Hola! Una disculpa enorme, creo que tengo serios problemas de concentración, este capítulo lo pensaba subir desde el domingo (y desde entonces tengo abierto fanfiction), pero me distraigo con cualquier cosa y cuando recuerdo que aún no he subido el cap, ya es hora de ir a la cama... anyway, aquí está el cap, una disculpa, y muchas gracias por las alertas y los reviews!
Enjoy!
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Suspiró sentándose cerca del lago, bajo el cobijo de la sombra de un gran árbol, observó a su mejor amiga reír junto a su novio, Ronald Weasley, quien con el paso de los días se había ganado su confianza y, debía aceptarlo, le tenía un poco de cariño, más de lo que a ella le gustaría admitir; y le agradecía con el alma que no hubiera alejado a su amiga de ella. Luna le había confesado que en más de una ocasión era él el que sugería que le hicieran compañía, aunque últimamente no se sentía tan sola.
Después de la primera ronda que había hecho en compañía del moreno, éste había comenzado a buscarla en el transcurso del día, con el pretexto de enmendar todos los años de burlas y groserías. Debía aceptar que en un principio no estaba muy segura de la veracidad de su palabra, pero poco a poco se había ganado su confianza, y se había convertido en un hábito encontrarse después de clases, ya fuera en un lugar del Castillo o en los terrenos de este.
Sonrió apoyándose en el tronco del árbol que los cubría, y se sintió satisfecho al sentirla recargarse ligeramente en su hombro – ¡No puedo creer que en unas semanas nos graduemos! – dijo sin ocultar su alegría, haciéndola reír ligeramente.
– No sé cómo pretendes ser Auror, si no te gusta ni un poco estudiar – dijo divertida, empujando ligeramente su hombro.
La observó con un deje de suficiencia bailando en su sonrisa – Estudiar no es un problema, no me interesa tener las mejores calificaciones, sino demostrar que soy el mejor Auror – dijo con calma, recibiendo una mirada ceñuda de la castaña – No me veas así, debes aceptar que las notas no lo son todo. Ahí tienes a Malfoy, que puede tener las mejores notas de Slytherin, pero cuando se trata de práctica es un completo inútil – se defendió sin alterarse ni un poco, se sentía tan bien últimamente.
– Sí, tienes razón, pero sacar buenas notas no está mal, al contrario, cuando busques un empleo te tomarán en cuenta antes que a los de promedio bajo o mediocre – le dijo apoyando la cabeza en su hombro, sin darse cuenta de lo que hacía.
– Tienes razón, aunque tarde o temprano descubrirán quién es bueno y quién no, sin importar el promedio que obtuvo en la academia de Aurores o Medimagos… ¿En verdad piensas ser Medibruja? – le preguntó sin convencerse muy bien que esa era la profesión adecuada para su amiga… amiga… hacía algunos días que se daba cuenta que esa etiqueta ya no le servía a Hermione.
Se rió ligeramente – Luna quiere ser Medibruja, aunque creo que se terminará dedicando a la magia y medicina experimental, sólo espero que Ron no le sirva de conejillo de indias – dijo sin apartar la mirada de sus amigos, que justo en ese momento habían acercado sus rostros para darse un tierno beso.
– ¿Entonces tú qué estudiarás? – le preguntó sin apartar la mirada de ella, que observaba embelezada a sus amigos, la vio suspirar.
– Estudiaré leyes mágicas, alguien necesita luchar por los derechos de las criaturas mágicas – dijo con tono serio, haciéndolo ensanchar su sonrisa – ¿Qué? – le preguntó confundida, y un poco nerviosa lo vio acercar una mano a su rostro, colocándola con delicadeza en su mejilla y acariciando su cuello, haciéndola estremecerse – ¿Q-qu…? – intentó decirle, pero se quedó muda al verlo acercar su rostro al de ella, mientras sentía su respiración acelerarse y el pánico invadirla.
Harry se había convertido de su enemigo a un buen compañero y estaba llegando a ser un gran amigo, pero no estaba segura si él sabía lo que estaba haciendo, si era lo que realmente quería, o se debía simplemente a que el momento era perfecto: con el atardecer frente a ellos, reflejándose en el lago, alejados del bullicio de los demás alumnos, y sus mejores amigos besándose frente a ellos. Pero no pudo interpelar pues los labios del moreno alcanzaron los suyos, y ella sintió que se perdía en un torbellino de sensaciones e imágenes, no recordaba ninguna de esas escenas, pero parecían sacadas de un sueño, en el que había crecido junto a Harry y compartido una amistad entre peligros y alegrías.
Y no pudo retener un débil gemido al intensificar el beso, sintiéndolo rodearla por la cintura con un brazo, impidiéndole alejarse de él, y ella sólo pudo alcanzar su rostro, trazando cortas líneas en sus mejillas, sintiendo su escasa barba creciente y la fuerza de su mandíbula, que se movía al compás de su beso, y rogó por que no fuera un simple sueño.
Se aferró a su cintura temiendo sentirla desvanecerse entre sus brazos, no era la forma en que se había imaginado que sucedería, pero le había parecido un momento tan correcto, al verla siendo tan ella, justo como tanto le gustaba: mandona y noble, con esa sencilla belleza que la hacía tan diferente a todas las demás chicas, no se maquillaba y su cabello era un desastre, pero eso sólo la hacía más hermosa. Y verla tan anhelante de amor, un amor que sólo quería darle él; desde hacía días se había propuesto enamorarla, pero no sabía cómo, ella no era nada parecida a las chicas con las que él había salido, así que se había puesto la tarea de alejar a cualquier inútil que tuviera una segunda intención con ella, hasta descubrir cómo podía ganarse su corazón.
Pero hasta ese momento, nada se le había ocurrido, mas que ser el mismo arrebatado de siempre y besarla frente a la mirada sorprendida de sus amigos e ignorando el pánico en los ojos de su castaña; sí, porque ya era suya, no pensaba permitir que alguien se la quitara, sin importar quién fuera.
Calmó un poco el beso, no quería separarse de ella, pero necesitaba saber su reacción respecto a su atrevimiento, aunque lo que recibiera fuera un golpe. Acarició sus labios por última vez y se atrevió a observarla, sin apartar sus brazos de su cintura y sintiendo las manos de ella aún en sus mejillas. La vio permanecer con los ojos cerrados, pero no sabía qué era lo que veía en su rostro, permanecía sin moverse, como si intentara contenerse.
– ¿Por qué? – fue todo lo que atinó a decir, mientras abría lentamente sus ojos, temiendo demostrar lo vulnerable que se sentía, y apartó las manos de su rostro.
La observó un poco preocupado, pero no tardó en sonreír – Parecía el momento correcto – le dijo con calma, pero no tardó ni medio segundo en darse cuenta del error que había cometido, la observó preocupado, mientras ella lo veía ofendida – ¡No de esa forma!, bueno, sí, pero no… quiero decir… ¡Agh, porqué es tan difícil explicártelo! – decía desesperado, con ese beso debía haberle quedado claro lo que sentía, sabía lo que sentía, pero ¿cómo decírselo? – De qué manera puedo hacer que suene convincente, que, después de haber sido un idiota contigo por años, en unas semanas descubro que… he sido un verdadero idiota – dijo sonriendo ligeramente, recibiendo una mirada sorprendida de la castaña – Me gustas Hermione, ¡y mucho! – le confesó atreviéndose a acariciar su mejilla con una mano, y se tranquilizó un poco al verla cerrar los ojos a su contacto – Tienes una sorprendente habilidad para hacer que todas mis defensas caigan – susurró antes de volver a besarla, haciéndola sobresaltarse ligeramente, pues aún tenía los ojos cerrados.
Correspondió a su beso, pero no tardó en separarse de él – ¿Esto qué significa para ti? – le preguntó con temor, percatándose a penas que sus amigos ya no estaban ahí.
Le sonrió ligeramente, no entendía cómo no podía ver todo lo que lo hacía sentir – Significa que quiero ser tu novio, que quiero ser todo eso que veo en tus ojos cuando observas a Ron y Luna, quiero hacerte feliz y que te des cuenta de todo lo que significas para mi – le dijo antes de robarle un beso, recibiendo una mirada sorprendida de la castaña, que lo hizo reír.
– ¿No es un juego? – le preguntó cerrando los ojos, como si en verdad temiera que volviera a burlarse de ella.
La observó preocupado y tomó sus manos para llamar su atención – Fui un idiota demasiado tiempo, pero… no voy a negarte que seguiré siendo un idiota algunas veces, pero puedes estar segura de que mi prioridad ahora es hacerte feliz y, si me dejas, me gustaría poder amarte – le confesó y se sorprendió al recibir un beso de Hermione, que se abalanzó a sus brazos con el tino justo para hacer que sus labios chocaran mientras lo estrujaba en un abrazo – ¿Eso es un sí? – le preguntó sonriendo, mientras la sentía retroceder, pero no apartó las manos de su cintura – ¿Quieres ser mi novia? – la rodeó por la cintura con un solo brazo y apartó el cabello de su rostro con su otra mano.
La castaña sonrió con un brillo diferente en los ojos y asintió – Sí quiero ser tu novia – le dijo antes de volverse a lanzar a sus brazos, apoyando la cabeza en su hombro, y él se dejó embriagar por el aroma de su cabello.
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Subió las escaleras sintiéndose flotar y al parecer sus mejillas se habían entumido a causa de la constante sonrisa en su rostro, pero no le importaba, y aunque lo hiciera, no podía dejar de demostrar su felicidad, ni aunque su mejor amiga la observara de esa forma, no le importaba.
– ¿Desde cuándo eres novia de Harry? – le preguntó mientras la veía caminar sobre nubes hasta llegar a su cama, donde la había estado esperando.
La castaña sonrió – Hace unas horas – dijo sentándose junto a su amiga, que la observó sorprendida – Por favor, si es un sueño, déjame seguir durmiendo un poco más – le pidió dejándose caer en su cama, haciendo reír a su amiga.
– Te dije que estaba enamorado de ti, sólo estaba confundido – dijo con calma, acostándose junto a ella, que se rió al escuchar a su amiga.
Suspiró acostándose sobre su espalda, igual que Luna, todo parecía un sueño, era demasiado perfecto, y a pesar de que había un ligero temor intentando nublar su felicidad, decidió ignorarlo y disfrutar lo que ahora tenía, por el tiempo que le estuviera permitido – Prometo que ya no dudaré de tus ideas – le dijo tomando su mano, y la sintió apretarla.
– Pensé que en seis años habías aprendido a no hacerlo – le dijo sin dejar de sonreír, estaba feliz por su amiga, aunque también estaba segura de que había algo más, algo que los señores Potter sabían, pero prefirió no mencionarlo en ese momento, no quería arruinar la felicidad de la castaña.
A causa de su alegría había olvidado algo que la había mantenido preocupada en sus clases – ¿Qué harás el próximo curso? – le preguntó poniéndose seria, ella terminaría ese curso y ya no regresaría a Hogwarts, pero su amiga sí lo haría, y no quería ni pensar en lo mal que la pasaría.
Le sonrió con esa mirada soñadora que la caracterizaba – No necesitas preocuparte por mi – le dijo con calma, pero la castaña la observó con seriedad – Está bien, sé que va a ser un poco difícil cuando te vayas, pero podemos escribirnos, además está Ginny, siempre ha soñado con ser mi amiga – dijo divertida, logrando sacarle una sonrisa – No será lo mismo, pero no estaré sola, no te preocupes – la tranquilizó acercando su cabeza a la de ella, que terminó la distancia apoyando su mejilla en lo alto de la cabeza de su amiga – Bien, ahora dime qué pasó con Harry – dijo volviendo a sonreír, haciéndola ensanchar su sonrisa.
Suspiró volviendo a dejarse absorber por la felicidad – Parece como si su castigo se hubiera convertido en un regalo para los dos. Ya sabes que desde que empezó a acompañarme a hacer mis rondas se ha portado muy amable, y tenemos semanas compartiendo más tiempo juntos… creo que el hecho de que Ron y tú sean novios fue un buen pretexto para que nosotros conviviéramos más, y hoy simplemente le dio por besarme, así, sin pensarlo. Estábamos hablando de lo que haríamos cuando nos graduemos y ¡zas!, me besó – le contó haciéndola reír.
– Sí, nos dimos cuenta – dijo con calma, sin dejar de sonreír, haciendo que se sonrojara – Pero creo que Harry es honesto – sentenció con el mismo tono calmado, y ella estuvo segura de que su amiga había notado su preocupación.
Sonrió ligeramente – También lo creo, es sólo que… si resulta cierto "eso"… – dijo refiriéndose a la sospecha de su amiga, esa duda que habían decidido ignorar desde el mismo día que lo mencionaron.
La rubia se sentó sobre la cama observando a su amiga – ¿Cuál puede ser la diferencia? – le preguntó con tranquilidad – Si resulta que es cierto, lo más probable es que cuando regreses a tu realidad olvides todo esto – dijo con tono resuelto, haciendo que el pánico apareciera en los ojos de la castaña – No me veas así, es lo más lógico, sería una locura que volvieras a tu vida aún pensando como la Hermione que yo conozco, con todos los recuerdos que tienes ahora, que probablemente nada tienen que ver con la vida que has tenido –
No podía creer que su amiga fuera tan fría respecto a eso, ella no podía pensar que, en algún otro mundo o realidad, ellas no fueran amigas, dejando a un lado a Harry, las cosas con él eran recientes, si bien era cierto que sentía algo muy fuerte por él, el moreno a penas había llegado a formar parte de su vida, en cambio Luna era algo más que su amiga, era como su hermana y no podía ni imaginarse que en esa realidad ella no estuviera a su lado – Es una locura – sentenció dando por terminada una discusión que nunca había iniciado.
Luna no se había quedado muy conforme con la evasiva de su amiga, pero decidió no insistir, tampoco tenía la intención de arruinar su felicidad recordándole que tal vez no pertenecía a esa realidad.
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Bajó junto a su amiga de la torre Ravenclaw, el curso estaba por terminar, sólo quedaban dos semanas de clases y en los pasillos se podía sentir la emoción de las vacaciones de verano, aunque aún faltaba presentar los exámenes, era el corto periodo en que los alumnos se olvidaban de ellos y se concentraban en una sola cosa: la final de Quidditch.
Ella no era una verdadera fanática de todo eso, aunque a su amiga le gustaba mucho y la había hecho ir por lo menos a tres partidos cada curso; aunque la razón por la que iban en esa ocasión era diferente a esas veces en que habían llegado a las finales, en esta ocasión su casa no había calificado, lo que ahora les interesaba era ir a apoyar al novio de la rubia que portaba con orgullo una cabeza de León que rugía cada dos por tres, haciéndola sobresaltarse cada que pensaba que por fin se callaría el animal.
También iba como apoyo moral para Harry, pues la profesora McGonagall había cumplido su palabra y no le permitió volver a jugar el resto del curso, pero a pesar de las advertencias de la profesora, el moreno había ayudado a Ginny a preparar al equipo para cada partido, y estaba segura que ese día se encontraba tan nervioso como si fuera a jugar.
– ¿Segura de que no hay forma de que lo calles? – le preguntó sobresaltándose una vez más.
La rubia la observó sonriendo – ¿Qué?, no te escuché por el… gruñido – dijo interrumpiéndose al volver a escuchar al animal.
Giró los ojos resignada, tal vez se le podría ocurrir algún hechizo para hacerlo callar antes de quedarse sorda, y sonrió al reconocerlo entre el mar de gente, observando dentro del estadio, sin pasarle desapercibida su mirada anhelante – Lo extrañas, ¿verdad? – dijo parándose a su lado, agradecida de que los rugidos se perdieran entre las cientos de voces.
Sonrió al verla y negó restándole importancia – Me ha permitido estar más tiempo contigo – le dijo antes de darle un beso, haciéndola reír.
– Creo que habríamos pasado el mismo tiempo juntos aunque siguieras en el equipo – dijo recordando todas las veces que acompañaban a Luna a los entrenamientos de Ron, en las que Harry terminaba dirigiendo el equipo desde el borde de las gradas, dejándolas a ellas en el olvido.
Le sonrió apenado – B-bueno, tenía que asegurarme de que mi equipo llegara a la final aunque yo no jugara con ellos – dijo sonrojándose ligeramente, haciéndola sonreír.
– No te preocupes – dijo dándole un ligero beso en los labios – Me gustaba verte, lo disfrutabas mucho – le dijo tomando su mano para seguir a su amiga, que los observaba ansiosa – Además, siempre supe que no cumplirías del todo con ese castigo – dijo con calma, haciéndolo reír.
La tomó por la cintura haciendo que caminara delante de él, entre los empujones y gritos del resto del alumnado – Creo que McGonagall se hacía de la vista gorda – le dijo mientras intentaban alcanzar a Luna, que ya había encontrado un lugar para los tres, abriéndose paso entre las piernas de los alumnos que ya estaban sentados – Y también pienso que si yo no hubiera tomado la iniciativa de seguir dirigiendo al equipo, creo que ella me lo habría sugerido, me temo que se apasiona demasiado con esto – dijo divertido, haciéndola reír.
Se acomodaron junto a Luna, y hasta ese momento se dieron cuenta que Neville estaba a su lado – ¡Hola chicos! – los saludó con una sonrisa, antes de continuar platicando con Padma Patil.
El moreno observó confundido a su amigo – ¿Qué haces aquí? – le preguntó sonriendo, y Neville iba a contestar, pero se le adelantó la chica.
– Hoy todos somos Gryffindor – dijo dirigiéndole una mirada burlesca a Luna, que observaba emocionada hacia la entrada de los vestidores, con su enorme cabeza de León como corona.
La observó furioso, pero Hermione hizo que se sentara impidiéndole hablar – Estoy segura de eso – dijo dirigiéndole una mirada despectiva, colocándose junto a Luna – Aún faltan más de 10 minutos para que empiece – le dijo intentando hacer que se sentara, no quería darle más razones a Padma para burlarse de ella.
Sonrió con calma – Lo sé, pero no quiero perderme su salida, dijo que me tenía una sorpresa – dijo emocionada.
La castaña sonrió resignada y se sentó junto a su novio, que le seguía dirigiendo miradas furiosas a la Ravenclaw que estaba junto a Neville – Olvídalo – le dijo en susurro, recibiendo una mirada de incomprensión del moreno – Todo el tiempo ha sido así, a Luna no le importa, no le afecta porque no los escucha – le explicó intentando contagiarse de la calma de su amiga – A mi me molesta, y no tienes idea de cuántas veces he discutido con Padma, pero nada gano, no sé en qué les afecta, es mejor persona que todos ellos juntos – dijo olvidándose de la calma y observando al resto de la audiencia Ravenclaw con rencor.
Le sonrió pasando un brazo por sus hombros y acercándola a él – Olvídalo – le repitió haciéndola reír ligeramente – Mejor veamos qué sorpresa le preparó Ron a nuestra amiga – dijo antes de hacerla levantarse para acercarse a la rubia que no apartaba la mirada de la entrada a los vestidores.
La vio contener la respiración al ver aparecer a los jugadores del equipo de Slytherin, y su león rugió justo cuando comenzaron a salir los integrantes de Gryffindor, vieron salir a Ginny, encabezando el grupo como la capitana, luego a los golpeadores, seguidos de los cazadores y por último apareció el alto pelirrojo que los tres estaban esperando.
Harry no pudo evitar reírse al ver a su amigo, Hermione lo observaba boquiabierta y Luna no cabía en su emoción. El chico se las había ingeniado para hacer que en su túnica se leyera WeasleyxLovegood y de su casco protector colgaban una especie de rábanos; que la castaña inmediatamente reconoció como los aretes de su amiga; así como varios corchos, o amuletos; según la propia Luna.
El pelirrojo voló rápidamente hacia ellos y disminuyó la velocidad al pasar junto a su novia, sonriéndole con un guiño antes de dirigirse a los aros que debía proteger. La rubia gritó fuerte apoyando al equipo escarlata, ignorando las burlas de los compañeros de su casa.
Sonrió gritando junto a su amiga y Harry, que parecía disfrutar el orgullo con el que su amigo portaba su túnica y ese extraño adorno en su casco – ¡Se ve genial! – gritó el moreno entre la bulla de los espectadores y la castaña sonrió mientras Luna los volteaba a ver sonriendo orgullosa.
Para Hermione el Quidditch nunca había tenido mucho sentido, pero se sentía contagiada por la emoción de su amiga y su novio, y gritaba aliviada cuando Ron lograba tapar las anotaciones.
No podía sentirse más feliz, desde hacía días sentía que su vida había dado un brusco cambio y todo había sido para mejorar. Veía a su amiga y le quedaba claro que era completamente feliz, y ella no lo era menos con Harry, que se había convertido en el pilar que le hacía falta a su vida.
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¡Espero que les haya gustado el capítulo!
A partir de aquí las cosas van un poco "apuradas" porque creo que lo importante está más adelante, así que… bueno, disfruten el fic :p
No olviden dejar sus reviews!
Saludos! Que tengan linda semana!
