N/A: ¡Feliz día de Star Wars a todos! Es la primera vez que publico algo de Star Wars a pesar de que tengo un par de cosillas incompletas pululando por ahí, así que no estoy segura de cómo habrá salido este drabble xD De cualquier forma espero que os guste y no olvidéis dejar un review :)
Tengo intención de hacer de esto una pequeña recopilación de drabbles sobre los personajes de Star Wars, pero solo el tiempo (y la inspiración) dirán si esto se cumple o no.
Disclaimer: Todo lo reconocible pertenece a George Lucas, Lucasfilms, Disney, etc.
Situado en algún punto entre SW: El despertar de la fuerza y SW: Los últimos Jedi.
Dedicado a MrsDarfoy, que me empujó a este increíble universo.
LUCES Y SOMBRAS
I. Débil
Kylo Ren se adentró en su cuarto dentro del Finalizador con el ceño fruncido y su sangre ardiendo por la rabia contenida. Su cuerpo estaba tenso y el panorama de estrellas y planetas que se podía vislumbrar a través de la gran ventana frente a él no conseguían calmarle como siempre había sucedido cuando era más niño.
«Está inestable», había tenido la osadía de decir el General Hux. «La muerte de Solo te ha vuelto débil».
Sus palabras se habían clavado en él como puñales, lacerando en una herida que jamás se había cerrado y obligándolo a utilizar todas sus fuerzas para mantener la calma frente a él. Negar en voz alta los efectos que la muerte de Han Solo había tenido en él era fácil. Kylo Ren era un buen mentiroso, después de todo.
Agachó la cabeza en un gesto derrotado y se movió para dejar el sable de luz sobre el escritorio blanco a unos metros de él. Cuando alzó la vista, sus ojos marrones se perdieron en la inmensidad del espacio, sintiendo una profunda presión aparecer en su pecho y la culpabilidad embargarlo. Cerró los ojos un instante, tomando una profunda respiración para calmarse y tratar de alejar el dolor.
No importaba cuánto tiempo pasara desde el día en que asesinó a Han Solo en la Base Starkiller. El recuerdo dolía igual que el primer día, la culpabilidad pesaba de la misma forma que cuando empuñó el sable de luz y mató a su padre. En esos momentos Kylo se sentía más como Ben que como el Líder Supremo de la Primera Orden. Era más frágil y la sensación de estar fragmentado lo destrozaba lentamente; estaba tratando de seguir adelante fingiendo ante los demás que todo estaba bien cuando una parte de él no lo estaba. Nunca volvería a estarlo, porque Hux tenía razón: era débil.
Y esa debilidad lo llenaba de furia contra sí mismo. Contra la fuerza. Contra todos.
Con los dientes apretados, Kylo agarró un orbe de metal que ayudaba a las comunicaciones de la nave y lo estrelló contra la ventana. El cristal se agrietó y el protocolo de seguridad fue activado al instante, haciendo que dos grandes placas metálicas se cerrasen y la visión del espacio desapareciera ante él. Todas las luces, salvo la roja de emergencias, se apagaron y él quedó sumido en una profunda oscuridad.
La sensación fue tan familiar y terrorífica que lo único que pudo hacer fue caminar hasta la cama y sumirse en un turbulento sueño donde miles de voces le susurraban lo mismo sin descanso:
Eres débil. Débil. Débil.
