N/A: El mundo de Harry Potter no me pertenece a mí sino a JKRowling, pero estas palabras que giran sobre su relato son mías.

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Noches de ceguera

Es difícil ver en la oscuridad, especialmente cuando tus ojos lo único que ven es a los monstruos que te acechan tras ellos.

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Se despertó envuelto en sudor.

Alguien estaba allí.

El corazón le latía a mil por segundo y se levantó de un salto.

Alguien está gritando.

Tomó su varita con fuerza y salió de la oscura habitación corriendo. El grito se había detenido.

Estaba allí. ¿Dónde?

No podía ver a través de la cortina de oscuridad. No recordaba el hechizo para poder iluminar su camino. Solo el hechizo que salvaría su vida.

Estaba tan asustado.

Le dolía la garganta. Y las piernas. Y la cabeza. No podía recordar por qué.

Se adentró en la oscuridad pero tropezó a los pocos segundos. Se dio la cara contra el suelo, manchándose de barro pegajoso.

Entre sus ojos llenos de suciedad logró ver una luz que se acercaba a él.

¿He muerto otra vez?

-Harry -murmuró una voz. Al chico se le llenaron los ojos de lágrimas, que lucharon por abrirse paso entre la tierra embadurnada en su rostro. Ella le sonrió suavemente y tomando su mano, lo guió de nuevo dentro de la casa.

No emitió ni una palabra sobre cómo estaba manchando la alfombra o cómo no podía dejar de temblar.

Al llegar a su cuarto conjuró un hechizo de limpieza silencioso sobre su ropa y uno más para volver sus sábanas tibias. Lo ayudó a acostarse mientras el chico lloraba silenciosamente, sus movimientos lentos y oxidados.

Harry la miraba sin verla. Sus ojos estaban fijos en su pálido rostro mientras ella acariciaba su cabello con delicadeza y le sonreía tranquilizadoramente.

-Todo estará bien Harry. Estoy aquí. Nadie va a hacerte daño- le susurró mientras los párpados de él se cerraban para volver a abrirse con frenesí, asustado. Ella repitió sus palabras una y otra vez hasta que él cayó dormido.

Una vez más, por enésima vez desde la guerra, Luna Lovegood durmió arrodillada en el suelo junto a la cabecera de su cama cuidando a Harry Potter, el niño que vivió, el adolescente que sufrió, el joven destrozado.