Amores disculpen la tardanza, pero tuve otras cosas que hacer, aquí esta el deseo numero 9 que esta llegando a su recta final... con advertencia de alto contenido sexual lesbico, menores de edad leer bajo su propio riesgo y criterio, que luego no quiero reclamos, espero lo disfruten...
La fiesta en el lago era preciosa, los aldeanos se habían lucido mucho en la decoración, con antorchas, listones y demás, una bella fogata al centro era lo mas llamativo de todo el lugar; la gente bailaba, platicaba y reía, por supuesto se había acondicionado en el lugar un trono para la reina y uno para la princesa, mas estos se encontraban solos, pues ambas se encontraban platicando con los aldeanos, conviviendo y riendo ante las ocurrencias de los mismos. Elizabeth miraba el intercambio de ambas con la gente, apoyada en uno de los postes con una bebida en la mano, su sonrisa luminosa llamaba la atención de todos, sin embargo poca gente se acercaba a ella ya que la reina era la que se llevaba toda la atención aquella noche; Anna cada tanto giraba el rostro hacia Elizabeth la cual le daba indicaciones sobre sonrisas y miradas que debía presentar hacia Elsa de tanto en tanto, como resultado Elsa comenzaba a sentirse algo nerviosa e intrigada, pero trataba de no mostrarlo por la gente que la rodeaba.
La noche era bastante agradable, no hacia frío ni calor sofocante, la noche era perfecta
– buenas noches- dijo una melodiosa voz por detrás de Elizabeth, la cual hizo que se levantaran los cabellos de su nuca, abrió los ojos grandes escupiendo y tosiendo un poco mientras se daba varios golpes en el pecho, cuando se calmo se giro de forma lenta para encontrarse con la mirada penetrante, oscura y brillante de una mujer que no la pasaba en estatura pero que igual se miraba imponente. Elizabeth miro a la mujer que ahora tenia enfrente, blanca como la nieve y de un cabello exageradamente largo en un color negro violeta amarrado en una coleta en la parte superior de su nuca, labios rojos que se curvaban en una sonrisa socarrona al ver la sorpresa de Elizabeth, a simple vista era una mujer despampanante de curvas marcadas, que se escondían tímidamente en una armadura de hierro
– sin palabras, mi cielo?- la mujer de cabello largo rodeo de manera sensual la punta del mango de su espada con su dedo medio sin dejar de mirar a Elizabeth la cual la miraba con la boca levemente abierta, movió la cabeza un poco para poder recobrar la conciencia y otorgarle una sonrisa igual de divertida a la otra
– la verdad es que si, que haces aquí? No deberías estar…-Elizabeth levanto la mano hacia el cielo y como si quisiera asegurarse de que no estaba soñando miro hacia el cielo buscando la luna, la cual, no estaba en su lugar, volvió a bajar la vista y se cruzo de brazos
– debería si, pero la verdad es que comencé a sentirme sola…sin tu compañía- la mujer hizo un puchero que hizo que Elizabeth sintiera un dolor en el corazón
– mañana es el cumpleaños de Anna, al termino de la fiesta el deseo será cumplido y yo volveré a casa, contigo, Victoria- la mujer sonrió con placer al escuchar el nombre que la propia Elizabeth le había dado y dio dos pasos hacia ella para invadir su espacio personal
– bueno un día es un día, además tenia ganas de disfrutar de un poco de este lugar y de tu compañía…mortal?-la mujer dejo escapar una leve risa mientras le tomaba a Elizabeth la mano con la que sostenía su bebida, sin quitarle los ojos de encima acerco sus labios a la copa y bebió un poco para luego lamerse los labios al terminar, fue entonces que su mirada se desvió
–alguien se acerca, si preguntan soy tu guardia personal…princesa-la mujer rió mientras miraba a una Elizabeth que se moría de ganas por golpear a la mujer que la incitaba.
Anna no pudo dejar pasar el hecho de que Elizabeth ya no estaba para ayudarla, si no que prestaba atención a una mujer muy bella que llevaba armadura como los guardias de su castillo, la curiosidad pudo más que ella y comenzó a caminar hacia ambas mujeres, mas en el camino Elsa la intercepto, Anna dejo la visión de aquellas para mirar a su hermana
-Elsa, sabes quien es esa mujer que esta con Elizabeth?- tomo a Elsa del brazo y la giro para que mirara en aquella dirección
- mm no, la verdad no…pero debo decir que es una mujer bastante bella- Elsa se había quedado atontada por la belleza de la mujer, cosa que no paso desapercibida para Anna la cual frunció el entrecejo y movió a Elsa del brazo
- a mi no me lo parece- Elsa noto los leves celos de Anna y le pareció lo mas dulce que jamás había visto
–bueno, si te interesa saber quien es podemos acercarnos-propuso Elsa con una sonrisa algo divertida en el rostro, si, la mente de Elsa había trabajado rápido y con tal de obtener los celos de Anna sobre ella, aunque solo fuese por hermandad, hacer acciones que la pusieran celosa valían la pena para ella
– mmm no se…-dijo Anna pero ya era tarde, Elsa la había arrastrado para caminar hacia las dos mujeres, que con solo verlas se notaba la tensión sexual entre ellas.
Elsa fue la primera en saludar
– buenas noches- aun con la mano de Anna sobre su brazo, Elizabeth se giro para mirar a Elsa y a Anna y sonrió, mientras la otra saludaba
-buenas noches- Elizabeth se puso a un lado de la otra mujer-
Majestad, princesa Anna, les presento a mi guardia personal, Victoria, Victoria ha venido de mi reino…para llevarme a casa, dice que ya he estado suficiente tiempo lejos de mi hogar y se demanda mi presencia en …mi reino- Elizabeth hablaba con seriedad pero no dejaba la sonrisa, muy por el contrario de Anna que la miraba casi con ojos algo vidriosos
- te vas?...te vas ya?, pero me prometiste que…- Elizabeth levanto la mano y luego la puso en el hombro de Anna
- aun no, te prometí un regalo muy especial para tu fiesta envuelto en listón rojo - Elsa miro el intercambio y sintió un horrible hueco en su corazón al ver que Anna estaba a punto de llorar, Elizabeth también se sintió mal, miro a Victoria y luego a Elsa para terminar con Anna
- podrían….disculparnos un momento?- diciendo a Elsa y Victoria; la guardia asintió y le quito de las manos la bebida para ir a recargarse en otro poste de por ahí, Elsa dudo un poco pero igualmente se alejo siguiendo a la otra mujer. Al principio Anna no quiso soltar a Elsa al ver que se iba detrás de la otra mujer pero si tenia que hablar con Elizabeth por lo cual desistió de su amarre sobre su hermana; cuando ambas mujeres estuvieron fuera del rango de audición de Eliza y Anna comenzaron a hablar
- Sabias que me iría Anna- Anna bajo la mirada
- si, pero no creí que fuese tan pronto y... guarde la esperanza de que tal vez te quedarías…aquí y que tal vez...después de que Elsa supiera toda la verdad...te gustaría quedarte en el pueblo o que se yo...-Anna levanto la mirada,sus hermosos ojos verdes se miraban acuosos, Elizabeth se sintió muy mal al verla así-
sabes donde podrás encontrarme…además cuando tengas a Elsa te olvidaras de mi enseguida ya lo veras- Anna negó con fuerza y sonrió
- te convertiste en mi mejor amiga, como podría olvidarme de ti?- Elizabeth no pudo mas que sonreír sintiendo que se le nublaba un poco la vista, la verdad era que Anna era su primera y probablemente la única amiga que tenia y que tendría
–si pudiera Anna…pero solo soy un deseo, mi lugar esta haya arriba- Elizabeth levanto la vista la cielo y fue entonces que una lagrima recorrió su mejilla; Anna la abrazo con fuerza por la cintura y Elizabeth bajo el rostro para solo ver la cabeza de Anna en su hombro, Eliza la abrazo igual con fuerza y dejo que las lagrimas surgieran, sintiendo que su hombro igual comenzaba a mojarse por las lagrimas de Anna
- y si pido otro deseo?...- logro decir Anna entre sollozos, a lo que Elizabeth sonrió seguido de una leve risa
- tienes que pedírselo a la estrella que este en el cielo…y si es la correcta… tendrás tu deseo…-Eliza soltó a Anna y se limpio las mejillas con magia y así mismo saco un pañuelo como el primer día en que se vieran por primera vez
- toma usa esto…es un regalo-Eliza dio dos pasos hacia atrás y giro el rostro para mirar a Victoria, le hizo una seña y esta asintió-
será mejor que me retire por esta noche…te veré mañana en tu cumpleaños, eso si, quiero verte antes de la fiesta, en la habitación que compartes con Elsa, pero asegurate de que ella no este, repasaremos una parte del plan- Eliza sonrió y Anna quiso decir algo pero antes de que pudiera esta ya había comenzado a desvanecerse en la oscuridad seguida por Victoria, dejando a una Anna muy tristeza que se había quedado con la mirada perdida en la oscuridad por donde habían partido las dos mujeres.
Elsa no quería alejarse de Anna sobre todo al verla en ese estado, pero suponía que era lo mejor; siguió a la otra mujer de cabellos oscuros y se quedo parada a su lado mirando al lago tratando de no ver el intercambio de afecto que vio cuando Anna se lanzo a los brazos de Elizabeth
– no debería sentirse celosa majestad, después de todo su hermana se quedara aquí con usted y no volverá a ver a Elizabeth jamás- la mujer por mas ruda que pudiera sonar tenia un toque de sensualidad, para callar tomo un trago de la bebida de Elizabeth mientras cerraba los ojos, Elsa miro a la mujer y luego hacia su hermana
- no veo el inconveniente supongo que puede volver a viajar al reino o incluso podríamos ir nosotras-dijo con seriedad a lo que la otra solo rió
- lo lamento su alteza, pero no podrá ser así, cuando nos vayamos no vamos a regresar y las posibilidades de que ustedes puedan ir a nuestro reino son nulas…no les dijo nada?, Elizabeth salió de su reino para conocer este porque nunca mas podrá volver… aunque le seré sincera, Elizabeth siempre se lleva algo importante de sus visitas para recordar - la mujer hablo de una forma lúgubre mientras miraba a Anna y Eliza, el tono era tan extravagante que a Elsa se le erizaron los cabellos de la nuca mirando en la misma dirección, fue entonces que recordó las conversaciones que había tenido anteriormente con Elizabeth, los juegos que mantenía con Anna ahora todo cuadraba para la reina, Elizabeth quería llevarse a Anna y para hacer dramático el momento, y que Anna decidiera entre quedarse en el reino e irse con ella, le decía que se iba a ir...ahora si Elsa estaba preocupada
–bueno, creo que es hora de la retirada por esta noche, un placer hablar con la reina de Arendelle, que pase buena noche- se despidió la mujer que había sido llamada por Elizabeth, dando una reverencia y dejando a una Elsa que entraba en casi pánico si no hubiese sido por que logro ver que Anna la miraba suplicante, por lo cual termino por acercarse a ella, donde esta vez, fue Elsa la que recogió sus lagrimas.
Ninguna de las dos dijo nada, ambas caminaron a un lado de la otra, por lo menos hasta que entraron entre los arboles de la montaña
– no fue una buena idea bajar después de todo no?- pregunto Elizabeth a Victoria, la cual le tomo la mano y entrelazo sus dedos con ella haciéndola detenerse
– tal vez fue algo impulsivo pero… te divertiste- Victoria acerco su mano y acaricio el rostro de Elizabeth mientras la miraba a los ojos
– bueno, por lo menos conseguí una buena amiga- Elizabeth dejo escapar una leve risa mientras tomaba la mano que la acariciaba y la llevaba a su boca para besarla
- sabes? Me alegra que vinieras- Elizabeth jalo la misma mano con fuerza para atraer a Victoria y tomarla de la cintura con la mano que mantenía entrelazada con ella
– aunque debiste llegar sin armadura – Victoria rió
- Es para que te tardes mas, además, dudo que quisieras que se diera un espectáculo si llegaba sin ropa – los ojos de Victoria brillaron y Elizabeth acerco sus labios a los ajenos hasta rozarlos
- luego no te quejes si se me quitan las ganas- para entonces Elizabeth había empujado a Victoria hasta el árbol mas cercano ladeando su rostro hacia la izquierda para poder sellar sus labios con un beso.
Eliza junto su cuerpo al contrario soltando las manos que tenia en la otra, Victoria la abrazo por el cuello mientras correspondía gustosa al beso que poco a poco se convirtió en un beso lascivo, donde un par de lenguas batallaban por el control de poder explorar la boca contraria. Eliza bajo sus manos recorriendo la fría armadura y gruño mientras buscaba la forma de quitarla hasta que dio con ello, dando espacio para quitar la armadura y arrojarla lejos donde callo con un sonido metálico leve por la yerba.
Las manos de Elizabeth se pasearon ahora, con hambre, por las finas curvas de Victoria hasta llegar a sus caderas las cuales apretó con fuerza apegandola a su cuerpo; sus labios se separaron para mirarse, ambas estaban excitadas, se deseaban, se extrañaban, la luna y su estrella acompañante se hacían falta y esa noche se entregarían como tantas veces al amor.
Desnudas, sobre la ropa, Eliza por sobre Victoria, chupaba sus senos con hambre y lujuria, incluso dio un par de mordidas a los rosados y duros pezones de Victoria, la cual le recrimino con un golpe, a Victoria le gustaba suave a pesar de gustarle la rudeza de Elizabeth; Eli entendió el mensaje y trato de ser mas pasiva con sus dientes, bajo de poco a poco, llenando el cuerpo ajeno de besos lascivos y húmedos, mordiendo las caderas de forma leve para ir bajando poco a poco hasta encontrarse con el lugar favorito de todo ser capaz de probar el dulce néctar del cuerpo humano. Eliza levanto el rostro para mirar el sonrojado y excitado de su pareja, la cual la miraba con una sonrisa entre nerviosa y divertida pues sabia bien lo que aquel rostro de ojos azules y cabello negro tenia preparado para ella, sin tiempo que perder la mas alta enterró su cabeza entre las piernas ajenas donde comenzó a besar sus labios vaginales para excitar a la otra, aunque ya estaba bastante mojada.
Minutos mas tarde la lengua de Elizabeth se movía con experiencia de un lado a otro y de arriba abajo sobre el precioso clítoris rosado, mientras dos de sus dedos con uñas levemente largas amenazaban con entrar en la cavidad ajena, cosa que no tardo mucho en pasar lo que arranco un gemido sonoro que se perdió en el bosque en el que se encontraban; las manos de Victoria se aferraron al cabello oscuro mientras la mujer se arqueaba de placer, sus labios decían cada tanto el nombre real de la pelinegra "deseo", acompañado también del nuevo, el cuerpo de la mujer amenazaba con terminar en una explosión de placer en aquella noche cálida.
La mujer se dejo venir con un gemido que a Elizabeth le pareció el canto mas hermoso de la Diosa, y no dejo de moverse hasta que la otra casi la empuja con los pies para que se detuviera, con una leve risilla burlona, Eliza subió por el cuerpo sudado dando pequeños besos hasta alcanzar los labios ajenos
- te amo…-dijo Eliza a la bella mujer que tenia debajo
– yo te amo mas- la otra mujer rió y acaricio el rostro ajeno con ternura
– oye y ahora que? Cual es el siguiente movimiento- Victoria dio un beso corto a la comisura del labio de su amante
– bueno, aprovechando que estas aquí creo que tu me servirás bien, sobre todo con tu seguridad al hablar, creo que cualquier cosa que tu digas es creíble…-Eliza sonrió de manera traviesa, se le había ocurrido algo
- supongo que no me queda de otra- Victoria rió
- bien, puedes decirme tu plan…si es que puedes hablar…-Eliza bajo la mirada pero antes de que se diera cuenta ya se encontraba debajo de la otra chica la cual estaba dispuesta a no dejarla hablar por lo menos en un buen rato.
Anna no dijo nada en el trayecto de vuelta al palacio, Elsa tampoco dijo nada, mas se maldijo a si misma por sentirse feliz por dos cosas, la primera la ausencia de Elizabeth en sus vidas, la segunda por que en el trayecto al castillo Anna había entrelazado su mano con la de ella y caminaba apretada a ella con su otro brazo y con la cabeza en su hombro; Anna no soltó a Elsa incluso una vez estuvieron en la habitación por lo menos hasta que Elsa hablo y le dijo que debía cambiarse para dormir, con mucho pesar ambas se separaron consientes cada una de que deseaban estar a un lado de la otra. Una vez que estuvieron listas para dormir Elsa fue a su cama y se tapo con las sabanas hasta debajo de sus senos
– buenas noches Anna, descansa bien, que necesitaras fuerzas para mañana- Elsa cerro los ojos mas se sintió algo extraña por lo cual abrió los ojos y se encontró con Anna mirándola desde los pies de la cama abrazando su almohada
– Elsa… se que ya estamos mayorsitas pero…podría dormir esta noche contigo?...por favor…- a Elsa casi se le sale el corazón por la boca al escucharla, con un tono aniñado y abrazando esa almohada
– claro, ven- dijo Elsa cuando logro auricular palabra para destapar un lado de la sabana y que Anna se acostara, cuando esta lo hizo la arropo bien y tomo su posición nuevamente
– Elsa?... podrías…abrazarme?...- pidió con tal dulzura que Elsa pensó que seguramente le daría diabetes
– si…- dijo Elsa y paso su brazo por debajo del cuello de Anna mientras esta se acomodaba en su hombro, pasando su brazo por las costillas de Elsa para terminar poniendo su mano entre los senos de esta para acomodar su mano en su pecho, Anna pudo notar el salvaje corazón de Elsa y sonrió levemente, pues sabia que ella lo estaba provocando, y no solo eso, el suyo estaba en las mismas condiciones
– Elsa…te amo…-ambas estaban sonrojadas, mas la pobre de Elsa se debatía con sus demonios interiores por no hacer una tontería, la respiración de Anna en su cuello sobre todo al momento de hablar la hicieron mojarse, por el contrario tenia los labios secos y tuvo que pasar su lengua para poder humedecerlos, mientras Elsa abrazaba a Anna por la espalda y la acariciaba, haciendo reaccionar el cuerpo de la menor
– yo te amo mas Anna…- dijo recibiendo un arrejuntamiento del cuerpo ajeno que la hizo rezar para poderse dormir y no seguir fantaseando con el cuerpo que se apegaba al suyo.
