Capítulo 7. Lunes después de clases
Mientras salían del laboratorio andando con paso lento, Shikamaru no podía sacarse de la cabeza que a Temari algo raro le estaba pasando. Sencillamente no podía evitarlo después de como había estado actuando…
―Pero si tú mismo dijiste que ella te trató con normalidad después de la clase de Anatomía ―le debatió Chouji mientras destapaba su penúltima bolsa de papitas del día. Y aunque el Nara le dio la razón no quitó el dedo del renglón.
―Sí, pero fuera de eso son demasiadas cosas extrañas ―comenzó a compartir su teoría con su mejor amigo, recapitulando mentalmente una a una cada situación que lo había estado alertando.
―Yo creo que estás exagerando ―comentó a su vez el de huesos anchos tomando la primera de sus frituras dispuesto a saciar el antojo que sentía su boca, y su mejor amigo de inmediato le dio la contra.
―No son exageraciones, algo anda mal con ella y voy a averiguarlo ―insistió el de coleta. ―Si tan sólo de verdad se le hubiera olvidado del libro de Historia tal vez te daría la razón pero tú sabes que no fue solo eso…
―Sí, sí, ya sé ―respondió el Akimichi accediendo entonces a seguirle el juego, consciente de que si no lo hacía igual el pelinegro no iba a hablar de nada más...
Y es que Chouji ya sabia que cuando a Shikamaru se le metía una idea en la cabeza no cesaba en sus intentos hasta que llegara a la raíz del problema… porque aún cuando su mejor amigo pudiera llegar a ser un flojo desobligado, cuando se lo proponía podía llegar a ser exageradamente obstinado.
―Primero está su actitud sospechosa en Literatura, segundo el no entregar el libro de Historia aún cuando lo tenía en la mochila y tercero, el hecho de que se salió a mitad del laboratorio de Física aparentemente sin ninguna razón convincente ―enumeró una a una las situaciones que el pelinegro ya antes le había enlistado.
Y aunque el Nara estuvo a punto de agregar que también le había parecido sospechoso que durante la clase en el laboratorio de Química la rubia se hubiera mostrado más interesada en lo que ocurría en la mesa de al lado que en lo que sus compañeros de equipo estaban realizando, la verdad es que prefirió quedarse callado sobre eso y en cambio meditó más respecto a lo ocurrido durante la última hora.
―No pudo haber salido por la reunión semanal que hace el consejo estudiantil en el auditorio porque de haber sido eso entonces Neji también debería haber salido ―acotó el muchacho, deteniéndose junto a su amigo justo delante de los lockers para poder guardar cada uno su respectiva bata blanca y evitar de ésta manera olvidarla para cuando la ocuparan.
―¿No habrá sido alguna cosa del club de natación? ―preguntó tratando de aportar algo a la conversación el Akimichi y de nuevo Shikamaru negó.
―Hinata también forma parte de ese club y no parecían estar enterada de nada ―descartó también esa idea. ―Tal vez le haya pasado algo grave a uno de sus hermanos ―pensó de pronto, cerrando su locker y comenzando a buscar alrededor al par de susodichos sin resultados.
―Kankuro está bien, hace un rato lo vi en el pasillo tratando de coquetear infructuosamente con Tenten ―descartó con una sonrisa Chouji, encontrando de alguna manera aquella información como algo divertido. ―Francamente dudo mucho que él estuviera tan campante si a Gaara le hubiera pasado algo ―comentó, echando por tierra toda aquella teoría. Y suspirando, el Nara cerró su locker y se recargó sobre él mientras miraba algo frustrado hacia el techo.
―Mendokusai Chouji… ¿porqué son las mujeres tan problemáticas? ―se quejó entonces el muchacho y su amigo dando por terminada la charla se comió la última papita que tenía antes de cerrar también la puerta de su locker.
―Tranquilo, ya verás que mañana todo volverá a la normalidad, ya sabes como son las chicas ―trató de animarlo mientras le daba un par de reconfortantes palmadas en el hombro. ―Un día son todas unas fierecillas y al otro un dulce pan de Dios – le explicó sin la necesidad de entrar en más comparativos y asintiendo el otro de nuevo suspiró.
―Sí, después de todo tal vez tengas razón ―cedió un poco Shikamaru.
Y dado que aquel día el Akimichi tenía prácticas con el club de judo al cual pertenecía, el par de mejores amigos se despidieron y tomaron rumbos contrarios dejando al pelinegro de nueva cuenta solo con sus cavilaciones cayendo en cuenta de que por primera vez desde hacía cinco semanas, mismas que tenía quedándose hasta tarde para estudiar junto con Temari, por fin podía regresar temprano a casa y descansar…
Así que esbozando una media sonrisa que más que de gusto parecía de resignación,y andando con su paso lento mientras metía ambas manos en el interior de los bolsillos del pantalón, el atractivo pelinegro caminó rumbo a la salida del colegio tratando de no pensar más en la rubia que desde hacía mucho lo traía babeando, repitiéndose una y otra vez que aunque él quisiera aquella tarde ella no iba a estar esperándolo bajo la sombra de aquel viejo árbol en que durante aquel tiempo habían acordado como su punto de reunión…
Sin embargo, mientras más se encaminaba en dirección a la salida con más claridad distinguía el dichoso árbol que estaba junto a la puerta por la que entraban y más fácil distinguía la femenina silueta de la dichosa rubia, que sin el suéter escolar puesto, se encontraba de pie junto al árbol mirando distraída hacia las ramas que se encontraban en la parte superior… e inevitablemente Nara Shikamaru detuvo sus pasos de forma abrupta contrayendo ligeramente el entrecejo en una clara muestra de desconcierto…
¿Qué estaba haciendo Sabaku no Temari ahí parada junto al árbol si ella misma le había dicho que este día no iban a poder estudiar juntos…?
Y antes de que pudiera avanzar un solo paso más o siquiera articular una sola palabra, escuchó con claridad cómo alguien la llamaba: una voz masculina que tanto llamó la atención de la muchacha que volteó, como también consiguió la completa atención del Nara, cuya mandíbula tembló y su semblante siempre serio al instante se tensó…
A ese tipo lo conocía y no tenía la menor duda de quien se suponía que era.
Porque ese chico… no; ese muchacho alto y pelirrojo con pinta de supermodelo que sonreía a la rubia mientras avanzaba hacia ella con paso lento y la saludó con un fuerte abrazo y un corto beso en la mejilla en cuanto llegó a su lado, era nada más y nada menos que el siempre galante Akasuna no Sasori, una especie de artista frustrado que desde hacía meses pretendía a la hermosa Sabaku no Temari, quien no tenía idea de las pervertidas intenciones del pelirrojo que pese a que aparentaba tener su misma edad en realidad les llevaba más de diez años de ventaja, y que desde la perspectiva de Shikamaru, seguramente lo único que buscaba era aprovecharse de la chica para después no volver a verla jamás…
Y apretando con furia reprimida ambas manos formando sus puños, el Nara tensó todos y cada uno de sus músculos durante unos segundos antes de obligarse a sí mismo a respirar profundo y a pensar con mayor claridad qué era lo que iba a hacer ahora para rescatarla de las garras de aquel maniático sexual…
Y para las que no le encontraban la trama a todo este asunto, pues ya por fin aquí les va algo de eso para que tengan en que pensar, jajaja xD
De todo corazón, agradezco enormemente a todas aquellas personas que han ido leyendo este fict, y todavía más les agradezco a las que me dejaron review: {maki chan, kamiry hatake, karagabrielle, nonahere, cristal, mina nara, hiromi, YyessyY, oonigiri}, a ustedes les dedico este capitulo que espero les guste mucho! nOn
Ahora si, sin nada más que decir me despido, deseándoles a todos un maravilloso y genial fin de semana! Les mando un abrazo fuerte de mi parte, cuídense mucho y nos estamos leyendo por aquí... y no se olviden de dejar review! xD
