Dedicado a Shirae que se ha tenido que releer todo el fic como se debe xD (okno jajaja xD gracias por tu rw *corazón*)


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Capítulo 13. Miércoles, antes de Geografía.

Observando la línea de cabello que se dibujaba entre las coletas de Temari, Shikamaru no estaba poniéndole la menor atención al profesor Asuma que impartía como cada miércoles la primera clase del día.

O mejor dicho, las dos primeras clases del día, aunque Shikamaru no se había enterado del momento en que el timbre anunció el final de la primera hora y el inicio de la otra, más concentrado en mirar a Temari aún después de que Asuma anunciara el número de páginas cuyos ejercicios algebraicos deberían traer resueltos para la siguiente clase y despedirse antes de marcharse.

Él simplemente no podía dejar de pensar en lo ocurrido la tarde anterior, después del episodio en la biblioteca.

Shikamaru había estado esperando a que después de lo pasado Temari se marchara, incluso que le gritara y en el peor de los casos se había imaginando confesándole que la amaba y a ella rechazándole, echándole en cara sus sentimientos por Sasori… pero nada de eso ocurrió.

De hecho, en cuanto ambos salieron de la biblioteca Temari se dirigió a la cafetería con Shikamaru en todo momento detrás de ella, comprando un par de snacks que compartió con él en absoluto silencio, antes de ir a sentarse a una de las mesas para ponerse a estudiar como si nada hubiera pasado. Por supuesto, Shikamaru no era ningún tonto y tampoco dijo nada, recibiendo además las hojas que ella fotocopió y recién le entregó y durante un rato ambos se concentraron solo en resolver los problemas, intercambiar información sobre sus avances y nada más.

No fue hasta que la vio dejar a un lado las libretas para destapar el snack que iba a comer, que Shikamaru se atrevió a hablarle.

—¿Quieres algo de tomar? —Ofreció de manera tentativa, de buena voluntad pero alerta por si en ese momento se le ocurría reclamarle por su actitud, pero no, Temari simplemente rechazó su oferta en silencio, moviendo la cabeza y mirando los ejercicios que él había resuelto, comparándolos con los que ella misma había completado por su lado.

—¿Qué hiciste aquí? —dijo, dándose cuenta que el procedimiento de Shikamaru con el suyo eran distintos, y sin mirarlo él suspiró.

—No sé, tu resultado es idéntico al mío, no debe haber problema —le dijo sin ganas de darle una explicación, mirándola fijamente porque no sabía cómo abordar la situación que en realidad le interesaba.

Al final, Shikamaru era muy cobarde como para simplemente decir "oye sobre lo que pasó en la biblioteca, lo siento", o "oye lo de la biblioteca es porque te quiero", o "si me dieras una oportunidad de demostrarte lo que siento podría hacerte muy feliz". Simplemente, entre más lo pensaba, menos se le ocurría qué debía decir.

Así que cuando Temari aunque de malas asintió y levantó la mirada encontrándose con los ojos oscuros de Shikamaru, al muchacho de pronto le entró la vergüenza y el miedo y no solo desvió la mirada sino que se levantó.

—Te traeré un te frío —dijo dando media vuelta, buscándose las monedas en el bolsillo del pantalón y huyendo cuanto antes de ahí mientras ordenaba las ideas en su cabeza y organizaba una manera más adecuada de hablar con ella.

Tal vez sí debería haberla besado en la biblioteca sin importar la intromisión de los del grupo A. Tal vez así se habría ganado un buen bofetón y Temari le hubiera hecho un escándalo digno de la expulsión. Tal vez así se libraría de la incertidumbre que sentía… aunque también cabía la posibilidad de que tal vez, solo tal vez, ella le hubiera correspondido… porque ella había dicho que si se quedaba a estudiar era por él, y eso debía significar algo, ¿no?

¿No?

—Si esta es tu manera de ofrecer una disculpa, la acepto —dijo ella cuando finalmente Shikamaru volvió, dejando una lata de te frente a ella, quien no se dignó a levantar la cabeza al estar escribiendo algunas cosas en un papel.

De nuevo había vuelto a concentrarse en los estudios y Shikamaru suspiró, sentándose de nuevo en el sitio frente a ella, pero con un mejor plan en mente, se animó a contestarle lo que había planeado, dejando un poco de lado lo que ella había dicho.

No quería rebatírselo, y además de alguna manera eso de las disculpas tenía un poco que ver con lo que pensaba decirle y podía servirle como una pauta para hablar.

—No sabía que lo hacías por mí —dijo, y dos segundos después, Temari lo miró ceñuda.

Shikamaru pensó que tal vez debió haber dicho ese "lo siento" que al parecer ella había estado esperando, aunque él consideraba que iba implícito. De todas maneras continuó con su explicación perfectamente planeada.

—Quiero decir, tú podías escoger a quien tú quieras, tenemos compañeros con mejores promedio, como Neji, o Sakura…

—Pero ninguno es tan rápido como tú —ella le interrumpió—. Aunque solo mentalmente, porque en general eres un perezoso —aclaró señalándolo.

Se había cruzado de brazos y lo miraba con cierta diversión en la mirada. Shikamaru se sintió un poquito sorprendido y hasta halagado. También algo ofendido porque había estado haciendo un esfuerzo por ella para mejorar. Y algo de eso debió mostrarse en su cara, porque ella se reacomodó en la silla y volvió a hablar.

—Lo sé, es problemático —y esta vez cuando el Nara la miró ella sonreía, no una sonrisa irónica ni presumida, sino una sonrisa bonita, pura y sincera, de esas que lo hacían enamorarse cada vez más y más de ella, y al cabo de unos segundos, Shikamaru también sonrió viendo de inmediato como ella se agachaba sobre los libros para después preguntarle si recordaba algo de lo que les había explicado Kurenai-sensei en su clase de química de la semana pasada, como si nunca hubieran peleado. Como si nunca hubieran estado a punto de besarse en la biblioteca, como si nunca…

—¿Te importa? Yamato-sensei está por llegar.

Llamando la atención de Shikamaru, Neji sacó al Nara de sus recuerdos trayéndolo de regreso al presente, haciéndolo reaccionar y notar cómo todos sus compañeros iban y venían por el salón, tomando sus cosas para ocupar sus respectivos asientos haciendo un escándalo y un alboroto que Temari estaba dejando pasar por alto… mientras que él, actuando todavía aletargado, miraba al estoico Hyuga considerando seriamente pedirle que le dejara su asiento por el resto del día.

¿Qué diría Temari si eso pasaba? Se preguntó el Nara, mirando de nuevo la espalda de la muchacha antes de suspirar.

—Problemático —murmuró, no obstante tomando su libreta y su mochila para ponerse de pie, con tan mala suerte de que las fotocopias con que habían trabajado la tarde anterior cayeron al suelo.

Shikamaru no estaba seguro, pero había una alta probabilidad de que Neji mirara al techo, fastidiado de su torpeza obligándolo a esperar, así que sin mirarlo ni disculparse lo dejó todo de nuevo en su pupitre para agacharse y recuperar sus pertenencias desperdigadas.

—Temari-chan ¿es cierto lo que dijo Gaara ésta mañana? ¿Qué vas a cambiarte de escuela una vez pase el festival escolar?

Alzando la cabeza nada más escuchar la irritante voz de Naruto, Shikamaru se golpeó la cabeza contra el mueble, olvidándose de lo que hacía para sobarse el sitio en que se golpeó y también mirar a Temari que pareció sorprendida de tener de pronto al rubio frente a ella, reclamándole.

Entonces ella miró a su alrededor y descubrió que no solo Naruto la veía: también Neji, Shikamaru, Shino e incluso Sakura que pasaba por ahí para ir a su sitio le prestaban atención.

—No sé de dónde sacas eso…

—¡Que Gaara me lo dijo-dattebayo! —insistió el rubio golpeando la mesa de la rubia, a lo que ella reaccionó poniéndose de pie y su silla retrocedió chocando con Shikamaru que desde su espalda no pudo ver su cara cuando contestó.

—¿Y eso qué? ¡No tienes derecho a venir y reclamarme por algo que no te incumbe! —dijo, su voz resonando en el silencio del salón porque todos sus compañeros de pronto se habían callado y los miraban con curiosidad.

Ni ella ni Shikamaru necesitaban voltear para saberlo, esa era el tipo de cosas que uno simplemente sabía que ocurriría gracias al morbo… y antes de que Naruto dijera nada más, mesurando el tono de su voz Temari le hizo una petición dirigiéndose a él con voz más controlada.

—¿Puedes por favor ir a sentarte a tu lugar? Yamato-sensei no tardará —dijo, volteando ligeramente hacia atrás para tomar el respaldo de su silla y acercársela para poder sentarse, sus ojos verdes encontrándose por un momento breve y doloroso con los de Shikamaru que de pronto comprendió.

—¿Era por eso que te reunías con Sasori? —Parecía querer decirle con solo su mirada, sabiendo que el pelirrojo pertenecía a otra academia y seguramente tenía contactos para ingresarla aún estando a mitad de semestre, pero ella sin responder a su silenciosos cuestionamientos bajó la mirada y tiró de su silla sentándose en ella mientras todos a su alrededor poco a poco se movían.

Neji, mirando de nuevo a Shikamaru dejó sus cosas sobre la que era su silla y se agachó a recoger las hojas de papel por él y el Nara obligándose a moverse tomó sus propias pertenencias y se movió, agradeciendo al Hyuga por su ayuda antes de echar a andar hacia la tercera fila, empujando un poco a Naruto cuando pasó a su lado ya que pese a la petición de Temari no se había movido de ahí aunque hablaba en voz baja con ella mientras que el Nara, dejándose caer sobre su pupitre en el segundo puesto de la fila ocultando su rostro entre sus brazos tal y como solía hacer cuando se encontraba durmiendo (o fingiendo dormir) en clases, no queriendo saber más de lo que los dos rubios se decían entre cuchicheos se escondió en su pequeño refugio, negándose a hablar ni ver a nadie más.

En lo que a él respectaba, Temari podía irse de la escuela cuanto antes y no volver jamás.