El baño de Elsa duro un poco menos de lo que esperaba y todo por que su pensamiento se había trasladado de aquel arduo día de trabajo, a la bella sonrisa de Anna, que poco a poco se fue trasladando a las sonrojadas y sucias mejillas de su hermana, su cabello castaño rojizo algo alborotado por el viento de la carrera , para luego pensar en su cuerpo y en lo suave que este era seguramente al tacto; para entonces Elsa ya tenia los ojos bien cerrados, los labios entre abiertos, donde respiraba de una forma irregular y las manos entre sus piernas acariciando suavemente su intimidad al ritmo que sus caderas habían comenzado a marcar, pero enseguida se dio cuenta de lo que estaba haciendo por lo que abrió los ojos muy grandes, sintiendo como las mejillas le ardían de las cuales salía mucho vapor y saco las manos de aquel lugar, donde, muy a pesar de que su cuerpo se lo recrimino, no volvió a ponerlas, por el contrario se había agarrado con fuerza de los laterales de la bañera, los cuales se habían congelado al posar sus manos al igual que la superficie del agua, mientras trataba de controlar su respiración que estaba bastante agitada, "que diablos me pasa? Como puedes estar pensando eso?! Y peor aun con Anna!" , sin mas se hundió en el agua "estoy mal, definitivamente estoy mal" pensó una vez hundida en el agua mientras enfriaba lo mas que podía el agua para bajar su temperatura corporal provocada por su propia imaginación, mas no era tan sencillo tomando en cuenta que el frio por mas fuerte que fuese era parte de ella.
Después de un rato de tratar en vano de bajar su temperatura salió del agua congelada, acerco su mano izquierda al toallero pero se detuvo para darse ella misma un golpe leve en la frente, claro que no necesitaba una toalla podía simplemente congelar el agua y esta caería, así que sin mas congelo el agua de su cuerpo el cual al principio le dio un aspecto como de un montón de diamantes incrustados en su cuerpo para luego caer al suelo y que al final Elsa los desapareciera con su poder; una vez seca se acerco al espejo y miro su cuerpo desnudo en el, su cabello suelto y hacia delante tapaba con discreción sus rosados pezones que se asomaban tímidos por entre su cabello, mas la imagen de la desnudes de Elsa no duro mucho tiempo pues en cuestión de segundos un vestido muy bello en una tonalidad un poco mas oscura que su vestido celeste habitual cubrió su desnudez; el vestido largo como siempre, con ciertos adornos en blanco sobre el en el área de los pechos, la cintura y el dobladillo, no tenia mangas era toples, y por supuesto que llevaba capa y que decir de los zapatos, al final siempre hacia juego con su vestimenta, todo para terminar con un bonito peinado nuevo, con el cabello recogido pero algunos mechones largos de su cabello rizados caían por sus hombros dándole ese toque juvenil, alocado pero formal que representaban a la reina de Arendelle.
Realmente Elsa no sabia el por que se esmeraba tanto en su arreglo, aunque si hurgaba un poco mas en sus sentimientos , se daría cuenta que lo único que buscaba eran los elogios y aprobaciones de Anna, ya que para ella el verse bien para su hermana era lo que mas le gustaba; si, Elsa estaba enamorada de Anna, se había dado cuenta un día después de que Kristoff se fuera y ella la acunara en su cuerpo, y por Dios bendito que lo hacia, mas sabia que las cosas no eran tan simples y que seguramente Anna no sentía lo mismo que ella, algo que la ponía triste pero que sabia ocultar muy bien para no hacer sentir mal a su hermana aunque si las cosas seguían así probablemente Anna no tardaría mucho en darse cuenta.
No tardo mucho en llegar al comedor preparando la mejor sonrisa que podía para regalar a Anna y deslumbrarla, pero al llegar ahí no la encontró, ladeo el rostro y suspiro levemente para luego ir a sentarse a la cabecera del gran comedor, una vez ahí el chef se acerco a ella
– Majestad, la cena esta lista servimos ya?- Elsa sonrió con benevolencia al hombre y negó
- no, esperaremos a la princesa, Percy- llamo a uno de sus sirvientes mas leales
– podrías decirle a la princesa que la cena esta lista y que la espero en el comedor?- el hombre inclino la cabeza hacia ella
– si majestad, enseguida- y se retiro.
Unos minutos pasaron mientras Elsa dirigía la mirada a la ventana del comedor, para luego escuchar la puerta y girar el rostro con una sonrisa esperando que fuese Anna, pero al ver que no era ella si no Percy la sonrisa bajo un poco, aunque luego esa sonrisa se convirtió en duda cuando vio que el hombre corría con ella algo acalorado
- Majestad, la princesa…- dijo el hombre con la voz entre cortada, a Elsa se le congelo el corazón un segundo
- que pasa con ella?- trato de sonar normal mientras se ponía de pie pero era notorio que la sola mención de su hermana en un estado como el de aquel hombre le preocupaba
- esta afuera, salto del techo con una mujer…las vi por el ventanal- Elsa no estaba segura de como tomar aquello, pero no dijo nada pues sus pies ya la habían transportado a salir del comedor en dirección a la puerta principal.
Al llegar a las puertas y que los guardias abrieran la visión de Elsa se quedo en su hermana menor
– Anna…- ella estaba bien y por mas que le costara admitirlo se miraba mas feliz de lo que había estado los últimos días pero lo que mas le llamo la atención fue que en si no era ella la que estaba causando esa felicidad sino al parecer una figura mas que se encontraba a su lado tomando la mano de Anna de manera bastante afectuosa y lo peor, para la visión de Elsa, era que Anna la sostenía con igual entusiasmo
– que esta pasando aquí?, quien es ella?...me dijeron que te vieron saltar del techo…- a pesar de que la voz de Elsa era clara y suave, se notaba algo extraño en ella, se había acercado de forma normal hasta ellas tomando cierta distancia, intercalando la mirada entre su hermana y la extraña. Anna miro a Elsa con una enrome sonrisa, sin notar que sus mejillas estaban en un tono carmesí
- Elsa, te vez… preciosa…-dijo Anna con voz entre cortada al ver a su hermana mientras "Elizabeth" analizaba la situación con una sonrisa leve y le daba un apretón a la mano de Anna para que se le quitara lo embabucada que había quedado al ver a Elsa, para luego soltar su mano y tomar sus muñecas en lo que esperaba que Anna hiciera las presentaciones formales, mientras Elsa no podia ocultar el sonrojo provocado por las palabras de Anna sobre su persona
- Oh si, Els… majestad, quiero presentarle a la princesa Elizabeth de Hungría, princesa- dirigiéndose a Elizabeth
- ella es su majestad la reina Elsa de Arendelle…y mi hermana-agrego en voz baja con una leve risa. Con la presentación Elsa inclino la cabeza al igual que Elizabeth
- es un placer estar en Arendelle, majestad, me han contado cosas extraordinarias de este lugar y no pude evitar el querer conocer y saber si lo que cuentan de su majestad es verdad- Elsa miro a la mujer con desconfianza, todo aquello le recordó la presentación que había hecho tiempo atrás Anna con Hans lo que de verdad no le daba buena espina, aun así ella se porto cordial como la buena regente que era
– es un placer el tener a un princesa en nuestro reino, mas no estoy segura de que es exactamente lo que se habla de mi y nuestro reino- Elsa miro a Anna la cual intercalaba miradas entre ambas mujeres
- bueno majestad, se dice que usted es dueña de un gran poder- los ojos de Elizabeth brillaron
- y he venido porque quiero saber…si es cierto que usted tiene tal poder…como yo- Elsa miro aun mas confundida mientras Elizabeth hacia una pequeña demostración de lo que podía hacer.
Elizabeth giro un poco el cuerpo y apunto con una mano a un punto solitario donde había una pequeña jardinera para luego apuntar con un dedo del cual salió una bola de fuego que enseguida consumió aquel jardín, Elsa se asusto un poco y quiso detener el incendio pero antes de que levantara sus manos la mujer extendió su mano apagando el fuego de inmediato para luego levantar la mano y hacer crecer las flores una vez mas, estas incluso se miraba muchísimo mas bellas que antes.
Elsa no cabía en su asombro al intercalar la mirada entre la mujer y lo que había hecho
-como?...-fue lo único que Elsa logro preguntar mientras la mujer le sonreía con sinceridad
– de nacimiento, puedo hacer eso y mucho mas…- Elizabeth planeaba seguir explicando pero fue entonces que Anna hablo
- la he invitado a que pase unos días en el castillo con nosotras, ella quiere conocerte y además ella podría enseñarnos todo lo que hace verdad que si?- pregunto esperanzada tomando las manos de Elizabeth y ojos de perrito, cosa que a Elsa no le agrado mucho
– Me temo que eso seria algo impropio, a penas le conocemos y veo que al igual que yo tiene poderes, quien no me asegura que en realidad viene por otra cosa- la respuesta fue cortes pero enérgica, a lo que Elizabeth solo se soltó de una de las manos de Anna para mirar a Elsa y hacer una reverencia
-comprendo su temor alteza y no me molesta en absoluto, siempre es bueno desconfiar de la gente a la que toda su vida han llamado monstruo- Elsa sintió una punzada en su interior, en su momento a ella le habían gritado monstruo por no poder comprender su poder, eso le hizo pensar que tal vez estaba siendo un poco ruda con la chica
– pero no se preocupe majestad, puedo alojarme en una de las posadas del pueblo, además siempre es bueno convivir con la gente de un reino, la gente siempre es muy amable cuando se les trata bien, no tengo inconveniente con ello- la sonrisa de aquella mujer era deslumbrante y eso ponía nerviosa a Elsa y al cabo de darle muchas vueltas al asunto y notar que Anna comenzaba a ponerse en plan de querer hacer berrinche Elsa levanto la mano
– esta bien, tienes razón, además como princesa tienes todo el derecho de alojarte con nosotras en el castillo, bienvenida a Arendelle, nos acompañas a cenar?- la conversación quedo sajada en ese momento mientras Elsa sentía como el corazón le daba un brinco exagerado al ver la cara de felicidad que Anna mostraba por la decisión que había tomando, si aquella mujer no hubiese dicho nada en aquel momento Elsa se hubiese quedado perdida en la mirada de Anna
– será un placer majestad- Elsa la miro parpadeando un par de veces y sonrió para luego indicarles que la siguieran.
Al entrar de nuevo en el castillo llamo a Percy
-que le acondicionen una habitación a nuestra invitada por favor- el hombre se inclino
– claro majestad- pero antes de que el hombre se girara para hacer el encargo Anna se adelanto con su voz
– que acondicionen mi habitación, ella dormirá conmigo esta noche- todos miraron a Anna con cara de pregunta y por lo menos Elsa y Elizabeth, aunque esta ultima ya sabia el plan de Anna, dijeron a una sola voz…
- QUE?!-…
Continuara...
