A la mañana siguiente Hermione había estado pensando mucho en lo sucedido el día anterior y como no había podido contarselo a nadie, solo estaban sus pensamientos y ella. Por eso mismo se decidió en mandarle una lechuza a su amiga Ginny en la cual le expresaba su anhelo porque vuelva y su preocupación por su estado de salud. Le entregó la carta a Sinky luego de sellarla con el destino y esta salio volando por la ventana casi de inmediato. Hacía dos años que Pidgeon había fallecido, Ron lamentaba su perdida, pero ella no tanto, ¿que lechuza en su sano juicio iría a parar a un zoologico muggle? el Ministerio tuvo que encargarse de desmemoriar a los muggles que habían llegado a leer la carta, luego de sacar el cadáver de la lechuza de la fosa de los leones. Luego del accidente Hermione escogio a Sinky, era blanca y negra, similar al tamaño de Hedwing, y aunque no contaba con la astucia y lealtad de esta, las cartas si llegaban a destino en tiempo y forma, Hermione agradecía eso; aunque a su vez en algun punto de ella eso le ponía triste, porque sabia que Krum había leido su carta y no se había molestado en responderle. Lo ultimo que sabía de el era que se había lesionado gravemente en uno de sus partidos de Quidditch y tuvo que tomarse un tiempo para recuperarse, eso debió de haber sido un golpe muy duro para él y ella quería prestarle sus condolencias, pero si el no se molestaba en responderle ella no haría mas que dejarlo pasar. Cosa que no podía hacer con Ron, ayer en Cabeza de Puerco mientras comía su sandwich de pollo como si fuera el ultimo alimento de la tierra, llegó a la conclusión de que le debía a Ron una explicación y espacio para pensar, sabía que la idea de tomarse un tiempo era mas para ella que para él y no sería facil que lo acepte, pero es lo que Hermione quería y el no podía negarse. Pero luego de por fin decidirse a aparecerse en el departamento, se encontró con que estaba vacío, y este siguio asi hasta esta mañana. Hermione no pudo quitarse en ningun momento los nervios que acechaban en su estomago en toda la noche, apenas había pegado ojo creando posibles discusiones en su mente, para que él no apareciera y la siguiera dejando con la duda. Pero la duda tendría que esperar, ya que eran las ocho de la mañana y tenia que ir a su oficina, Malfoy le había dicho que a las nueve pasaría por ahí para hablar del Torneo. Maldito Malfoy, solo a él se le ocurre crear semejante evento con tan poca antelación, no podía ni imaginarse cuales serían las pruebas, el ultimo Torneo fue bastante peligroso, pero este le aterraba aun mas, Malfoy y Nott no tenian exactamente flores y mariposas en sus cabezas.
Se permitió dejar de especular y se repitió que escucharía con calma todo lo que él tuviera para decir y luego hablaría, seria totalmente profesional y no dejaría que sus burlas la afecten. Al llegar a la oficina Serena ya la estaba esperando.
-Buenos dias Hermione -la saludó amablemente.
-Buenos dias a ti Serena, muchas gracias por lo de ayer -agradeció y la asistente sonrió mientras su jefa se ponía a ordenar unos papeles en el escritorio y chequear lo que había dejado ayer para poder enviarlo a sus respectivos departamentos.
-No hay porqué -respondió- y con respecto al Torneo, no he encontrado mucho, solo que Malfoy y Nott han estado viajando por diferentes partes del mundo con la excusa de.. -se freno de golpe, Hermione estaba leyendo un certificado muy importante asi que no se molesto en levantar la cabeza antes de decir:
-¿De qué Serena?
En ese momento se escucho la puerta cerrarse y con el ceño fruncido la leona levantó la cabeza.
-Yo sabía que tenias algún estilo de obsesión conmigo Granger, pero no pensé que llegaras al punto de investigarme -delante de ella yacía un muy sonriente Draco Malfoy, al estar mirando los certificados Hermione no noto su presencia, pero Serena quien estaba de costado al escritorio reparó cuando una cabeza rubia se asomo por el umbral, pero era demasiado tarde, su cara delataba que habían estado hablando de el, obvio, ademas de escuchar su apellido.
-Malfoy, pensé que llegarías a las nueve -quiso cambiar de tema a la par que miraba la hora. No eran siquiera las ocho y media.
-Si, pero quise sorprenderte -rió- aunque aquí el sorprendido soy yo.
Ella rodó los ojos.
-Solo buscaba información acerca de porque haces todo esto, Malfoy -dijo impacientemente, ¿tan rara le resultaba la idea de que no confiara en el? ¡Por Merlín! Su arrogancia le ponía los pelos de punta.
-Pues aquí tienes la fuente mayor, pregúntame lo que quieras -miro a Serena y le guiño un ojo- Gracias, pero ya esta todo cubierto por aquí -la aludida se sonrojó y salió por el umbral del que él había entrado. Era increíble el poder que tenia sobre las mujeres una cara bonita, porque ¿para que negarlo? Malfoy no estaba nada mal, pero su actitud le restaba todos los puntos que ganaba por tener el cutis del año.
-Siéntate Malfoy -le invitó, el lo hizo- para comenzar, algo simple, ¿por qué?
Él se encongio de hombros- Ya te lo dije, al Mundo Mágico le hace falta esperanza.
Su despreocupación no le cerraba por ningún lado, ¿por que el querría tal cosa y no mofarse de ello? ¿cual era la razón por la cual tanto se empeñaba en ocultar?
-No te creo -afirmo mirándolo ceñuda y cruzándose de brazos. Inmediatamente el formo una mueca de asco.
-Escucha Granger, me importa un demonio si me crees o no, esas son mis razones -anunció petulantemente- así que sigamos con el cuestionario que tengo que cerrar detalles del Torneo.
-Los detalles debes discutirlos conmigo Malfoy, así que escucha una cosa -se paro y apoyo sus manos en la mesa inclinándose hacia adelante; así la podía oír mejor. Al demonio el ser profesional y madura- no te quitare ojo de encima, seré tu sombra, cada paso que des ahí estaré esperando el mas mínimo error para descubrir tus intenciones y cancelar el Torneo. Ten cuidado Malfoy, mucho cuidado.
-Descuida Granger, yo nunca me enamorare de ti -le respondió enseñando todos sus dientes blancos en una perfecta sonrisa.
-¿Disculpa? -el cambio de tema la dejo totalmente deconcertada, tanto que volvió a sentarse y espero a que se explicara.
-Se que quieres seguirme a todos lados porque no puedes mantenerte alejada de mi, pero eso no hará que yo me enamore de ti -respondió con falsa modestia.
-Vete a la mierda -masculló tratando de calmarse para poder seguir con las peguntas. Calma Hermione, eres una profesional, tu puedes con esto- Cuéntame acerca de las pruebas.
A él se le borro la sonrisa de la cara.
-No -contesto, ella alzo las cejas y estaba dispuesta a replicar cuando el siguió hablando- todavía.. no están totalmente definidas, cuando las termine puedes inspeccionarlas, aunque el Ministro aprobó la idea general -ella quedó satisfecha por el momento, si Kingsley había dicho que si ella podía esperar un poco mas.
-Esta bien, ahora, ¿algún limite de edad?
-Si -estaba esperando esa pregunta- dieciséis años.
-¿Dieciséis? -casi chilló- Son menores de edad todavía.
-¿Y?
-¿Y si alguno..? -no pudo terminar la frase- ¿Y si ocurre algo como la ultima vez? Ademas.. los padres no se verán muy contentos con esta decisión.
Él alzo una ceja.
-Ese es tu problema, Granger -dijo arrastrando las palabras con su monótona voz, fría y distante. Casi al instante se levanto de su asiento- ¿Terminamos?
A ella su presencia le hacía doler la cabeza, demasiado tiempo con el hurón, necesitaba que se vaya.
-Si, creo.. creo que si. Si tengo alguna duda te mando una lechuza Malfoy
-Sabes donde encontrarme -respondió- mañana cuatro de la tarde aquí, necesito que mires unos papeles y los firmes.
Ella asintió, sin nada mas que decir y sin despedirse, se desapareció.
Hoy sería un laargo día.
Recién estaba llegando el mediodia y Hermione casi que no había avanzado con todas las pilas de trabajo que tenía, además de obviamente no comer nada. Luego de que Malfoy se fuera, Serena entro inmediatamente y prosiguieron su charla anterior. Malfoy y Nott habían estado buscando un ingrediente especifico para una poción desvanecedora, pero ese no era el problema, sino que ese tipo de pociones se realizaban con ingredientes que tranquilamente podían haber comprado en el mercado negro. De vuelta, las intenciones de la serpiente no le cerraban por ningún lado. Además, ella había dicho, que casualmente Travis era parte del Departamento de Juegos y Deportes Magicos y el habría mencionado que en su viaje también buscaban información especifica de Magia Ancestral. Por otro lado, la amenaza implicita del hurón oxigenado la había dejado en shock momentaneamente, pero tenía razon, si a alguien le sucedía algo en el Torneo sería pura y exclusiva culpa de ella. Alejo esos pensamientos de su cabeza y llamo a Serena para consultarle si ya había enviado la lista de objetos malditos a Shacklebolt o podía chequearlos nuevamente para asegurarse que Zabini y todo su séquito esten allí, pero luego de llamarla dos veces Serena no apareció. Pasados unos segundos Hermione comenzó a escuchar muchos murmullos del otro lado de su oficina, que cada vez se volvían mas fuertes. Serena en ese momento abrió la puerta como alma que lleva el diablo, escuchandose de fondo los murmullos que ahora eran voces fuertes y demandantes, para luego cerrarla y apoyarse contra ella para evitar que nadie pueda pasar. La castaña, alarmada, se levanto de su asiento sin entender que sucedía mientras su asistente hablaba:
-Tenemos un problema Hermione -anunció mientras se alisaba todo el pelo revuelto y trataba de calmar su respiración.
-¿Que sucede? -inquirió llegando a su lado.
En ese momento Draco Malfoy se apareció detras de ella, con las mejillas sonrosadas y la respiración agitada:-Granger, tenemos un gran problema.
¡Por Merlín casi le da un infarto!
-¿¡Alguien me puede explicar que demonios esta sucediendo!? -casi grito mirando alternativamente entre Draco y Serena.
Fue Malfoy quien habló.
-Skeeter -su voz estaba cargada de veneno- ¡No se como hace esa mujer para saberlo todo!
Pero la leona si lo sabía. Su cara se había transformado y estaba roja de ira.
-¿Rita Skeeter? ¡Pensé que ya se había retirado! -escupió- ¡Esa mujer me va a escuchar! -corrió a Serena de la puerta a la par que Draco la escuchaba balbucear incoherencias como: "quien se piensa que es ese escarabajo" o "no aprendió la anterior lección, pero, oh, esta vez si lo hará", mientras salia apresuradamente topándose con varios fotógrafos que le cegaban con sus flashes. Detrás de ellos yacía en el fondo una mujer de espaldas.
-¡Granger no! -le advirtió Malfoy, pero ella casi que no lo escucho, estaba demasiado concentrada en Skeeter. Su pelo era rubio, corto y ondulado, exactamente como ella lo recordaba, pero su contextura parecía mucho mas pequeña que la ultima vez.
-¡Skeeter! -vociferó ella, llamando la atención de la periodista al instante.
Cuando la mujer se dio vuelta, Hermione quedó paralizada, esa no era Rita, aunque era enorme su parecido. Tenía los mismos ojos verdes, el mismo pelo, aunque su piel era mucho mas lisa y aniñada, casi como de porcelana. La mujer le sonrió abiertamente, con una sonrisa perfectamente blanca. En su nariz obsenamente respingada yacían unas lentes en forma de media luna que la hacían parecerse aun mas a Rita. Skeeter le tendió su pálida mano con manicura perfecta a la par que decía:
-Tita Skeeter, mucho gusto en conocerla Señorita Granger -al Hermione seguir en la misma posición de antes, la rubia retiro la mano y le sonrió falsamente mientras la vuela pluma que tenia a su costado escribía todo sin parar. Odiaba esa maldita pluma, si fuera por ella la maldeciría inmediatamente con un incendio no verbal. Solo para ver la cara de horror de su dueña, pero eso podría tomarse como un principio de guerra, y Hermione no quería sumarse enemigos a su corta lista, capaz ella era diferente a su madre. O ese imaginaba Hermione que era su parentezco, eran demasiado similares.
-¿Que hacen fuera de mi oficina? Están interrumpiendo mi tranquilidad -masculló la ojimiel con el ceño fruncido, todos los periodistas a sus costados la estaban poniendo nerviosa, y no tenia ni idea de donde se habían metido Malfoy o Serena.
La hija de Rita al escuchar sus palabras sonrió tan maliciosamente, o incluso peor que su madre.
-Nos hemos enterado por mis confiables fuentes que habría un nuevo Torneo de los Tres Magos, ¿qué tiene usted que decir al respecto Señorita Granger?
En ese momento una cabellera rubia, pero esta vez masculina, apareció a su lado:-Granger, vamos -se acercó aun mas y le susurró- no vale la pena -la castaña se estremeció pero asintió con la cabeza sin dejarlo notar, se dio vuelta y sin importarle dejar a la periodista con la palabra en la boca, encaró a su despacho.
-¡Vamos! ¡Cuentennos! ¿Esta vez la seguridad sera suficiente para que no ocurra un desliz como la ultima vez?
Ellos querían, realmente querían irse de allí, pero al escuchar sus palabras no lo soportaron y ambos se frenaron en seco. Lentamente se fueron dando vuelta nuevamente, Tita había tocado una fibra muy sensible, sobre todo en Draco. Pero Hermione.. ella estaba indignada. Su mejor amigo Harry había pasado años antes que pudiera dormir tranquilo, atormentandose noche tras noche por las pesadillas que le producían haber presenciado la muerte de Cedric y el renacimiento de Lord Voldemort. Había días en los cuales hasta despierto soñaba, y eso no se lo deseaba a nadie. Pero.. ¿tratar el tema como si hubiera sido un desliz? ¿como si los aurores hubieran olvidado poner una extra cerradura a un objeto maldito? ¡Un padre había perdido a su hijo! ¡Y un niño su inocencia!
-¡Tu no tienes derecho a decir algo como eso! ¡Cedric Diggory no fue un desliz! -chilló de pronto- ¡No tienes corazón! El murió a manos de Voldemort, querría ver como te va a ti en esa situación -su cara hervía de furia- Vamos Malfoy -lo tomo del brazo y tiró, dispuesta a salir de ahí, pero el rubio no se movía. Intento de nuevo. Nada.
-Malfoy -lo volvió a llamar. Él pareció haber reaccionado cuando escucho su apellido y la miró. Hermione se sorprendió al ver esos ojos grises tan de cerca, incluso hasta pudo sentir el dolor que emanaba de ellos, tanto dolor que la hizo estremecerse, como si el hielo dentro de él hubiera traspasado sus pupilas y chocado contra la calidez de ella.
Un flash hizo que ambos volvieran a la realidad. Se dieron vuelta y vieron a Skeeter dando saltitos de alegría. ¿Que demonios..?
-¡Escándalo! -chilló- ¿Draco Malfoy y la heroína del mundo mágico juntos? ¿Que dice acerca de esto señor Malfoy? ¿Cuando fue que se enamoraron?
La pareja la miraban extrañandos, sin entender de que hablaba la mujer, hasta que cayeron en la cuenta de su cercanía y la mano de la leona en el brazo de la serpiente. Ambos se dieron una cachetada imaginaria por servirle en bandeja un nuevo, y equivocado, chisme a una mujer de apellido Skeeter.
Hermione no soporto mas la situación y se metió de un golpe en su oficina, de nada servia tratar de explicarle, ya sabía lo que se venia. Malfoy inmediatamente la siguió y cerro la puerta tras de el a la par que alguien volvía a tomar una fotografía: ¡Será mejor que se compren una vida! -le espetó a la puerta lo suficientemente alto como para que del otro lado lo oyeran. Nunca antes había visto a Malfoy en ese estado, pero ahora que analizaba la situación, el iba a salir emparentado con una sangre sucia en todos los periódicos, eso para el era igual que el exilio social.
-¡Demonios! -chillo ella arrojándose en su silla.
-¿Que es tan grave, Granger? -okey, eso si no se lo esperaba. Definitivamente esperaba gritos e insultos de como pudo ser tan malditamente estupida en salir, pero en ningun momento imagino que ella estaría mas cabreada que el. Y con razón.
Una sola razón: Ron.
-Esa mujer no nos dejara en paz -hablaba mas para si misma que para él noto el rubio, su mirada estaba perdida- ¡Y para colmo ahora Ron pensará que lo deje por ti! -soltó horrorizada, como si estar con el fuera peor que ser un asesino de bebes. Pero si Skeeter soltaba algo, estaba seguro que la comadreja desataría la tercera guerra magica.
-¿Dejaste a Weasley? -fue su única respuesta. Hermione se dio una bofetada mental, nadie mas que Serena sabia de su reciente ruptura y ahora había que sumar a esa lista a Malfoy. ¿En que momento su vida se había convertido en esto?
-No es de tu incumbencia Malfoy -gruñó.
-Ciertamente si lo es -respondió arrastrando las palabras- No necesito un lastre en mi trabajo, así que soluciona tus malditos problemas amorosos Granger, porque no quiero una comadreja histérica interfiriendo en mi Torneo -terminó y dejándola con la palabra en la boca, se desapareció.
Parecía que era fan de hacer eso.
Rodó los ojos y suspiro, si todas sus mañanas a partir de ahora iban a ser así, comenzaría a volverse loca.
Bueno muchachas bellas, aparecio Skeeter! Maldita sea por existir, siempre creando problemas y parece que no planea dejarlos tranquilos por el momento.
Que les pareció este nuevo capitulo?
Quiero contarles que el próximo que se viene es un capitulo bastante largo y fuerte, vamos a comenzar a inncluir cosas de la trama, aunque ya estuve metiendo muchos bocaditos pero no creo que se den cuenta hasta bastante mas adelate, son pequeñas cosas que iran descubriendo.
Asi que nada muchachas bellas, eso es todo por hoy y seguramente nos leemos mañana!
Click next para tomar del brazo a Draco y fundirte en sus ojos grises descubriendo todos los misterios de esa mirada
