al contrario, viajar en bote fue ameno y divertido, incluso hasta se pusieron a jugar de uno a uno, saltando de vez en cuando. Hasta los adultos parecían disfrutar de aquello, ya que miraban todo con atención y parecían mecer la cabeza suave cuando los niños cantaban al jugar.

Una vez desembarcaron en el río Wei comenzó el viaje tedioso, subir las montañas a pie. Naturalmente las jóvenes estaban acostumbradas a aquello, pero la tarea era lograr llegar a Yong, la ciudad principal, y luego tomar el desvío hasta donde estaba la secta misma en en Claro de Luna.

Tardaron dos días en subir, puesto que la mayoría de los refugiados eran adultos que no estaban en sus mejores condiciones debido al estado en el que los había encontraron Wei WuXian cuando los rescató. Sin embargo, las jóvenes ayudaban a cargar las cosas más pesadas a modo de aliviar el ascenso a los demás.

Finalmente, al atardecer del segundo día pudieron distinguir un poblado entre los árboles. Al contrario de lo que los demás habían pensado que encontrarían ahí, Yong era una ciudad bastante poblada y bien construida, ya que al ser la capital regional, tenía un importante papel, pese a ser de difícil acceso desde río hasta donde se encontraba. Las personas al ver a las jóvenes cultivadoras inclinaban la cabeza un momento y luego les sonreían más que contentos, saludando también a las personas que las acompañaban.

—Señorita Xiu YueZhen, recibimos su mensaje, el administrador nos dijo que pueden usar el sector de la granja en lo que se acondicionan las casas sin dueño—informó una mujer mayor con semblante amable y dulce.

Las casas sin dueño eran inmuebles que habían sido abandonados o deshabitados tras un ataque de un espíritu maligno que azotó la ciudad hace varios años. Desde entonces esas casas habían estado solas sin nadie que viviera en ellas, por lo que al decir "acondicionar" era, efectivamente, dejarlas listas para ser habitadas.

—Muchas gracias, señora Lian—la joven inclinó su cabeza como agradecimiento y continuó el camino hasta la granja, que estaba cruzando la ciudad hacia las afueras—Bien, pedí que trajeran mantas y alimentos, además de otras cosas para uso personal. Si desean tomar un baño pueden hacer uso de los públicos que están en la plaza del pueblo. Haremos lo posible por darle una casa a cada familia dentro de los próximos días—informó con seriedad, volteando a ver al Patriarca—Nosotros debemos seguir camino hacia la secta, por favor elija a las personas que desea llevar consigo, pero que no sean más de cinco—indicó al salir de ahí para hablar con sus subordinadas.

—Abuela Wen—llamó al otro, quien se acercó de inmediato a su lado—Lleva a tu familia, los demás estarán bien aquí.

—Sólo quedamos A-Yuan y yo—inclinó la cabeza y abrazó más al niño que se había dormido tras todo el viaje, pese a casi no haber caminado.

—Somos todos—avisó al mirarlas, ahora que estaban en su territorio, todas parecían menos tensas y duras, incluso charlaban algunas más que alegres por haber completado su misión sin ningún problema.

—De acuerdo, vamos ahora, llegaremos poco antes de media noche—informó al darles algo de comida a todos para continuar el viaje—Debo decirles que una vez ahí, deberán hacer lo que les indiquemos, más que nada para no incomodar a las personas "normales" que viven en la secta.

—No puede ser peor que estar en Gusu—murmuró riendo al caminar, recordando todas esas reglas que impedían hasta reírse.

—No, tranquilo, salvo un par de reglas básicas, sólo existe una que no puedes romper bajo ningún punto o todo habrá sido en vano—indicó con seriedad y seguridad.

—¿Y eso es?

—Utilizarán las ropas de mi secta, jamás, bajo ningún punto, pueden quitárselas para usar otra cosa. Si lo hicieran, el traerlos aquí y protegerlos no habrá servido de nada.

—¿Todos? ¿Incluso yo?

—Todos—respondió con seriedad—Están bajo la protección se la secta Yong Xiu desde ahora, por tanto, usarán las ropas y se identificarán como miembros, de esta forma, si alguien quisiera ir contra alguno de ustedes, deberían desafiar a toda la secta.

Cuando llegaron al Claro de Luna ya era media noche.

El lugar estaba lleno de lámparas de papel blanco, cada una brillando como si fueran pequeñas estrellas con una inmensa luna brillando sobre ellas, llenando de luz todo el lugar como si fuera el sol del mediodía. A medida que avanzaban pudieron ver que en ese lugar se vivía de forma diferente, mientras que lo normal sería trabajar de día y dormir de noche, aquí la gente estaba activa cuando el sol se ocultaba.

No llevaban mucho camino recorrido hacia el interior cuando se escucharon fuertes pisadas en dirección a ellos, rápidas, como si realmente corrieran a su encuentro. Sin embargo, poco antes de que los recién llegados pudieran darse cuenta, una sombra grande emergió por detrás de una de las murallas y casi se lanzó sobre el grupo.

—¡Joven maestro Wei! —exclamó el General Fantasma al ver a su amo y su abuela ahí—¡De verdad los trajeron!

—¿Wen Ning?

La expresión en la cara de Wei WuXian era asombro puro, no esperó jamás ser recibido por él luego de lo que él creyó que había sido una entrega voluntaria en la secta LanLing Jin, por lo que lo miró hasta tres veces para asegurarse que era él, debido a que su cabello estaba peinado de forma elegante y sus ropas eran las mismas de las que usaban las cultivadoras a su lado. Realmente lucía diferente, para nada era como el habitual cadáver feroz, si se le quitaban algunos detalles, hasta parecía una persona viva y fuerte.

Las ropas de la secta Yong Xiu eran similares a cualquiera de las otras sectas, pero sus colores eran extraños. Durante el día parecían ser color cielo con ciertas graduaciones a un azul más oscuro, pero en la noche parecían ser blancas y brillantes como la luna. Justo en medio del pecho llevaban una luna creciente rodeada de pequeñas motas brillantes que asemejaban a las estrellas en el cielo, donde el fondo era justo de un tono de azul más oscuro que las demás partes de la ropa. El borde de las mangas y los pantalones enteros tenían patrones de medias lunas con una estrella entre los picos de las lunas, yendo cada una de frente según el dibujo que quedara de cada lado. Las botas eran de un tono celeste como el cielo en un día soleado y el adorno del cabello eran dos medias lunas de plata, las que eran atravesadas por una aguja con una estrella en la punta.

—Joven maestro Wei, pensé que no lo vería de nuevo—mencionó suave, inclinando la cabeza más que arrepentido.

—Continuemos, una vez se acomoden, laven y coman hablaremos sobre todo lo que está pasando—mencionó suavemente la líder del grupo—¿Dónde está A-Chang? —interrogó al General Fantasma, el que la miró pensativo y un poco nervioso, ya que su maestro y abuela le miraron extrañados de la familiaridad con la que estaba en ese lugar.

—Ah...la señorita MeiLing está en la biblioteca...me estaba enseñando algunas cosas y...bueno, al sentir que venían salí corriendo—respondió cada vez más bajo y avergonzado.

—Pues dile que deje lo que está haciendo para que nos acompañe en la cena—pidió tranquila al guiar a los demás hasta las habitaciones que les darían—Pueden disponer de los cuartos como más quieran, prepararemos una cama para el niño también, así que no se preocupen. Vayan, usen el baño y luego vistan las ropas que dejaremos en sus camas, habrá pijamas y cambios de la ropa Xiu.

—Sigo sin entender por qué hacen todo esto—mencionó con seriedad una vez que le acompañó hasta su cuarto.

—Créeme, lo entenderás cuando hables con nuestra líder de secta—respondió palmeándole el hombro para dejarle ahí e irse a reportar con la mujer a cargo de todos.


Gracias por leer!

Como ya dije antes, habrán algunos ocs más o menos importantes sin llegar a ser protagonistas. Esos serán Xiu YueZhen, Xiu MeiLing y un personaje que aparecerá más adelante.

Sin más que agregar, espero sus comentarios por si hay cosas que deba aclarar.

Nos vemos en el siguiente cap!