Disclaimer: Pokémon no me pertenece, si lo fuera Ash ya hubiera crecido y Misty viajaría con él (Por favor! Ash ya ha viajado por cuatro regiones distintas y aún tiene la misma altura?).
Sinopsis: Ash, entrenador del fuego, ha sido testigo de la desaparición de May, su novia y princesa del Reino Pallet. Para encontrarla, ha iniciado su viaje junto a Misty y Richie, en busca de los legendarios entrenadores Pokémon. ¿qué interesantes aventuras les espera en su viaje? ¿será Ash capaz de salvar a la princesa de Pallet?
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Light's Travel
By kasumi_21
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
Capítulo VII: ¡En búsqueda del siguiente!
Ya había anochecido. A pesar del escaso espacio que poseía para observar los alrededores, que además estaba fuera de su alcance y cubierto por barrotes, la castaña podía asegurar que el cielo se había vuelto opaco y que con ello había pasado un día más desde el accidente. Un día más lejos de sus padres, de sus amigos, de su novio…
– Ash – susurró con voz queda, mientras apoyaba su cabeza sobre las piernas y la escondía tras sus brazos cruzados. El sonido de su voz se propagó con un melancólico eco, a pesar del insignificante volumen que poseía, chocando con las cuatro paredes de piedra que componían su prisión.
De improvisto, y matando la absoluta oscuridad que otorgaba una noche sin luna, la rejilla de la puerta dejó entrar un pequeño haz de luz. Éste, luego de unos minutos, fue cambiado por una pequeña bandeja de greda. Sobre ella se encontraba un poco de pan, un vaso de agua y la cena de aquel día.
La figura femenina se irguió con algo de dificultad, y cuando logró estar de pie correctamente, inicio su camino hacia lo que sería su comida en esa noche. El único sonido que acompañó su travesía fue el roce de la seda rosa sobre el suelo de cemento, proveniente del maltratado vestido que llevaba. El mismo utilizado en su cumpleaños.
Al llegar junto a la puerta, se hincó suavemente transformando su traje en un pequeño repollo y se inclinó hacia la sopa de turbio color que sería su alimento. Con dedos temblorosos, tomo la cucharilla de tono platinado y la dirigió hacia el líquido. Justo en el instante que se provoco el chapoteo por el contacto de ambos elementos, un sonido similar triplicó el efecto y un par de gotas generaron algunas ondas en el calmo fluido. May se apresuró a buscar el motivo de ellas, elevando su mirada hacia el oscuro cielo de su prisión; cuando improvisadamente sus mejillas fueron humedecidas por agua tibia. Los ojos azules de la muchacha, que ahora poseían un tono celeste, se abrieron inmediatamente al encontrar la razón: ella estaba llorando.
La mano ocupada con el utensilio viajó velozmente hasta su boca, intentando callar el gemido lastimero que nació de sus labios. Su mirada volvió a bajar para esconderse tras mechones cafés y su mano desocupada se apoyó en una de las paredes cercanas, para evitar que la dueña cayera sobre la bandeja. En ese mismo lugar, donde las estremecidas falanges intentaban inútilmente destruir el cemento que evitaban su huída, se dibujaban algunas líneas ordenadas en grupos de cinco. En ese instante señalaban un número en especial: trece.
De alguna manera, en ese momento de soledad y sufrimiento, su inconsciente alcanzó su boca y expresó lo que intensamente sentía. Las palabras se escaparon libres de sus belfos cual desesperada plegaria.
- Ash, ¡sálvame! –
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
- ¡llevamos tres días viajando desde Celeste y aún no encontramos nada! – exclamó enojada una voz masculina, recibiendo de inmediatamente como respuesta un bufido molesto. La melodía de éste daba a entender que se trataba de una chica.
Temprano por la mañana. Las doradas luces solares indicaban que estaba empezando el día y, el verdoso paisaje circulante, que ya estaban varios kilómetros lejos del Reino del Desierto.
Ash se hallaba en ese instante sobre una inmensa roca, comiendo una rojiza manzana como desayuno y con sus cejas fruncidas profundamente. A su lado, ambos Pokémon comiendo la suya propia. Frente a sus ojos almendrados, se presentaba el camino que debían seguir los viajeros, el mismo que ahora se dividía en dos.
- ¿estás bien Rich? – escuchó que preguntaba con suavidad la pelirroja, mientras se acercaba al entrenador eléctrico que estaba justo en la separación. Ante la frase, el moreno pudo sentir como su malestar aumentaba con ello.
- ¡¿por qué no lo haces tú? – gruñó enrabiado mientras apretaba los dientes y empuñaba las manos. La manzana que antes probaba se volvió rápidamente ceniza por el fuego que se propagó en ella. – ¡toma esa maldita gota e indícanos por donde debemos seguir! – Misty, que estaba junto al ojiazul mostrándole algo relacionado al pendiente, ni siquiera se dio la molestia de voltear a verle. El enfado del pelinegro se incrementaba – ¡MISTY! –
- ya te lo dije – contestó finalmente con tranquilidad, a la vez que cogía una de las manos de Richie y lo guiaba en una acción. Estaba tan absorta en ello que no notó el suave color carmín en las mejillas de su amigo. – necesitamos que alguien más conozca el funcionamiento del pendiente, para que en caso de que yo no me encuentre, alguien más pueda guiarte –
- sería mejor que me lo enseñaras a mi – comentó enojado, mientras se cruzaba de brazos y alejaba su mirada de la pareja, ésta vez, la pelirroja se volteó a verlo con sus ojos aguamarinas escépticos.
- ¡deja de comportarte como un crío! ¡Si no te acuerdas, anteayer intenté enseñarte pero fuiste tan impaciente que no te guiaste por el mapa y terminaste perdiéndonos! – Ash omitió el comentario, se cruzó de brazos y giró su cabeza hacia el costado. Para su malestar no había forma de refutar aquel hecho.
- es porque eres una mala profesora – susurró enfadado, mientras se dibujaba un mohín en su rostro. A pesar de la amplitud del sonido, la pelinaranja escuchó claramente el comentario y rápidamente una vena empezó a latir en su frente.
- como dije… - inició con suavidad, para luego con un ágil movimiento dirigirse al muchacho y tomar con sus dedos las morenas mejillas – ¡ESTUVE UNA HORA ENTERA ENSEÑÁNDOTE A ACTIVARLO! – vociferó enojada mientras jalaba sin remordimiento la cara del chico - ¡TÚ ERES EL IDIOTA! –
- ¡GAH! ¡ESO DUELE! – gritó de vuelta, a la vez que para su suerte se había librado del ataque de la pelirroja, bastante efectivo por cierto. – ¡MALDITA! –
- ¡TÚ IMBÉCIL QUE NO SABES RECITAR NI HECHIZOS BÁSICOS! –
- ¡POR LO MENOS SE COCINAR! ¡SOY MÁS ÚTIL QUE TÚ! –
- ring, ring, ring. Ring, ring, ring –
- ¡OH, CIERTO! ¡OLVIDABA QUE PERDERNOS FUERA DE AYUDA! –
- Llamada. Llamada – Richie, que antes observaba incómodo la discusión de los muchachos, dirigió su atención a un extraño sonido.
- ¡ENTRE MORIR INTOXICADO Y ESO, NO ES UNA RESPUESTA TAN DIFÍCIL! –
- ring, ring, ring. Ring, ring, ring –
- ¡COCINAR ES UNA HABILIDAD QUE PUEDO DESARROLLAR, PERO TÚ NO PUEDES DESARROLLAR TU CEREBRO! –
- llamada, llamada –
- ¡¿QUE DIJISTE? –
- ¡CHICOS! –
- ¡¿QUÉ? – gritaron al unísono mientras se volteaban hacia el castaño que, demasiado interesado en el objeto que producía la música, ni siquiera se vio afectado. Se limitó a levantar su mano derecha, de la cual colgaba el hermoso collar otorgado por el mago Oak. Éste parpadeaba constantemente, repitiendo a cada instante la canción. Rápidamente ambos jóvenes se acercaron al ojiazul y rodearon la pieza. Misty tomó el aderezo principal con la punta de sus dedos.
- ¿sabes que le pasa Mist? – inquirió el Ash con suavidad, olvidando instantáneamente la disputa anterior. La pelirroja se limitó a negar con la cabeza, mientras se unían a su escrutinio Pikachu y Sparky, ambos apoyados en la cabeza de sus respectivos entrenadores.
- ¿a que se referirá con llamada? – inquirió interesado el entrenador eléctrico, ganándose una mirada castaña aprensiva por la estupidez de su pregunta. – ¡¿qué? – exclamó irritado mientras observaba a Ash. Pero antes de que el moreno pudiera contestar, su pokémon se movió raudamente hacia las manos de la ojiverde. Los tres entrenadores vigilaron con sorpresa como la pequeña pata amarilla tocaba la gota y ésta, de improvisto, se quedaba quieta. Pasaron algunos segundos en silencio y aún observaban el objeto con desconfianza, ¿qué había sido eso?
- a… ALÓÓÓÓÓÓ? –
- ¡KYAAAAHHH! – gritaron asustados mientras se alejaban del pendiente y caían pesadamente en el césped. La pelinaranja había tirado la pieza en el mismo hecho.
- ¡¿p-por qué está hablando? – exclamó perturbado el entrenador de fuego, expresando en palabras lo que sus compañeros pensaban.
- ¡ALÓÓ! ¡¿MISTY? –
- ¡hey! Sabe tu nombre – exclamó el ojiazul, mirando a la chica que se encontraba a su lado. Pero ésta pareció no escucharlo, había descubierto algo. Se apresuró a contestar, mientras cogía el colgante.
- ¡pa- padrino! – exclamó con una hermosa sonrisa mientras inclinaba la cabeza con un suave movimiento.
- ¿el viejo Oak? – se preguntó a sí mismo Ash, terminando inconsciente en el piso por una patada cortesía de la pelirroja. Richie, al observar el estado de su compañero, prefirió guardar silencio pacientemente. Además no conocía mucho sobre el padrino de su amiga.
- ¡querida Misty! ¿estás bien? ¿No necesitas nada? ¿Qué tal el viaje? –
- ¡Estamos bien! – contestó con alegría la muchacha, algo sonrojada por la preocupación de su padrino tangible en la voz. Podía sentir la invalorable calidez en su pecho, la calidez que sólo podía otorgar un padre. – ¡hemos pasado por el Reino Celeste como me recomendó y le tengo buenas noticias! –
El ojiazul observó la figura de la pelinaranja por el rabillo del ojo, siguiendo sus pasos que ahora se acercaban a un árbol y ella se sentaba en su sombra.
- entonces… ¿lo obtuviste? -
- así es – respondió con orgullo, mientras cerraba sus ojos como niña pequeña. – conseguí un poco de la tumba de mi madre – explicó a la vez que llevaba su mano derecha a uno de los bolsillos de su pantalón y extraía de él un pequeño tubo transparente. Lo llevó a la altura de sus ojos y observó con emoción como el cristalino líquido se movía dentro de él. Era agua. – y además hemos conseguido un nuevo compañero de viaje – ésta vez sus ojos verdeazulados descansaron cómodamente en la figura del muchacho castaño, que escondió su propia mirada al notar la acción de la chica.
- ¡¿un compañero? ¿Pero no es muy peligroso para él o para ella? –
- no, porque es el entrenador eléctrico –
- ¡vaya! son muy buenas noticias – escuchó claramente como su protector se alegraba, acompañando su voz senil con una suave risa – eso acorta un viaje entero –
- ¡sí! ¡ah! Sobre eso…padrino – inició la muchacha con suavidad, el mago se limitó a escuchar – ¿cómo puedo enviarle el poder de los entrenadores? –
- ¡no te preocupes por ello! – indicó mientras una cegadora luz envolvía la pequeña gota aguamarina. Los rayos que emanaban eran tan brillantes que hasta opacaban los del Sol.
- ¡¿Misty? – llamó Richie mientras se acercaba, alertado por el extraño suceso. Cubrió su rostro con ambas manos cuando los haz se encontraban cerca, tratando de proteger sus ojos – ¿qué sucede? – la muchacha no respondió. Estaba absolutamente concentrada en el hermoso hechizo mágico que se propagaba frente a sus ojos. Éstos habían adquirido un exquisito tono esmeralda, mientras su cabello flameaba intensamente con la energía emitida y su clara piel adquiría distintos colores como si fuera de verdadero ópalo. La muchacha seguramente era la única persona en la Tierra capaz de soportar ese exceso de radiación sin efectos adversos, no por nada era la entrenadora de la luz.
De pronto, tan rápidamente como había empezado, el acontecimiento acabó y dejó a la vista un pequeño cilindro de vidrio, con una de sus caras abiertas. Esta unido al aderezo principal a través de una pequeña cadena de plata.
- deposítalo ahí – indicó la voz senil, mientras Misty tomaba con cuidado el recipiente con agua y lo abría, dejando que su contenido fluyera por el nuevo contenedor. – también me gustaría hablar con Ash – continuó su conversación Oak, mientras el pendiente volvía a brillar intensamente y finalmente desaparecía todo accesorio. La pelirroja, algo inquieta por el pedido de su padrino, observó al inconsciente cuerpo del moreno. Agradeció mentalmente que el hombre no pudiera observarlos.
- lo siento padrino pero él no puede atenderlo ahora – explicó con una risueña voz intentando sonar normal – pero dígame lo que necesita y yo se lo diré –
Afonía.
- está bien –
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
Las luces se colaron lentamente por entre sus párpados. Ash suavemente abrió sus ojos castaños, mientras se estiraba pesadamente y sentía como sus músculos adormecidos volvían a funcionar. Un punzante dolor en la espalda le recordó el por qué de su estado y de inmediato sus pensamientos se dirigieron a alguien en particular… - esa endemoniada pelirroja – pensó.
- ¿Ash? – y como si su mente tuviera poderes, de pronto la muchacha se encontraba a su lado y su sombra interrumpiendo los rayos del sol. El chico estaba tan enojado que ni se molestó en percatar el tono amable que la pelinaranja utilizaba.
- ¿qué? – preguntó a regañadientes, mientras elevaba su mirada castaña y buscaba la figura de la mujer. Al hacerlo un hecho en particular llamó prontamente su atención – ¡¿ya es mediodía? -
- sí, te quedaste dormido unas tres horas –
- vaya… - susurró mientras alborotaba su cabello, algo estresado por perder tantas horas de viaje. De improvistos, sus pupilas se contrajeron rápidamente al recordar algo de importancia – ¡¿y qué pasó? ¡¿Qué dijo tu padrino? –
- vamos a otro lugar para que te laves la cara – respondió sin mucha congruencia con las palabras. Cuando Ash iba a reprocharle aquello, prosiguió – te lo contaré en el camino – el chico, un poco sorprendido, asintió; y se levanto para seguir a la pelirroja. Observando por el rabillo del ojo, vio como Richie cocinaba el almuerzo junto a los dos pokémon.
Se desviaron del camino para seguir por la senda rodeada de árboles, hasta llegar a un pequeño lago. En esos instantes los rayos del mediodía llegaban directamente a su superficie, otorgando un hermoso espectáculo a los viajeros.
En la orilla, Ash pudo sentir con claridad la humedad del agua en su cara y manos, refrescando exquisitamente cada partícula de su piel. Agradeció internamente el efecto en ese perfecto día de otoño.
- aquí, ten – indicó la pelirroja mientras le ofrecía una blanca toalla. El pelinegro, sorprendido por la amabilidad y por no recordar cuando había traído el objeto, se limitó a tomarlo y asentir en silencio.
- gracias – dijo a la vez que se secaba. Por su parte, la pelinaranja se sentó a su lado y llevó sus rodillas al pecho.
- mi padrino hechizó el colgante con magia comunicativa – inició mientras sus ojos verdeazulados se perdían en las calmas ondas de agua. Los ojos almendrados se enfocaron en su rostro, interesados por el tema que estaba explicando – le permite comunicarse con nosotros y también transportar cosas de pequeño tamaño -
- ¿de pequeño tamaño? ¿Algo como qué? –
- elementos creados por los entrenadores - una sonrisa creció lentamente en el moreno.
- ¡eso es genial! Nos ahorrará mucho tiempo – la chica se volteó a verle y le dedico una pequeña mueca que logró asombrarlo. Ella le sonreía.
- ya le hemos enviado el poder de Richie y además… - de repente la felicidad en su cara empezó a desaparecer.
- ¿qué cosa? – inquirió el morocho cuando el silencio se había prolongado más de lo que quería. Misty suspiró con suavidad.
- supongo que Rich ya te ha contado parte de mi pasado, que mi madre era una entrenadora – le miró en busca de aceptación, él asintió. – pues bien, no sé si antes lo has escuchado pero… hay un rango de 20 años para que el poder del entrenador renazca en esta tierra. Mientras eso no suceda, la magia aún permanece en la persona y aún tiene efectividad. Por eso me dirigí al castillo de mi ciudad, para extraer una muestra de agua del sepulcro de mi madre –
- ¿eh? – exclamó mientras su cabeza se inclinaba hacia el lado. Misty debió sospecharlo, él no era muy rápido.
- en resumen, si el agua que le envié a mi padrino aún posee magia tendríamos ya cuatro poderes. Pero si no es el caso significa que deberemos buscar a la nueva entrenadora de agua – finalizó con un tono levemente desalentado. Ash no entendía el por qué.
- ¿cuál es el problema? Sólo debemos guiarnos por el mapa, ¿no es así? -
- no es tan sencillo, si ya no hay rastro de poder no significa que lo perdió el mismo día que murió. Pudo pasar hace 10 años, hace 1 año o un día antes de llegar a Celeste. Significa que el entrenador podría ser hasta un bebé y entenderás que no tendrá la formación necesaria para ayudarnos. Además de no ser reconocido por la círculo de los dragones –
- ¿círculo de los dragones? – cuestionó intrigado mientras la miraba en busca de respuestas. Por su parte Misty lo observó con un rostro lleno de espanto y asombro que logró intimidarlo – ¡¿qué? –
- ¡¿NO SABES QUÉ ES EL CÍRCULO DE LOS DRAGONES? ¡¿ES UNA BROMA? – escupió con furia y con un tono de voz que delataba dolor, como si la hubiera herido. Por momento Ash llevó rápidamente sus manos a ambos oídos, intentando inútilmente detener el sonido agudo que llegó a ellos.
- ¡HEY! ¡¿ES NECESARIO QUE GRITES? –
- ¡SÍ! ¡¿QUÉ TIPO DE PERSONA NACE EN ESTE MUNDO Y NO CONOCE A ESA ORGANIZACIÓN? –
- ¡PUES EXPLÍCAME ENTONCES! ¡Y no me grites! – reclamó aun con sus manos a los costados de su cabeza que, luego y lentamente, empezó a bajar por el silencio de la pelirroja. Ésta intentaba controlar su respiración, que se había acelerado al enterarse, mientras una mano en la frente escondía sus ojos. Una ceja azabache se elevó suavemente al notar la reacción, a veces podía ser muy exagerada.
- el legendario círculo de dragones… el círculo de magos más importantes a nivel mundial, quienes se encargan de velar a todos los hechiceros, sea para culparlos por sus faltas o para defenderlos en situaciones injustas. Y por lo mismo, obtienen todos los datos de las personas que poseen poderes, pero sólo si los han desarrollado –
- ¡wow! Deben ser personas muy importantes y fuertes – los ojos aguamarina lo miraron escépticos.
- ¡Claro que lo son! ¡¿Todos los días hay noticias sobre ellos y tú no los conoces? Aún me cuesta creerlo –
- pero ahora ya lo sé, deja de molestarte por eso – exclamó con su ceño fruncido y un poco fastidiado. – pero sobre lo anterior… ¿eso significaría que es posible que no sepan nada del entrenador de agua? –
- exacto y sería un gran problema ya que el mapa del colgante se guía por los datos que mi padrino obtiene en el círculo de los dragones –
- ¡¿Oak pertenece a eso? –
- ¡obvio! Es uno de los magos más poderosos de Kanto y de todo el mundo –
- vaya… - susurró con una sonrisa dibujada en sus labios. Sentía como su corazón empezaba a latir un poco más rápido por conocer a una persona tan fuerte y admirable. De pronto se encontró a sí mismo queriendo ser como él y pertenecer a ese clan "legendario", aunque una nueva pregunta lo desvió de sus pensamientos. – pero algo aquí no concuerda… ¿cómo es que el Reino de Celeste se conservaba igual, con prados y árboles verdes, si no tenían entrenador por 20 años? –
- te he dicho que es el plazo máximo para que renazca un entrenador, no significa que en todos los casos dure ese periodo. Y, además, en nuestro reino se le pide al entrenador que realice un hechizo para que llueva luego de su muerte cuando cumple 30 años. En el caso de mi madre, ella no alcanzó, ya que murió más joven – lo último lo dijo con un susurro y algo de melancolía en su voz. Ash se regañó a sí mismo por obligarla a recordar tan dolorosos recuerdos.
- y-yo… lo sien- -
- ¡ah! Otra cosa – exclamó un poco más enérgica, al parecer intentando evitar las siempre incómodas disculpas – mi padrino también me comentó sobre la investigación que está realizando, sobre el cambio en la forma de la espada –
- ¡Ah! ¡Eso! ¡A Richie le sucede lo mismo! – exclamó de pronto, recordando la primera "conversación" que había tenido con el castaño – ¿pero no me habías dicho que nacía con el entrenador? -
- sí, pero olvide mencionarte algo. En mi caso eso no sucedió, no nací con un arma –
- ¡pero eres una entrenadora! –
- lo sé. Hemos estado investigando la razón, pero mi padrino no ha encontrado información ni yo en el cuaderno de Denisse. Además… no estoy segura si a los otros entrenadores les sucede lo mismo –
- pero… tú dijiste… -
- toda la información que se obtiene sobre nosotros se basa en leyendas, Ash. No son hechos concretos ni seguros -
- eso es cierto… pero ¿y Dawn? ¡¿A tu prima le pasa eso? –
- no lo sé – indicó indiferente.
- ¿no lo sabes? –
- no, no lo sé –
- entonces, ¿no lo sabes? –
- ¡para con eso! – exclamó molesta mientras llevaba su puño a la cabeza azabache generando un pequeña inflamación en ella. Para suerte del pelinegro, tal vez por utilizar poca fuerza o porque el moreno se estaba acostumbrando, no logró noquearlo. – ¡no lo sé, porque no suelo hablar con ella porque no tenemos una buena relación! ¡Ella es la sobrina de Leah, maldición! -
- pero conocías su hechizo, él que hizo aparecer a los zombies – recordó el día en que se había encontrado con Dawn por segunda vez.
- es uno de los hechizos más conocidos del entrenador normal, ¡todos lo conocen! El llamado illusions de l'homme que permite crearilusiones de personas capaces de atacar en la realidad –
- yo no lo conocía -
- por qué no me extraña – susurró con sarcasmo, que el moreno omitió olímpicamente.
- pero…. Ella es la única pista que tenemos, sobre quién atacó a May –
- tienes razón, pero no podemos hacer mucho. Al fin y al cabo, el mapa nos muestran donde están pero no quiénes son. – explicó con un suspiro cansado al finalizar. Luego llevó su atención al hermoso pendiente que colgaba en su cuello por una cadena dorada – ojala sea la siguiente – se produjo un nostálgico silencio entre los jóvenes.
- lo siento – susurró de pronto. Misty se volteó a observarlo y, a pesar que el muchacho no se atrevió a devolverle la mirada, parecía acongojado.
- ¿por qué? –
- debiste ir a Celeste, enfrentarte a Leah y exponerte al peligro sólo por mí… - de repente un golpe agudo en la frente lo sacó de su ensoñación, descubriendo que el culpable era el dedo índice de la pelirroja, que ahora estaba arrodillada en frente de él.
- ¡hey! Baja de tu nube niñito, no lo hago por ti sino por tu novia – le señaló con los ojos entrecerrados, mientras Ash sobaba su frente. Después le dedicó una sonrisa, bastante linda por cierto – además Leah no es tan peligrosa, he pasado por situaciones similares en muchas ocasiones –
- ¡pero si no hubiéramos aparecido, Richie y yo, podrías haber muerto! –
- exageras… pero no te preocupes, Rich casi siempre me ha salvado – lo último no le agradó mucho, pero prefirió omitir comentario – de igual forma, gracias por preocuparte por mí… señor entrenador -
- b-bueno… será mejor que nos devolvamos – dijo mientras bajaba su mirada, se levantaba y limpiaba el pasto de sus pantalones. No quería mostrar ni reconocer que se había sonrojado. Por su parte, la pelirroja copió sus acciones e iniciaron su camino hacia su improvisado campamento.
- ¡hey! ¿Ash? – lo llamó la pelinaranja, nuevamente con un tono suave y amistoso. Él la observó con cautela, 13 días viajando con ella era suficiente para no confiar en esa extraña pero adorable actitud. – cuéntame, ¿le regalaste algo a May para su cumpleaños? – los ojos canela brillaron con asombro. Esperaba cualquier pregunta menos alguna relacionada con su novia.
- ¿por qué quieres saber? –
- sólo curiosidad… además quiero saber qué tipo de persona salvaré… – comentó con una sonrisa que rápidamente se le contagió al moreno. En verdad Misty podía ser tierna cuando quería. – ¡y qué tipo de persona pudo fijarse en ti! – y ante la frase cualquier pensamiento positivo se borró en su cabeza.
- ¡hey! Eso duele –
- ¡oh vamos! Fue una broma – exclamó con una melodiosa risa que pareció envolver todo el bosque y le daba un nuevo aire, como si de pronto hubiera aumentado su vitalidad y belleza.
Y Ash, al igual que la naturaleza que lo rodeaba, se dejó encantar por aquel cántico celestial y se encontró a sí mismo con un ánimo que hace muchos días no tenía. Simplemente estaba feliz.
- ¡pues le regale un prendedor en forma de flor! Estaba muy contenta cuando lo recibió –
- ¿en serio? –
Y se fueron conversando alegremente, preparando sus corazones para las nuevas experiencias que debían enfrentar.
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
- ¿es aquí? -
- sí, estoy segura – respondió con una bella sonrisa mientras observaba frente a sí la ciudad que se revelaba bajo la verde colina donde se encontraban – ¡bienvenidos a la ciudad Azulona! –
- ¡chaaa! – la exclamación emocionada de Pikachu concordaba completamente con la imagen que se dibuja ante sí.
Ciudad Azulona era una hermosa ciudad junto a un río. Las estructuras que la componían daban cuenta de una exitosa ciudad en la época medieval y punto de encuentro principal para los nobles caballeros. En la cima más alta se observaba un magnífico castillo renacentista, que contrastaba notablemente con el resto de los edificios. A pesar de todo lo anterior, la urbe parecía más pequeña que todos los lugares visitados antes.
- vaya, es muy hermosa – señaló Richie con una expresión asombrada y llena de admiración, sus ojos zafiros brillando intensamente por los pensamientos de su dueño.
- ¿éste también es un Reino? – inquirió Ash mientras se inclinaba hacia la pelirroja que tenía a su derecha. Ésta negó con la cabeza, concentrada en la guía turística que tenía en las manos y moviendo al Pokemon que tenía sobre su cabello en el proceso. La risa de Sparky demostró que parecía divertirse.
- es parte de otro Reino, el Reino de Carmín –
- tal vez por eso es tan pequeño – postuló el ojiazul a su lado, aún con una alegre mueca en su rostro.
- ¡Bien! ¡bajemos de una vez! – exclamó el moreno mientras empuñaba sus manos a ambos costados y su mirada se volvía segura. La sonrisa ladina que acompañó su acción fue celebrada por Pikachu, quien se encontraba en su hombro – ¡hemos viajado seis días desde Celeste y no puedo esperar para encontrarme con el siguiente entrenador! ¡Vamos Pikachu! –
- ¡cha! – y ambos iniciaron una alocada carrera por la cuesta del cerro, esquivando uno que otro matorral de pasto.
- ¡hey ASH! ¡ESPERA! – gritó la pelirroja sin recibir atención ni respuesta. Su entrecejo se contrajo profundamente, empezaba a enfadarse – Light ball… - susurró suavemente y con un gélido tono de voz, mientras en su mano se creaban perfectos balones de luz que Ash hubiera reconocido como las "luciérnagas". Estiró sus dedos, dejando que escaparan de sus manos y se movieran ágilmente hacia el entrenador. En menos de un segundo estaban a su altura – ¡and… EXPLOSION! – y ante la indicación, las diminutas e inofensivas creaciones brillaron intensamente, aturdiendo a cualquier ser viviente cercano. No ajeno a ello, Ash terminó "ciego" por el efecto, consiguiendo que tropezara y cayera rodando por el camino. Para su fortuna o desgracia, terminó golpeándose en la espalda con el tronco de un árbol, que detuvo abruptamente su travesía.
- ¡QUE TE PASA! – gritó a todo pulmón, sintiendo como la furia se distribuía por todas sus venas y todo su cuerpo.
- ¡ES TU Culpa por no escucharme! - inició la pelirroja mientras principiaba una carrera hacia donde se encontraba el pelinegro.
Por su parte Richie suspiró cansadamente, observando como Misty se acercaba al trigueño e iniciaba la ya, tan conocida, pelea del día. Y a pesar que no le molestaba, ya que prefería mil veces que ellos tuvieran una mala relación a una buena, tener que estar en el medio de ambos no era algo muy cómodo.
De improvisto, un ruido suave proveniente de uno de los matorrales atrajo su atención. Se quedó analizando el pastizal pacientemente, interesado más en el animal que debía estar escondido que la disputa que más abajo se realizaba, cuando de pronto una ráfaga de viento se hizo presente. Los ojos azulados se contrajeron rápidamente ante un hecho, llenos de asombro como desconcierto. ¿Era cierto lo que había observado?, ¡¿realmente parte de la planta se había movido?
- ¡Auch! – la voz quejumbrosa de Misty gano su atención de inmediato. Encontró su figura dándole la espalda, arrodillada frente a Ash, que había perdido su expresión molesta por una preocupada. En seguida corrió en su ayuda.
- ¿estás bien? – inquirió al llegar a su lado, cogiendo la mano de la pelirroja en el proceso. Observó que había un corte en la palma del pulgar, que abarcaba la mitad de éste. – ¿cómo sucedió? –
- se cortó con las hojas de la guía – explicó el pelinegro mientras señalaba el libro, en la orilla se advertían rastros de sangre. Por su parte, el castaño se dirigió rápidamente a su mochila en busca de alcohol y otros implementos.
- ¿duele mucho? – inquirió con suavidad y algo de curiosidad una delicada voz, los viajeros enfocaron sus miradas de inmediato en el origen del sonido. Se encontraron con una hermosa muchacha de unos 13 años. Tenía el cabello corto, de un tono azulado, que llegaba hasta sus hombros y un flequillo que cubría completamente su frente. Sus ojos eran grandes y expresivos, de color chocolate, que contrastaban con su blanca piel de marfil. Vestida con un hermoso vestido medieval, de tono verdoso y bordados plateados, podía confundirse perfectamente con una muñequita de porcelana.
Ante el asombro de los jóvenes, por su abrupta aparición, la niña se limitó a sonreír. Se inclinó hacia Misty mientras llevaba una mano hacia un bolso plateado que portaba, para extraer de él una pequeña bendita. La abrió rápidamente y la puso sobre la herida de la pelirroja, todo acompañado por un cómodo silencio.
- g-gracias… - la pelinaranja sentía que se estaba sonrojando, algo que paso desapercibido por la peliazul.
- de nada – respondió con una sonrisa, mientras erguía su figura con elegancia y limpiaba el ruedo de su vestido. Luego se despidió con una pequeña inclinación y se dirigió hacia la ciudad, por el mismo camino que Ash intentaba realizar.
Llenos de sorpresa, los ojos verde esmeralda descansaron cómodamente en la figura de la niña, sintiendo la calidez en su pecho por la amable acción. Le hubiera encantado tener una hermana como aquella niña.
- así que… ¿eres una pedófila? – a pesar de la pregunta, eso había sonado más como una afirmación. Misty se volteó hacia Ash aún sonrojada, siendo acogida por unos intensos ojos almendrados que la observaban con burla. Como odiaba esa expresión.
- ¡CÁLLATE! –
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
La oscuridad en la sala era tan profunda que ni siquiera se podía vislumbrar el tamaño de ésta. El único elemento que resaltaba era una enorme pantalla y los cientos de artefactos computacionales que la unían al piso cerámico. En esos momentos estaba encendida, mostrando en ella un perfecto mapa de la región más importante del mundo: Kanto.
Frente a la imagen, descansando cómodamente en un sillón de cuero negro, se encontraba la figura de un muchacho. Era joven, aparentaba unos 20 años y llevaba un fino smoking de color negro, con una corbata del mismo tono y una camisa blanca. En su mano derecha reposaba una copa de vino tinto, con la mitad del contendido, que de vez en cuanto mecía lentamente. Por la tinieblas que lo rodeaban no se alcanzaba a vislumbrar su rostro, sólo se notaba una sonrisa arrogante y segura.
- ¡mi señor! – llamó suavemente una voz femenina tras él, mas no se molestó en voltear. Lentamente, como si cada partícula de su cuerpo se hubiera reunido en milésimas de segundos, apareció la figura de una hermosa peliazul que apresuró en arrodillarse junto al posa brazos izquierdo. La mano del hombre se movió suavemente hasta su cabellera, para luego acariciarlo con delicadeza y recibir pequeños gemidos mujeriles en gratitud.
- mi querida Dawn, ¿qué tal tu misión? – su voz nació cual dulce susurro de un amante, pero con la cautivante fuerza masculina. La muchacha sintió como su corazón se contraía de felicidad al sentir su nombre en esos labios.
- muy bien mi señor, he conseguido lo que me ha pedido – llevó su mano a una pequeña falda en busca de los bolsillos. Extrajo de él un tubito de vidrio que contenía agua.
- ¿te ha costado conseguirlo? –
- no, recibí ayuda de mi tía apenas le comenté mi misión – el joven tomó rápidamente el preciado objeto mientras llevaba la copa a su boca y bebía paulatinamente el elixir que contenía. La mueca arrogante aumentando con cada sorbo que ingería.
- buen trabajo Dawn, te puedes retirar –
- ah… pero... ¿Mi señor? –
- ¡RETÍRATE AHORA! –
La chica calló inmediatamente, más desilusionada que temerosa, y con una inclinación se retiró rápidamente de la sala. Por su parte, el hombre se levantó de su asiento elegantemente y se dirigió hacia la computadora de la sala. El reflejo logró revelar su rostro masculino y sus ojos y cabello de chocolate. Dirigió sus orbes avellanas al elemento, depositándolo en un pequeño orificio.
- veamos entrenadora… ¿tu magia continúa aquí o tendré que salir a cazarte? -
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
- ¡wow! ¡Es más impresionante si la ves de cerca! – comentó Richie mientras observaban las calles de Azulona, su piso de firme piedra y terracota contrastando gratamente con los postes del alumbrado y los semáforos.
- ¡tienes razón! – comentó la pelirroja a su lado, encantada con los arcos de piedra que se dibujaban en los callejones. Pikachu y Sparky, acomodados en sus brazos y vestidos de perritos para no ser "reconocidos", estaban igual de emocionados. – ¡nunca pensé que existiría una ciudad tan hermosa! -
- ¡quieren concentrarse! ¡Estamos aquí para una batalla, no de vacaciones! – el rugido molesto del moreno pasó desapercibido por los entrenadores, aumentando su irritación. Con un bufido enojado cambió de dirección para buscar al siguiente contrincante, no le importaba si tenía que ir sólo.
- ¡¿Pika pi? – llamó preocupado su compañero, mientras saltaba ágilmente de los brazos de Misty y corría hasta su amo. El entrenador eléctrico y el de la luz siguieron su recorrido.
- ¿a dónde vas Ash? – inquirió el castaño, sus orbes lapislázuli entrecerrados.
- ¡a retar al entrenador! ¿No lo ves? –
- pero vas en la dirección contraria – señaló la pelirroja para luego voltear su mirada aguamarina hacia el antiguo camino. Señaló con su mano derecha un castillo en la colina más alta, el mismo que los sorprendió la primera vez que vieron la ciudad. – es por ahí -
- ¡¿cómo estás tan segura? –
- le preguntamos a las personas de la ciudad –
- un entrenador en una ciudad tan pequeña no puede pasar desapercibido - señaló la pelinaranja encogiéndose de hombros.
- ¡p-pues apurémonos! ¡No podemos perder más tiempo! – indicó nervioso y sonrojado por la situación cuando reinició el camino.
- ¡POR AHÍ NO ES! – gritó la pelirroja observando cómo su idiota compañero se dirigía a otra dirección, se golpeó en la frente. No entendía como se podía perder si acababa de indicarle la ruta.
Luego de unas horas caminando por fin habían llegado a la cima. Misty traía a Ash de una oreja asegurándose para que no se perdiera de nuevo y el moreno venía con lágrimas en los ojos por el dolor.
- pues aquí estamos, el hogar del entrenador de las plantas – señaló Richie con una sonrisa torcida que a Ash le parecía más bien fingida. Olvidó la curiosidad que le provocó aquel asunto cuando contempló de cerca el hermoso edificio, aunque aquel descriptivo no le hacía justicia.
Estaban frente a un sublime prado verdoso que se anteponía al castillo, rodeado de multicolores flores y frondosos árboles. Por el frente, el castillo estaba compuesto por cuatro torres cilíndricas que se unían a través de columnas rectangulares, formando cuatro pisos. La continuación hacia el cielo terminaba en torres más pequeñas. Eran tantas que Ash ni siquiera alcanzaba a contarlas. Las ventanas que poseía medían más de dos metros de altura y al ser numerosas seguramente conseguían alumbrar gloriosamente el interior. Sus detalles en dorado se unían en perfecta armonía con el tono bisque de las paredes, la techumbre era negra azulada y todas sus terminaciones finalizaban de forma cónica. Junto a su reflejo en lago que poseía a un costado, aquello era un espectáculo digno de ver y de recordar.
- ¡¿por qué todos los entrenadores tienen que ser ricos? – Ash parecía molesto. Sus camaradas lo observaron con asombro.
- ¿es lo único que puedes decir? – preguntó la pelinaranja algo indignada, semejante paisaje se dibujaba frente sus ojos y él salía con algo así. El muchacho simplemente la omitió.
- ¡¿primero Misty, después Dawn y ahora esto? –
- yo no lo soy – dijo Richie mientras reiniciaba el camino hacia la "casa", con el estupor del momento habían olvidado caminar. – mi casa p-
- ¡Sparky! ¡Pikachu! – exclamó la chica con preocupación, observando cómo los dos pokémon se dirigían rápidamente hacia el interior del bosque. Su forma de correr indicaba preocupación y concentración.
- espera, ¡¿Pikachu? - gritó alarmado el morocho mientras seguía el camino tomado por las criaturas y empezaba a correr. Misty y Richie inmediatamente lo imitaron.
- ¡¿qué pasó? – preguntó con urgencia mientras se ponía al día con la pelirroja. Ésta tenía la misma expresión en su rostro.
- ¡no lo sé! ¡Sparky sólo saltó de mis brazos y se puso a correr! ¡Como si hubiera presentido algo! – el castaño contempló otra vez la senda y se dejó guiar por sus pensamientos. Sparky no solía hacer eso al menos que hubiera algo peligroso o alguien requiriera ayuda, pero en una zona desolada como un bosque la primera opción se le hacía más factible. Debían apurarse.
- ¡vamos Misty! – vociferó alterado, provocando que aceleraran enseguida.
La pelinaranja sentía como el intenso ardor en sus piernas empezaba a propagarse por el resto de su cuerpo, como su corazón latía desenfrenadamente y su respiración se tornaba violenta. Sabía que estaba llegando a sus límites y al parecer faltaba mucho para encontrar lo que estuvieran buscando. De pronto observó como el moreno se frenó y cambió de dirección bruscamente, desapareciendo por entre algunos árboles. Se vio en la obligación de aumentar su velocidad y seguirle para no perder el rastro. En pocos segundos se encontraba doblando hacia la derecha.
- ¡ASH! – gritó al ingresar por donde el joven se había perdido, encontrándose con la espalda de éste y casi chocando con ella. Estaban en un gran pastizal rectangular.
- bienvenidos – saludó amablemente una voz risueña, provocando que los ojos turquesa se enfocaran en la persona. Encontró a una niña en el medio del lugar junto a una pequeña planta de cuerpo azulado. La sonrisa tierna que les dirigía le hizo recordar algo.
- ¡eres la niña de antes! – exclamó sorprendida mientras la indicaba con su mano izquierda, la misma que aún cargaba la bendita.
- Mi nombre es Erika y soy la entrenadora de las flores – lentamente se inclinó hacia ellos, tomando los costados del vestido y estirándolos. – mucho gusto –
- ¿no será entrenadora de las plantas? –
- ¡no! ¡De las flores! – la peliazul parecía herida y avergonzada, los viajeros no entendían la razón.
- pero el nombre real es… de las plantas –
- ¡no me importa! ¡No es romántico ni bonito! ¡SOY LA ENTRENADORA DE LAS FLORESS! –
- es sólo una niña mimada – dijo Ash con voz suficiente para que sólo sus compañeros lo escucharan, ellos asintieron mirándola escéptica.
- ¡estamos aquí para retarte! – exclamó Misty mientras se adelantaba, su mirada de color verdeazulada indicaba que estaba hablando en serio.
- ¿retarme? Pero si no he hecho nada malo… - susurró mientras inclinaba levemente la cabeza y miraba hacia arriba, como si intentara recordar algo.
- ¡NO ME REFIERO A ESO! –
- ¡queremos tu poder! – Erika observó al castaño que le había hablado, sonrojándose al instante.
- ¿eres… eres el entrenador eléctrico? – le inquirió, el anhelo brillando en sus ojos. Pasaron unos segundos en silencio entre ambos, rodeados de una presión que ni Ash, Misty, Sparky y Pikachu lograron entender.
- lo soy – contestó finalmente mientras su ceño se fruncía, como si sufriera por ello. Ash se percató de aquel detalle, aún sin entender completamente la situación. Por su parte, la niña escondió su mirada de los viajeros.
- está bien… les daré mi poder – indicó con seriedad para asombro de todos los presentes – pero con la condición de que uno de ustedes pelee conmigo - con un movimiento rápido, tomó tres varas de madera idénticas que escondía dentro de su vestido y las unió entre sí. Al entrar en contacto, empezaron a brillar intensamente y una pequeña luz negra recorrió a lo largo toda la estructura. Cuando se detuvo, se observaba tres bastones de distinto tamaño, unidos por cadenas negras y con pequeñas flores oscuras dibujadas en su superficie.
- ¡e-el arma! – indicó impactada la pelirroja, observando por segunda vez un cambio en los instrumentos utilizados por los entrenadores.
- quien compita conmigo tiene dos opciones: pelea él o pelea su Pokemon – los ojos de la niña se centraron nuevamente en sus contrincantes – esperaré hasta que decidan quien desea hacerlo –
- ¡yo lo haré! – le gritó inmediatamente Ash, sacándose la mochila y su abrigo azul en el proceso. Los dejó en un costado y miró a sus amigos – ¿algún problema con ello? – la pelirroja negó con la cabeza.
- adelante. Confiamos en ti – los ojos almendrados se contrajeron con sorpresa, pero luego volvieron a la normalidad y la miraron confiados. Aquel comentario le había dado coraje.
- ¡acompáñame Pikachu! –
- ¡cha! – ágilmente su compañero se subió al hombro izquierdo y con un movimiento se sacó el disfraz que portaba. Los otros dos entrenadores se ubicaron en un costado para observar la batalla.
- ¿estás segura? – comentó Richie, Misty le miró – ¿crees que es bueno que su primera pelea sea con un entrenador de magia negra? -
- él es el entrenador del fuego, debe conocer que tiene gran ventaja sobre esa niña –
- pero… ¿y si estamos subestimando? –
- ¿a quién?… ¿a ella o a A-? – la oración de la pelirroja se vio interrumpida por una extraña vibración que sintió en el pecho. Segundos después entendió de qué se trataba.
- ring, ring, ring. Ring, ring, ring –
La pelinaranja cogió suavemente el pendiente en forma de gota, tocándolo con la punta de los dedos en el proceso.
- mi nombre es Ash Ketchum, oriundo del Reino de Pallet y entrenador del fuego -
- ¡oh vaya! Eso es peligroso para mí – exclamó preocupada la peliazul mientras sus ojos se llenaban de pavor. El moreno no estaba muy seguro si en realidad estaba asustada o simplemente bromeaba con él. Decidió cambiar el tema.
- ¿no me preguntarás nada? –
- ¿eh? –
- para que quiero tu poder, para que lo ocuparé... ¿algo así? –
- no, no estoy interesada – dijo con simpleza que parecía sincera – es parte de mis principios como entrenadora. Si alguien pide pelear conmigo debo aceptarlo por respeto y orgullo. Además, si llegara a perder con alguien demostraría que no soy lo suficientemente fuerte como para proteger a esta ciudad o a las personas que amo; por eso siempre debo ponerme a prueba, para no fallar en mi misión –
- ¡hey! Para ser tan pequeña eres muy madura – comentó el trigueño con una sonrisa en los labios – ¿no tendrías que estar pensando en muñecas o cosas así? – bromeó.
- ¡tómame en serio! –
- ¡Ash! – la voz de Misty provocó que el muchacho se volteara rápidamente en su búsqueda. Al verla, la mirada preocupada que tenía en su rostro lo alteró – ¡la prueba ha sido negativa! –
- ¿qué... qué prueba? –
- ¡la prueba mágica del agua! ¡El poder del entrenador acuático ha reencarnado! –
- maldición – susurró para sí mismo mientras bajaba la mirada. Pikachu lo siguió con sus ojos preocupados. Por su parte, Erika se sorprendió ante el cambio que sufrió el entorno alrededor de su competencia: la fuerza que rodeaba al muchacho había aumentado abruptamente. – lo siento... Erika – la llamó aún con sus orbes ocultos, provocando un pequeño tirón de miedo en el corazón de la peliazul.
- p-por qué... – la vista del muchacho se presentó repentinamente, consagrada por un hermoso brillo carmesí en ellos.
- porque te quitaré ese poder cueste lo que cueste -
Φ
□ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □ Φ □
□ Φ □ Φ □
Φ
Continuará!
Hey! Tanto tiempooo :O no recuerdo cuando fue el último capítulo que subí, pero espero que no sea hace años xD (de alguna forma… esto no suena como una broma si se refiere a mí). Lo cierto es que excusa no tengo, sólo que mi inspiración se fue a un sitio recóndito del planeta y estoy recién recuperándola u.u
De igual forma gracias por leer esta historia!
Y como ya es costumbre… es hora dee… RxRxR!
El Rincón de Respondo Reviews! (impresionante que ha cada rato le cambie el nombre xD)
Andy Elric (Andy-chan!): wowowowwowow! Que impresionante reviewww! Me encanta :D es decir, es genial cuando los reviews son tan largos… (preferencia personal, aunque rara vez a mi me salga algo por el estilo). Bueno… vamos por parte.
Primero… Lo siento! En verdad no me he pasado muy seguido por aquí, asi que no he podido actualizarme en lectura de capítulos. Pero lo hago enseguida!
Segundo. Bueno, en realidad cuando en un review anterior habías escrito que Misty como princesa era muy predecible pensé que te habías fijado en aquel detalle y que por eso lo habías pillado xD Recuerdo que me preocupe tanto… pensando que había sido demasiado obvio! Pero me alegro de que no fue así. Como que es divertido cuando en una historia aparece algún detalle y uno no lo nota hasta que algo sucede, intenté hacer algo por el estilo (en realidad lo sigo haciendo, por lo menos en esta historia).
Con respecto a los pokémon, todas las observaciones que tienes serán aclaradas más adelante (cuidado! Spoiler xD: creo que en este capi pudo aclarar uno de ellos). Y sobre la madre de Misty, en realidad no tiene ninguna influencia si es entrenadora de magia negra o blanca. Los entrenadores son elegidos independiente de sus lazos sanguíneos.
Tercero… en verdad te pareció divertida la escena? Gracias :D! sin duda Richie también será un personaje nuevo para crear comedia! De hecho sentía que agregar un personaje más le da mas vida y diversión a un viaje tan largo como el que tienen que hacer (además que es el que cocina xD).
Sobre la escenas AAML, pues creo que me entiendes si explico que no se puede hacer algo tan drástico al inicio. Es decir, Ash es novio de May y ahora al inicio realmente la ama; entonces no se puede hacer una escena de repente entre Ash y Misty teniendo eso en cuenta. De poco a poco empezarán a salir, eso lo prometo!
Finalmente… siento lo de morocho y castaño y todo ese enredo. Desde hoy tendré cuidado.
Gracias por tu review otra vez! Nos vemos! :D
Original Mermaid: hola! Y bienvenida al RxRxR (alias… Rincón Respondo Reviews! xD creo que me envicié con el nombre) de esta historia claro! Bueno si… fue una escena muy pequeña, pero fue tiernita verdad? xD También revise este capitulo para tener cuidado con las descripción de Ash y Rich, lamento que haya mareado tanto u.u, supongo que como tengo la imagen de le escena en mi cabeza, cuando releo el capitulo no me siento tan enredada u.u.
Sobre los capítulos adelantados, tengo dos en caso de que quiera cambiar algo o no; por eso para publicar uno debo tener listo otro asi que lo que me demoro en publicar es lo que me demoro en terminar un capi xD. Tal vez cuando este en el final pueda publicarlo mas seguido u.u.
Este capitulo también salió mas largo (como 12 páginas en Word :O) y tiene escenas AAML pero mucho mas suaves… espero de igual forma que les guste :)
Por cierto, sobre Juegos del destino tengo planeado seguirlo luego de finalizar mi otro fic (An unforgettable night) asi que espero actualizarlo pronto :D.
Bueno eso, espero que estes bien! :D
Luciernagas de la Noche: que lindo Nick! Es tan … no sé xD pero me agrada! Bueno… enfoque! Primero gracias por tu comentario :) me alegro que te sorprenda cada capitulo , espero que te diviertas leyéndolo. por cierto… actualize, no pronto pero vale igual, verdad? xD u.u. Saludos!
Cloddy: jojojoj… lo siento u.u no actualize pronto u.u pero … como explicaba mas arriba los capítulos adelantados son parte de la planificación de esta historia, con el fin de arreglar cosas en caso de que me equivoque o nazca una nueva idea :D
mmm… lo cierto es que también me gusta MistyxRichie, pero no puedo prometer nada (mua ha ha?) xD Gracias por tu review y bienvenida al RxRxR! Bye bye :D!
wowowowo! Me salió bastante largo este rincón xD
bueno… ahora si me voy….
Feliz 18 para todos los chilenos! E-e-e-e-e! y obviamente… EDUCACIÓN GRATUITA Y DE CALIDAD!
I'll see you!
Kasumi_21
