Capítulo 3. Literatura con Jiraiya sensei
Las clases de Literatura eran en general muy aburridas para Shikamaru porque el profesor, Jiraiya-sensei, siempre les dejaba como tarea que escribieran de una a tres cuartillas sobre cualquier cosa que quisieran.
Francamente, para Shikamaru el hombre era más interesante cuando les daba clases de Biología durante el curso pasado, cuando los había enseñado a abrir por la mitad a un sapo ganándose de paso el sobrenombre del Viejo Sapo... aunque había escuchado a Naruto llamarlo ocasionalmente Ero sennin, vaya uno a saber por qué.
―¡Venga Naruto, sólo será un vistacito!
La estruendosa voz de la rubia platinada que se sentaba a su lado derecho consiguió que Shikamaru mirara por sobre su hombro en la fila de al lado y un asiento hacia atrás, en donde su rubio compañero se aferraba con fuerza a su mochila impidiéndole a la chica sacar lo que buscaba.
―¡He dicho que no Ino, nadie va a leer mis tareas de literatura nunca en la vida! ―replicó también haciendo su escándalo usual.
Después de todo, Naruto Uzumaki era el alumno más sobresaliente de la clase no por sus calificaciones sino por las interrupciones y bromas que solía hacer… aunque en literatura curiosamente era de los que mejores calificaciones obtenía por esas supuestas maravillosas tareas que sólo el profesor leía.
―¡Naruto déjame verla sólo esta vez!
―¡Que no!
―¡Que sí!
―¡QUE NO!
―¡QUE SI!
―¿Qué está pasando aquí?
Al escuchar aquella voz Shikamaru volvió su vista al frente y se encontró el rostro serio de la encargada de la clase que nada más llegar al aula ya se dirigía hacia el par de rubios que de inmediato se quedaron callados.
Y es que Sabaku No Temari imponía respeto con su sola presencia.
―No es nada Temari san ―se defendió con cierto nerviosismo Ino, mirando a la chica de ojos verdes que se había detenido a un paso de ella justo al lado de Shikamaru.
―Pues a mi me pareció que estaban discutiendo, sus gritos se escuchaban en el pasillo ―replicó la muchacha, mirando ahora a Naruto quien también parecía nervioso.
―Ino ha querido quitarme mi tarea de Literatura ―se quejó de forma infantil el chico todavía aferrado a su mochila e Ino se cruzó de brazos y rodó los ojos.
―Pues todos hemos querido hacerlo desde el principio Naruto. Tenemos curiosidad sobre lo que escribes porque es increíble que seas el mejor de la clase de literatura ―se justificó la platinada mirando a su compañero con soberbia un segundo antes de volver la vista a la coletas. ―Creo que deberíamos pedirle a Jiraiya sensei que nos permita saber qué es lo que escribe Naruto, ¿no estás de acuerdo conmigo Temari?
―No, en absoluto. Creo que es mejor que no nos enteremos ―dijo cortante con sus orbes clavados en los de su compañera que casi se queda con la boca abierta… y solo Shikamaru noto como Naruto bajaba la cabeza aunque no estaba seguro que fuera porque se sintiera aliviado. ―¡Todos a sus lugares, no tarda en venir el profesor!
Y dando por terminada la discusión Temari fue a su asiento, el primer pupitre de la primer fila junto a la ventana y frente al escritorio del profesor, seguida del resto de sus compañeros que obedientes hicieron lo que se les pedía.
Minutos después, Jiraiya sensei entró muy sonriente al salón.
―Buenos días a todos, entreguen sus tareas por favor ―pidió nada más llegar mientras que los alumnos obedientes se pusieron de pie de forma ordenada para entregar sus reportes, y en cuanto el último de los alumnos lo hubo hecho el profesor se dirigió al escritorio en donde se dispuso a tomar asistencia revisando los nombres de quienes entregaron sus tareas, y encontrándose entre ellas una nota anónima, que lo sorprendió.
―Jiraiya sensei, ¿está bien? ―preguntó Temari mirando con atención al profesor que apartando la vista del papel le sonrió con amabilidad.
―Sí, estoy bien… todos, pongan atención ―pidió dejando los reportes sobre la mesa y yendo al centro del salón. ―He recibido la petición de que deberíamos leer las tareas para que todos sepan qué escribe cada quien ―comentó y las miradas de casi todos los alumnos se clavaron en Ino, quien se tensó y sonrojó dándose cuenta de que no sólo Naruto la miraba mal… pero Shikamaru sólo veía como Temari también se tensaba en su lugar y mantenía la vista clavada al frente, cosa que le llamó la atención.
―¿Saben el motivo por el cual solo les he pedido que entreguen sus tareas sin compartirlas con sus compañeros? ―preguntó Jiraiya volviendo a hacerse de la atención de sus alumnos, pero ninguno se movió. ―Se los explicaré con un ejemplo ―dijo y mirando a Naruto cuestionó: ―si desde un inicio hubieras sabido que tendrías que leer tus escritos en público, ¿habrías escrito todo lo que he leído?
―¡Claro que no, dattebayo! ―replicó el airado rubio obteniendo una mirada y un gesto de sentimiento comprensivo del profesor, antes de que éste mirara al resto de los alumnos.
―Pues como ven, esa es la justa razón por la que no se los pido. Si hubiera dicho eso desde un principio nadie hubiera escrito como lo han venido haciendo hasta ahora, porque leerlo frente a sus compañeros implica compartir con ellos sus pensamientos, mismos que no siempre quisiéramos compartir… y por lo tanto yo no me hubiera enterado del talento que algunos tienen guardado ―explicó el caballero mirando afable al rubio de ojos azules que se rasco la mejilla derecha un tanto avergonzado. ―Sabiendo esto ¿aún insisten en saber qué es lo que escriben todos y cada uno de sus compañeros? ―cuestionó al grupo, que en general parecieron meditarlo y reconsiderarlo… hasta que Shikamaru se levantó atrayendo sobre sí mismo la atención.
―Jiraiya sensei por mi no hay problema en que mis compañeros sepan de mis escritos ―habló con valentía enmascarada de indiferencia el Nara, que pese a todo se percató con total claridad de la estupefacción que se dibujaba en el rostro de Temari que ahora lo miraba…
―¡Eso es porque tú solo sabes escribir sobre las nubes Shikamaru, deberías pensar en los demás! ―replicó de pronto Ino desde su sitio, a quien el moreno le dirigió una despectiva mirada.
―¿No eras tú a quien tanta curiosidad le daba saber qué decían las tareas de Naruto? No puedes esperar que él simplemente te cuente sobre sus escritos si a cambio no le cuentas qué dicen los tuyos Ino… Jiraiya sensei yo creo que es momento de que entremos al tema de la crítica literaria y comenzar con nuestros propios escritos me parece una buena idea…
―¡Basta ya Shikamaru, no te atrevas a dirigirte de esa manera tan irreverente al profesor! ―como encargada de la clase que debía encargarse del orden Temari le reprendió, sin embargo la curiosidad se había despertado ya en Shikamaru que aunque sabía que tendría bronca con ella insistió.
―¿Acaso tienes miedo de que nos enteremos que escribiste algo vergonzoso?
―Si serás cabrón…
―¡Hoe, hoe, no es para exaltarse de los ánimos! ―intervino Jiraiya al escuchar la primera de las palabras altisonantes que la rubia de ojos verdes estuvo a punto de soltarle a su compañero de grupo, que contrario a la primera impresión ahora estaba siendo apoyando por la mayor parte del grupo así que Jiraiya suspiró.
―Vale, venga, haremos una excepción por hoy trabajando en parejas de hombre mujer… y serán los chicos quienes elegirán con cual de sus compañeras quieren compartir su tarea.
Acto seguido las voces femeninas se levantaron en contra de aquella decisión, sin embargo el profesor que sabía que de esta manera sus alumnos hombres se sentían más seguros, las ignoró dirigiendo su vista a su sobresaliente alumno que lo miraba horrorizado.
―Naruto, ¿ya sabes con quien trabajaras? ―cuestionó tomando el plumón y escribiendo el nombre del Uzumaki en el pizarrón, sin embargo el ojiazul enfadado se cruzó de brazos.
―Pues yo no pienso participar en esta actividad – replicó el muchacho fulminando al mayor con la mirada y consiguiendo que éste únicamente se sonriera.
―Tienes que participar Naruto, es una actividad obligatoria. Así que venga, elige a tu compañera ―le animó todavía afable el mayor que seguía con su tarea anotando el nombre de los varones en el pizarrón.
―No quiero compartir mi tarea con ninguna de ellas ―insistió todavía el rubio y entonces el profesor se giró para dirigirle una miradita pícara y cómplice… porque él sabía que sí había una chica con quien el rubio quería compartir los escritos que tantas veces había leído.
―¿Estás seguro de eso Naruto? Porque si no eliges tú, yo te elegiré una pareja… ―y casi palideciendo, el Uzumaki lo miró estupefacto.
Jiraiya sensei no sería capaz de hacerlo, no, él no iba a obligarlo…
¡Pero qué demonios estaba pensando, claro que el viejo sapo sería capaz de obligarlo!
―¡Vale, vale, lo compartiré con Temari! ―gritó al final volteando hacia otro lado sintiéndose avergonzado, mientras el sonriente Jiraiya anotaba el nombre de la Sabaku No junto al de Naruto, ignorando nuevamente los cuchicheos de las alumnas que no entendían el porqué había elegido a la rubia de las cuatro coletas…
―Pues está muy claro ―respondió de pronto Shikamaru en un susurro, consiguiendo la atención de Sakura e Ino que curiosas lo miraron por sobre el hombro en busca de una exlicación. ―Temari ya había dicho que no tenía interés alguno en leer las tareas de Naruto, así que aunque lo leyera no se iría de cotilla a contarles a ustedes lo que la tarea decía. La decisión de Naruto fue muy inteligente ―acotó el de cabellos negros, mirando discreto a la encargada de la clase que con la mirada clavada al frente del aula parecía enfadada…
―Shikamaru, ¿tu pareja?
La voz de Jiraiya sensei atrajo de nueva cuenta la atención del Nara, que echando un vistazo a la pizarra notó que ya tres de sus compañeras habían sido elegidas, por lo que analizando a las chicas que quedaban se decidió por la más callada y tranquila del grupo que sabía tampoco contaría lo que leería...
―Hyuuga Hinata ―dijo y el profesor escribió el nombre en el pizarrón.
Un par de minutos después todo el grupo se levanto de sus asientos para recoger sus tareas y tomar asiento junto a su compañero de equipo, y aunque Shikamaru se había movido al otro lado del salón su vista se mantenía fija en la primer fila junto a la ventana, en donde Naruto y Temari habían quedado sentados.
Mendokusai, sabía que tendría que disculparse más tarde con ella ya que en lo que iba de la clase la rubia ni siquiera había vuelto a mirarlo…
―Shikamaru kun, ¿podrías prestarme tu trabajo? ―pidió con amabilidad Hinata, tratando de atraer su atención a la clase mientras que el muchacho suspirando resignado, asintió mientras le entregaba la tarea de aquel día.
Sí, definitivamente también la clase de literatura era muy problemática.
Editando el capítulo cometí el error de eliminar el documento que subí originalmente *sight*
Así que bueno, gracias aquellos que participaron en la actividad, y más gracias todavía a Nonahere, Erotic Sensei, titxutemari, TemariGothic , limm, Suzaku Namikaze y Shirae por sus reviews :)
Prometo tener más cuidado al editar e_e
