Lentamente abre los ojos y observa detenidamente a su alrededor. Al instante reconoce el lugar, es una playa. La ultima vez que visitó una fue cuando tenía entr años. Lamentablemente son recuerdos borroso de ese lugar. Se mira todo el cuerpo. Portaba un vestido blanco sin mangas ni tiras, simple pero bello. Aspira el olor del agua salada, siente sus pies llenos de arena y la brisa fresca del viento.
—Es un hermoso atardecer...—suspira feliz.
—Verdad que sí .—la azabache da un salto del susto y se gira. La extraña le sonrío—. A que si esta bonito
Ojos tan azules como el mismo cielo, cabello largo y azabache; y piel blanca como porcelana. La azabache menor quedo tan sorprendida por el gran parecido que tenía con la extraña. Juraría que así se vería en un futuro o tal vez así se vería su madre si estuviera viva. Se fija que su vestido a comparación de ella es de una negro muy oscuro
—¿Quien eres? .—preguntó la menor.
—Oh ¿yo? nadie importante .—rió levemente.— Más bien la pregunta es ¿Quien eres tú?
—Me llamo... Emma
—Mm... Emma, que bello nombre.—aquella mujer por alguna razón le trasmitía tranquilidad y confianza—.¿Alguna razón por la que estas aquí?
—Yo no sé que hago aquí. Solo sé que me fui dormí y...—trató de recordar alguna cosa antes de aparecer pero nada—. Aparecí aquí
—Debe ser por algo muy importante .—Emma la mira fijamente sin entender mientras que la extraña mantiene su mirada en el mar—. Mucha gente aparece aquí por muchas razón
—¿Como cuales?
—Problemas, preocupaciones y deseos .—la azabache mayor se gira dando la espalda al mar—. Sígueme
La menor quedo boquiabierta al girar su cabeza y observa la dirección hacia donde esta yendo la mayor. Antes solo había arena y mar, ahora todo el lugar se convierte en una habitación completamente blanca. De repente, varias puertas aparecen por todos los lados. La mayor le hace una seña de acercamiento con su mano. La menor con temor se acerca a la mayor colocándose a su lado.
—¿Recuerdas algo de tu niñez?
—No... Solo hasta los 10 años y uno o dos recuerdo borroso
—Vaya, deberías recordar al menos algo más
—Lo sé .—Emma agacha la cabeza—. Debería recordar algo pero los doctores dijeron que el golpe nos afecto mucho
—¿Nos afecto? .—cuestiona la extraña con duda.
—A mis hermanos y mí nos encontraron en el suelo inconscientes a los pies de la escalera de nuestra antigua casa, yo y Hugo teníamos 10 y Louis 8
—¿Y sabes porque?
—No lo sabemos, nadie estuvo en casa ese día y luego...
—¿Luego qué?
—Todo se fue al vacío. Nuestra madre fue asesinada ese día en un robo. O eso es lo que salió en las noticias.—se abrazó así misma y comenzó a sollozar—. A-a veces me preguntó que sucedió ese día e intento recordar pero parece que nada funciona. Desde ese momento nuestro padre comenzó a rechazarnos, y cada uno de nosotros se cuidaba por su cuenta
—No quedaste sola, Emma, tienes a tus abuelos
—Oh bueno, claro que sí .—sonrió levemente.— Ellos fueron mi fuerza para permanecer viva hasta hora, sin ellos, tal vez no hubiera resistido
La extraña tomo su mano y la apretó, transmitiéndole algo de apoyo del que necesitaba.
—Sabes, tú te pareces a ella
—¿Yo? ¿A quien?
—A nuestra madre, pero yo no la recuerdo. Jamás la he visto más que en fotografías pero dicen que fue una diseñadora de modas muy famosa.—Emma la observa detenidamente y se limpia las lagrimas.—. Juraría que podrías ser ella, digo, el parecido es bastante.
—¿Tu lo crees?
—Tal vez...
Emma mira cada una de las puertas, todas del mismo tamaño y de mismo color.
—¿Por qué estoy aquí? ¿Que es este lugar?
—Tu mente, Emma. Todo esto es tu mente
—¿Mi... mente?.—pregunto sorprendida.
—Así es. Tan grande y tan infinita como no te lo imaginas ¿Ves las puertas? Contienen tus recuerdos, experiencias y pensamientos
—¿Todos?
—Absolutamente todos, claro, lo puedes recordar con facilidad y lo que puedes percibir con tus 5 sentidos. A esto se le llama consciente
—¿Y los que no recuerdo?.—pregunta con duda.— ¿A dónde va?
—Vamos a ver, agárrate
Y de repente aparecieron en otra habitación con el mismo color de paredes y las misma puertas. Pero con una leve diferencia, las puertas tenían candados abiertos.
—Este es el segundo nivel, el subconsciente. Aquí también hay recuerdos pero que no vienen a la mente fácilmente solo si se haces un esfuerzo. También aquí albergan tus emociones
—No logro entender .—se rasco con nerviosismo su cabello.
—No te preocupes, es normal. A ver, intentemos con algo fácil ¿Recuerdas la última vez que fuiste acampar? Ahora mismo se te vienen recuerdos del lugar, de tus compañeros y los momentos que pasaste ¿no es así?
—Si, si, si recuerdo
—¿Pero recuerdas cuántas cascadas habían? ¿Cuántos de tus compañeros no fueron? o ¿Cuántos animales viste?
Emma quedó pensativa con sus preguntas. Frunció el ceño tratando de hacer memoria.
—Mm... recuerdo que había dos cascadas, no, había tres cascadas; solo fuimos 15 y creo que vi 7 animales. Ese día no me sentía bien.
—¿Ahora entiendes a lo que me refiero? Eso es el subconsciente y ahora iremos al último nivel y a la razón del porque estás aquí
—Espera ¿Y los candados?
—¿Por qué están abiertos? Las puertas del primer nivel se pueden abrir, recuerdas fácilmente. Las puertas de este nivel, los candados están abiertos pero necesitas quitarlos para abrir las puertas, razón por la cual necesitas esfuerzo para traer ciertos datos a tu mente como ahora mismo lo hiciste
—¿Y el último nivel?
—Ahora lo verás
Muchas preguntas comenzaron a generarse en Emma, no tenía ni idea de como acabo ahí. La extraña le habló que la razón esta en el ultimo nivel. Llegan al ultimo nivel y Emma se percata de un cambio. Las paredes están manchadas de varios colores, entre ellos resaltan el azul y verde, y los candados de las puertas están cerrados
—Este es el ultimo nivel, el inconsciente. Básicamente este es la parte primitiva del ser humano, gestiona las cuestiones fisiológicas. Un ejemplo es la respiración, no piensas en que debes respirar, tu misma mente lo controla .—la mayor deshace el agarre de sus manos y se encamina hacia el medio de la habitación ante la mirada atenta de Emma—. ¿Por qué los candados están cerrados? Aquí están todos tus recuerdos desde el momento en que naciste
Emma siente una sensación extraña en su pecho y levemente se toca en ese lugar.
—¿Lo sientes? .—La extraña le pregunta aún estando de espaldas pero tiembla ante su voz—. ¿Sientes eso verdad? Sientes algo esta mal... Algo que no debería ir aquí
—¿Y por qué la siento? ¿Que esta mal? .—sentía que el aire se le iba de sus pulmones
—Tranquila, respira hondo .—la mayor se acerca y le toca la cabeza. Lentamente la sensación se va—.Descubrí hace mucho que hay varios recuerdos que no deberían estar aquí.—su semblante cambió a uno mas serio—. Hace 8 años recibí estos recuerdos y todos fueron llevados aquí. Almacenados aquí. Dijiste que ustedes se golpearon la cabeza pero ese golpe, no fue lo bastante fuerte para borrar recuerdos.
—¿Entonces crees que el golpe no fue la causa de nuestra amnesia?.— eso no era posible.
—Exacto, ese día algo debió golpearlos lo bastante fuerte para sufrir amnesia. Las puertas de estos recuerdos están cerradas pero hace poco una de ellas se abrió su candado pero cuando trato de retirar el candado, se cierra completamente
"Algo debió golpearlos lo bastante fuerte para sufrir amnesia" ese oración la consternó completamente. No fue un golpe, entonces ¿Qué paso ese día? ¿Por qué no pueden recordar? Atando cabos era lo mas razonable, al día siguiente los dieron de alta, lo cual era ilógico que fuera el golpe ¿pero por qué los doctores les mintieron de esa manera? Todo era tan confuso.
— Lo sé, sé que todo puede ser muy confuso pero ahora no puedo responderte todas tus preguntas.—de repente el ambiente comenzó a tornarse rojo y una alarma comenzó a sonar—. Ya no queda tiempo, debes irte
—¡Espera! ¿Y los recuerdos? ¿Que pasaran con ellos?
—Seguiran aquí, no te preocupes pero debes irte .—la mayor agarró la mano de la menor y se teletransportaron hacía el primer nivel. La alarma no dejaba de sonar hasta que creía que rompería sus oidos—. Escúchame bien, cuando esa alarma deje de sonar despertarás y no recordarás nada de lo que pasó así que tendrás 20 segundos para anotar todo lo que viste aquí
—¿20 segundos? ¡Es poco tiempo, además! Necesito saber que pasó ese día ¡Necesito saber! .—con desesperación agarró sus hombros y la agitó—. Tienes que ayudarme a saber, mis hermanos y yo lo necesitamos
—Tienes que hacerlo Emma, esos 20 segundos serán definitivos
Y la alarma dejó de sonar.
—Mi nombre es Emilia y soy tu conciencia
