[One-Shot]

Côté Sauvage

—Fluorite & Sisyphus—

Has sido una sorpresiva maravilla en mi vida. Cuando ya no nos veamos, ¿podrías besar mi nombre cuando el viento sople, por favor? ¿Podrías rezar por mí?

Disclaimer:

Saint Seiya © Masami Kurumada

"The Lost Canvas" © Shiori Teshirogi

Côté Sauvage© Adilay Fanficker

Advertencias: Universo alterno (UA). | Un poco de OOC.

Notas:

Está entre mis planes ver "Beastars", pero por el momento no he tenido tiempo de hacerlo. Sin embargo me he enamorado de su opening. La canción, Wild Side de ALI, fue mi inspiración para crear este pequeño drabble.

Côté Sauvage es Wild Side en francés. ¿Por qué? Digamos que me encanta el idioma y Fluorite es francesa, ¿por qué no? 7w7



»¿Acaso has perdido la cabeza?

No, padre. No la he perdido. La he encontrado.

»Es una locura, Fluorite. Él trató de matarte.

Así es, madre. Él intentó matarme, pero no lo hizo, y jamás lo hará.

»Siempre he admirado tu capacidad de salir de un problema sólo para entrar en otro.

Bueno, mi estimada amiga Gioca. Eso es un don contra el que nadie puede pelear, ni siquiera yo misma.

Así que mientras corro por entre los arbustos y árboles, con el tiempo encima, pienso en lo mucho que quisiera decirle personalmente pero no iba a poder hacerlo.

Pensaba en todo lo que se hallaba escrito en mi carta perfectamente hecha y doblada para su lectura.

Él, como todos los humanos, seguro cree que mi especie, por su modo de vida salvaje y simple, es ignorante; pero no lo somos. Por muy "animales" que fuésemos, sólo uno de nosotros era mucho más de civilizado que 1,000 humanos juntos.

Sabíamos escribir y hablar en su mismo idioma y en otros.

¿Podría él creer eso?

Tendría que hacerlo, ya que firmé esa carta con el nombre que sólo él y mi manada conoce.

El aire fresco de la noche me dice que no debo temer por ir velozmente a un sitio que mi pueblo tiene como prohibido, que debo avanzar sin miedo y no pensar en lo que podría salir mal.

Muchas cosas podían salir mal ya que estaba invadiendo una aldea de cazadores.

Pero necesitaba con desesperación esta satisfacción. Necesitaba ir hasta su cabaña y dejar la carta que había escrito para él.

Fui ágil y rápida. Como la mejor de mi manada, me colé entre los árboles cercanos y usé las sombras a mi favor para llegar a donde su aroma era bastante fuerte. Lenta y cuidadosamente, abrí hacia arriba por un segundo la ventana de la cabaña y lancé la carta hacia el interior oscuro.

Incapaz de detenerme, inhalé fuerte la esencia que dormía en el interior de aquella casa, cerré los ojos y degusté las sensaciones que ese perfume masculino y humano me daba. Pero el gusto me duró poco tiempo. Tuve que salir corriendo debido al regreso del grupo de humanos cazadores que vivían para matarnos y usar nuestras pieles para sus ropas y armas.

No es que yo fuese débil y no pudiese contra ellos, pero él iba en ese grupo y dudaba poder detenerme si me atacaba siquiera por error. Además, no estaba en mi política matar niños o ancianos, cosa que este sitio tenía por montones.

Reí al notar que no habían conseguido nada hoy.

Estupendo. Justo como me dijo.

»Cuando la luna esté llena, irán por tu manada. Les costó mucho averiguarlo, pero saben que ustedes dejaran a las hembras preñadas en una cueva hasta que nazcan sus crías, y ahí irán para matarlas cuando los recolectores de comida las descuiden.

Gracias por el dato.

Mi padre pensó que yo había descubierto aquella trampa y por eso habían cambiado la ubicación de las hembras otra cueva, más pequeña pero bastante secreta.

Nadie en mi manada tenía idea que un humano nos había salvado.

»Te encontré, y estoy aquí para matarte. ¿Dices eso para salvar tu pellejo? —le pregunté en ese momento—, ¿por qué habría de creerte?

»Si quisiera matarte, tendría mis armas.

»Patrañas, yo soy quien tiene la ventaja ahora.

»Estás en lo cierto, pero sabes que yo no quiero matarte. Ni a ti, ni a ninguno de ustedes.

»No lo sé. Los humanos son traicioneros, codiciosos y violentos. Seguro esperas que sienta compasión hacia ti por algo que podría ser una mentira.

»Sé que ustedes no atacan por la espalda —su voz fue débil pero estaba cargada con una gran impotencia—. No de esa forma tan cobarde a seres que no pueden defenderse, como lo son las hembras que esperan a sus crías —respondió más enojado de lo que creí que estaría por una especie que debería tener como enemiga. Pero yo no olí la mentira en su cuerpo, así que por eso le tomé la palabra—. Además, no puedo seguir viviendo sabiendo que yo y los míos cazamos a tu especie por diversión, cuando la tuya, sólo busca sobrevivir.

Para su edad y con sus habilidades, en sus manos no había sangre. Muchos pensaban que él era torpe, pero se equivocaban, él era demasiado agudo y fuerte.

En aquella última batalla, en la que habíamos tenido unas cuantas bajas, cuando él me disparó con una de sus flechas, yo logré ver que desvió el brazo a propósito para que la punta no atravesase un punto vital en mi cuerpo con cuatro patas.

Alegrándose de verme viva, mi padre quiso cobrar venganza, pero yo dije que quería recobrar mi honor por mí misma, así que lo busqué para matarlo. No esperaba que al hallarlo, él ya me estuviese esperando para hablarme de la emboscada.

Por sus ancestros devorados pudo matarme, por su "hombría" debó matarme, pero no lo hizo.

A veces quisiera ser como los humanos y guardar rencor. Odio, contra él y contra tu especie.

Por considerarnos trofeos, por considerarnos inferiores.

Pero no soy humana y estoy orgullosa de eso. Porque sin aquellas emociones, puedo verle tal cual es, y aunque está muy lejos de ser perfecto; es un buen ser humano. De esos que ya no hay.

Quiero saber más de él. Quiero hablar con él e ignorar todo lo que nos divide.

Así que, queriendo ver su rostro cuando se encontrases con mi carta, me oculté atrás de un árbol cercano a su cabaña; lo más cerca posible de su ventana. Esperé a que él se despidiese de su manada y entrase a su hogar.

El corazón me palpitó alocado cuando halló mi carta más rápido de lo esperado. Cuando abrió el sobre improvisado, y sacó de él la hoja que había doblado, pude ver varias emociones en su rostro.

Sorpresa, confusión, inquietud… ¿tristeza?

No era una amenaza de muerte, ni una confesión de (eso a lo que los humanos llaman) amor.

Sólo quise agradecerle por todo, y aclararle que él y su pueblo ya no debían preocuparse de nosotros nunca más porque íbamos a partir hoy de estas tierras. A un sitio más tranquilo y alejado de los humanos.

Debería estar feliz. Yo lo estoy, no volvería a pelear en contra suya.

—FIN—


Lamento el capítulo tan corto, pero espero traer pronto el siguiente.

Muchas gracias por leer, ¡hasta la próxima!


Reviews?


Si quieres saber más de este y/u otros fics, eres cordialmente invitado(a) a seguirme en mi página oficial de Facebook: "Adilay Ackatery" (link en mi perfil). Información sobre las próximas actualizaciones, memes, vídeos usando mi voz y mi poca carisma y muchas otras cosas más. ;)


Para más mini-escritos y leer mis fics en facebook de Saint Seiya, por favor pasen a mi página Êlýsia Pedía - Fanfics de Adilay Fanficker ¡y denle like! XD