-Está bien... Verdad?, Todo esto... Todo esto está bien, no?, Esto es lo que yo quería... Esto es lo que tanto buscaba... No es cierto?... Entonces porque me siento tan mal después de este tiempo que yo...- El cuerpo del quinto elemento se acomodaba en la cama con cuidado para sentarse, su torso desnudo denotaba algunas marcas de mordida producto de la noche que había pasado junto aquella joven Northundla llamada Honeymaren, aquella que conociera mientras buscaba la verdad de sí misma, sin embargo en lugar de mirar hacía su ahora compañera de cama la mirada de Elsa se posó sobre la última carta enviada desde Arendelle por Anna traída por Gale, acomodada de forma fina en una pequeña mesa que la misma Elsa había creado por comodidad ahora que vivía en el bosque, entre Atohallan y el pueblo; un pinchazo en su pecho la hizo recordar el sin fin de malas decisiones que había tomado después de recibir esa carta, y como si necesitará confirmar dichas elecciones un suspiro pesado se escuchó a la izquierda de su cama.
Elsa miro el cuerpo que permanecía boca abajo en su cama, misma que había traído desde Arendelle así como otros muebles para comodidad de la gente que iba a visitarla... las marcas de uñas en la espalda de Honey le hicieron recordar lo vivido la noche anterior, la chica al principio había sido tierna con Elsa, sin embargo ambas eran nuevas por lo que el experimento había salido algo extraño; Elsa mordió su mejilla por dentro sintiéndose algo culpable, no quería admitirlo pero al principio para ella fue algo lento, no se sentía cómoda, por lo menos hasta que su imaginación comenzó a volar, hasta encontrarse en el rostro de Maren un rostro más familiar, pecoso de ojos verdes claros, que le sonreían como nadie más lo hacía, su imaginación al encontrarse con el rostro de su hermana la hizo sentir un lívido tan grande que aquella noche de ser un tanto aburrida se había convertido en una extremadamente pasional; para cuando su mente volvió a la realidad de con quién estaba los cuerpos habían caído rendidos uno al lado del otro, la ex reina antes de caer dormida junto a la morena que ya llevaba unos minutos dormida, dejó escapar el nombre de aquella a quien más amaba y deseaba que estuviese en su cama "Anna"...
Sin poder soportar más la culpa se puso de pie con cuidado para no despertar a la otra joven, en su cuerpo se materializó un pequeño vestido que cubría su cuerpo muy parecido a su pijama habitual en el castillo, con paso lento y abrazando su cuerpo se acercó a la mesa y tomo la carta, está constaba de dos partes, una escrita con puño y letra de Anna y otra una invitación sencilla pero llamativa, si, era la invitación para la boda real de Anna con Kristoff y eso era lo que la estaba matando, o tal vez la carta escrita por Anna...
"Querida Elsa;
Quería entregarla en persona pero realmente he estado ocupada con los preparativos y las delegaciones reales, te pediría que vinieras a ayudarme pero en tu última carta mencionaste que había un problema con los elementos y su territorio así que no quise interrumpir para que terminarás de arreglarlo, estoy segura que lo lograste, por cierto aún me debes una noche familiar.
Elsa te espero... Quiero que estés aquí, ven... Por mi... Te he sentido algo distante desde hace un tiempo, la verdad he tenido esa sensación que tenía cuando éramos más jóvenes… cuando te encerrabas en tu habitación y yo no podía acercarme a ti, de verdad espero que estés bien… Elsa… hice algo que te molestara?, fue porque sin querer mande un navío al norte cuando iba al este?, prometo que pondré más atención a lo que hago, la verdad aun me cuesta hacer estas cosas de reina, creo que no soy tan buena en esto como tú, aunque tus consejos me sirvieron muy bien, si hice algo espero que me perdones, de verdad, te hecho mucho de menos… espero verte pronto…
Con amor, besos, Anna."
La culpa comenzaba a hacer daño en la mente de Elsa, saber que Anna sufría por su ausencia y aun peor que se culpaba a si misma del hecho de que Elsa no estuviese presente en esos días la estaba matando, pero no podía admitirlo, no podía admitir que de un momento a otro todo había cambiado, no podía admitir que sus sentimientos hacia Anna habían dejado de ser de hermandad y se habían convertido en unos sentimientos más profundos, no podía admitir que miraba a Anna como mujer y no como ha hermana, tampoco podía admitir que la estaba matando el hecho de saber que en nada ella seria de Kristoff, que estaría con él, que sería su esposa, que el la tocaría, la disfrutaría, le haría el amor cada que quisiera, y en algún momento le daría un heredero, no podía, no podía con ese sentimiento de dolor, de celos, de culpa, eso la estaba volviendo loca, tanto que para sacar a Anna de su mente de su corazón había hecho cosas raras como no volver a ir al palacio, no acercarse al reino, fingir que tenía problemas en el bosque para no asistir a las reuniones familiares, había recurrido a la cosa más baja, acostarse con la joven Honeymaren, a sabiendas que ella podría sentir algo por Elsa pero Elsa seguía pensando en Anna…
Elsa se sentía como basura en aquel momento; guardo la carta y miro la invitación adjunta, su corazón se sentía como cuando descubrió la verdad sobre su abuelo y quedo congelada, no podía más; dejo todo en la mesa y salió de su hogar, necesitaba aire, necesitaba pensar, necesitaba un escape que no involucrara a más personas que pudiese dañar y así sin más, corrió, corrió con toda su fuerza, corrió con todo lo que sus pulmones le permitían hasta llegar al mar, aquel mar donde se había encontrado a Anna después de haber quedado congelada, aquel mar donde Kristoff le pidiese matrimonio a su hermana, a su amor, la desesperación hacia que sintiera que se ahogaba.
Llamo al espíritu de agua, este no tardo en atender a su llamado, Noxx se había convertido en un amigo extremadamente fiel a Elsa, él podía sentir la desesperación de Elsa, Gale también se había hecho presente, al igual que Noxx sentía lo mismo que Elsa, ambos, en una combinación de estrés provocaron que unas nubes negras y un viento fresco comenzara a avanzar hacia el bosque.
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Una tormenta se avecinaba, la gente del bosque se preparaba, Yelena miro el cielo con severidad –Una tormenta se acerca, los espíritus del bosque llevan una pena, o probablemente el quinto espíritu se manifiesta con dolor antes los demás…- menciono la mujer de cabello blanco, a su lado se encontraba Ryder, el joven hermano de Honeymaren, hizo una mueca pero sabía que tenía que hacer – Mantendré a salvo a los renos, aunque no se dónde se encuentra Honeymaren- decía el joven con algo de preocupación, desde la noche anterior no sabía nada de su hermana, solo que había ido a caminar con Elsa, -Tu hermana es fuerte y sabe cuidarse, será mejor que empecemos a cuidarnos los demás, la tormenta podría ser peligrosa para todos- un rayo seguido de un trueno que pego directo en el mar cercano, resonaron en los oídos de todos los habitantes del bosque, Yelena solo pudo suspirar a sabiendas que la tormenta solo pararía cuando el problema de Elsa se resolviera.
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Elsa abrazo a Noxx con fuerza y después subió a él, sin calentar un poco exigió que Noxx comenzara a correr a toda velocidad hacia el mar que comenzaba a ponerse algo turbio por la tormenta que ellos mismos habían provocado, pero en ese momento Elsa no sentía nada más que dolor, tanto que no se dio cuenta que el agua de la tormenta arreciaba con ganas contra su cuerpo, tanto que no se dio cuenta que muchas veces estuvo a punto de caer de Noxx por el oleaje brusco, no le importaba nada, en ese momento lo único que quería era escapar del sufrimiento, lo único que necesitaba era estar lejos, con la culpa y con el dolor, quería alejarse de todos para no dañar a nadie, sin embargo no se dio cuenta que entre más culpa, dolor, desesperación y estrés sentía, la tormenta se expandía y se movía de una forma tan rápida que casi estaba llegando a Arendelle, donde una joven pelirroja miraba con preocupación el cielo, pues podía sentir que algo no estaba bien. Anna abrazo su cuerpo y sintió un escalofrío mientras miraba por el balcón la tormenta que comenzaba a caer en el reino – Elsa,¿ que está pasando contigo?…-
Continuara…
