Espero recordar cómo se hace esto, creo que ha pasado suficiente tiempo para olvidarme un poco de ciertos tecnicismos de FF, pero espero que no lo suficiente para no ser capaz de subir el elusivo capítulo 6 :-D

No tengo ninguna excusa para mi tardanza, sí ha habido, trabajo, desempleo, viajes, temblores, virus mundial, etc, etc, etc, pero si soy honesta la única razón por la que no había podido actualizar era porque simplemente mi musa decidió abandonarme! La muy cobarde me dejó por no sé cuantos años (8 creo) y sólo se atrevió a regresar ahora que tenemos un virus mundial que nos está manteniendo encerraditos. No me voy a quejar, porque se siente muy bien poder volver a escribir, así que mientras dure esto y mi inspiración decida seguir conmigo, yo seguiré escribiendo, y con suerte terminaré más de un fic :-p

En fin, lo dejo para que lean este capítulo y no me odien mucho :-)

Chapter 6

Todas las mujeres sueñan con el día de su boda. En el mundo mágico o el mundo muggle, todas un día llegan a la conclusión de qué tipo de boda quieren, pueden imaginar hasta el más mínimo detalle, dejando en segundo plano al novio. Hasta el día en que ese momento llega.

Hermione no había sido la clásica niña que juega y sueña con ese día, sus prioridades eran diferentes, pero no puede negar que en algún momento imaginó ese día y con curiosidad le preguntó a su mamá acerca del día en que se casó con su papá, y soñó con lo maravilloso que podría ser, cómo le gustaría que fuera y qué canciones bailaría con su futuro esposo sin rostro, pero ese detalle no tenía importancia, hasta ese día.

La castaña no podía dejar de pensar en que Harry debía ser parte de todas las decisiones, después de todo ese también era su día, pero su trabajo se había tornado imposible y a veces traía problemas a la pareja, pronta a ser la familia Potter-Granger.

– No entiendo por qué es tan difícil, a veces creo que es sólo una excusa – le dijo Hermione molesta, intentando no levantar demasiado la voz para no despertar a sus papás.

Harry resopló también molesto – ¿Crees que no me frustra a mi también?, me gustaría estar contigo, planear esto juntos, pero no puedo, si quiero ofrecerte algo necesito estar presente en cada llamado que recibamos del escuadrón – le recordó levantando un poco la voz.

– Espero que el escuadrón sea una gran esposa para ti – le dijo con ojos llorosos, dándose media vuelta para entrar a su casa, pero se detuvo al sentir la mano de Harry sobre su brazo.

– ¿Qué haces?, ¿estás terminando conmigo? – le preguntó sin saber si enojarse o llorar. No podían terminar en eso, sólo era una tonta pelea, ¿cierto?

Se encogió de hombros – No sé, no veo la diferencia. Desde la boda de Luna y Ron te he visto no más de 10 veces, hemos estado juntos sólo unos cuantos minutos, por que siempre surge algo – recontó limpiándose las mejillas – Han sido cuatro meses Harry, y he intentado entenderlo porque sé que el trabajo es importante, pero siempre dijimos que no dejaríamos que nada interfiriera, no nuestras familias, y mucho menos el trabajo, pero creo que nuestras prioridades ya no son las mismas – dijo con un hilo de voz.

El moreno negó volviendo a detenerla – No hagas esto… – le suplicó recibiendo una mirada molesta de la castaña, que intentaba controlar sus lágrimas – Eres lo más importante para mi, tal vez estos meses han sido difíciles y te he dado la impresión de que no es así, pero sigues siendo lo más importante. No quiero empezar nuestra vida juntos sin un lugar que ofrecerte, sin tener algo que ofrecerte –

– ¡También trabajo, Harry! No terminaremos en la calle si no eres el Jefe de Aurores este año. Además, no es como si estuviéramos en medio de una guerra para enviarte a misiones cada semana –

– Aún hay brujas y magos malos… – intervino el moreno.

– ¡Y siempre los va a haber!, pero no veo a tu papá o a Ron salir corriendo y desaparecer por más de una semana – le dijo olvidándose por completo que sus papás estaban en la planta alta – ¿Estás seguro que tu trabajo no es sólo una excusa para librarte de todo esto? – le preguntó observándolo con seriedad – ¿Qué lo que tú quieres no es más que una familia perfecta que presumir?, dime qué pasa, por que si lo que estás buscando es sólo una esposa trofeo, te equivocaste de mujer – sentenció dispuesta a regresar a su casa, sin permitirle a Harry detenerla de nuevo, y abrió la puerta, pero el moreno volvió a cerrarla antes de que ella pudiera dar un paso.

Se acercó, deteniéndose detrás de ella, colocando una mano sobre su espalda baja, sin apartar la otra de la perilla de la puerta – Hablemos… – susurró en su oído, haciendo que un escalofrío recorriera la espalda de la castaña.

– Es lo único que hemos hecho estos últimos meses – le dijo adoptando el mismo tono, y deseando acercarse más a él, pero estaba demasiado dolida para permitírselo – A veces siento que no te interesa, que esto no es lo que quieres, pero lo hiciste porque sabías que Ron lo haría… – lo volteó a ver intentando aparentar fuerza – Sé que me amas, pero a veces el amor no es suficiente, no quiero obligarte a hacer algo que no quieres o no te sientes preparado para hacer. Podemos posponer la boda o-o cancelarla… – acarició su mejilla – Podemos cancelar el compromiso y… no te guardaré rencor, preferiría que termináramos todo a vernos atrapados en un matrimonio infeliz porque no es lo que uno de nosotros quiere – dijo deseando poder controlar sus lágrimas, pero por más que intentara parecer fuerte y asegurarle a Harry que cualquiera que fuera su decisión, ella estaría bien, sabía que no era cierto, no podía ser fuerte frente a la pérdida del amor de su vida.

– Te amo, Hermione, y es suficiente, eres más que suficiente – le dijo acariciando su mejilla con la mano que unos momentos antes tenía en el picaporte – Sueño con el día en que pueda llamarte mi esposa, pero no porque quiero tener una esposa trofeo, quiero que todos vean lo afortunado que soy al tenerte como esposa – la acercó a él rodeando su cintura con un brazo, sin dejar de acariciar su mejilla con la otra mano – Quiero tener una familia contigo, no importa que no sea perfecta, quiero que sea feliz y llena de amor, pero una boda… –

– Para poder ser tu esposa necesitamos estar casados, y para eso, necesita haber una boda – le dijo sonriendo ligeramente, sabía que la amaba, y ella lo amaba con todo su ser, pero también sabía que a veces eso no era suficiente.

Se rió por lo bajo – Lo sé, pero podría ser una ceremonia sencilla, sólo nosotros, el ministro y nuestros testigos – dijo tomando uno de sus rizos.

– Mis papás querrían estar ahí, y estoy segura de que tus papás también – le dijo comenzando a entender a dónde quería llegar Harry.

– Bueno, ellos también pueden estar ahí, pero no tiene que ser una ceremonia grande, ¿o sí? – le preguntó temiendo que su futura esposa soñara con una gran boda, con la cual él no se sentía del todo cómodo.

Negó sonriéndole – Podemos tener una pequeña ceremonia sólo con las personas más importantes para nosotros – aceptó recibiendo un beso en lo alto de su cabeza – Sabes que podías haberme dicho que las bodas grandes te asustan – le dijo con un deje de burla, haciéndolo fruncir el entrecejo.

– ¡No me asustan! – se defendió alejándose un poco de ella para poder observar su rostro, pero sin dejarla ir completamente – Es sólo que no veo el caso de hacer tanto alboroto, cuando lo verdaderamente importante es saber que podré estar contigo hasta el final de mis días – le dijo sonriendo, antes de acortar la distancia entre sus rostros y besarla.

Sonrió bajo el beso – Está bien, tendremos una ceremonia sencilla, y ya no tendrás que excusarte con el trabajo – le dijo al terminar el beso, sin dejar de sonreír, haciéndolo reír.

– Lamento haberme comportado de esa forma, sé que debí hablar contigo, pero no quería arruinártelo, te veías tan emocionada con todos los planes – dijo apenado.

Le sonrió acariciando su rostro con una mano – Creo que a veces debemos arriesgarnos un poco a herir la susceptibilidad del otro para no llegar a problemas más grandes – le dijo antes de volverlo a besar, sonriendo al sentirlo rodearla con ambos brazos, acercándola más a él, pero se separaron sobresaltados al escuchar la puerta abrirse.

– Lo siento, dejamos de escuchar sus voces y tu mamá y yo estábamos preocupados – les dijo el señor Granger, intentando ocultar su sonrisa al darse cuenta de que todo parecía estar bien.

Harry y Hermione lo observaron preocupados – Lo siento, señor Granger, no era mi intención despertarlos – se disculpó sin dejar de abrazar a su prometida.

Asintió abriendo más la puerta – Está bien, no te preocupes, no estábamos durmiendo aún, pero nos sentiríamos mejor si entraran a la casa – les dijo indicándoles con un ademán que pasaran.

– Gracias… – susurró apenado el moreno, al pasar junto a su suegro, dejando pasar antes a Hermione.

El señor Granger sonrió al verlos entrar a la sala, seguro de que dejaría en buenas manos a su hija.

OoOoOoOoO

Sonrió bajo el beso de su ahora esposo. Parecía todo un sueño, después de sus primeros meses con Harry nunca imaginó que podría sentirse más feliz, pero este día se lo probaba, y estaba segura que el día que decidieran iniciar una familia, la felicidad saldría por sus poros.

Nada había sido como en algún momento lo imaginó. No hubieron grandes fiestas, ni anuncios en primer plana. Como lo habían decidido un par de meses antes, su boda había sido una ceremonia sencilla en el jardín de James y Lily Potter, acompañados solo de su familia, amigos más cercanos y la ministro; con credenciales mágicas y muggles; que había dirigido la ceremonia.

Intercambiaron sus votos, y a pesar de ser los votos clásicos de cualquier boda; pues Harry había insistido en que arruinaría todo si intentaba hablar en público; no había ni un ojo seco entre las invitadas de la ceremonia, ni un solo hombre sin portar una sonrisa de felicidad por los novios.

– Felicidades señora Potter-Granger – le dijo Harry sonriendo antes de volverla a besar.

Hermione sonrió bajo el beso, no sabía que podía sentir tanta felicidad y no estaba segura de poder dejar de sonreír en algún momento – Felicidades señor Potter-Granger – volvió a besarlo riendo al sentir a alguien tirar de su vestido.

– Van a tener toda la noche para hacer eso, ahora déjenme felicitar a mi hermana – se quejó Luna, volviendo a hacer reír a Hermione junto con Harry.

Se separaron sin dejar de sonreír y aceptaron los abrazos de sus amigos – ¡Gracias por estar aquí! – le dijo estrechando a su amiga entre sus brazos.

– No iba a perderme esto por nada del mundo, ni aunque los narggles decidieran montar un desfile en pleno Londres – le aseguró haciéndola reír de nuevo.

– ¿Ya no van a llorar? – les preguntó Ron acercándose a ellas con una sonrisa, para felicitar a su amiga.

La castaña negó sonriendo con ojos llorosos y aceptó el abrazo de su amigo, rompiendo en llanto – ¡Es tu culpa! – le reprochó entre risas llorosas al sentirlo tensarse – Estaba muy tranquila hasta que me recordaste que estoy emocionada hasta las lágrimas – le dijo sintiéndolo frotar su espalda con una mano intentando reconfortarla.

– ¡No te burles, es tu esposa! – dijo Ron al escuchar la risa de Harry, haciéndolo reír más fuerte mientras pasaba un brazo sobre los hombros de Hermione y con el otro abrazaba a Luna, que sonreía observando a su esposo y su mejor amiga.

– Vamos a saludar a nuestros papás, que deben estar ansiosos por felicitarnos – le recordó el moreno a su esposa, se despidieron por el momento de sus amigos, y se dirigieron al cuarteto de papás, observando a los señores platicando entre risas, mientras las señoras daban unas últimas indicaciones a los encargados del banquete.

Saludaron a sus papás, sus mamás los abrazaron con lágrimas en las mejillas repitiéndoles una y otra vez lo felices que estaban de verlos tan dichosos, y los hombres mayores de la nueva familia los abrazaron sin poder ocultar la alegría que sentían por sus hijos.

OoOoOoO

Las semanas pasaron rápido y se convirtieron en meses, meses en los que Harry comenzó a soñar con iniciar una familia, y así se lo había hecho saber a Hermione en más de una ocasión.

– Sólo digo que deberíamos aprovechar que somos jóvenes, mis papás me tuvieron cuando eran un poco más grandes que nosotros y no resulté tan mal – le dijo con una sonrisa, haciéndola reír.

– No me preocupa que seamos jóvenes, sé que serás un gran papá y siempre tendremos el apoyo de nuestras familias –

– Tú también serás una excelente mamá – le aclaró.

Sonrió tomando su mano – Con tu apoyo estoy segura de que no lo haré tan mal. Es sólo que creo que deberíamos esperar un poco, vienen muchos cambios en nuestros trabajos, tal vez lo mejor sería esperar a que todo se estabilice un poco – dijo con un deje de seriedad.

– Entiendo a lo que te refieres, pero creo que de cualquier forma podríamos hacerlo funcionar – dijo abrazándola mientras se acomodaba un poco mejor en la cama – Podemos empezar a intentarlo ahora – dijo con una sonrisa traviesa, comenzando a besar su cuello, haciéndola reír.

– Podemos empezar a practicar… – dijo sin dejar de sonreír, quitándose la blusa.

OoOoOoO

Habían practicado durante varios días, que se habían convertido en meses y estos en años, sin ningún resultado, pero no se desanimaban, ni estaban preocupados porque sabían que el momento llegaría cuando fuera el indicado, y ellos estaban disfrutando cada minuto juntos; al igual que Ron y Luna, aunque ellos habían dejado claro que aún no buscaban empezar una familia.

– ¿Me harán abuela pronto? – les preguntó Lily mientras se sentaban para comenzar a comer.

Harry y Hermione se observaron sonriendo.

– Déjalos, mujer – dijo James comenzando a servirse – Aún soy muy joven para ser abuelo – dijo haciendo reír a su hijo y su nuera – Pero, sólo por curiosidad, ¿seré abuelo pronto? – preguntó más ilusionado de lo que quería aparentar.

Hermione negó sonriendo – Me gustaría darles la noticia que esperan, pero aún no habrá bebés Potter-Granger – dijo sin dejar de sonreír.

Lily suspiró haciendo un pequeño puchero – Está bien, mi primer nieto llegará cuando deba llegar – dijo con una sonrisa afable.

El moreno mayor asintió alzando su vaso a modo de brindis – Por mi nieto… aunque estoy seguro de que será nieta – dijo con una amplia sonrisa, haciendo sonreír a los demás.

– Aún no están esperando y ya los presionas – le dijo Lily sin dejar de sonreír.

– No es presión, es una corazonada – dijo con una sonrisa autosuficiente.

– No me importa si es niño o niña, pero me gustaría que llegara pronto – intervino Harry, pasando un brazo por los hombros de Hermione.

– Llegará cuando tenga que llegar – le susurró la castaña sin dejar de sonreír; sabía cuánto anhelaba Harry ser papá, pero también tenía claro que si aún no se daban las cosas era por una razón.

– ¿Qué tal está quedando la nueva casa? – les preguntó Lily cambiando de tema de conversación.

Hermione sonrió inmediatamente – ¡Es perfecta! – dijo emocionada – Es como si hubiera sido hecha para nosotros – sonrió feliz – Tiene un estudio, que ambos podemos usar como oficina, un cuarto de entretenimiento, y hasta una habitación para ustedes cuando vayan a visitarnos – describió sin borrar la sonrisa de su rostro.

Lily y James sonrieron agradecidos – Por nosotros no se preocupen, lo importante es ¡dónde pondrán el cuarto de mi nieto! – les preguntó con gesto serio.

La castaña se rio junto a Harry – Ese podemos adaptarlo después, por ahora ustedes tienen preferencia, necesitan un lugar dónde quedarse cuando nos visiten y nosotros queremos darles esa habitación – les explicó – Además, cuando llegue su nieto estoy segura de que querrán quedarse un tiempo – dijo con una sonrisa, haciendo sonreír a sus suegros.

– En eso tienes toda la razón – le dijo James sin dejar de sonreír – Me gusta cómo piensas – la señaló con una sonrisa divertida – ¡Sabía que habías heredado mi buen gusto! – se dirigió a su hijo, que rió volviendo a abrazar a su esposa.

OoOoOoO

Era una mañana atípica Londinense, el cielo estaba despejado y el sol brillaba en lo alto, y ellos planeaban aprovecharla, visitarían a Ron y Luna, que acababan de regresar de un viaje de investigación de la rubia, que se había convertido en unas pequeñas vacaciones para la pareja. Después cenarían con los papás de Hermione, intentaban pasar tanto tiempo como fuera posible con ellos y con los papás de Harry; antes de mudarse a su nueva casa; además de las reuniones en las que se encontraban ambas familias para fortalecer la amistad que ya se había formado entre los consuegros.

Sería un día muy ocupado, pues antes de ver a sus amigos irían al callejón Diagon a buscar un nuevo libro que Hermione había querido comprar desde hacía bastante tiempo, pero no había encontrado el momento para hacerlo. Además la castaña también quería visitar la tienda de pociones para comprar los ingredientes que necesitaba para una poción de la cual Harry aún no sabía nada.

Sintió a Harry apretar su mano, haciéndola salir de sus pensamientos – ¿Te encuentras bien? – le preguntó observándola preocupado.

Suspiró ligeramente – Sí, es sólo... desde esta mañana he sentido como si estuviera esperando que sucediera algo – le dijo pensando en que había algo más que la noticia que desde hacía algunos días, por alguna razón, no había podido darle.

El moreno le sonrió pasando un brazo por sus hombros mientras caminaban con rumbo al callejón Diagon.

– Estoy seguro de lo que sea no es nada de lo que debamos preocuparnos – dijo intentando animarla.

Le sonrió divertida, empujándolo débilmente – No seas ave de mal agü… – decía sin dejar de sonreír, pero un fuerte crack la hizo callar.

Harry no tardó en sacar su varita, pero en cuestión de segundos fue desarmado e inmovilizado, parecía que iban directamente contra él, mientras Hermione logró aturdir a uno de los magos, y fue en ese momento en que se dio cuenta de que eran magos del Departamento de Misterios. Dejó de pelear intentando entender qué pasaba, pero no tardaron en hacerlos desaparecer, sólo logrando escuchar a uno de los inefables comenzar a modificar la memoria de los muggles que se encontraban cerca de ellos.

OoOoOoOoO

De verdad les pido que no me odien demasiado, los que me han leído saben que amo el drama y aquí habrá drama, pero también saben que me gustan los finales felices… tal vez con alguna excepción de la que no hablaremos.

Por favor, no olviden dejar sus comentarios, son gratis y alimentan mi alma y a mi inspiración :-)

Nos leemos pronto!