Hey, es Butch.

Probablemente te estarás preguntando por qué escribí esto. La verdad es que no estoy seguro, tal vez mi fin se acerca y me estoy preparando, quién sabe. A veces me gustaría predecir el futuro solamente para saber si mis días están contados, y que no soy tan inmortal como creía ser. O puede ser simplemente un deseo inconsciente de que la muerte me lleve.

La muerte, la Parca, Tánatos según los griegos... me encanta que un hecho tan natural reciba tantos nombres y que se la vuelva tan divina. Es un tanto irónico, ¿no? Algo que a todos nos llega pero que la mayoría tememos, es gracioso; como tratamos de escapar de las manos de las Moiras.

Creo que somos los únicos que no tenemos destino, porque, bueno, no somos humanos.

Brick me mataría si leyera esto probablemente, pero a veces me gustaría ser un simple mortal. Más que nada, me gustaría sentirme merecedor de mis sentimientos y de las cosas buenas que me suceden, o dejar de negar absolutamente todo. Tal vez si hubiera sido humano no sería así de miserable y temido, podría vivir una vida tranquila con el sueño americano.

Pero, lamentablemente, no lo soy. No me es muy difícil asumirlo, creo que me lo estuve planteando toda mi vida. Nunca me ví como algo más que un puto demonio destinado a vivir en la maldad. Es por eso que me drogo, ¿sabías? Creo que es lo único que me hace sentir de otra manera, aunque necesite una dosis suficiente para dopar a un mamut para que me afecte.

Joder, Buttercup, lo siento. De verdad.

No debería haberte gritado así. Pero es que estoy muy cansado de mí, estoy cansado de verme todos los días al espejo y odiarme con todas mis fuerzas. Estoy harto de sentirme así, ahogado todo el tiempo, flotando en la misma nada, siempre insatisfecho. Me gustaría ser feliz por un momento y que no involucre sustancias ilegales de por medio, ¿sabes?

Y, realmente, te felicito. Has sido mi droga por bastante tiempo, me has vuelto el joven más feliz de toda ésta ciudad de mierda. Pero las cosas se pudren, y a pesar de que te sigo amando más de lo que alcancen las palabras, las cosas han cambiado; porque yo no creo que merezcas alguien cómo yo. Creo que te mereces alguien que te saque del lugar de mierda dónde estás, y yo no puedo. Maldita sea, Butternena, apenas y puedo salir yo, ¿cómo voy a sacarte todo eso que te atormenta?

Me da una impotencia que te cagas decirte esto porque mi más grande sueño es que estemos juntos y felices con quinientos hijos (si es que quieres), pero a veces hay que renunciar a aquello que nos hace feliz para algo mejor ¿no? Sé que al menos tú puedes obtenerlo, eres muy fuerte y valiente, cariño.

Probablemente me estés insultando muchísimo por haber escrito este, casi, testamento, pero es la realidad. Y me duele, no te lo niego, pero ¿acaso sabes que no soy bueno para ti? Supongo que sí, te lo han dicho. Te voy a destinar a lo profundo de los abismos, y por más cabeza dura que seas yo no pienso arrastrarte ahí. Joder, Buttercup, que me rompo la camisa cómo Camarón para que dejes de sangrar.

Tú tranquila por mí, yo he aprendido a perder. No puedo permitirme de aferrarme a cosas que no me van a durar, nada impide las partidas por mucho que la gente hable. Todos los destinos están escritos, menos los nuestros.

Pero yo si quiero escribir el mío.

¿Quiero morir? No sé si son esas las palabras. Supongo que lo único que quiero es descansar y que se me vaya todo el dolor. Que a través de mis lágrimas se escapen todas mis penas. Quiero estar tranquilo, mierda, quiero ser feliz por una vez en mi vida. Quiero sentir la luz en toda mi oscuridad. Y, si realmente la muerte va a ser la única que me dé ese alivio, pues la voy a estar esperando. ¿Un tanto triste, verdad? Es lo que me ha tocado.

El nada es mejor, a veces.

Joder, cómo duele esto.

A veces pienso que mi vida es una fiesta, por un punto bastante distinto al que muchos piensan. Cuando nosotros vamos a alguna en lo primero que pensamos es en la euforia, la felicidad, el caos; luego, todo comienza a salirse de control y resulta que todas las emociones salen a flote. Por más de que no acabe la fiesta con alguien en el hospital o con la policía tocando la puerta, siempre habrá alguna persona triste que por más que aparente no quiere estar ahí, no se siente bien ahí.

Cuando te llegue ésta carta y finalmente nos hayamos despedido, vamos solamente a dejarlo ir. Deja que me olvide de tí, nena, porque si sigo aquí muriendo en vida a tu lado todo se va a volver más desesperante. Y, repito, no es por tí, me haces muy feliz; pero hay algo aquí que no me deja pensar y no quiero que te afecte también. Quiero que estés bien, aún si lo tienes que lograr sin mí.

Deja de reclamar, ¿no sabes demasiado ya? Traté de matarte unas cuantas veces de críos, si me dejas lo único que voy a lograr hacerte es daño. Yo no quiero eso, ya no. Prefiero que Him me arranque los intestinos y que me ahorquen con ellos a tener que verte sufrir por un segundo.

Me has vuelto una perra sensible, je.

Ya veré como comentarles a mis hermanos mi situación, espero que estén menos hundidos en la mierda que yo. Sé que han tenido sus conflictos, a Boomer lo ví muy mal desde lo de tu hermana y Brick es una puta bola de nervios (siempre lo ha sido pero ahora está algo potenciado). No quiero preocuparlos, realmente, pero los necesito más de lo que me gustaría; yo amo a esos hijos de puta con todo mi corazón, aunque no parezca. Es mi familia, supongo. Lo más aproximado a ella que tengo.

Estamos rotos, pero funcionamos bien.

Supongo que ellos me aman de igual manera, ¿no? Quiero creerlo. Esa idea me suele consolar cuando llego a mi casa, que está completamente vacía, y lo único que escucho es el silencio con todo el ruido de mi cabeza interrumpiendo. Los pensamientos se vuelven muy fuertes, casi como que los escuchara con claridad. Y ahí es cuando sucede.

Podría mentir y decir que me gusta así, ya sabes, para hacerme el rudo.

Uf, que duro se vuelve escribir esto. Jamás he sido muy de palabras. Está bien que escribo canciones pero estos textos se me dificultan porque simplemente poner mis ideas en raya es lo suficientemente complicado.

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El otro día he llorado, ¿sabes?

Lo suficiente para que mi respiración me falle.

Estaba, algo, desesperado.

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Te amo, Buttercup.

Y no quiero alejarme de tí, honestamente.

Así que hazme un pequeño favor, ya que esto también es muy difícil para mí.

Llámame amigo, o enemigo, pero mantenme cerca.

Yo te llamaré cuando la fiesta termine.


Ah shit, here we go again.

Antes de empezar a explicar un poquito la dinámica del fic, quería comentarles que me hice una cuenta de Instagram. También se llama MisguidedGhost08.

Ahora sí:

Este fic está conectado con Friend Please y All For Us (y, en cierto punto, con muchas historias mías más, ya que siguen mi headcanon). Cuando él termina de escribir la carta, es ahí cuando le da la sobredosis. A pesar de que fue accidentalmente, ya que lo hizo en un arranque de impulsividad, sabía en lo más profundo que lo hizo porque estaba realmente deprimido.

Además, ésta historia está basada en "when the party's over", de Billie Eilish.

Espero que les haya gustado.

Si necesitan ayuda, pidanla. No importa si es a mí, busquen a alguien. Es normal sentirse mal pero eso no quiere decir necesariamente que esté bien, lo que está bien es demostrarlo y darle entender a las personas que no están pasando por un buen momento. Por favor, cuiden su salud mental.

Stay alive, como dice Twenty One Pilots.

Cheers.