Disclaimer (y algunas advertencias):

Esta historia fue escrita para una actividad del SasuKarinMonth llamada Convivencia de escritoras: Circulo de ideas.

La consigna consistía en que las participantes hagan una petición con lo que les gustaría leer y la siguiente participante (del circulo) la escribiera

Por lo tanto, este One-shot fue escrito Lilith Lm por petición de Lizzeth

Pueden encontrar a la Escritora como Lilith lm en fanfiction y Wattpad.

Lilith: Antes de comenzar me gustaría advertirles que un fic universo altero y que recurrí a Ooc.

Sin más preámbulos los dejo leer.


Una oportunidad por contrato.

Sasuke no entendía porque de todas las personas del mundo, él tenía que sentirse atraído por ella.

Karin era la única mujer que le era prohibida, era la prometida de su hermano mayor, Itachi. Pronto serían familia, pero no lograba verla de esa forma.

Tal vez, no le sería tan difícil olvidarse de ella si no fuera porque los futuros esposos no tenían una relación de verdad, solo estaban comprometidos por un acuerdo entre ambas familias para que dos empresas rivales cooperaran.

No había amor, ni afecto. Solo un contrato.

Y solo a él le parecía un error ignorar el hecho de que de Karin tenía diecisiete años, que era demasiado joven para casarse, más aún para casare con un sujeto que le llevaba diez años. No lograba comprender como las dos familias o la pareja lo aceptaba. A él se le revolvía el estomago con la idea de su hermano tocándola.

Ni siquiera entendía como Naruto, su mejor amigo y hermano de Karin, no estaba haciendo un berrinche al respecto. Siempre estaba haciendo berrinches por todo lo que no le gustaba, pero con respecto a la boda se mantenía callado.

Al ser la unión de dos grandes familias, todo alrededor era escandaloso. Las reuniones, las cenas y fiestas lo estaban desquiciando. Ser durante toda su vida la sombra de Itachi, nunca le molesto tanto como ver a esos dos ser algo que no eran. Felices.

Itachi, como siempre, se portaba como él hijo prodigio.

Karin, en cambio, estaba actuando de alguien más. Comportándose como se esperaba de la hija de la casa Uzumaki, educada y complaciente. Tenía ganas de invitar a uno de esos eventos a Suigetsu, un amigo que tenían en común, y ver cuánto le duraba la compostura. Así todos veían a la verdadera, así él podía volver a ver a la verdadera. La chica inteligente y observadora, también escandalosa y demandante, que no podía sacar de su mente.

Él la conocía desde que tenía diez años, cuando ella había llegado a la familia Uzumaki con ocho años, desde entonces la veía con frecuencia, en el colegio o en la casa de su amigo. Vivian en un círculo social pequeño, que hacía las cosas a su propia manera, ella no pertenecía ahí y eso le agradaba a él. Era diferente las otras niñas, presuntuosas, engreídas, egoístas y caprichosas. Aunque trataba de portarse bien, no temía en resolver los conflictos a los puños, al igual que Naruto, aunque a diferencia de este, ella no era tan escandalosa.

Cuando se habló por primera vez del compromiso, él creyó que ella se volvería como todos los demás. No fue así, ella siguió siendo la de siempre, excepto con él. Era cuidadosa cuando estaban solos, como si quisiera evitar cualquier tipo de confusión.

Mas no podía reprocharle eso, él estaba haciendo lo mismo.

Luego de darle muchas vueltas al asunto y resignarse a que le era imposible olvidar la vez que Karin y él, bebidos en una fiesta casi se besaban, decidió informarles a sus padres sobre su pronta partida.

Sasuke camino por la mansión en búsqueda de sus progenitores. Los encontró en el despacho de su padre, lo supo por los gritos provenientes de la habitación. No era extraño que su familia tuviera acaloradas discusiones con su hermano. sin embargo, cada vez eran más frecuentes. No quiso espiar, pero no pudo darse la vuelta y marcharse cuando oyó a Mikoto, su madre, suplicarle a Itachi que lo reconsidere.

—No hay nada que reconsiderar, no me casare con la mocosa.

—¿Cómo puedes hacer esto ahora? Falta menos de dos semanas para la boda, no se puede cancelar con tan poco tiempo —el tono de su madre estaba divido entre la preocupación y la furia.

—Llevo años intentando decirte que no quiero casarme con ella, pero no quisieron oír. No es justo para mí, ni para ella. Es una atrocidad imponerle un matrimonio con alguien como yo.

«Por fin, sensatez» pensó Sasuke, al otro lado de la puerta. Aunque sería un escandalo para su familia y tendría repercusiones en muchos sentidos. Ya era tarde para la cordura.

—No finjas que te preocupa la mocosa, solo estas mirando por tus propios intereses. No nos tomes por tontos ¿Crees que no sabemos lo de Shisui? —espeto su padre, Fugaku, lleno de rabia.

—Si lo sabes entonces...

—Me importa un bledo lo que hagas en tu intimidad, mientras te cases y se selle el acuerdo. Nos iremos a la bancarrota si no lo haces. Cientos de familias dependen de nosotros.

—Hijo, por favor —Intervino Mikoto—. Solo será por unos años, cuando la cooperación de sus frutos, podrán separarse y cada uno seguir su rumbo. Ella parece una buena chica, seguro que será comprensiva sobre tu relación con...

—Basta —La interrumpió Fugaku —. Deja de rogarle, si no quiere casar que se atenga a las consecuencias. Si no le importa lo que pasara con esta familia, que la abandone. Que deje el apellido y esta casa.

—Fugaku... —Dijo bajito Mikoto.

—entonces, así será— Afirmo Itachi y se dio vuelta para irse de la oficina.

Cuando abrió la puerta se encontró con Sasuke de frente.

—Si eres inteligente, tu tampoco te casaras con ella.

Sasuke no comprendió las palabras de su hermano, al menos no hasta unos momentos después cuando su padre le dijo que el debería hacerse cargo de las responsabilidades de su hermano.

—Lo harás ¿verdad? —Le pregunto su padre de una manera que implicaba que no aceptaría un no.

Sasuke asintió, aunque estaba confundido.

Hasta ese día, tenía la seguridad que, si hubiera conocido a Karin en otras circunstancias, mínimamente, la quería cerca. Ahora, que no conseguía sacarse los dichos de Itachi de la cabeza, la seguridad que sentía se esfumo.

Después de todo, aunque la quería cerca, no podía especificar de que manera. Sentía atracción por ella, odiaba verla con alguien más, lo irritaba que la molestaran y, aun teniendo claro eso, no lograba definir que sentía por ella. Hasta que punto la quería cerca.

Quizás, si sus padres la hubieran comprometido con él desde un principio, no tendría tantas dudas acerca de sus emociones. Lo cierto era, que siempre evito analizar lo que sentía, no tenía caso hacerlo. Si hacía introspección y descubría que Karin significa algo más que una atracción, solo saldría herido.

No saber que sentía lo inquietaba, aunque más lo inquietaba el descubrir lo que sentía.

¿Y si era serio? ¿Si la quería? ¿qué haría entonces? ¿aprovechar la oportunidad y obtener lo que quería?

Se sentía hipócrita. Pensaba que su familia debía cancelar la boda y hacer alianzas como la gente normal, pero ahora estaba de acuerdo.

¿realmente quería casarse por contrato?

Lo único que podía afirmar con certeza era que estaba aliviado de que Itachi hubiera recobrado la cordura. Aunque, todavía no entendía como era él el único que no sabía que su hermano tenía un amante.

—Tienes tres días para pensártelo bien —Le dijo su madre, esa misma noche—. Nos reuniremos con los Uzumaki en tres días para informarle sobre el cambio de planes, una vez que les digamos que tu tomaras el lugar de prometido, no puedes echarte atrás.


Días después.

Karin tuvo que contener la risa.

Le acababan de informar que todo lo que estaba planeado para su vida se había derrumbado y las cuatro personas que había a su alrededor tenían caras largas, como si fuera el fin del mundo. Ella en cambio, sentía cierto alivio.

Enfrente de ella estaba los líderes del clan Uchiha, Mikoto y Fugaku, quienes se veían algo molestos con la situación. A su lado estaban Kushina y Minato Uzumaki, sus padres adoptivos y líderes del clan Uzumaki, tratando de procesar lo que acababan de informarles.

Siete años atrás, cuando Karin tenía solo diez años, su familia la comprometió con el heredó del clan Uchiha, Itachi. Y ahora, faltando tan poco para la boda, el novio se había fugado.

El drama siempre se había esperado de ella lo había hecho él.

—¿Entonces no habrá boda? —Pregunto, tratando que no sonara como burla, aunque en el fondo lo era.

Era idea de la familia del novio sellar un acuerdo comercial con una boda, porque no confiaban en los Uzumaki, y ahora no podían cumplirlo.

—Karin, deberías esperar afuera mientras terminamos de hablar—Le sugirió Minato, con una tacita advertencia de que la situación no era un chiste.

Ella pensó en asentir y actuar correctamente, pero si su prometido no actuaba como correspondía ¿Por qué ella si tenía que hacerlo? Tenía ganas de poner en una situación incómoda a su, por poco, familia política. Era lo mínimo que merecían, la estaban plantando a un paso del altar.

—¿No tengo derecho a saber que pasara con mi futuro? —interpelo a los presentes.

Fugaku Uchiha, con una mensura fingida le respondió: —Por supuesto que tienes derecho a saber y opinar, esto es algo que nos incumbe a todos.

Por supuesto que los incumbía a todos, e iba más allá de las cinco personas que llenaban la sala, de esa boda dependía la cooperación entre dos empresas que hasta el momento eran competidoras entre sí. Ese compromiso era la cuota de confianza que necesitaron para dejar la competencia desleal. Sin matrimonio, como garantía y acto de confianza, terminaría la tregua y no habría cooperación.

Era una manera anticuada de terminar una competencia de varias generaciones, sin embargo, era la forma en la que se manejaban las familias tradicionales y poderosas. Ante un nuevo competidor que amenaza con aplastarlos por su modernidad, ellos decidían seguir haciendo negocios de la forma antigua.

A ella le parecía absurdo, pero tenía una razón, para que, ni siquiera de pequeña, se opusiera a ello. Sentía que estaba en deuda con Minato y Kushina.

Luego de que su madre falleciera, ellos se hicieron cargo de ella. La acogieron como a una hija, la trataban tan amablemente que jamás sintió que sobraba, excluida o menos que Naruto, el hijo biológico de la pareja. Esperaba devolverles el favor, y afecto, con esa boda. Si para ellos significaba tanto esa unión, ella iba a hacer de tipas corazón. Olvidarse de sus sentimientos y lo necesario para no avergonzarlos, incluso si tenía que rechazar su propio carácter para ser lo que esperaban lo Uchiha de ella.

Se casaría porque quería darle algo a cambio por toda la seguridad que le habían dado en los momentos difíciles, no por los intereses económicos. Y lo hacía, porque se le había dado la oportunidad de rechazar la propuesta o agregarle clausuras al contrato.

«—Karin, yo sé que es algo horrendo de pedirle a una hija, nadie debería casarse si no es por amor, por eso no te forzaremos a nada. Si Itachi no te agrada, o si hay algo, cualquier cosa, que no te guste puedes decirlo y detendremos el acuerdo. Si conoces a alguien y te enamoras, así sea hoy, en tres años o el mismo día de la boda, solo dilo. Nadie te juzgara por ello —Le dijo Kushina el día que conoció a Itachi y se acordó el compromiso, aunque solo de palabra pues ella solo tenía diez años.

Si hay algo que no te parezca justo, solo dilo. Tú tienes voz en esto, se harán las cosas como tú quieras o no se harán —agrego Minato».

Ella había confirmado el compromiso con catorce años, luego de que la familia Uchiha aceptara agregar por escrito al contrato prenupcial, que respetarían y apoyarían su voluntad de estudiar una carrera y, posteriormente, ejercerla.

Era lo único que le preocupaba, el resto le daba igual. No esperaba nada de aquel matrimonio, solo que sucediera.

—Cuando llegamos al acuerdo —la quito de sus pensamientos la voz del patriarca Uchiha—, se pactó que la "hija" del clan Uzumaki se casaría con el heredero del clan Uchiha y así será. Itachi ya no forma parte del clan Uchiha, por lo tanto, el puesto de heredero pasará a mi segundo hijo, Sasuke. El acuerdo original no está sufriendo ninguna modificación. No faltaremos a nuestra palabra, el casamiento se realizará el día acordado, está todo listo para que suceda.

Con eso dicho la situación inicial se invirtió. Toda la tensión desapareció del aire, el Uchiha parecía orgulloso de salvar la situación y los Uzumaki parecían aliviados, menos Karin, que pasaba a ser la que tenía cara seria como si fuera el fin del mundo.

—¿c-con Sasuke? —Exclamo sorprendida.

—Karin, cariño, no tienen otro segundo hijo que no sea Sasuke —Le dijo Kushina, que parecía satisfecha con la novedad—. Creo que es una buena idea, Sasuke y tu solo se llevan dos años, a diferencia con Itachi que era muy mayor para ti y ...

La joven Uzumaki no escucho el resto del parloteo de Kushina, estaba muy ocupada con los mil pensamientos que cruzaban por su mente.

Llevaba enamorada de Sasuke mucho tiempo, era un enamoramiento profundo ya que no conseguía quitárselo con el paso del tiempo. Ni siquiera estaba segura de que existía otra persona que le pudiera gustar tanto como lo hacía él. Sin embargo, estaba resignada a quedaría en un amor platónico. Desde él día que supo que se casaría con el hermano equivocado, intentaba matar aquel sentimiento. Era imposible que sucediera algo entre ellos cuando se convertiría en su cuñada.

Ahora le estaban diciendo que lo imposible, no solo era posible, sino que era un hecho. y no la convencía.

Hasta el momento, nunca le importaron sus propias emociones, su objetivo era ser agradecida con su familia. Jamás se preocupó por sus sentimientos cuando se trataba de Itachi, sabía que se llevaban diez años y no compartían nada en común, que tendrían un matrimonio solo en nombre y que vivirían sus vidas, de puertas para afuera, como sus familias lo esperaban. No le había dolido el pecho al imaginarse un futuro tan gris con el mayor, pero si pensaba en Sasuke y ella discutiendo sobre discreción en infidelidades, se le helaba la sangre.

No quería vivir de esa manera, una cosa era la falta de felicidad y otra muy diferente la infelicidad de convivir con un corazón constantemente roto.

Estar con la persona que amaba, solo por contrato, le parecía una tortura.

Ya que nadie le preguntaría que le parecía la idea, hablo primero. —¿Y Sasuke que piensa de esto?

—Él se hará cargo de sus responsabilidades —Aseguro Mikoto, la madre del susodicho.

—Itachi también iba a hacerlo, pero no está aquí—Declaro molesta —. Creo que si Sasuke estuviera de acuerdo el estaría aquí, demostrando que tiene tanto interés como su familia en realizar el acuerdo.

Por como los Uchiha se miraron entre ellos, fue evidente que pensaban que era una mocosa metida. Los había ofendido y se arrepintió de no poder controlar su carácter cuando se trataba de Sasuke.

—Entenderán mi inquietud, no quiero que pasar dos veces por esta humillación, ni que el nombre de nuestras familias se vea ensuciado por la irresponsabilidad de algunos miembros —Explico Karin poco convincente, tratando de apaciguar las aguas

—Eso no va a pasar, no tienes que preocuparte —dijo una voz familiar que le puso la piel de gallina a la joven Uzumaki.

Karin lo miro con el ceño fruncido, él estaba parado en el umbral de la puerta. Se acercó con pasos calmos a saludar a Minato y Kushina, excusándose de que el único motivo por el que no estaba presente era que sus padres no querían dar la noticia de manera brusca.

Ella agacho la cabeza cuando vio lo maravillados que estaban con él, lo adoraban, lo habían visto crecer como él mejor amigo de su hijo, lo conocían antes que ella, prácticamente no había otra persona más adecuada que él. No tenía caso resistirse, sus padres la entregarían en el altar encantados.

Sasuke tomo asiento en frente de ella, tenía esa sonrisa de lado que ella amaba, pero que en ese instante odiaba. Se estaba burlando de ella.

Minato noto algo, porque intervino —Creo que sería sabio posponer la boda, que Karin y Sasuke convivan un poco y decidan si quieren tomar el enorme compromiso que significa vivir juntos

Las cosas volvían a cambiar, la tensión era dueña de la sala y Karin sentía calma.

Estaba por decir que ella estaba de acuerdo, pero Fugaku hablo antes.

—Eso no es posible, seria vergonzoso cancelar con tan poco tiempo de antelación —justifico—. Karin e Itachi nunca convivieron e iba a realizarse la boda, no tiene por qué ser diferente con Sasuke. Ambos son personas responsables y coherentes, aunque esto sea sorpresivo estoy seguro de que llegan a entenderse.

—Quizás solo cinco minutos nos basten para saber si lograremos entendernos —Dijo Karin, antes de que Minato aceptara —. Si nos disculpan, quiero intercambiar ideas a solas con Sasuke.

La sala quedo en absoluto silencio por el asombro, ella había perdido por completo la compostura y no le importo, solo tomo a Sasuke de la mano y lo arrastro hasta que estuvieron suficiente intimidad para hablar sin formalidades.

—Suéltame, puedo caminar solo —Se había quejado Sasuke en el camino, ella lo ignoro hasta que se detuvieron.

—¿Se puede saber por qué no me dijiste nada? —Le espeto rabiosa.

—¿De qué?

—No lo sé, quizás de que tu hermano se fugo con su novio ¡y que ahora tu y yo nos casaremos!

—¿Cómo sabías lo de Shisui?

—¿Crees que no sabía con quién me casaría?

—Aparentemente, él único que no sabía nada soy yo.

Karin enarco la ceja, no era que Itachi fuera obvio, pero cualquiera que hubiera visto como se miraba ese par lo notaria.

—Ese no es el punto, ayer fuiste a mi casa y no dijiste nada.

Sasuke no respondió enseguida, no sabía que hacer. Ella no estaba reaccionando como imagino, se notaba que no le agradaba la idea.

—¿Qué querías que dijera?

—Que Itachi me planto y que ahora tengo que casarme contigo ¡Eso quería saber!

—Ahora ya lo sabes.

Karin contuvo un grito de pura histeria. La situación la estaba sobrepasando.

—¿Qué piensas de esto? —Pregunto, con un mohín.

Sasuke apretó los labios, no podía decirle que le encantaba la idea porque no era cierto. Se sentía mezquino por aprovechar la situación a su favor, contaba con descubrir hasta donde llegaban sus sentimientos por ella una vez casados, y esperaba que ella descubriera sentimientos por él.

—Da igual, no es como si tuviéramos opción —Le dijo, tan cortante como de costumbre.

Karin aparto la vista, le dolió su respuesta. Lo quería, para ella querer era desear la felicidad de la otra persona, si él no era feliz con eso, entonces no habría boda. Ella podía cancelar todo eso, solo necesitaba llorar un poco y Kushina mandaría a todos al demonio.

—Oí que con Itachi tenían un acuerdo —Dijo Sasuke al verla consternada —. Podemos mantener el mismo acuerdo.

Karin lo miro por unos segundos antes de responder. Ya que él saco el tema del acuerdo una idea cruzo por su mente.

—No quiero el mismo acuerdo.

—¿Por qué?

—Porque no eres Itachi y porque no se me antoja. Esta vez no confiare en las palabras de un hombre, quiero que sea en papel —Murmuro, tratando de definir sus ideas—. Hagamos un contrato.

Sasuke se sintió alivio al ver que no se negaba rotundamente, además, temía que ella actuara con él como con Itachi, de manera falsa. Como ella estaba mostrado tal cual era, iba a concederle eso. Con el resto del acuerdo, pensaba negociar.

—Hagámoslo en el despacho.

Karin aprovecho el trayecto para decidir que esperaba de ese acuerdo, y de ellos, antes de decidir si la próxima vez que se verían sería en el altar o no.

Sasuke le entrego papel y un bolígrafo y le cedió el sillón detrás del escritorio, por su parte el se mantuvo parado a un lado ella.

—Cinco años, quiero el divorcio en cinco años —pidió Karin como primera clausura.

Sasuke pensó que en cinco años el negocio debería ser tan estable como para dejar de depender de aquel matrimonio, él ya tendría un puesto en la junta directiva, al igual que Naruto, y las cosas se harían diferente. Le pareció lógico por lo que acepto, creyendo que ese era el motivo detrás de la propuesta de Karin.

El motivo estaba alejado de ser ese. Ya que Sasuke se veía insistente en ello, iba a darles una oportunidad, tendría cinco años para conseguir el corazón de Sasuke o rendirse. En ese entonces ya estaría graduada, por lo que podría irse lejos a lamerse sus heridas si fracasaba.

—Quiero ultra discreción, Sasuke —pidió como segundo ítem—. Si yo me entero que eres infiel, pediré el divorcio así sea en la luna de miel.

—Entonces no estas pidiendo discreción —la cuestiono —, estas pidiendo fidelidad.

—Cinco años es mucho tiempo, lo sé —Intento excusarse —. No te estoy pidiendo que no veas a alguien más, solo que yo no me...

—Karin, pon fidelidad en el papel. Esperare lo mismo de ti.

"buscaba cobre y encontré oro" pensó Karin a la vez que escribía apresuradamente. Las preocupaciones iban menguando, comenzaba a entusiasmarse con la idea del matrimonio. Motivada por aquello, Karin se atrevió a consultar sobre la intimidad

—Con Itachi habíamos acordado habitaciones separadas —Comento casual.

—Yo no soy gay y vamos a estar juntos por cinco años —Dijo Sasuke, intentando sonar claro con el asunto. Aunque, ella podía rechazarlo si quería.

Karin se sonrojo cuando su imaginación hizo lo suyo, más redoblo la apuesta, parándose y acercándose en demasía.

—podemos tener sexo y habitaciones separadas —Consulto, con una voz coqueta.

Sasuke volteo el rostro, incomodo pro la cercanía repentina. —Eso no va a estar en el contrato, lo iremos viendo.

—Perfecto—Dijo ella satisfecha.

Hablaron sobre unos asuntos referente a la convencía y firmaron el improvisado contrato, deseaban no estar equivocándose con aquello les informaron a sus familias.

Era así como comenzaron su matrimonio, ajenos a que las intenciones del otro eran iguales que las propias.

No les llevo mucho tiempo darse cuenta compartían sus sentimientos. años después estaban agradecidos de haber aprovechado la oportunidad que le dio aquel contrato entre clanes, de otra manera, nunca hubieran comprendido la profundidad de sus sentimientos.


Notas (y algunas aclaraciones):

Lilith: Hola! Se que el fic estuvo flojo, la petición fue ambigua y también mis ideas.

Escribí otro fic, tres veces, casi completo. Cada vez que lo estaba por terminar sentía que no era adecuado a la petición, quizás este tampoco, pero es algo más aproximado. Días antes de la fecha de entrega borre todo lo que tenía de ese one-shot y comencé este sin tener muy claro que escribir, puede, es muy probable, que se note. Me siento apenada por quien pidió la petición, esto fue lo único que me salio.

Peticion: LizzbethMalena

A mí siempre me han gustado las historias donde hay un 'contrato' de por medio. Es decir, que Karin se vea obligada a casarse con Sasuke por algún acuerdo familiar o por la firma de un contrato.