En el cual los chicos se ajustan a Hogwarts…
—No puedo creer que nunca hayas volado antes –dijo Ace. Por una vez, él es quien arrastra a su hermano. Acababan de salir de Historia de la Magia, y Luffy todavía se estaba sacudiendo los restos del sueño. Ace estaba demasiado entusiasmado con la inminente clase de vuelo para dormir—es la primera vez que permanece despierto durante la clase durante los dos meses que lleva aquí. Como esperaba, era aburrida, seco, y poco interesante; así que básicamente es la perfecta banda sonora para dormir.
—Estaba viviendo con muggles –se quejó Luffy. — ¡Si hubiera sabido que podía volar lo había hecho antes!
—No hay tiempo como el presente, ¡Así que date prisa y vamos al campo!
—Deja de correr –dijo Luffy con cansancio.
Llegaron al campo de juego en tiempo record y se encontraron con los de primer año acurrucados, emocionados y nerviosos. Parecía que su lección era con los Slytherins, y Ace se traga un gemido. Le habían dicho toda su vida de mago que los Slytherins eran magos oscuros, y nada podía venir de ellos. Aprovechando su experiencia en su otra vida, Ace sabía que no debía saltar a conclusiones en blanco en negro, pero aun así… todos realmente eran una especie de cretinos. Especialmente Malfoy. Sin embargo, el hecho de que moleste a Luffy más a menudo no tenía que ver con la opinión de Ace. Estaba siendo completamente objetivo.
La lección con Madame Hooch comenzó lentamente… realmente lento. Ace tuvo lecciones con Bill cuando era joven, por lo que sabía lo básico. Era un poco lamentable ver a todos los niños mirando sus escobas, que saltaban y giraban sobre la hierba. Solo Luffy y Malfoy obtuvieron una respuesta instantánea, Ace apenas resistió el impulso de revolver el cabello de su hermano, recordando que son de la misma edad y que se vería extraño.
La lección dio un giro drástico cuando Neville se lanzó desde la hierba y se rompió la muñeca por una desafortunada colisión con la pared del castillo y luego al suelo. Madame Hooch rápidamente tuvo todo bajo control y los dejó con una severa advertencia de mantener ambos pies plantados en tierra firme hasta que regresara. Luego desapareció en el castillo arrastrando un Neville con los ojos llorosos.
Ace suspiró decepcionado. Parece que Luffy en realidad no podrá volar hoy.
—Devuélvela.
La cabeza de Ace giró cuando se dio cuenta de que su hermano se había alejado de su lado. En este momento, Luffy se encontraba frente a Malfoy, que sostenía la Recordadora cde Neville con una mueca de burlona.
— ¿Qué pasa si no quiero?
—Entonces te la quitare.
— ¡Poco probable! Voy— –Malfoy nunca terminó su frase porque Luffy movió su brazo hacia adelante y golpeo la Recordadora de la mano de Malfoy en un movimiento increíblemente lento para sus estándares, pero aparentemente bastante rápido para que todos lo demás si sus jadeos eran algo a lo que recurrir. Ace se movió hacia un lado y atrapó la Recordadora antes de que tocara el suelo. La examinó en busca de arañazos, y se sintió aliviado al descubrir aunque apenas estaba dañada y, sin embardo, en toda una pieza. Ace estaba impresionado por el nivel de autocontrol de su hermano. Merlín sabía que hubiera preferido golpearlo en la cara en vez de la mano.
—Tú— Tú— –Malfoy balbuceó, todavía aturdido por lo que sucedió.
— ¿Qué? –Luffy inclinó la cabeza. La expresión de su hermano estaba en blanco, y Ace sabe que Luffy casi ha tenido suficiente de la mezquina crueldad de su Malfoy.
—Todos, ¡La clase ha terminado!
Todo el grupo salto y se dio la vuelta para ver a Madame Hooch acercarse. Su expresión estaba disgustada y todos estaban ansiosos por escapar de su mirada. Probablemente sea lo mejor teniendo en cuenta que Luffy no retrocede cuando se trata de defender a un amigo. Ace y Luffy regresaron al castillo con todos los demás, capturando pedazos de conversación que, como siempre, giraban alrededor del chico más joven. Ace se preguntaba si alguna vez se cansaría de cotillear sobre él. Honestamente, los rápidos reflejos de Luffy no son nada por lo que escribir a casa.
—Awww –Luffy suspira. —Realmente quería volar.
Ace quería que Luffy volara también. Recordaba que había cierta libertad que venía con el vuelo—quería compartirlo con su hermano. Se detuvo al ser golpeado por la inspiración.
—Ven conmigo –Ace insiste, y el par corre el resto del camino hacia la escuela.
Subieron las escaleras mágicas de dos en dos, haciendo que las muchas burgas y magos que pasaban los miraran con curiosidad. Ace se alegra al notar que no está muy cansado por su carrera. Sus excursiones forestales han comenzado a pagar físicamente.
Ace dijo la contraseña antes de pasar rápidamente por la entrada. Suspiró aliviado al ver a los gemelos sentados en un escritorio, colaborando silenciosamente en algo que Ace estaba seguro traumatizaría a quien sea que le estén haciendo travesuras.
— ¡Fred! ¡George! –dijo apurado.
Ambos pararon y giraron hacia él. Ace vio la réplica ágil acerca de su falta de aliento justo en sus lenguas, por lo que tomó la iniciativa.
— ¿Pueden conseguirnos escobas para usar?
Los otros dos parpadearon en insinuó.
— ¿Por qué? –preguntaron.
—L—Harry –necesitaba dejar de hacer eso —, se suponía que Harry recibiría su primera lección de vuelo hoy, pero fue cancelada porque Neville se rompió el brazo. Ustedes dos están en el equipo de Quidditch, así que pueden ayudarnos, ¿Verdad? –giró la cabeza y descubrió que Luffy ya no estaba a su lado en su lugar habitual. En cambio, estaba cerca de la entrada, mirando fascinado a uno de los retratos en movimiento.
Fred y George se detuvieron antes de sonreír.
—Por supuesto querido herma—
—nito Ronnykins—
—nos encantaría ayudar—
—a educar a tu pequeño nuevo amigo.
Ace sonrió ampliamente.
— ¡Gracias!
Ambos hermanos sonrieron de vuelta.
—Encuéntranos en el campo en cuarenta minutos. Tenemos un poco de Wood para molestar.
Ace no se molestó en preguntar. Solo asintió.
Ace se balanceaba sobre las puntas de sus pies con emoción. A su lado, su hermano pequeño sonreía alegremente. Ace no podía evitar sentirse emocionado porque, en realidad, Luffy estaba emocionado ahora, pero Ace sabía que no habría comparación después de que haya volado.
—Al fin –bufó, mientras veía a Fred y George sacando cuatro escobas del castillo.
Corrió hacia ellos para encontrarse a mitad de camino, y su entusiasmo hizo que los gemelos sonrieran divertidos.
—Mantén la calma—
—si comienzas a sacar espuma de la boca—
—vamos a tener todo tipo de problemas con mamá.
—Y siempre seremos capaces de decir—
—que no podemos tener cosas bonitas –finalizaron en sincronía.
Ace sonrió bajo sus burlas, sin importarle.
— ¡Gracias! –dijo en cambio, casi sin aliento en su emoción, y la sonrisa en su rostro era absolutamente cegadora. Ambos gemelos estaban un poco aturdidlos por la sinceridad y profundidad de su expresión, y Fred en realidad dejó caer una de las escobas. Ace las recogió rápidamente.
— ¡Harry! –Ace se giró hacia el lado donde Luffy normalmente se movía, solo para verlo atrás donde Ace estaba parado antes mirando hacia el lago. Ace frunció el ceño. — ¡Harry!
Luffy se dio la vuelta, con una sonrisa en el rostro, antes de trotar.
— ¡Hola! –le sonrió a Fred y George, quienes respondieron con amabilidad. Ace sabía que si no se daban prisa, los gemelos los tendrían a él y Luffy inmovilizados con bromas y burlas, por lo que le paso una de las escobas a Luffy y tomó una para él.
—Vamos, como antes –dirigió. Luffy asintió y se sentó a horcajadas sobre su escoba como antes, los ojos en blanco con concentración. Sus rodillas se doblaron en anticipación.
George parpadeó.
—Oi, Ron, creo que probablemente deberían practicar un poco más antes—
— ¡Ahora patea! –Ace gritó. Luffy obedeció y se elevó en el aire, cinco, die, quince, ¡Veinte metros! Ace sonrió y lo copió rápidamente para asegurarse de que su hermano no se cayera. Luffy flotó en el aire un poco tembloroso, ambas manos agarrando la escoba y los ojos concentrados.
—Harry –saludó Ace, volando un poco más cerca. —Tienes que sostener tu escoba, pero no estrangularla.
Luffy frunció el ceño.
—No le gusto. Cada vez que intento que se mueva comienza a tambalearse.
—Tienes que dejar que tus instintos guíen la escoba –agregó Fred, haciendo que Ace saltara. Había olvidado que Fred y George dijeron que supervisarían como estipulación para el suministro de escobas. Su hermano mayor estaba flotando ociosamente a la izquierda de Luffy. —Que la escoba sienta qué hacer.
—Creo que lo estás pensando demasiado, amigo –dijo George, y Ace pensó que no era coincidencia que estuviera de lado derecho de Luffy. Antes de recordar completamente, Ace nunca había realmente notado los signos sutiles de hermanos mayores protectores exhibidos por George y Fred. Ahora, con su inmensa experiencia en el tema, tanto recibiéndolo de muchos de los piratas de Barbablanca, y cultivándolo con Luffy – lo ve claramente manifestado en los gemelos. No puede evitar sonreír un poco.
—Creo que es la primera vez que alguien te acusa de pensar demasiado –dice Ace, divertido. La sonrisa de George cae ligeramente mientras Fred comienza a sonreír aún más. Oops, eso probablemente parecía grosero. Todavía no conocían a Luffy.
—Me da dolor de cabeza –respondió Luffy, totalmente serio, y ahora George se estaba riendo. Ace se ríe porque sabe cuán serio es realmente su hermano.
—Bien, entonces, vamos a ver qué podemos hacer al respecto –Ace fingió reflexionar sobre el asunto cuando sus ojos se posaron en la empuñadura de la varita de Luffy, sobresaliendo de su túnica, donde la había guardado apresuradamente después de clases. Inclinándose hacia delante de repente, Ace desliza la varita fuera del bolsillo de su hermano y se aleja rápidamente antes de que los dedos rápidos de Luffy puedan atraparlo. Ace sabe que solo la presencia de los gemelos impide que las manos de su hermano se estiraran para recapturar su varita perdida.
Ace sonrió.
— ¡Atrápame si puedes! –con eso comenzó a alejarse flotando, no yendo tan rápido como podría, pero estaba más concentrado en mirar por encima de su hombro para ver si George tenía razón. Por la firmeza repentina de la escoba de Luffy y la alegría que remplazaba la concentración en sus ojos antes, Ace apostaba que su otro hermano tenía razón.
— ¡Dos contra dos! ¡Pido al Chico-Que-Vivió-De-Primer-Año! ¡Geo, puedes tomar a Ronnykins!
— ¡Bastante justo! –George alzó al lado de Ace. —Tenemos la ventaja aquí, siendo dos Weasley.
Ace y George juegan más que un juego maravilloso de mantenerse alejados, pero después de media hora, Luffy finalmente entiende lo suficiente como para trabajar con Fred y superarlo a él y George y tomarlos por sorpresa.
Ace exhala, mirando alegremente la vista de su hermano pequeño y alegre, que sostiene su varita sin aliento y con orgullo.
—Muy bien, los ganadores de este partido son El-Chico-Con-Cuatro-Ojos y tú –dice Fred con una floreciente reverencia desde su escoba.
—Volvamos a jugar de nuevo –dijo George, comenzando a descender. Luffy se mordió el labio.
— ¿Podemos quedarnos aquí un poco más? –preguntó Luffy.
— ¿Por favor? –agregó Ace.
George y Fred hicieron contacto visual antes de mirar hacia atrás y decir en insinuó: —Vale, no obstante solo esta vez. Tenemos mejores cosas que hacer que ver a los de primer año volando en círculos.
—Como molestar a Filch— –George suministro.
—metiendo goma mágica en las cerraduras— –prosiguió Fred.
—Difundir rumores nefastos sobre el estilista de Snape—
—burlándonos de los de primer año—
Ace los interrumpió.
—Ya están haciendo eso.
Fred y George sonrieron.
—Tienes razón –dijo Fred.
—Vamos a estar diciendo cosas sobre ustedes dos desde la hierba –dijo George, como despedida antes de descender al suelo.
Ace miró hacia arriba. Ahora solo eran Luffy y él. La escoba de su hermano pequeño no temblaba en lo más mínimo; sus manos estaban relajas pero firmes, y sus ojos tenían un destello salvaje en ellos, y de repente, Ace sabe que es lo que Luffy entiende lo que significa volar—libertad.
Tanto él como Luffy se echan a reír antes de que Ace lance su escoba hacia el lago.
—Ven.
Sin embargo, Luffy tiene algo más en mente y golpea rápidamente el brazo de Ace.
—Tú la llevas –son decir otra palabra, el chico con gafas se lanza sobre el lago, con su risa desvaneciéndose en el viento.
—Pequeño mocoso –murmuró Ace, antes de apoyarse en su escoba y lanzarse tras de él. Mientras que su juego de mantenerse alejado se había limitado a la zona sobre la vegetación, esta ve Ace y Luffy usaron todo su espacio aéreo, bordeando las aguas brillantes de lago y deslizándose entre las nubes mientras se perseguían. Luffy consiguió controlar el volar rápido. Rápidamente comenzó a agregar maniobras cada vez más complejas al juego, y Ace apenas se estaba adelantando a una curva creando sus propios movimientos. Fue durante uno de sus trucos, donde Ace se colgó de su escoba como un perezoso que vio una tercera figura en la hierba con los gemelos. Entrecerró los ojos, pero no pudo distinguir ningún otro detalle además de que era un chico, y estaba usando las túnicas negras de la escuela. El rápido golpe de Luffy contra sus costillas fue suficiente para alejar la atención de Ace del suelo y volver a su hermano.
Ace tenía que admitir que Luffy era un poco más creativo que él. Los nuevos movimientos que su hermano creó estaban completamente fuera de lo normal y siempre lo habían sido— ¿Quién más podría colgarse de una escoba con una sola mano y esperar volar sin problemas? Pensando en sus vidas como piratas, Ace podía ver que siempre había sido así. Aunque los propios ataques de Ace no estaban mal, los de su hermano eran completamente poco ortodoxos. Restringir los vasos sanguíneos del cuerpo para aumentar su flujo sanguíneo y acelerar la concentración muscular no era nada que un humano en su sano juicio pudiera pensar—se necesitaba el hermano increíblemente inimitable de Ace y su cuestionable cordura para crear algo tan único.
Mientras giraban alrededor del castillo, esta vez con Luffy persiguiéndolo, el estómago de Ace se hundió. Otra figura se había nido al grupo en la hierba mientras habían estado volando, y estaba vestida con túnicas brillantes de color esmeralda.
— ¡Mierda! –siseó. Luffy casi se chocó con él cuando repentinamente se detuvo.
— ¿Qué es?
—Creo que estamos en problemas –dijo Ace, haciendo un gesto hacia la hierba.
— ¿McGonagall? –Luffy parecía igualmente sorprendido. McGonagall les recordaba de una manera extraña una versión mucho más agradable y mucho más sana de su abuelo cruzado con Makino de todas las personas. Era intimidante y atemorizante como su abuelo, pero podía hacerlos sentir miedo sin usar ninguna fuerza, como Makino.
Ace descendió rápidamente del cielo, Luffy fue detrás de él. El chico pecoso desmontó y cayó en el suelo corriendo. Encontró a Fred y George de pie junto a un estudiante de último año con el pelo oscuro. Al lado de los tres se encontró con el rostro intimidante de su jefe de casa.
— ¡Lo siento! ¡Lo sentimos! –Ace comenzó cuando llego a la Directora Adjunta. No estaba seguro de sobre qué se disculpaba, pero debería sentir pena por algo si la delgadez de sus labios era por algo.
— ¡Nunca he visto un vuelo tan imprudente en todos mis años aquí! –exclamó.
—Lo siento –Luffy agregó, haciendo lo mismo, pero esto solo apreció enfurecerla más.
— ¡Especialmente el Sr. Potter! ¡¿Qué demonios en la tierra lo poseyó a intentar colgar de una escoba por los tobillos?!
Luffy abrió la boca, pero Ace puso su mano sobre el rostro de su hermano antes de que pudiera hablar.
— ¡Sin mencionar que su velocidad excedió con creces cualquier cosa cercana a ser responsable para los de primer año sin práctica, y ciertamente más de lo que esas Clean Sweeps deberían permitirse! ¿Cómo es posible?
Luffy levantó la mano de Ace de su boca.
—Magia –contestó.
McGonagall suspiró con exasperación.
—Ustedes, chicos, darán problemas cardiacos a la gente un día –dice antes de mirarlos con escepticismo. —No puedo creer que en realidad estoy haciendo esto, pero Wood, elige.
— ¿Qué? –Ace pronunció con confusión. Miró hacia el lado donde estaba parado el estudiante de último año de cabello oscuro. El chico, Wood, avanzó con un brillo excitado en sus ojos que por un motivo dejo aturdido a Ace.
— ¿Qué está eligiendo? –preguntó Luffy. — ¿Su comida favorita?
—El equipo de Gryffindor necesita un nuevo Buscador –McGonagall les informó. —A pesar de mis reservas, y no se equivoquen, las tengo, no puedo permitir que esos talentos en bruto se desaprovechen. Entonces, Wood elegirá entre ustedes dos.
La luz amaneció en los ojos de Ace mientras una completa alegría irrumpió su mente. ¡Él será el Buscador más joven del siglo! Su familia estaría muy orgullosa de escucharlo; ya no tendría que enfrentar la expectativa de ingresar al equipo de Quidditch, ya que todos los Weasleys lo han hecho—sin Percy, por una razón obvia. ¡Sería perfecto! Excepto… Ace vio los ojos de su hermano pequeño, vio la emoción sin alterar en ellos. Sabe que Luffy no busca el prestigio o la fama—Luffy quiere jugar por amor puro. La pureza de la emoción hace que Ace suspire.
—Deja que Harry lo tenga –dice Ace con firmeza, rechazando la posición. Fred y George se quedan boquiabiertos, absolutamente atónitos, mientras Wood y McGonagall fruncen el ceño.
— ¿Estás seguro? –preguntó la bruja.
Ace asiente.
—Absolutamente.
—Ace –dijo Luffy, viéndose inusualmente vacilante.
—No te preocupes por eso –dijo Ace, sonriendo. Cuanto más lo piensa, mejor se siente respecto a su elección. —Intentaré entrar al equipo el próximo año.
Wood tose un poco.
—Tienes muchas probabilidades de conseguirlo.
—Puedo esperar entonces –Ace se encgió de hombros y fue recompensado con un abrazo apresurado de su hermanito y una sonrisa brillante. Ahora Ace no tenía ninguna duda o vacilación.
—Ya sabes, tenemos un lugar para un sustituto de Cazador. Podrías unirte a las prácticas y obtener algo de experiencia –sugirió Wood.
Los ojos de Ace se iluminan.
—Eso sería genial.
—Entonces está arreglado. Nuestra primera práctica está programada para el sábado –les informa el chico mayor.
Luffy deja escapar un grito de alegría, sonriendo como un loco. De repente, su expresión cae.
— ¿Qué pasa? –preguntó Wood.
—Ah. No sé cómo jugar.
Fred y George comenzaron a reír mientras Ace libera un suspiro y sonríe.
—Te enseñaré, no te preocupes.
McGonagall asiente decisivamente.
—Excelente. Tengo un buen presentimiento sobre nuestra próxima temporada. No puedo esperar para ver la expresión de Severus durante el juego. Será un cambio agradable desde el año pasado. No pude mirar al hombre a los ojos todo el año, nos aplastaron –su expresión, más apasionada en su súbito espíritu competitivo de lo que Ace hubiera visto, se volvió rápidamente seria. —En este momento creo que ustedes dos tienes que volver a sus dormitorios. Sé que tienen ese ensayo de ocho pulgadas sobre la logística de la transfiguración de metal a madera que se entregará mañana –sus ojos se fijaron en los Gryffindors mayores —, y ustedes también deberían regresar y trabajar en su tarea. Si sus calificaciones bajan demasiado, serán expulsados del equipo y el joven Sr. Weasley se encontrará en posesión de un puesto permanente.
— ¡Claro! –Fred y George respondieron con su energía normal antes de recoger las escobas y regresar al castillo. Ace y Luffy siguiéndolo, ambos llenos de emoción. Wood se quedó atrás con McGonagall. Sin duda hablando del equipo de Quidditch.
— ¿Cuándo nuestro pequeño hermano se volvió tan bueno en la escoba? –preguntó George.
—No lo sé, Gred –respondió Fred. — ¿Cuándo lo hizo?
Ace parpadeó, momentáneamente sorprendido. No se le había ocurrido mientras estaba en el aire, pero volar ahora era extrañamente fácil. Recodaba que hace aproximadamente un mes luchaba para mantener un vuelo estable. Y ahora volaba de espaldas con facilidad. Parte de eso ciertamente tenía que ver con su otra vida; las cosas físicas siempre le venían fácilmente en aquel entonces. En esta vida esa no era la verdad en realidad. Antes de recordar, siempre dolía luchar para mantenerse al día con sus hermanos mayores. Cuando tenía once años en otra línea temporal, apaleaba tigres, osos y matones diariamente. Se sentía increíblemente débil en comparación. Sin embargo, sabía que por cualquier razón, las personas en este mundo simplemente no eran tan fuertes. En absoluto. Él también era así antes de recordar todo. Ahora, Ace y su hermanito eran más fuertes que el hombre promedio a esta edad al menos. Teniendo en cuenta su fuerza antes, esto era complemente lamentable, pero lo importante era que si tenían la capacidad de fortalecerse de nuevo. Sus Frutas del Diablo probablemente ayudaban con eso también.
—Entrené extra durante el verano –dijo Ace en respuesta.
—Oh, pero, ¿Por qué ocultarlo? –George preguntó.
— ¿Por qué Ronniekins haría eso?
—Tal vez porque ustedes dos, cretinos, me fastidiarían al respecto –Ace sonrió ligeramente, con esperanza de zanjar el tema. Luffy pareció entender porque aceleró el paso y caminó de espaldas, encarándolos.
— ¡Esto es ten genial! –Luffy exclamó con estrellas en sus ojos. — ¡Podemos volar el sábado también! Y si un Cazador se lastima, ¡Entonces puedes jugar el sábado siguiente!
—Probablemente no deberíamos decir cosas así –respondió Ace con un poco de diversión. — ¿Sabías que eso te convierte en el Buscador más joven del siglo?
—Otro título que agregar a la colección –dijo Fred. —El Buscador-Más-Joven-Del-Siglo-Que-Vivió.
George se rió y Ace puso los ojos en blanco.
—Eso es genial. Tengo hambre. ¿Cuándo es la cena, Ace?
—Como si no lo hubieras memorizado –contestó Ace.
— ¿Ace? –preguntó George con curiosidad y los ojos de Ace se abrieron ampliamente. Completamente perdiéndose del uso irreflexivo de su hermano con su nombre.
A diferencia de su hermano, Luffy se mantuvo completamente tranquilo.
—Ace, porque Ron es como un piloto ace en esos genial aviones de combate en las guerras.
Luffy recibió una mirada en blanco por todos ellos.
—Es una cosa muggle.
Ace estaba un poco incierto, pero tanto Fred como George parecían comprarlo. Teniendo en cuenta que Luffy no había mirado a un lado y silbado terriblemente, debía estar diciendo la verdad y era una cosa real. Huh. Qué inteligente cubierta de su hermano.
— ¿Piloto ace? –Fred preguntó.
—Para ir tan lejos –comenó George.
—Puede que demasiado lejos.
Ace los ignoró. Ni siquiera la leve preocupación que sentía del primer juego podía poner un freno en su tarde. Eso era… perfecto.
—No es justo –se quejó Ace, sentándose en su cama. La habitación estaba vacía, a parte de Ace y Luffy, y aprovechó para hablar con franqueza.
— ¿Eh? –preguntó Luffy, poniéndose un nuevo conjunto de túnicas. El otro par fue destruido por el suelo fangoso del campo de práctica. El sábado por la tarde había sido húmedo, previo al próximo invierno.
—Tú puedes usar mi nombre todo lo que quieras ahora, pero no puedo ir con Luffy –Ace admitió que tal vez estaba haciendo un pequeño mohín, llamar a Ace por su nombre real todo el tiempo probablemente hacía que algunas personas parpadearan, pero era solo una excentricidad más para agregar a la ya basta colección de Luffy. —A menaos que haya otra cosa muggle que use 'Luffy'.
— ¡Nope! –Luffy chilla en respuesta.
—Harry… simplemente no te queda bien –murmuró Ace antes de sacudir la cabeza. —Con el tiempo encontraré algo.
—Vale. Pero hazlo después. ¡Tenemos la cena ahora! ¡Es el banquete de Halloween! –Luffy tiró de las mangas de Ace y lo lleva a la puerta. — ¡Quiero ver las calabazas de Hagrid!
El guardabosque había estado cultivando calabazas monstruosas para esta ocasión, para deleite de Luffy.
—Voy, voy.
Ace y Luffy caminaron pos los pasillos, llenando el tiempo con charlas ociosas. Llegaron temprano, como siempre, y había pocas personas en el Gran Comedor, a pesar de que es el banquete de Halloween. Sin embargo, Hermione es una de los primeros pájaros mañaneros, comiendo mecánicamente mientras ve un enorme tomo. Después de tomarse unos minutos para los ooh y ahh hacia las decoraciones (especialmente a las masivas calabazas), Luffy se acerca y se desploma frente a ella, inmediatamente, comenzando a apilar comida en su plato. Mantuvo su ritmo lento en lugar de imitar un agujero negro, por lo que Ace está extremadamente agradecido. Romper ese particular hábito fue una experiencia infernal. Hermione los mira con curiosidad antes de regresar rápidamente a su libro.
—Ahh, Ace, ¡Tiene esa increíble salsa roja otra vez!" –Luffy grita, agarrando el tazón y sosteniéndolo ante su hermano. Ace sonrió antes de aceptar la marinara y agregar una cantidad generosa a su espagueti.
— ¿Ace? –pregunta Hermione, incapaz de contener su curiosidad.
—Como un piloto ace –explicó Luffy. — ¡Es reeaaalmente bueno volando!
—Oh –responde ella, y es una de las pocas que ha entendido la referencia de inmediato. —Escuché que también eres bastante bueno. Entraste en el equipo de Quidditch, ¿Verdad?
—Sí, ¡Es bastante genial! Ace es un Cazador sustituto, así que podemos ir a las prácticas juntos.
—Ya veo –respondió Hermione. Ella vacila, y Ace puede decir que quiere proceder pero no sabe cómo. Antes de que pueda calmar su ansiedad social, apareció una cabeza en el plato de roast beef y cerdo de su hermano.
—Hola a todos –saludó Nick Casi-Decapitado, flotando a través de la mesa.
— ¡Nick! –su hermano sonrió. El fantasma bien vestido asintió con la cabeza en señal de saludo. Ho habían tenido oportunidad de hablar mucho con él desde su breve introducción en su primera noche, y Ace se preguntaba cómo murió. Obtuvo su respuesta cuando Hermione le pregunto sobre su estado de estar 'casi sin cabeza' y procedió a quitar la mayor parte de su cabeza.
Todos los que habían entrado antes y estaban sentados cerca hicieron sonidos de disgusto, excepto él y Luffy. Su hermano tenía estrellas en sus ojos.
— ¡Tan genial!
El fantasma sonrió ante el entusiasmo de Luffy.
—Hey, hey, tipo fantasma, ¿Tú cagas?
Muchas de las personas que estaban al alcance del oído comenzaron a atragantarse con su comida o bebida, y dado a que el Gran Comedor se había llenado considerablemente desde que se sentaron por primera vez, iniciaron una línea de tos. Ace solo suspiró un poco.
— ¡H-Harry! –gritó Hermione, pareciendo completamente mortificada en su defensa. — ¡No puedes preguntar cosas como esas!
— ¿Por qué no? ¿Nunca te lo has preguntado? –preguntó inocentemente.
— ¡Ese no es el punto! ¡Eso no es algo que alguien pregunte, y especialmente no en la mesa! –respondió bruscamente. Muchos de los otros Gryffindors parecían estar en la misma página.
— ¿No te gusta aprender? –Ace preguntó, saliendo en defensa de su hermano.
—Sí, pero no cosas como esta –respondió ella, enojada.
Luffy inclinó la cabeza.
— ¿Alguna vez aprendiste sobre anatomía en la escuela?
Hermione asintió, un poco renuente.
Ella dudó, y Ace sabía que la habían superado por el momento. Luffy volvió sus ojos expectantes hacia el fantasma que se veía ligeramente entretenido por lo que había sucedido. A Ace le divertía ver que otras personas también miraban con curiosidad.
—No como, así que no –respondió Nick.
—Yo podría haberte dicho eso –dijo Hermione, recuperando su compostura. —Es intangible, por lo que no puede tocar nada, ni comer ni sentir, así que—
— ¡No seas mala! –dijo Luffy, con expresión cruzada. — ¿Alguna vez le has preguntado a un fantasma esas cosas, huh? ¿Cómo puedes saber con seguridad si los fantasmas pueden o no sentir cosas?
Nick miró a Luffy con curiosidad, y Ace casi iría lejos para decir que era feliz. Hermione se veían abiertamente sorprendida al ser regañada.
—Ne, ¿Puedes sentir cosas? –Luffy le preguntó a Nick con intensidad.
Nick murmuró afirmativamente.
—Cuando paso a través de objetos sólidos, siento un poco de presión. Y todavía tengo emociones, jovencita –con un asentimiento de cabeza, flotó hacia el techo encantado antes de desaparecer de la vista.
— ¡Tan genial! –dijo Luffy de nuevo, todavía sonriendo. Ace se giró y vio a Hermione luciendo decaída y bastante miserable.
—Yo—voy al baño –dijo ella, de pie y agarrando su libro antes de alejarse rápidamente. Ace sintió una punzada de culpa, pero Luffy no hizo nada malo.
— Aaaace –dijo Luffy.
— ¿Hm? –Ace preguntó a medio bocado de pasta.
—Tenemos que ir tras de ella –aformó su hermano.
Ace bajó su voz.
—Luff, creo que eres lo último que quiere ver en este momento.
—No podemos dejarla. Tenemos que ser amigos de ella.
El chico pecoso parpadeó.
—No sé si ella realmente quiere eso. Además, no puedes hacer que todos sean tus amigos.
— ¿Por qué no? –preguntó Luffy, y Ace se detuvo cuando se dio cuenta de que Luffy probablemente nunca ha fallado en esa tarea. Ese no era realmente el punto sin embargo.
—Aunque no deberíamos presionarla –dijo Ace amablemente.
—Voy por ella ahora –Luffy se levantó, y Ace tomó su manga, irritado por ser ignorado. Aunque la expresión de Luffy era libre.
—Ella está sola, Ace. ¿No lo ves?
Y Ace no podía decir más, porque sabía cómo eso dolía. En cambio, siguió a su hermano por las puertas y hacia donde Ace recordaba que estaban los baños de las chicas.
Había fácilmente tres docenas de baños en Hogwarts, pero Ace y Luffy dieron en el blanco cuando se abrieron camino hacia el segundo piso y escucharon los débiles sonidos del llanto.
— ¿Hermit? –su hermano llamó al baño de chicas del segundo piso.
Había sollozos, por lo que Ace sabía que probablemente estaban en el lugar correcto.
— ¿Puedes salir? –Ace intentó. —Queremos hablar.
— ¡Vete!
Ace dudó, sin saber qué hacer ahora. Luffy no tuvo escrúpulos. Abrió la puerta y entró directamente. Hubo un chillido de Hermione.
— ¡Luffy! –Ace lo regañó, entrando tras de él. Encontró a su hermanito arrodillado frente a uno de los compartimientos, con la cabeza inclinada hacia abajo.
— ¡No chicos en el baño de chicas! –gritó Hermione, mortificada.
— ¡Luffy! –Ace se ruborizo. Agarró el brazo de su hermano y comenzó a tirarlo hacia atrás. — ¡Lamentamos la intrusión!
El brazo de Luffy se extendió más allá de su longitud normal y Ace lo soltó por reflejo, completamente aterrorizado. Cuando se dio cuenta de que Hermione estaba afortunadamente detrás del compartimiento, exhaló aliviado. Sin embargo, se acercó a su hermano todavía en agachado y lo golpeó en la cabeza.
— ¡Idiota!
— ¿Qué fue ese sonido? –Hermione preguntó, con la nariz tapada. —Sonaba como una banda de goma.
Ace eligió redirigir la conversación.
—Mira, lamento que entráramos aquí, pero realmente solo queremos hablar contigo.
— ¿Por qué? ¿Así pueden burlarse de mí? –pregunto ella sollozando.
—No, no. Nunca quise hacer eso, de verdad. Solo estaba preocupado de que estuvieras metiéndote con Luff—Harry. No estaba pensando. Lo siento.
Hubo una pequeña pausa antes de que Ace escuchara el clic de la puerta. Hermione abrió una brecha de un par de pulgadas, mirándolos especulativamente antes de salir por completo.
—Lo-Lo siento si parecía que estaba atacando a Harry –se las arregló para decir, secando sus ojos. —Solo pensé que estaba siendo grosero e inapropiado.
—Ese es él –Ace le dio una sonrisa alentadora.
—Ese soy yo –Luffy asintió. —No quise herir tus sentimientos. Lo siento.
Sus palabras le hicieron ganar una sonrisa acuosa de Hermione.
— ¿Vendrás con nosotros? –invitó Ace.
Hermione masticó su labio con incertidumbre.
— ¿Qué pasa? –preguntó.
— ¿Me ayudarías a disculparme con Nick? –preguntó Hermione, girándose hacia Luffy. Él sonrió ampliamente.
— ¡Por supuesto!
Ace creía que ahora tal vez entendía lo que Luffy veía en Hermione, por qué de todos los inseguros primeros años, la había elegido.
—Por cierto, Ron, ¿Por qué sigues llamando a Harry, Luffy?
Ace apenas resistió la tentación de golpearse el rostro mientras Luffy se ríe.
—Es una, er, broma interna –Ace se las arregló para decir, sintiéndose completamente estúpido pos sus errores. Afortunadamente, Hermione dejó el tema solo y les dio a ambos alentadores empujones para que salieran de los baños de las chicas antes de que alguien los viera por accidente. Era probable que todos todavía estuvieran en el banquete, pero Ace estaba más que contento de irse.
—Dame un segundo para limpiar –dijo ella, dándoles un último empujón. Ace y Luffy terminaron de vuelta afuera de los baños.
—Espero que ella se apresure. Puede que haya tiempo para el pos— –Luffy cortó su frase emocionada e hizo un breve sonido de asombro.
— ¿Harry? –Preguntó Ace con el ceño fruncido. Su hermano señaló al fondo del pasillo. Ace palideció cuando vio un troll de diez pues dando vuelta en la esquina. Él y su hermano se miraron. La expresión de Luffy es suplicante, y Ace suspira.
—Sin poderes –advirtió Ace. Luffy dejó escapar una risita de placer.
— ¡No los necesito! –Luffy corrió hacia delante y, por supuesto, saludó al trol con un firme gomu-gomu-no-pistol en el rostro. El troll retrocedió girando, golpeando ruidosamente contra las paredes de piedra del castillo. Sin embargo, Ace no estaba dispuesto a dejar que su hermano tenga toda la diversión, así que corrió hacia delante y golpeó al troll aturdido en el suelo un poco más.
En cinco minutos, han derrotado al troll, y Ace está regañando a Luffy por usar sus poderes, mientras que su hermano pequeño pregunta en voz alta si es seguro comer carne de troll o no. Está escena es la que saluda a Hermione cuando sale de los baños de chicas.
— ¡¿Eso es un troll?! –ella jadea y se acerca con extrema precaución. — ¿Qué pasó?
Ace se estremece internamente. Realmente no había estado pensando en cómo Luffy y él lo explicarían. Estaba muy emocionado en probar su fuerza contra algo más que las masivas arañas en el bosque.
—Lo derrotamos –dijo Ace sin convicción.
—Creo que lo veo –dice Hermione con un poco de sequedad mientras comienza a examinar a la criatura rápidamente.
—Na, Hermione, ¿Los trolls son comestibles? –preguntó Harry.
Hermione se queda en blanco, pero antes de que tenga tiempo de seguir preguntando, se acercan un grupo de pasos. McGonagall, Quirrell y Snape doblan la esquina. Cuando McGonagall los mira de pie, junto al inconsciente troll, agarrándose el pecho y exhalando ruidosamente.
— ¡¿Qué estás haciendo?! –demanda, mirándolos. Sus ojos afilados pasan sobre ellos, el trol y de regreso a ellos antes de estrecharlos. —Aléjense de allí.
Hermione, Ace y Luffy caminan obedientemente, evitando contacto visual con su jefe de casa.
— ¿Le imposta explicar por qué no están con los otros estudiantes? –ella golpeó ligeramente su pie contra el piso.
—Yo—
—Es mi culpa, Profesora.
Ace parpadea y se gira hacia Hermione, quien lentamente comenzó a echarse la culpa a sí misma, y logró romper las reglas que tanto ama en el proceso. Lo estaba haciendo solo para ser su amiga… Ace creía que tal vez ahora entendía un poco más su amistad. Eso o ella sufre la presión de sus compañeros.
De cualquier manera, él la encuentra increíblemente valiente por sus acciones, y después de que McGonagall se aleja, se acerca a ella y empuja su hombro contra el suyo. Sus ojos, llenos de lágrimas avergonzadas por el regaño, parpadean. Luffy reclama su mano mientras ella no estaba prestando atención, y el trío se aleja del troll incapacitado sonriendo.
