Disclaimer: Pokémon no pertenece, o si no Misty aún viajaría con Ash y los dos ya habrían crecido.
Sinopsis: Ash, entrenador del fuego, ha sido testigo de la desaparición de May, su novia y princesa del Reino Pallet. ¿será capaz de traerla de encontrarla y traerla de vuelta?
Light´s Travel
By kasumi_21
Capítulo II: Una nueva compañera
El rápido pedalear de una bicicleta era lo único que perturbaba la calma de aquel lugar, el viento mecía con suavidad las copas de los árboles y elevaba hacia todos lugares las hojas amarillas que se extendían por el suelo. El sol del atardecer hacía relucir las pomposas nubes, que cambiaban de posición rápidamente, y bañaba todo el paisaje con un exquisito resplandor dorado.
Ash sentía como sus piernas se adormecían ante cada movimiento y como sus ojos luchaban valerosamente por no cerrarse. El saco negro, el mismo que traía puesto en la fiesta de su novia, se pegaba a su cuerpo fornido con cada soplo del viento y protegía a una pequeña criatura amarilla que se escondía tras la camisa del chico. Llevaba más de 32 horas, sentado en aquella bicicleta, cruzando los rurales caminos de aquella provincia. El motivo de su visita a la zona sur de Kanto, la región más austral de todo el continente y su lugar de origen; era visitar a su antigua maestra: Denisse. Tenía un vago recuerdo sobre ella, al parecer tenía el cabello castaño, largo y con pequeña ondas en las puntas; y unos grandes ojos negros. De igual forma confiaba en que su compañero de batalla pudiera identificarla, en más de alguna ocasión le había demostrado su capacidad para reconocer los rostros humanos.
Cuando el flamante sol estaba por desaparecer del horizonte, el trigueño divisó una pequeña cabaña junto a un riachuelo. Según le había indicado Traecy, aquella era la casa en la cual vivía su profesora. De igual forma prefirió asegurarse.
- Pikachu – susurró el pelinegro, mientras inclinaba levemente su rostro y dirigía su mirada al pokémon amarillo. – Pikachu despierta - la criatura abrió sus ojos completamente luego de pestañear un par de veces, un bostezó suave acompañó toda la acción. – Mira esa casa – le ordeno, mientras volvía su mirada hacia el lugar. Los ojos y la boca del pequeño animal se abrieron desmesuradamente, al encontrarse con el sitio señalado. Gritó algo en su idioma y saltó rápidamente del abrazo del trigueño, corrió rápidamente hacia la vivienda. – Pikachu!! Espera!! – gritó el entrenador, mientras aceleraba la velocidad de su pedaleo y esquivaba unas piedras del camino. Se reunió con su pokémon en pocos minutos, muy cerca de aquel hogar. Bajo de su bicicleta y la depositó en el césped que cubría los alrededores del lugar, junto a su mochila de viaje. Caminó lentamente en dirección a la entrada, seguido desde cerca por su compañero; parecía que la morada había sido abandonada recientemente, Ash notó que la puerta estaba semi abierta y se podía ver una pequeña cocinilla aun con el fuego encendido. Elevó su mano para tomar la perilla, pero un sonido agudo y un objeto desconocido que rozo sus cabellos, lo detuvo. Al instante había una flecha clavada en la puerta
- pero que…??!! – masculló con voz fría, mientras intentaba voltearse.
- no te voltees!! – ordeno una chica con un grito, su voz era suave pero autoritaria. El trigueño calculó que la agresora debía encontrarse a unos diez metros de su posición. – Agradece que no te estoy apuntando directamente – señaló la muchacha, mientras se acercaba lentamente. Al parecer estaba preparando otra flecha para atacarle.
- no podemos hablar como personas civilizadas?! – exclamó el muchacho, mientras levantaba sus manos en forma de paz y se tambaleaba lentamente. Las horas sin sueño estaban produciendo por fin su efecto.
- civilizada es una persona que entra a las casas ajenas??!! – contestó con otra pregunta la chica que al parecer era la dueña de aquel lugar.
- yo no esta.. – respondió el chico enojado, mientras intentaba volverse por tercera vez. El sonido agudo de su pokémon ahogo su protesta, a la vez que saltaba enérgicamente de su hombro… seguramente para atacar. – no Pikachu!! –
El cielo ya estaba completamente oscuro, el viento otoñal había perdido su calidez y los pájaros regresaban con sonoros pitidos a sus refugios. Ash alzó su mano rápidamente para interrumpir a la criatura, pero por unos pocos centímetros no logro detenerle. Temeroso por las acciones de su ágil amigo se volteo velozmente, sin embargo el movimiento provocó que se tambaleara y cayera de rodillas en el piso. Alcanzo a divisar las piernas de la muchacha y parte de su delgado torso, por las risillas que emitía supuso que su pokémon no estaba agrediéndola; al contrario, perecía que éste la conocía y con su pequeña lengua acariciaba su mejilla.
- pika pi! – exclamó preocupado el pokémon al notar el estado de su entrenador, luego de correr hasta su posición y abrazar parte de sus rodillas.
- estas bien?? – preguntó la voz femenina, esta vez con un poco más de amabilidad. El trigueño alzó lentamente su rostro hacia la mujer, pero no alcanzo divisar le semblante de la chica cuando sus ojos involuntariamente se cerraron; sólo logro divisar mechones de cabello oscuro que se mecían tras la espalda de la misteriosa joven …
- tal vez ella es pariente de Denisse – pensó mientras caía hacia un costado y con los ojos semi cerrados, producto del cansancio. Con aquella esperanza se permitió relajar los músculos y dejarse guiar hacia el mundo de Morfeo.
Los cálidos rayos del mediodía se colaban por las finas cortinas de la habitación. Un chico moreno dormía plácidamente en la cama del salón, la mayor parte de su torso desnudo no era cubierto por las sábanas y recibía de forma intercalada destellos dorados, cada vez que los cortinajes flameaban por el viento de otoño.
El sonido suave de unos golpes en la puerta provocó que el trigueño frunciera su entrecejo, y la continuación de estos, obligó a su cuerpo despertar completamente. En el momento que se erguía, sintió como la entrada era abierta y su compañero amarillo saltaba rápidamente a su encuentro.
- pika pi!! – exclamó emocionado y enérgico, mientras su entrenador lo recibía en sus brazos con un calido abrazo. Empezó a lamer su mejilla morena con suavidad, provocando pequeñas risillas en la boca del joven.
- por fin despiertas… - comento una voz cansada desde la entrada. Ash dirigió su rostro al reconocer aquel tono femenino, era la muchacha del día anterior. Al encontrarse con la chica un imprevisto pánico lo invadió, con un solo movimiento se levanto velozmente de la cama y se acercó a la muchacha, tomándola por los hombro con brusquedad.
- Hey!! – exclamó la joven con desconfianza, a la vez que una expresión de dolor se dibuja en su rostro ante el apretón del moreno. El chico se había limitado a observar detenidamente los detalles de la joven, los cuales habían sido manipulados por la oscuridad que los había envuelto en la noche que se conocieron. La figura esbelta de la chica era formada por las suaves curvas de sus piernas y caderas, a la vez que su pálida piel brillaba con los infiltrados rayos de sol. Su cabello colorino, compuesto por diferentes tonos rojizos como el fuego, estaba tomado en una alta cola al costado de su cabeza, y de el caían lisos mechones. Omitió una exclamación de asombro al notar la hermosura de la adolescente, que según sus cálculos debía tener su edad; pero no logró controlar sus músculos faciales al encontrar dos grandes ojos verdeazulados, que lo observaban con reproche y enfado. – terminaste?! – preguntó enojada, mientras cruzaba impaciente sus brazos sobre el pecho. El chico estaba a punto de dejarla, cuando la falta de semejanza con la Denisse que recordaba, irrumpió en su mente de improvisto.
- espera… tu eres pariente de Denisse? – inquirió el trigueño a la vez que, inconscientemente, aumentaba la presión en los hombros de la pelirroja. Esta abrió sus ojos con sorpresa, para luego cambiar su expresión a una suave y con aire triste. Giró su cabeza hacia un costado rompiendo la conexión con los ojos almendrados y se abrazo a si misma. Ash, al verla tan débil y abatida, la soltó del agarre con suavidad. – que … que pa… - inició el chico, dirigiéndole una mirada lastimera involuntariamente. La joven, al notarlo, no pudo evitar sentirse ofendida, por lo que al instante salió de la habitación a paso largo y cerrando la puerta con un estrepitoso sonido. – QUE RAYOS TE PASA??!!! – gritó desconcertado desde el dormitorio, mientras se acercaba rápidamente a la puerta.
- CUANDO TE VISTAS TE LO DIRE! – exclamó la voz femenina, fuera del salón y apoyada en la puerta. Ante la frase, el moreno fijó su mirada a su cuerpo y de a poco su cara morena tomo tonos rojizos…
- QUEEE?!!! – gritó avergonzado, mientras trataba cubrirse con las sábanas del lecho. Toda la conversación que hace segundos realizaba, la había hecho sólo con su bóxer puesto.
Entró a la cocina con cautela. Primero trato de ubicar con la vista a la chica y, al no verla, entró al salón con mas tranquilidad.
- hasta que saliste del baño – susurró una suave voz con simplicidad, tras de sí. El moreno sintió como sus cabellos azabaches se erizaban y el color volvía a sus mejillas; era primera vez que una mujer lo intimidaba de esa manera. Por su parte, la pelirroja paso por el lado del chico con naturalidad, como si aquel accidente fuera algo cotidiano en su vida. Se sentó en un piso de la cocina americana y tomo entre sus manos la humeante taza de café que contenía la mesa. Estaba por empezar a beberlo, cuando notó la actitud del muchacho. Este permanecía estático en la entrada, viéndola con algo de sorpresa. – que? Me preguntaras por Denisse si o no? – inquirió impaciente, luego de esperar unos minutos a que el chico reaccionara. Este pestañeo un par de veces saliendo por fin del trance, y luego se acerco a la mesa para sentarse en un piso. Su amigo amarillo, que había observado todas las escenas con una graciosa mueca, se había sentado en frente de la muchacha; recibiendo de vez en cuando caricias por parte de esta.
- entonces tu la conoces? – preguntó el trigueño interesado, a la vez que acortaba el espacio con la chica.
- la conocía – contesto de inmediato, mientras dejaba su posición actual y se dirigía a la cocinilla. La prendió con la asombrada mirada del muchacho siguiendo sus pasos.
- eso quiere decir que… -
- si, ella murió – explicó en un susurró, mientras revolvía una cacerola que estaba calentando. Su expresión estaba cubierta por sus cabellos naranjas y, como estaba de espalda, Ash no logró divisar su rostro. Las orejas de su compañero amarillo se habían caído, demostrando que la noticia también lo había afectado.
- yo… lo siento mucho… - pronunció con suavidad y con desconcierto, la única esperanza de averiguar donde estaba May se había esfumado.
- no te preocupes – replicó la pelirroja, aun en su posición inicial. Luego se giró con una sonrisa, mientras se apoyaba en la mesa. – Al fin y al cabo tú no la conociste –
- te equivocas – contesto de inmediato, recibiendo como respuesta una asombrada mirada verde azulada. – fui su pupilo en años anteriores –
- de verdad? - preguntó totalmente extrañada, demostrándolo con su ceño fruncido. – Pero como es que nunca te había visto – señalo la chica mientras se inclinaba hacia él, con el fin de estudiar detalladamente sus rasgos. Ash por su parte, observaba con mejillas sonrojadas todo el accionar de la pelirroja, sintiéndose como un insecto bajo una lupa. Cuando por fin salió de su trance, las características de la muchacha llamaron su atención.
- Denisse era tu maestra? - inquirió luego de aclarar su voz y retomar su compostura. La pelirroja aun estaba estudiándolo, hasta que se alejo y decidió contestarle.
- desde que tengo uso de razón – comentó mientras se acercaba a la cocinilla y tomaba una cuchara para revolver el consomé que estaba calentando. - digamos que fue mi madre postiza – afirmó con una sonrisa suave, y sin quererlo, triste. El trigueño levanto su mirada achocolatada en busca de la muchacha, pero sólo se encontró con su delgada y estilizada espalda. En cambio, su pokémon saltó ágilmente hacia el hombro derecho de la pelinaranja y con una suave caricia, logró hacerla sonreír otra vez. Una sonrisa cristalina ilumino el rostro moreno, antes de que el mismo se diera cuenta de sus acciones. – pero… para que querías verla? – pregunto la chica, mientras se volteaba con la pequeña criatura en sus brazos.
- bueno… tuve un problema – respondió a la vez que su mirada se perdía en los adornos de la mesa. La chica se sentó frente a él, con la intención de escuchar toda su historia. El trigueño, al darse cuenta de las circunstancias, decidió contarle a aquella extraña todo lo que había vivido… con la insólita ocurrencia de que podía confiar en ella.
- esto está muy oscuro – reclamó el muchacho mientras chocaba de improvisto con una caja y caía estrepitosamente.
- ten más cuidado – exclamó la chica pelirroja que se había volteado a ver su estado, a pesar de su tono indiferente.
- pero es imposible tener cuidado si todo esta oscuro y lleno de cajas – exclamó mientras se levantaba y limpiaba su remera negra de polvo.
- este bien – bufó, para luego extender su brazo y formar en la palma de su brazo un resplandor. De inmediato el sótano se iluminó frente a la mirada asombrada del entrenador.
- acaso… eres una bruja? – inquirió escéptico, luego de recuperarse. Al fin y al cabo, lo más probable era que Denisse realizara algún tipo de hechicería; por que, según recordaba, no había sido escogida por algún pokémon. La chica se volteó hacia el con una expresión molesta y levemente sonrojada.
- te haces llamar entrenador pokémon y aun no lo notas?? – pregunto, aunque fue mas una afirmación, al chico. Este se limitó a observarla detenidamente, llevando a la prueba parte de su conocimiento.
- entonces tú eres… -
- sí – interrumpió la joven, inmersa en una caja repleta de libros – soy entrenadora, entrenadora de luz – estaba buscando con su mano derecha, ya que la izquierda la estaba utilizando para iluminar. Ash se le quedó observando asombrado, sus características, su conocimiento de Denisse, su carácter de entrenadora pokémon, sus inusuales ojos verdeazulados… acaso sería posible que ella fuera la niña de sus sueños??? Pero… y su pokémon acompañante??? De improvisto un gritó de victoria proveniente de la muchacha detuvo sus pensamientos – Aquí está! – exclamó con alegría, mientras se volteaba con una sonrisa y mostraba un pequeño libro de color rojizo. Se irguió mientras la luz desaparecía lentamente de su mano y se acercó hacia el moreno, que aun la observaba como si fuera un espejismo. La joven, que no notó aquella mirada, le ofreció su mano para levantarse – vamos! – Exclamó con energía – esto nos servirá – el trigueño, ya fuera del trance, pestañeó un par de veces y luego sonrió agradecido. Tal vez sí podría encontrar a May.
La pelirroja movía las hojas con una calma agonizante para Ash, pero el estado del libro lo requería. Sus hojas se habían amarillado con el paso de los años, a la vez que su textura era hirsuta y quebradiza. El moreno podía notar la importancia del pequeño cuaderno, al reconocer la letra manuscrita da la fallecida castaña; al parecer era el libro especial de Denisse, donde escribía todas sus notas y conclusiones.
- aun recuerdas los signos del circulo? – inquirió la muchacha alzando su vista. Al parecer por fin había encontrado una página de utilidad. Como respuesta Ash asintió y la pelirroja le alcanzo una hoja y una lapicera para que los dibujara. Luego se dirigió a la cacerola, que aun permanecía encendida.
- me parece que eran… - la frase murió en los labios del trigueño, cuando este comenzó su labor, concentrado en recordar y dibujar con detalle cada signo. La colorina se volteó hacia él con interés, luego de servir en un plato parte de la sopa. – Gracias – dijo el chico, dándose tiempo para observarla directamente y dedicarle una sonrisa.
- eres un buen dibujante – señaló la muchacha algo asombrada por los dibujos, Ash se sintió levemente halagado y se sonrojó con suavidad.
- tengo un amigo que desde pequeño me ha enseñado – explicó el chico con suavidad, aun preocupado en retratar las particularidades de aquel portal. La joven acercó un piso y se sentó frente al morocho, Pikachu se acomodó en sus piernas. – pero de igual forma…siempre he tenido talento! – se auto halagó cerrando sus ojos almendrados con arrogancia, la chica se rió nerviosamente a la vez que omitía un pensamiento personal, más por diplomacia que para agradarle. – listo! Está terminado – señaló con superioridad.
- déjame ver – dijo la chica, mientras tomaba el dibujo y el cuadernillo, este ultimo con mayor cuidado. El trigueño, por su parte, alcanzo el pocillo que contenía un humeante líquido y se preparaba para probar bocado luego de días. – Esto nos puede servir – señaló con energía, mientras detenía la trayectoria de la cuchara hasta la boca de Ash.
- que pasa? –
- los dibujos que viste solo los utilizan los magos y brujas – explico la pelinaranja, mientras le acercaba el cuaderno y señalaba una frase escrita a mano. El chico se inclinó a verla sumamente interesado, para luego dirigir su mirada a una sonriente joven.
- y eso de que sirve? – la chica lo miró aburrida y desilusionada, mientras elevaba una de sus cejas.
- significa que deberás visitar a un mago para que te indique que hacer –
- un mago? – inquirió levemente preocupado el trigueño, al fin y al cabo el no conocía a ninguno.
- no te preocupes – señaló la pelirroja, como si hubiera adivinado por su expresión lo que pasaba. – yo te guiaré hasta uno que te ayudara, ahora come tranquilo – señalo la chica a la vez que apoyaba sus codos en la mesa americana, y en sus manos acomodaba su cabeza. Le dedicó una sonrisa amable, alentándolo a probar aquella comida.
- muchas gracias – dijo con gratitud, mientras sonreía y por fin llevaba parte del consomé a su boca. Pero antes de que pudiera tragarlo, escupió todo con fuerza.
- PERO QUE ES ESTO!!!! – exclamó asqueado mientras se levantaba rápidamente de la silla.
- pika pi! – exclamó su pokémon, tratando de llamar su atención. Al lado de su pequeña pata, una mano pálida empezaba a empuñarse.
- COMO ALGUIEN PUEDE COCINAR TAN MAL???!!!! – gritó y sin siquiera pedir autorización, se acercaba al fregadero y tomaba agua histéricamente.
- pika pi!! – señaló nuevamente la criatura, ahora el puño empezaba a temblar levemente por la presión que ejercían los dedos.
- Y AHORA EL SABOR NO SE VA!!!!!! –
- PIKA PI!!! – gritó para por fin llamar la atención de su entrenador. Cuando Ash lo hizo noto que el cabello de la chica estaba totalmente sucio con sopa y su cuerpo temblaba levemente, un aura de fuego estaba circundando la figura humana
- oh oh – alcanzó a susurrar para sí asustado, mientras retrocedía unos pasos, temeroso
- REALMENTE ESTAS LOCA!! – gritó con fuerza, mientras se erguía y su pokémon subía ágilmente a su hombro, cuyo rostro había adecuado una expresión triste. Una de sus mejillas morenas habían tomado un pequeño rubor, indicado el sitio donde había sido propiciado una fuerte cachetada. Como respuesta recibió su mochila de viaje en la cara, que provocó que se tambaleara y cayera otra vez, y un sonoro portazo en la puerta principal de la cabaña – NO ES MI CULPA QUE AUN NO APRENDAS A COCINAR!!– exclamó enfadado mientras recogía sus pertenencias, inseguro de que la chica aun estuviera ahí para escuchar sus disculpas. De pronto, un pensamiento cruzo rápidamente su cabeza, causando que sus gritos terminaran y su expresión se volviera melancólica.
- a pesar de su cabello rojizo y de sus ojos, no puede ser ella – pensó el chico enojado y, sin querer reconocerlo, decepcionado – Misty no tenía ese carácter -
La noche había caído rápidamente. El trigueño estaba sentado junto a una fogata, abrigándose con su saco de dormir y abrazando a su inseparable compañero. Cerca de sí estaba su mochila de viaje, donde se divisaba su saco negro; y apoyada en un árbol, su inseparable bicicleta azul. Podía sentir como el frío de aquella austral zona entraba fácilmente por los pliegues abiertos de su ropa, causando que su cuerpo recurriera a los espasmos para mantener el calor. El sonido extraño desde el abdomen del joven entrenador, llamó su atención.
- tal vez debería haber aceptado su comida – se lamentó, mientras cerraba sus ojos y se quejaba con un mascullado indescifrable. Su Pikachu rió con suavidad por el actuar de su compañero, este sólo lo miró con una divertida expresión. – Pikachu… no deberías reírte de mí, o si no sufrirás las consecuencias – emitió con sus ojos almendrados semi cerrados, para luego hacerle cosquillas a su amigo. Este empezó a reír más fuerte con el accionar, provocando que el muchacho se uniera a él. Un ruido extraño entre los arbustos llamó su atención, logrando que las exclamaciones se calmaran simultáneamente.
El viento mecía con suavidad cada hoja de aquellos árboles y arbusto, el césped húmedo por el rocío parecía unirse a aquella danza otoñal, provocando que cualquier sonido se perdiera entre el crujir de las matas del bosque. De igual forma, Ash estaba seguro de que aquello no era algo inventado por su cabeza. Se irguió lentamente, mientras dejaba su manta en el suelo y dejaba ver una chaqueta azulada, de mangas cortas y cuello blanco. Su Pikachu saltó rápidamente de su lado, a espera de sus indicaciones. El viento se tornó más fuerte, causando que el chico debiera protegerse con un brazo de él y que la fogata se extinguiera fácilmente. Cuando los alrededores quedaron completamente a oscuras, ya que la noche poseía sólo el suave brillo de las estrellas, el trigueño sintió como un grupo de criaturas de su altura lo rodeaban. Cuando estuvieron lo suficiente cerca pudo reconocer que eran humanos, pero su hallazgo no fue lo suficiente para tranquilizarse. Antes de saber que hacer, todos empezaron a atacarle pero con una fuerza extraordinaria para ser personas normales. De igual forma el muchacho permanecía inmóvil, al fin y al cabo eran personas…
- defiéndete idiota! – exclamó una voz femenina, ahora conocida por el trigueño. Este estaba a punto de caer al suelo, con un labio partido que sangraba debido a los puñetazos múltiples que había soportado en sólo segundos. Un haz de luz junto con el sonido agudo de una flecha envolvió el ambiente por unos segundos, para luego producirse un admirable resplandor que disolvió a una gran cantidad de personas. Ash sintió, por la caída suave y delicada, como la chica de ese día se acercaba a él y lo tomaba entre sus brazos. Un nuevo numero de "humanos" empezó a congregarse y reunirse a su alrededor.
- tu eres la idiota – dijo el entrenador, mientras se erguía con la ayuda de la chica y limpiaba parte de la herida con su antebrazo. – deberías saber que si matas a un humano, perderás de inmediato tus poderes –
- tonto - susurró la pelirroja, mientras se ubicaba tras el chico y preparaba otra flecha – deberías haberte dado cuenta que no lo son, ni siquiera tienen pulso – el chico la miró por el rabillo del ojo y decidió confirmarlo. Cerró lentamente sus ojos, en busca de unirse con sus alrededores… sentía perfectamente el latido de su amigo, el de la chica y el suyo. La muchacha observó como las figuras se acercaban con rapidez hacia ellos, decidió entregarle algo al trigueño. – toma lo que esta en mi canasta – ordenó, mientras apuntaba a un grupo de extraños individuos y lanzaba su flecha, esta en su trayectoria se convertía en un tipo de cometa y al caer envolvía todo el sitio con gran brillo. Por su parte, el moreno había resuelto obedecer a la pelinaranja sin chistar y había extraído de la canasta de flechas una espada que parecía ser normal. Cuando la tomó entre sus manos, sorpresivamente, fue envuelta por el fuego para luego revelar algunos cambios en su estructura. Su mango estaba rodeado por cintas negras y rojas, que luego se unían al final de éste y terminaban en una gran esfera negra. De la misma, salían cinco pequeñas y azabaches cuerdas, que finalizaban cada una con una pelota similar a la anterior. - que le hiciste?!! – inquirió la joven a su lado, con la misma expresión asombrada en su rostro. Aunque también parecía un poco asustada.
- y-yo… no lo sé! – respondió el trigueño con voz queda, a pesar de lo extraño que se escuchara; sentía que esa arma ya la había visto y la había utilizado más de alguna vez. Por unos momentos, se perdió en sus pensamientos.
- Cuidado!!! – escuchó que gritaba la pelirroja, para luego sentir como era empujado y caía dolorosamente al piso.
- PERO QU-?! – gruñó de vuelta, pero se silencio al notar que la chica lo había salvado de "una persona"; que ahora portaba una pistola.
- luego hablaremos de esto – dijo la chica, mientras se erguía y su mirada verde azulada se llenaba de convicción. La dirigió a un lugar en particular – primero terminemos con esto – susurró segura llamando la atención del morocho. Se estaba acercando con un salto al árbol donde estaba su bicicleta, con su arco en la espalda y con un grupo de piedras en las manos. Las lanzó todas de una vez, convirtiéndose todas en cometas, causando que el árbol cayera y se disolviera todo "humano" circundante. De uno de los troncos, y saltando hacia otro, se movió una menuda figura femenina. Ash, al notarlo, lanzó una esfera de fuego que dio en unos de los troncos inferiores e iluminó a la chica.
- tu! – exclamó asombrado y enojado, mientras se acercaba junto a su nueva compañera. En el árbol estaba una linda muchacha de cabello azulado, que miraba con arrogancia la situación. Al darse cuenta de la compañía del moreno, su expresión cambió a una divertida.
- vaya su alteza! – Exclamó con actuado asombro y desconcierto, mientras llevaba su mano derecha al pecho – ya ha perdido a una y va en busca de otra princesa – señaló con malicia, para luego reír suavemente.
- deja de decir tonterías Dawn! – gritó la pelirroja, con una mirada enfadada. Ash se volteó hacia ella con sorpresa.
- Dawn? La conoces?! –
- es mi prima – señaló la joven con tono frío e indiferente, como si fuera algo normal; para luego mirar a su pariente.
- me alegro que reconozcas a tus parientes, Misty – dijo la muchacha aun con una sonrisa en sus labios. Por otro lado, el morocho seguía asimilando la frase que había dicho.
- prima??!!! – exclamó escandalizado, para luego notar el otro hallazgo que había salido a la luz – MISTY?!! TU ERES MISTY???!!!!!! – gritó mientras la señalaba y su rostro adecuaba una atónita expresión, como si ella fuera un verdadero monstruo mitológico.
- hay algún problema con eso? – preguntó la pelinaranja, con sus ojos semi cerrados y con sus mejillas suavemente sonrojadas.
- bueno tórtolos, ahora que me han descubierto creo que debo irme – señaló con una sonrisa, mientras extraía nuevamente una bomba de luz. – adiós! – se despidió con alegría, para luego desaparecer con la fuerte irradiación. Un suspiro cansado nació de los labios de la chica, mientras llevaba ambas manos al inicio de sus caderas y cerraba sus ojos. Al abrirlos notó que el chico aun la observaba, con una mirada no precisamente ubicada en ella.
- oye… oye! – emitió la joven, mientras lo mecía y por fin lo sacaba del trance. Cuando obtuvo su atención completamente, por fin logró decirle – vamos a descansar, mañana debemos partir –
- debemos? – señaló el muchacho mientras caminaba a su lado, en dirección a la fogata extinguida. Misty lo observó por unos segundos, para luego indicar.
- te llevaré hasta el mago, no te hagas ilusiones – comentó enfadada, para luego adelantarse e iniciar con los preparativos para dormir. Ash siguió sus movimientos con la mirada, aun sorprendido por reencontrarse con aquella chica que parecía no reconocerlo. Sin embargo, luego de un rato, sonrió con ternura y felicidad… al fin la había encontrado…
- ah! y oye – lo llamó nuevamente, mientras se acomodaba en su saco de dormir. Se volteó hacia él con lentitud y una expresión muy tranquila en su rostro – siento lo de tu bicicleta – el moreno la miró fijamente por unos segundos, sin entender lo que había dicho. Luego dirigió su mirada achocolatada hacia el árbol, donde se encontraba el objeto, y ahogó un gritó de asombro. – Buenas noches – escuchó que le susurraba, a la vez que el recorría lentamente lo que quedaba de su linda bici: sólo pedazos de metal quemados y doblados…
- TUUUUUUUUUUU!!!!!!!!!!!!!!!! MALDITAAAAA NIÑA!!!!!!!!!! –
Continuará….
Que emoción!!! Segundo capítulo entregado.
Dedicado a todos los que adoran al personaje de Misty y ya la estaban extrañando. =)
Ahora… RESPONDO REVIEWS!!!
Paburo SilverGhost Yuy: gracias por tu saludo!!! En verdad fue un rayito de luz al ser el primero y tener la convicción de que alguien había leído (y le había gustado) mi historia. Gracias también por felicitar mi modo de escribir y más orgullosa me siento si me comparas con Sumi-chan… Nos leemos!
L' Fleur Noir: antes que todo… leíste mi mensaje?? Debe andar navegando por ahí x)
Es cierto que para esa época estaba de vacaciones, pero siempre salen cosas por hacer asi que no pude actualizar muy seguido u.u, y ahora que empiezan las clases supongo que tendré que organizarme un poco más.
Pero vale el esfuerzo si alguna de nuestras amigas se pasan por aquí y leen la historia!!
Nos vemos! Y cuidate =)
-Mistyket: si!!! tengo pensado actualizar también juegos del destino… aunque tal vez no lo creas (por lo abandonado que lo he tenido), es uno de mis fics favoritos ya que fue el segundo que me atreví a escribir.
Espero que este capi te haya gustado, por fin a entrado Misty a la historia!!
Saludos también!!!
Eso por mientras…
I'll see you!! =)
Kasumi_21
