-¿Por que te fuiste? ¿Que paso Mione? -inquirió Ron con voz rota y lastimosa, como si en cualquier momento se fuera a quebrar en llanto.
Ella cerró los ojos, no quería lastimarlo. Por un segundo se le cruzo por la cabeza mentirle, tratar de evitar esta situación y esquivarlo por todo el tiempo que sea posible hasta que se le ocurra una buena excusa pero ya se había tomado mucho tiempo en silencio y con eso lo decia todo, ademas ella era una Gryfindor, estos supuestamente tiene valor, no mienten al primer atisbo de complicaciones.
-Ron yo.. -intento acabar la frase, pero las palabras no querían salir. Tenia un nudo en su garganta.
-¿Que hice mal? -eso termino de destruirla.
-Nada, nada Ron, no eres tu..
-¿No eres tu, soy yo? ¡Mentira Hermione! -exclamó alzando la voz, todo rastro de dolor se esfumo, reemplazado por enojo, estaba en todo su derecho de reaccionar así- ¡Se que lo viste! ¡Se que viste el anillo y huiste! ¡Estaba despierto! -atónita retrocedió un paso, Ron se había vuelto totalmente rojo- ¡DIME POR QUE!
Se largo a llorar silenciosamente. Ron nunca le había levantado la voz, si bien era de perder los estribos con facilidad, nunca fue hacía ella directamente, nunca había tenido un porqué. A su vez el colorado tampoco la había visto llorar como lo estaba haciendo en ese momento, así que fue y la abrazo. Cabreado pero arrepentido de su arrebato.
-Lo siento Mione -susurro- no debí gritarte.
-No, esta bien, me lo merezco -trato de decir entre sollozos. Se quedaron así un rato, contemplandose y sientiendo el calor de sus cuerpos juntos, esta situación era demasiado dolorosa para ambos y lo sabía, mas allá de ser pareja habían sido amigos por años. Ella no sabía que decir, o mas bien no se animaba a ponerlo en palabras, sabia que no quería comprometerse y le asustaba la idea de que Ron no sea el indicado en este momento, habían tirado casi siete años por la borda, el no se lo perdonaria jamas.
-¡Señorita Hermione, Kingsley la llama urge..! -Serena irrumpió en la habitacion corriendo encontrándose a los dos chicos abrazados mientras su jefa lloraba, se detuvo en seco y los colores le subieron a la cara- Lo.. lo siento, me-mejor me voy.. -tomo el picaporte y encaro para irse, totalmente tensa e incomoda. Quería salir de allí, aunque Kingsley..
-Espera -Serena suspiro aliviada cuando Hermione la freno mientras se secaba los ojos y se alejaba de Ron. Acto seguido fue al estante lleno de libros que tenia a su derecha- ¿Que es lo que quería Kingsley? -golpeo su varita tres veces y musito un hechizo para que el estante se abriera y revelara un armario oculto, ella desapareció ahí dentro.
-En diez minutos convoco una asamblea -comenzó y titubeo un poco-..extraordinaria general en el Wizengamot..-a medida que hablaba le iba bajando el tono de voz, al oír 'Wizengamot' se oyó un ruido seco dentro del cuarto, como si se le hubiera caído algo. Ron seguía parado en la mitad de la sala si saber muy bien que hacer, retorciendo los zapatos de Hermione entre sus manos. Eso a Serena la desconcertó. ¿Que había pasado entre ellos? ¿Y porque había tanto olor a wiskey de fuego en la oficina?
-Bien, esto no puede esperar -anunció Hermione mientras salia totalmente cambiada y limpia del vestuario. Olía levemente a jazmín. Serena noto que su nariz aun estaba roja por el llanto, Hermione miro a Ron- Hablamos en casa.
El asintió y desapareció.
-¿Tienes idea de que va la reunión? -quiso saber luego, cuando entraron en el ascensor. Serena no había omitido palabra en todo el trayecto, Hermione Granger era una de las personas mas fuertes que conocía y, sin embargo, hasta las personas fuertes tienen sus momentos de debilidad.
-No tengo la menor idea -respondió luego de un minuto- pero el Ministro quería que fueras a su oficina antes.
La Gryffindor asintió y bajo del ascensor en el piso que Serena había marcado.
-Tu ve al Wizengamot y anota todo, si Kingsley convoco una asamblea de este grado es porque es algo muy delicado.
Cuando Serena desapareció, Hermione respiro tres veces mientras se acercaba a la oficina del Ministro y antes de abrir la puerta dio una cuarta. Lo primero que vio fue a Kingsley Shackelbolt de espaldas a ella hablando con una persona, no alcanzaba a verla, distinguía una figura alta y aristocrática, como si su porte diera a entender que el mundo era suyo. Cuando el Ministro se dio vuelta inmediatamente lo reconoció.
Pelo rubio, ojos grises y fríos como el hielo, sonrisa prepotente y altanera.
Malfoy.
Draco Malfoy.
El le dedico una larga mirada antes de transformar su mueca habitual en una sonrisa de lado.
-Hola, Granger.
.Ser.
-¿Qué hace el aquí, Ministro? -fue lo primero que salio de su boca, sin poder frenarlo.
-Creo que esa no es forma de tratar a tu compañero de trabajo, Granger -dijo Malfoy. El estaba disfrutando esto.
-¿Compañero de trabajo? ¿De que estas hablando? -refunfuño la leona.
-Si Señorita Granger, el esta diciendo la verdad, los llame aparte para evitar esta misma escena en el Wizengamot. Con su permiso -fue hacia la puerta y salio. Ella se sonrojo, había sido una completa inmadurez. Pero en su defensa, Malfoy seguramente estaría enterado que ella aparecería, en cambio para Hermione, todo fue como caer en una pileta malditamente vacía esperando agua. Era mucho pedir, mas conociendo la historia entre ellos dos. Malfoy la miro y sonrió antes de salir detrás del Ministro, ella gruño y los siguió también.
-No entiendo, Ministro -dijo cuando los tres se subieron al ascensor y comenzaron a descender- ¿Por que convoco una asamblea extraordinaria? ¿Y que tiene que ver Malfoy en todo esto?
El susodicho rodó los ojos.
-Daré todos los detalles en cinco minutos, sea paciente -el ascensor freno de golpe y la serpiente abrió la reja para dejar pasar a Kingsley, cuando Hermione iba a salir el se le adelanto haciéndola trastabillar.
Gruño internamente y espero un minuto antes de entrar al tribunal, no quería que la gente la viera junto al rubio. Se sentó al lado de Serena quien la estaba esperando mientras hablaba con el asistente del Jefe del Departamento de Seguridad Mágica, aunque Hermione estaba segura de que lo había visto tambien ayudando en otros departamentos. El chico era como un estilo de comodín. Incluso una o dos veces prestó ayuda a ella en persona.
En el centro de la sala, observo, había una mesa con un objeto encima cubierto por una manta color verde. Apostaría diez galeones a que eso es de lo que trata la sesión.
-Serena -la interrumpió de su acalorada charla, ella se giro inmediatamente luego de murmurar unas disculpas.
-Si, Señorit.. Hermione -se corrigió.
-¿Tienes idea de que es eso? -señalo la mesa.
-Trate de averiguarlo pero nadie lo sabe, Travis piensa que podría ser otra profecía.
El corazón de Hermione se acelero. ¿Podía ser posible?. Pero casi al instante sus dudas se disiparon, la sala de profecías ya no estaba mas en funcionamiento. Es verdad que si Voldemort o cualquier otro Mago Tenebroso volviera a resurgir, habría algo y alguien que lo avisara, no seria precisamente Draco Malfoy quien lo anunciara. Sonrió internamente ante ese pensamiento mientras que observaba como por la puerta principal aparecía el Ministro de Magia, el silencio invadió la asamblea, todas las conversaciones anteriores dieron a su fin al verlo llegar. Él, luego de llegar a su asiento cinco lugares hacia la derecha del lado de Hermione, no titubeo ni un segundo antes de decir:
-Bienvenidos y gracias a todos por haberse reunido conmigo hoy. Como sabrán, la ultima asamblea extraordinaria fue cuando Voldemort gobernaba, pero tranquilos, esto no tiene nada que ver con el -se escucharon muchas murmuraciones y suspiros de alivio, el Ministro prosiguió- Sino con algo que necesito comunicaros y luego votar. Nuevamente, si tratara de un regreso de Voldemort Harry Potter estaría aquí, pero el tuvo una emergencia familiar, por suerte contamos con la excelente presencia de la, también heroína de guerra; Hermione Granger -ella trato de mostrarse impasible pero todas las miradas la estaban poniendo muy nerviosa. ¿Por que el Ministro la mencionaba de esa manera, ante todos?. Esto no le cerraba por ningún lado. ¿Malfoy lo habría hechizado?. - Los detalles del tema los dará el Jefe del Departamento de Juegos y Deportes Mágicos, el Señor Draco Malfoy -si, definitivamente estaba hechizado.
Este ultimo se paro de su asiento, por debajo de Hermione, acompañado de muchos mas murmullos que antes y se poso al lado de la mesa que tenia a todos intrigados.
-Buenos días a todos -comenzó y fijo su vista en Hermione un segundo antes de ser desviada- como bien sabrán soy el Jefe del Departamento de Juegos y Deportes Mágicos -dijo con un deje de petulancia en su voz. Él claramente no necesitaba el trabajo, ya tenia todo el dinero que alguien podría alguna vez desear pero de alguna manera necesitaba limpiar el nombre Malfoy y que mejor que coordinar deportes que a todo el Mundo Mágico le gusta. Ella inconscientemente rodó lo ojos- Y con mi compañero Theodore Nott estuvimos pensando en organizar un evento. Claramente lo discutimos con el Ministro de Magia al terminar de armarlo y el nos dio su aprobación, con dos condiciones. Convocar una asamblea general con las mas grandes influencias del Mundo Magico para que voten -y ahora si miro fijamente a Hermione mientras posaba su mano en la manta que cubría el objeto- aquí tengo un elemento que muchos de ustedes reconocerán y que tantos problemas trajo -su discurso misterioso la estaba empezando a molestar- sin mas preámbulos, quiero contarles acerca de lo que con el señor Nott estuvimos tanto tiempo preparando -descubrió el objeto- un nuevo Torneo de los Tres Magos -sobre la mesa se hallaba el Cáliz de Fuego exactamente como lo recordaba, una copa de material similar a la piedra con una ancha boca de la cual inmediatamente aparecieron llamaradas azules y blancas.- Mientras que la segunda condicion era que -el jamas había dejado de mirar a la leona- y es que Hermione Granger verifique todo mi trabajo, para que el Mundo Magico no desconfié -y ella entendía exactamente a lo que se refería. Nadie se fiaría de que un ex-mortifago liderara el Torneo, y menos cuando su antiguo amo utilizo esa misma copa para matar a Harry, el niño de la profecía.
Hermione se paro y alzo la voz.
-Ministro ¿esta usted seguro de esto? Es demasiado peligroso -al ser ella la eludida, nadie le objeto que hablara.
-Han pasado años desde que no tenemos un Torneo de los Tres Magos, el reinado de Voldemort ya ha acabado -respondió- y con eso los prejuicios acerca de este evento, así que si Señorita Granger, ademas estará usted, no depositaria en las manos de nadie mas esta tarea. Confío plenamente -aseguro firmemente. Eso le transmitió a Hermione un sentimiento de calidez en su pecho y miro seguidamente a Malfoy imitando su petulancia mientras se sentaba- Así que sin mas distracciones, en esta sala hoy hay cuarenta magos y brujas, si mas de la mitad están de acuerdo con realizarlo lo haremos, sino se cancela totalmente.
El Ministro rápidamente alzo su mano a la par que algunas otras, luego mas manos fueron subiendo tímidamente.
El asistente junior de Kingsley las iba contando.
-...diecisiete, dieciocho, diecinueve -se freno, ya nadie mas estaba alzando la mano y Hermione estaba de brazos cruzados. Por un segundo, cambio su mirada a Malfoy, aunque se arrepintió casi al instante. En los ojos de la serpiente vio pena y desesperación mientras rehuía la mirada de todos, sintiéndose incomodo en el medio de la sala, así que eso fue, lamentablemente, lo que la impulso a alzar su mano y animando a dos personas mas a hacerlo, Serena y Travis.
Draco esbozo una media sonrisa y le guiño un ojo.
El Torneo de los Tres Magos volvería a unir tres escuelas.
Kingsley dio por terminada la sesion y se desapareció, así como también a mayoría de ahí. Para salir e ir a su oficina nuevamente, Hermione tuvo que pasar por al lado de Malfoy.
-Yo sabia que muy en el fondo estabas enamorada de mi, Granger -claro, el no podía no hacer un comentario acerca de su voto.
-No pienses ni por un segundo que es por ti, Malfoy -escupió su apellido- me das asco, solo siento que Kingsley tiene razón, vivimos con miedo de lo que paso en 1994. Es hora de dejar el pasado atrás, aunque eso signifique tener que volver a hablar contigo.
El sonrió, su insulto había pasado sin importancia.
-¿Con que dejar el pasado atrás, eh? ¿Eso es una forma de invitarme a salir? -su carcajada resonó por todo el lugar. Ella nunca lo había escuchado reír tanto así que la dejo atónita.
-¿Las serpientes pueden reírse? 24 años y uno sigue aprendiendo cosas. Increíble. -dijo conmocionada. Bum.
Golpe bajo. La sonrisa del rubio se quito casi al instante.
Y con media sonrisa la leona salio del Wizengamot, triunfante y dejando a un Malfoy con el orgullo herido.
Al llegar a su oficina y relajarse después de un dia muy movido, cayó en la realidad. Su relación con Ron no avanzaba y dudaba de que algun dia lo haría. Se frotó la cara con las manos. Tenía el corazón roto y le dolía muchísimo el estómago, como si este quisiera avisarle algo. O tal vez eran los nervios. Lo único que quería era desaparecer y no tener que darle explicaciones de nada a nadie. ¿Pero con quien podría liberarse y hablar de todo esto? Harry era su mejor amigo, pero también de Ron. Ginny su hermana y Krum hace un montón que no le respondía.
No recurriría de vuelta al alcohol, eso ya le había traído demasiados problemas, sobre todo en la mañana, pero sentía unas inexplicables ganas de ir a Cabeza de Puerco.
-Serena -la llamo Hermione, ella entro de inmediato- necesito tomarme el día,¿puedes terminar con el papeleo por favor?
Ella sonrió.
-Lo imaginé -respondió- claro que si, despreocúpate.
Y un segundo antes de desaparecerse le dijo- Ah, y necesito que reúnas toda la información acerca de lo que quiere hacer Malfoy con el Torneo.
-Dalo por hecho.
Hermione la contemplo y antes de desaparecerse, noto que ella seria una gran aurora en cuanto terminara su entrenamiento, igual que sus padres.
Al instante en que aparecio en Hogsmade le invadió el típico olor a suciedad y alcohol de Cabeza de Puerco. El lugar pedía a gritos que lo remodelaran, el cartel con el nombre estaba a punto de caerse y las maderas enmohechidas, pero parecía que a la gente no le importaba eso. Mientras mas sucio mejor, era el perfecto ambiente donde podrían ir y no ser tomados en cuenta, excepto si eras Harry Potter o su mejor amiga, que casualmente resultaba ser ella. Tomo una bocanada de aire y abrió la puerta del local de la cual sintió una extraña descarga de energía. La gente hablaba sin parar, algunos gritaban, otros ya estaban demasiado ebrios y yacían tirados en el piso a las doce del mediodía. Cuando Hermione se sentó en una mesa algunas personas de su alrededor la miraron pero no dijeron nada. Su postura era erguida y segura, todo lo contrario a como se sentía en realidad por dentro. Seguramente ayer también la habían mirado, pero estaba tan desesperada por embriagarse que no se dio cuenta.
Aberforth llego luego de un rato, el pub estaba demasiado lleno, debería pensar en contratar otro asistente ademas de los dos que ya tenía.
-Hermione, ¿otra vez aquí? ¿que se te ofrece? -la saludo calidamente sin prejuicios en su voz.
-Si -agachó la cabeza por un segundo- la verdad es que no lo se, últimamente este lugar me esta dando cierta sensación de paz -comentó y el se la quedo mirando, como si supiera absolutamente a lo que se refería- pero no quiero tomar alcohol -aclaró.
-Me parece perfecto -sonrió y la miro por unos segundos antes de desaparecer y meterse por la barra.
La actitud de Aberforth le extrañaba un poco, pero en ese lugar había cosas mucho mas extrañas así que no le dio importancia. Luego de un rato el volvió con una cerveza de mantequilla y un plato de comida. Antes que ella pudiera decir nada el se atajó.
-Cortesía de Madame Rosmerta -y se inclino un poco para decir- se que nuestra gastronomía no es la mejor.
Ella rió y miro el sándwich de pollo.
-Muchas gracias, de verdad me hacía falta, no comí nada por la mañana.
Él asintió y se retiro. Hermione se preparo para dar el primer bocado luego de una larga espera y de reconocer que lo que le pedía su estomago era comida, pero una voz llamo su atención.
-Ver para creer -Hermione rodó los ojos, esa voz irritable la conocía bastante bien- ¿Que hace la leona Granger en un lugar lleno de serpientes?
Detrás de ella estaba Draco Malfoy con sus manos en los bolsillos, luciendo totalmente despreocupado y petulante. Se poso a su lado.
-¿Lo dices por que te molesta que entre a tu casa sin permiso, Malfoy? -la chica no era de tomar actitud defensiva a la primera, pero el sacaba lo peor de su interior.
-Wow, wow Granger -sonrió- vengo en son de paz -ella alzó una ceja- tenemos que comenzar con los preparativos inmediatamente.
-¿A que te refieres con inmediatamente, Malfoy?
-Que, tal vez, mientras estábamos en el Wizengamot mande las cartas a los directores de Beauxbatons y Dumstrang -supuso, mientras que los ojos de Hermione se agrandaban cada vez mas, se levanto de la mesa hecha una furia y golpeó sus palmas contra ella.
-¿¡Qué hiciste qué!? -chilló histericamente- ¿Como sabias que ibas a ganar los votos?
-No lo sabia.
Ella se mordió el labio con enojo.
-Eres increíble, Malfoy.
-Eso ya lo sabía.
A cada segundo que pasaba a su lado tenia cada vez mas ganas de lanzarle un Avada Kedavra ¿como haría para aguantarlo en el Torneo de los Tres Magos?
-Cierra la boca y déjame pensar -se sentía mareada y tener al rubio cerca no ayudaba en nada- ¿cuando llegan?
-En tres semanas -respondió.
-Tres semanas -repitió exasperada, su estomago no dejaba de quejarse- tenemos dos semanas para preparar Hogwarts y luego, a lo sumo, una mas para armas las pruebas..
El asintió y se frotó la cara.
-¿Soy yo o hace malditamente calor aquí? Se me parte la cabeza -masculló- Deberían cerrar este mugroso lugar, seguro tiene una fuga de gas o alg.. ¿Granger te sucede algo?
Ella se había puesto totalmente pálida, su cabeza y estomago no dejaban de dolerle, hace rato había dejado de escuchar al rubio.
-¿Esta todo bien por aquí? -Aberforth apareció sosteniendo una bandeja con wiskey de fuego pero al ver a Hermione en ese estado la dejo en la mesa- ¿que te sucede muchacha? toma asiento.
Ella negó.
-Estoy bien solo que.. -sus ojos se cerraron de golpe y un dolor muy profundo invadió su cuerpo haciendo que cayera. Si no hubiera sido por Malfoy se hubiera dado la cabeza contra el piso.
-Por Merlín, Granger -maldijo- hay que recostarla, ¿este lugar tiene alguna maldita habitación?
Aberforth se lo quedo mirando unos segundos antes de asentir suavemente. Draco la cargo en sus brazos como si fuera una niña pequeña y lo siguió mientras Hermione se revolvía.
-Bajame, puedo caminar sola, Malfoy -masculló ella intentando abrir los ojos.
-Ciertamente no puedes Granger, a penas puedes mantener los jodidos ojos abiertos.
El dueño del pub los condujo a un cuchitril, pensó el rubio. Su cabeza había dejado de doler, todo el barullo que había armado Granger lo había desconcentrado.
Dejo a la chica sobre la cama y como si fuera un acto reflejo, ella se giro hacia el lado izquierdo.
-¿Cuando fue la ultima vez que malditamente injeriste algo solido, Granger?
-Estaba a punto de hacerlo cuando tu apareciste para molestar -gruño débilmente y lo vio fruncir el ceño, demonios, se veía espeluznante con esa cara- ¡Bien! No lo recuerdo, creo que ayer me comí una manzana en el Minist..
-¡Accio comida! -el rubio se paro y el plato de comida sobre la mesa de Hermione apareció ante el, ¿como había hecho eso?- Eres un auror Granger, uno que vigilara el Torneo, no te necesito débil.
Ella casi sonrió.
-¿Acaso el gran Draco Malfoy se esta preocupando por mi?
El hizo una mueca de asco. La castaña se dio cuenta que su cabeza había dejado de doler.
-Nos vemos mañana en tu oficina -le lanzo el plato de comida que a duras penas pudo agarrar- tenemos que cerrar detalles -y se desapareció.
Aberforth que habia estado todo este tiempo callado, suspiro y mascullo algo entre dientes que no logro entender muy bien, fue algo como 'no lo entiendo'.
-Come Hermione y cuando estés mejor ve a descansar a tu casa, seguramente te haga mejor que estar aquí -y con eso se retiro.
Pero el no sabia que ese lugar le daba mas paz que ir a su casa y enfrentar a Ron.
En cuanto todos se fueron Hermione comenzó a comer.
El dolor de cabeza había vuelto.
Buenas otra vez muchachas bellas, como andan? Bueno aca va el segundo capitulo, cuentenme que les parecio!
Pronto subire el tercer capp
Click next para que Draco te lleve en brazos y te diga jodidamente que comas algo
