Capítulo 17. Viernes, antes del examen práctico de Biología.
Una semana después, el rumor de que Shikamaru y Temari habían vuelto a ser pareja se había corrido como la pólvora opacando ese que Suigetsu soltó un par de días atrás, diciendo que Haku era hombre y no una chica como todos creían.
De alguna manera, Suigetsu había estado persiguiendo a Haku (supuestamente para interrogarle sobre sus sentimientos hacia Juugo con quien parecía muy unido), y en un descuido le había visto entrar a los baños de hombres en lugar de los de mujeres. El resto de los escabrosos detalles no eran aptos para los oídos femeninos y sin embargo había sido suficiente para que, durante un par de días, tanto Ino como Karin intentaran verificar la veracidad de la información ofreciéndose a acompañar a Haku a cada momento esperando a que fuera al baño, cosa que por una u otra razón no sucedió.
En especial porque el tiempo que dedicaron a ello fue drásticamente reducido cuando ambas chicas comenzaron a darse cuenta de que día tras día, la jefa de grupo no solo estaba siendo escoltada de cerca por Shikamaru al llegar y salir de clases, sino que, a lo largo del día, vieron que su compañero acosaba no tan sutilmente a la rubia que, contrario a él, sí le exigía de forma discreta que mantuviera sus distancias con ella, situación que según Karin e Ino notaban, le causaba cierta gracia al Nara cuyas ganas de encerrarse en algún salón con la jefa de grupo eran cien por ciento evidentes.
—Así que, ¿volvieron a ser novios? —preguntó en voz alta y con descaro Ino mientras se encontraban todos fuera del laboratorio, esperando a que el grupo de la clase A terminara de presentar el examen práctico de Bilogía que a ellos esperaba, llamando no solo la atención tanto de Temari y Shikamaru sino de todos sus compañeros, quienes les miraron con curiosidad: ambos recargados contra la pared al lado uno del otro, Shikamaru ligeramente inclinado hacia Temari para leer los apuntes que ella repasaba y una de sus manos no sobre la libreta sino sobre la propia mano de la rubia, cuyas mejillas podrían haberse iluminado de un ligero color rosado si tan solo Chouji o sus propios hermanos no le hubiera preguntado lo mismo varias veces atrás a lo largo de toda la semana.
—Shikamaru y yo nunca hemos sido novios —contestó pronunciando lo mismo que llevaba toda la semana repitiéndole a todo aquel que le preguntara, sus ojos verdes volviendo de inmediato a sus apuntes y jalando la libreta hacia su izquierda para que el Nara la soltara.
Y aunque ella había sido escueta, la realidad era que no importaba cuantas veces Temari aclarara que ellos dos no eran, ni habían sido novios: a todos les bastaba ver la sonrisa de Shikamaru cada vez que ella lo negaba, para convencerse de que ella solo ocultaba la verdad.
—Claro, y seguro que Haku es hombre tal y como dice Suigetsu —comentó mordaz Karin ajustando la montura de sus lentes antes de desviar la mirada hacia donde se encontraba la recién mencionada, quien únicamente sonrió con su dulzura característica, guardando silencio respecto al rumor que giraba en torno a ella como hasta ahora.
Karin se planteó preguntar en ese preciso momento si era verdad lo que el dientes de tiburón decía sobre ella, sin embargo la puerta del laboratorio se abrió como si algún compañero hubiera tocado y al otro lado el profesor Orochimaru hubiera contestado, aunque no fue él quien salió sino los estudiantes del grupo A encabezados por los rivales de Temari y Shikamaru: Karui y Omoi.
Las espaldas de casi todos los miembros del grupo B se irguieron mientras sus miradas se volvieron afiladas, casi hostiles al verles pasar: desde el primer año había surgido entre ambos grupos una rivalidad a la que muy pocos habían dado poca o nada de importancia y que no obstante el tiempo, no cedía ni terminaba.
—Escuché que el grupo A va a participar mañana con un recital musical, ¿creen que nos dejen escuchar la privilegiada voz de marinero de Tayuya al cantar? —dijo Kin con toda la mala intención que podía cada vez que se topaba con la pelirroja del otro grupo, quien le miró con cara agria aunque se abstuvo de contestar.
—Claro que no Kin. Por algo se hacen llamar "Los cinco del silencio"—contestó de inmediato Karin con una sonrisa irónica en los labios mientras ajustaba la moldura de sus gafas y logrando con ello que algunos de sus compañeros (Suigetsu con su risa escandalosa entre ellos) soltaran una carcajada, misma que irritó a la mencionada pelirroja que detuvo sus pasos para encarar a las incitadoras.
—¡Los cinco del silencio! ¿Escuchaste eso? ¡Los cinco del silencio! —exclamó el chico de dientes afilados, dando dos fuertes palmadas en la espalda de Neji, quien le dio una mirada fría como el hielo mientras Hinata se cubría la boca ocultando una pequeña sonrisa.
No por la broma, sino por la expresión de su primo ante el intento de hacerle partícipe de la broma.
—Somos "Los cuatro del sonido..."
—Porque tú no haces nada con tu flauta, es cierto —interrumpió alegre y presuntuosa Kin, dando incluso una palmada que acabó con la paciencia de la pelirroja del A, quien no dudó en avanzar peligrosamente hacia ella
—Escúchame bien pedazo de mierda…
—Tayuya —interrumpió con calma el jefe del grupo A, un muchacho demasiado delgado y más bien huesudo que respondía al nombre de Kimimaro, logrando que la pelirroja cerrara la boca de malas, no cediera ante las provocaciones y retrocediera aunque sin quitar sus ojos asesinos del rostro de la morena que sonreía victoriosa.
Al mismo tiempo, Neji se apartó de Suigetsu para acercarse a Kin y Karin que en silencio celebraban.
—Compórtense ustedes dos —ordenó, sin darse cuenta de que Tayuya, mientras seguía a sus compañeros, sonrió y les mostró el dedo del medio no solo a ellas sino a todos los miembros del grupo B, quienes se mostraron bien dispuestos a protestar pese a la petición de Neji que alzó ambas manos en busca del silencio perdido—. Mantengan la calma, todos.
—¡Pero si nos está provocando! —contestó alterada Kin, la primera en sentirse ofendida e indignada, y sus otros compañeros la corearon, anulando las intenciones del subjefe de grupo…
—¡Silencio! ¿Qué no ven que estoy tratando de estudiar? —gritó entonces Sakura, alzando la voz más que todos ellos y gesticulando de una manera tan exagerada que, tras la amenaza, bajó el puño con tal fuerza que golpeó el abdomen de un chico del grupo A que inocentemente pasaba a su lado, sacándole todo el aire y dejándolo sin respiración, no solo a él sino a todos los que vieron lo que ocurrió.
—¡Chojuro! —exclamó una de sus compañeras apurándose a ayudarlo, y otra que venía un poco más atrás se adelantó interponiéndose entre él y Sakura que avergonzada trató de disculparse con él y ayudar.
—Oye deberías tener más cuidado, bruta —le llamó y Naruto que sabía lo mal que todo aquello podría acabar, se apuró a meterse entre las dos.
—Ya, ya, no te alteres Kuro-chan, todo fue un accidente…
—¿Accidente…? —dijo la chica de cabello corto, su ceño frunciéndose más y más antes de reaccionar—. ¡¿Y por qué me llamas Kuro-chan?! ¡Para ti y todos los de tu grupo soy Kurotsuchi…!
—La nieta del honorable profesor Oonoki, si, si, ya lo sabemos —intervino Tenten con una enorme sonrisa sujetando a Sakura solo por si acaso reaccionaba al insulto que Kurotsuchi le había soltado, haciendo enfadar un poco más a la muchacha de cabello corto debido a su interrupción.
Y tal vez no fue tanto el hecho de que la interrumpiera, sino ese "ya lo sabemos" lo que la irritó.
—¿Y saben también que a la profesora Mei no le gustará nada saber que ustedes, bravucones del grupo B, golpearon a Choujuro? —amenazó con cierto orgullo y satisfacción que alarmó a Naruto, Sakura y Tenten, quienes no dudaron ni un segundo en protestar.
Después de todo, la profesora Mei (quien era actualmente la asesora del grupo A) pese a su belleza y aparente buen humor, en el fondo podía ser bastante exigente y un tanto exagerada con sus castigos, lo sabían porque ella les había dado clases el año anterior. Y aunque para este curso el grupo B no tenía clase con ella, sabían de sus fuertes influencias que podían convencer con gran facilidad a más de un profesor para que los castigaran.
—¡Fue un accidente!
—Kurotsuchi no creo que…
—¡No fue a propósito!
—Ella no lo sabe Choujuro…
Y estrellando con fuerza la libreta contra la pared, harta de todo el escándalo que Neji solo no podía controlar, Temari acabó con los gritos llamando la atención de sus compañeros y de los pocos miembros del grupo A que aún permanecían en las afueras del laboratorio de Biología, ya fuera esperando a algún compañero que no terminaba el examen o bien esperando el desenlace de la discusión.
—¿Pueden guardar silencio ya? —preguntó fastidiada la rubia, dejando que Shikamaru le quitara la libreta de las manos para acercarse al sitio en que todo el alboroto había comenzado—. Estamos a punto de entrar al examen de Orochimaru-sensei y ustedes no parecen tomarle la menor importancia —dijo, no mirando a los chicos del grupo A sino a sus propios compañeros, quienes a su manera se mostraron incómodos ante la llamada de atención.
—Vamos, no es que no le demos importancia —dijo Tenten gesticulando con las manos como si con eso Temari no fuera a ponerse mandona, mientras que Sakura también agitaba una mano quitándole importancia.
—Eso, yo estaba estudiando como se debe, pero ellos…
—Todo fue un accidente Temari-chan, tú sabes que nosotros no queríamos entretenerlos —justificó también Naruto, rascándose la mejilla mientras la veía con sus arrepentidos ojos azules.
Un segundo después de eso, Temari suspiró y miró a Kurotsuchi y Choujuro.
—Les ofrezco una disculpa por los inconvenientes —dijo haciendo de inmediato una reverencia mientras se disculpaba en nombre de sus compañeros, quienes al instante la imitaron.
—¡Lo sentimos! —dijeron, opacando un tanto la disculpa formal de la rubia, mientras Shikamaru también suspiraba.
—Problemáticos —murmuró tras notar que Kurotsuchi parecía satisfecha y Choujuro agitaba ambas manos avergonzado, su atención pasando de inmediato a la puerta del laboratorio que volvió a abrirse por lo que miró el reloj de su muñeca y se acercó a Temari sujetándola cuidadosamente por el codo para que lo mirara—. Ya vamos a entrar —dijo y Temari asintió mirándolo.
No una mirada dulce ni especial, ni siquiera una mirada enfadada porque lo tocara. Fue simplemente una mirada que, no obstante, fue más importante para el resto que para ellos mismos y pronto se dieron cuenta de ello al escuchar a alguien comentar.
—Así que el rumor es cierto y ustedes dos volvieron.
En el acto Temari se giró apartándose del suave contacto de Shikamaru, frunciendo el ceño y levantando el mentón para encarar a quien lo dijo, no dudando en absoluto cuando contestó.
—Que no. Shikamaru y yo no estamos saliendo, y te agradecería que dejaras de repetir ese absurdo rumor que está corriendo por los pasillos Darui. ¿Queda claro? —Con toda la amabilidad que le era posible (y que en realidad ya no era mucha) la rubia le exigió al muchacho, cuya expresión tranquila y apacible tampoco cambió cuando preguntó.
—¿Entonces si te invito a salir cuando pierdan contra Karui y Omoi en el festival escolar de mañana, aceptarás? —preguntó como si tan solo le preguntara por la hora, provocando que medio grupo jalara aire por la boca, que Shikamaru y Naruto fruncieran el ceño y, que por supuesto, Temari se cruzara de brazos y sonriera, socarrona.
—En primera, nosotros vamos a ganar —aseguró altiva y orgullosa—. y en segunda… si quieres invitarme a salir no necesitas esperar a mañana —contestó como si no importara, como si no notara la expresión exagerada de Naruto que se mostraba mucho más indignado que el mismo Shikamaru, cuyo ceño si acaso se frunció un poco más cuando vio al moreno del A dar un asentimiento con la cabeza
—¿Está bien si paso por ti hoy a las 6? —preguntó. Tanto Shikamaru como Naruto protestaron.
—¡Ella no va a salir contigo! —dijeron al unísono, Shikamaru arrastrando las palabras y Naruto gritando. Sin embargo ambos fueron ignorados por el par que ante los murmullos del grupo B hablaban como si nada.
—Que sea a las 6:30 —dijo ella.
—Hecho —confirmó él.
—Hecho —repitió tranquila ella, y sonriéndose ambos, Darui se apartó y extendió la mano hacia la puerta del laboratorio cediéndole el paso en el preciso instante en que la campana del fin e inicio de clase sonaba y Orochimaru-sensei aparecía en la puerta para indicarles que pasaran.
—Adelante grupo B, es hora de su examen —dijo el pálido hombre de largo cabello esbozando una sonrisa viperina mientras sus estudiantes ingresaban…
Y Shikamaru, antes de seguir a Temari y empujar a Naruto que parecía a punto de protestar, lanzando una mirada desafiante a Darui insistió.
—Ella no va a salir contigo —dijo completamente serio y sin esperar una respuesta se alejo junto al resto del grupo dejando a los últimos del A ahí afuera.
Notas de la autora:
Confieso que cuando me propuse continuar este fic, pensé en darle un final rápido y casi indoloro después de lo transcurrido en el capítulo anterior. En mi mente era justo y era necesario que terminara en esta continuación. Sin embargo, por alguna razón, aunque lo intenté pues lo cierto es que no pude lograrlo.
No se, inesperadamente me bloqueé, había algo en mi pequeña y absurda idea que me parecía demasiado precipitada, demasiado sencilla y que no cuadraba del todo así que durante algunas semanas lo dejé, dándome la oportunidad de repensarlo mejor: de buscarle un mejor desarrollo para explicarlo y justificarlo... y bueno, aquí estamos, dándole un poco más de drama escolar que de todas maneras prometo no alargar mucho más, en especial porque planeo que el fic acabe en el día domingo después del festival escolar (a términos de nuestro tiempo, antes de que acabe el año jajaja).
En fin, de antemano agradezco que hayan pasado a leer este pequeño (?) capítulo que podrá considerarse algo asi como relleno... pero que igual tiene detalles importantes que quería aclarar jejeje, porque en esta historia todo está planeado, incluido lo de Haku que en un inicio me reclamaron jujuju. Pero bueno, sin nada más que agregar les deseo un buen fin de semana, ¡nos estamos leyendo! ;D
