EL TIEMPO LO CAPTURA TODO
Capítulo Único
—¿Esos son Shinobu-chan y Tomioka-san? —la pregunta de Kanroji toma a Iguro por sorpresa. Están bebiendo té juntos (Kanroji también se ha pedido unos dangos), lo que menos quiere es oír hablar a la Pilar del Amor sobre otros hombres, no se diga del lerdo de Tomioka.
—Oyakata-sama debe haberles dado una misión —razona Iguro con experiencia. No hay nadie, ni siquiera la permisiva de Kocho, quien desee estar cerca del Pilar del Agua por voluntad propia. Es un imbécil y un cretino.
—No lo sé —como era de esperarse, Kanroji no toma su explicación con facilidad. Ha pasado antes, Obanai ya sabe a qué conclusión ha llegado la chica—. Pero se ven geniales juntos, ¿no crees?
A pesar de lo mucho que la ama, Obanai comprende que Mitsuri tiene un defecto: ve amor por todas partes. Normalmente le sigue la corriente, aceptar sus caprichos de cupido acorta conversaciones y evade innecesarias discusiones, pero esta vez siente que, si cede con facilidad, estaría insultando a Kocho. La Pilar del Insecto no es su favorita, pero está agradecido por los servicios médicos que le ha prestado a lo largo del tiempo y por su amistad con Kanroji. Cuando es la cabeza de la Finca Mariposa quien está con la Pilar del Amor, Iguro puede bajar la guardia un poco.
Empero, como no quiere ser desagradable con Kanroji, Obanai responde un seco—: No.
Así, el granito de arena de Iguro para salvaguardar la dignidad de Kocho es puesto en el resto de la pila.
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La reunión mensual de pilares es puesta en marcha el fin de semana, como estaba agendada, con la notable ausencia de los Pilares del Insecto y del Agua. No es la primera vez que hay alguna falta, por lo que luego de la breve explicación de Himejima sobre su paradero nadie se alarma. Discuten brevemente, en presencia de Oyakata-sama, el entrenamiento para los nuevos reclutas. Rengoku propone cosas a las que Kanroji asiente fervientemente e Iguro se muerde la lengua para no hacer un comentario grosero, sin embargo, todavía le cuesta entender que Kanroji y Rengoku son cercanos por el pasado de la Pilar del Amor como antigua tsuguko del Pilar de la Llama. Oyakata-sama acepta algunas de sus sugerencias, pero en general rechaza bajo, amablemente, la mayoría. Nadie es capaz de objetarle nada. La reunión termina sin mayores contratiempos y nadie menciona el nombre de Kocho, mucho menos el de Tomioka. Es Kanroji quien lo hace, sin embargo, cuando salen de la finca.
—¡Shinobu-chan y Tomioka-san siguen juntos! —chilla intentando controlar su voz, pero es en vano. Iguro puede ver a Tengen alzar una ceja inquisidora y es evidente que Tokito también ha podido escucharla, pero al Pilar de la Niebla no le interesa—. ¿No crees que Oyakata-sama los empareja mucho juntos? ¿Oyakata-sama sabrá algo que nosotros no sabemos? ¿Y si es Tomioka-san el que le ha pedido quedar siempre junto a Shinobu-chan?
—Si fuera por Tomioka —pronuncia su nombre renuente—, pediría hacer todas las misiones solo.
Kanroji inclina la cabeza graciosamente y se queda en silencio, pero no por mucho tiempo.
—¿Y si ha sido Shinobu-chan quien lo ha pedido? —las mejillas de Kanroji se encienden de un rojo brillante y se ve tan adorable que, si no fuera por el tema de conversación, Obanai estaría embelesado.
La conversación se complica cuando el Pilar de la Llama interviene. Era de esperar que alguien más acabaría escuchándolos—. Oh, así que Kocho está interesada en Tomioka. Sí, puede ser —Kanroji se sobresalta, pero no porque esté avergonzada de haber sido atrapada chismeando sobre sus compañeros, sino porque está contenta de que alguien opine lo mismo que ella.
—¿Verdad, Rengoku-san? ¡Shinobu-chan y Tomioka-san se la pasan juntos!
—Sí. No puedo creer que Tomioka haya aceptado entrenar con Kocho.
La sonrisa de Kanroji se desvanece un poco y Obanai se siente aliviado. Menos mal que el Pilar de la Llama es estúpido.
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La siguiente conversación que Iguro y Mitsuri tienen también gira alrededor de aquellos dos pilares. Obanai está francamente harto, pero no quiere lastimar el corazón de Kanroji (quien parece emocionarse al pensar en la posibilidad de aquellos dos juntos por motivos románticos) al decirle que no cree que un par de personas tan dispares pueden estar en una relación de ese tipo. Parece que la chica está empeñada en probar su punto, así que ennumera las razones por la que deberían estar juntos con una pasión desbordante.
—Shinobu-chan siempre está hablando con Tomioka-san. ¡A mí me intimida mucho como para dirigirle la palabra, pero eso no parece ser el caso con ella!
—Kocho habla con todos, incluyendo a Shinazugawa —da un ejemplo claro. Shinazugawa Sanemi tampoco es un miembro muy querido entre los pilares; probablemente sea el segundo más impopular porque el primer puesto siempre le pertenecerá a Tomioka—. A veces la he visto intentar entablar conversación con Tokito.
—Es cierto que Shinobu-chan es muy simpática y cae bien a todos —le da la razón, un poco más apagada—, ¡pero seguro con Tomioka-san es diferente! ¡El mes pasado estuve en su casa y ella personalmente salió en medio de la cena para atender las heridas de Tomioka-san a pesar de que Aoi se ofreció!
—Por protocolo Kocho siempre atiende personalmente a los pilares cuando está en la finca —Iguro ofrece una explicación razonable. Ha abandonado la noble misión de proteger la virtud de Kocho y todas sus refutaciones son puramente para ayudar a Kanroji. Si su amiga Kocho se entera que está esparciendo teorías disparatadas sobre una inventada vida amorosa, podría dañar su amistad. No solo eso, si cualquier otra persona del cuerpo la escuchara podrían tacharla de difamadora y Obanai no está dispuesto a dejar que la misma Kanroji manche su reputación. Debe protegerla de sí misma si es necesario.
—¡Y las misiones…!
—Son asignadas por Oyakata-sama. Ellos no tienen control sobre ello —la interrumpe. En un día normal, en una conversación normal, jamás se atrevería a hacerlo. Escucharla hablar mientras sonríe es uno de sus pasatiempos favoritos; pero este no es un día normal y mucho menos una conversación normal.
—¡Ella siempre lo defiende cuando Shinazugawa-san hace algún comentario sobre él!
Es un poco más difícil buscar una excusa para eso, pero no imposible—. Kocho es mediadora en cualquier discusión.
Lo cual es cierto. Y al ser Tomioka muchas veces el problema, puede parecer que le defiende con mayor preferencia, pero, pensándolo bien, no parece ser el caso.
Kanroji, algo molesta y desanimada porque Iguro encuentra un contrargumento a todas sus pruebas, mastica una galleta de arroz ruidosamente en medio de un puchero. Come 10 de ellas antes de que su rostro se ilumine y vuelve a la carga.
—¡¿Qué me dices de Tomioka-san?!
—¿Qué hay con él? —la voz de Iguro suena resignada. Quiere terminar con ese tópico de una vez y por todas.
—¡Tomioka-san no habla mucho, pero suele contestarle a Shinobu-chan! ¡No le dice nada cuando ella lo toca para llamar su atención! ¡Asiste a todas sus misiones con ella y regresan juntos! ¡Nunca lo he oído quejarse tampoco! ¡Va mucho a la Finca Mariposa a pesar de que hay Casas de Glicinas más cerca de su zona de patrullaje! ¡Estoy segura de que Tomioka-san siente algo por Shinobu-chan!
Kanroji lanza su monólogo casi sin tomarse pausas para respirar. Acaba agitada y se ha puesto también de pie en medio del calor de su declaración. Parece segura esta vez.
Iguro sacude la cabeza y la insta a sentarse. Tiene explicaciones para todo lo que ha dicho Kanroji: Tomioka no habla especialmente con Kocho, de hecho, la mayor parte del tiempo la ignora. Hay más veces en las que no dice nada en lo absoluto que ocasiones en las que le responde. Soporta el contacto físico porque, en realidad, la está ignorando y si hace mención a eso Kocho solo utilizará la oportunidad para crear una conversación. Nadie se ha saltado nunca una misión en parejas porque las asigna Oyakata-sama y tampoco nadie está dispuesto a decepcionarlo, ni siquiera el bastardo de Tomioka. Es normal que regresen juntos porque deben entregar el informe. No lo han oído quejarse porque Tomioka casi no habla y, si eligiera a alguien con quien quejarse, definitivamente no sería con ellos, con los que apenas y cruza cinco palabras cada mes. Sobre su preferencia a la Finca Mariposa se quedó callado y se inventó una excusa patética sobre el historial médico y preferir un malo conocido que un bueno por conocer.
Esta vez Kanroji parece comprender. Esta vez, sin embargo, Iguro no parece satisfecho con su propia explicación.
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La Pilar del Amor no vuelve a tocar el tema de la supuesta relación de los pilares del Agua y el Insecto en sus posteriores reuniones y, no obstante, es ahora el mismo Obanai quien repasa los argumentos de Kanroji y los suyos propios en busca de pistas. Kaburamaru, quien parece leerle el pensamiento, le ve decepcionado de cuando en cuando, pero es algo a lo que se está acostumbrando.
Es cosa del destino que Iguro esté en la Finca Mariposa esa tarde de otoño, dos decenas de días después de aquella conversación con Kanroji. Está ahí para la revisión física semestral. Tienen una quincena completa designada a ella y los pilares, debido a su importancia en la organización, no necesitan agendar un turno y pueden presentarse en cualquier momento dentro del lapso pactado. Kanroji ha estado hace tres días y Obanai maldice su suerte por no haber acordado ir juntos la última vez que se encontraron.
Espera afuera de la consulta de Kocho como unas niñas le han indicado. Al parecer alguien más se ha adelantado a él. Iguro acepta el té que le ofrece la tsuguko mientras espera los 10 minutos que tarda la puerta del consultorio en abrirse. Es Tomioka quien sale, ajustándose el haori.
—¿Vas a quedarte a cenar hoy? —pregunta Kocho con su habitual tono apacible a Tomioka, a quien ha acompañado hasta la salida de la consulta.
Tomioka le da una larga mirada y no le responde verbalmente, sin embargo, Kocho parece satisfecha de igual manera cuando fija brevemente su vista en su espalda alejándose antes de dirigirla al mismísimo Obanai, quien se ha quedado estupefacto al presenciar la escena.
Ese no es el camino a la salida. Iguro lo conoce, acaba de recorrerlo hace escasos 10 minutos y ese no es el camino que lleva a las afueras de la Finca Mariposa.
—Ara, Iguro-san. Estás aquí. Eres el último pilar en presentarte, pero todavía queda una semana de revisiones, así que está bien, pasa.
Obanai asiente, pero sus pensamientos están en otra parte, un poco embotados. Incluso cuando se quita el haori y se retira la parte superior de su uniforme para que Kocho valore su condición física está un poco ido y solo acata las indicaciones por la ayuda de Kaburamaru.
—Es todo, Iguro-san. Mi veredicto es que estás saludable, pero recuerda desinfectarte adecuadamente las heridas cuando no haya nadie que lo pueda hacer por ti. No queremos repetir la situación de hace tres meses, ¿cierto? Por favor, Kaburamaru, cuida de Iguro-san. Es una persona muy importante para Mitsuri-san y para los cazadores.
Kaburamaru parece asentir con energía a las palabras de Kocho, halagado de haber obtenido su atención. Obanai ni siquiera puede apreciar la mención a Kanroji.
—Que te vaya bien, Iguro-san. Nos vemos en la reunión de la próxima semana.
Obanai no puede evitar notar que a él no le invitaron a cenar.
No es que se hubiera quedado de todos modos.
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Cuando sale de la Finca Mariposa, Iguro no puede esperar a encontrarse con Kanroji para decirle que tenía razón.
Kanroji siempre tiene la razón. Por algo es el Pilar del Amor, acuerda.
Razita, se me ha olvidado cómo llama Mitsuri a Shibonu (Shinobu-san? Shinobu-chan?) y cosas de ese estilo. Pueden corregirme para que lo cambie, me harían un gran favor si me lo señalan. El título del fic es el nombre de un capítulo de Gintama :v jajajaja perdón
Es el primer Giyushino que escribo desde noviembre que comencé a intentarlo jajaja parece más un ObaMitsu y al final del día no parece nada, pero está en canon y creo que está bien, entonces así se queda, gracias por leer. Giyushino best otp de Kimetsu no Yaiba
