Veracruz Puerto, 1955
Mis tacones resuenan contra las calles empedradas de esta calurosa ciudad.
Mi falda color verde agua oscuro ondeaba ligeramente con el aire proveniente del sur, era una tarde de Mayo, de esas que sin moverte sientes un calor y sudor que solo puede ser calmado con una nieve de coco bajo alguna sombra.
A cada paso se oía el tacón contra el suelo, mi andar junto con el aire hacían ondear mi falda, mientras el resto del vestido se ceñía a mi cuerpo, un cinturón negro como mis zapatillas se ajustaba a mi cintura dando la forma de reloj de arena y un modesto pero sugerente escote se abría paso en mi pecho haciendo que robara miradas.
Mi cabello llegaba hasta el hombro, ligeramente esponjado como se suele usar en estos años, unos aretes de aro y un labial rojo oscuro acompañando el conjunto.
Formal, fresco y sexy, como a mi me gusta.
Mi andar me lleva a un barrio algo particular, sus casas de un solo piso, hechas de madera y pintadas de diferentes colores sumamente llamativos, sus faroles erigidos tan elegantes que van a lo largo de estas callejuelas hacen contraste con la gente que habita por aquí, con poco o muy notables rasgos negros, todos comparten la misma condición, pero sin demeritar comparten ese mismo sentimiento de alegria y fiesta que tanto los caracteriza.
Inconscientemente me saca una sonrisa.
Veo más haya de la calle, un aglomerado de personas se reúnen al final, a lo lejos se escucha música, me entra curiosidad y dirijo mi andar en aquella dirección.
Grande es mi sorpresa al ver a esa gente bailando al centro, mientras un grupo de músicos los acompañan al fondo, bailan lento, y muy apasionada mente, se siente tan eterno ese momento, el amor está presente en el aire; mientras esas parejas se dejan llevar por el romántico ambiente que se genera, la música es lenta y romántica por momentos, y en otros instantes se vuelve apasionada y energética, la combinación perfecta, me quedo embelesada.
Sin darme cuenta, los faroles poco a poco se van encendiendo mientras el cielo se torna de colores anaranjados y morados, inicia a soplar un viento ligeramente más frío y el papel china que decora la calle se mueve al ritmo de este y de la música, parece fantasía.
Estaba tan ensimismada en lo que veía, que no me percaté de la llegada de una segunda persona, no hasta que tocó mi hombro y sentí como susurraba en mi oído- ¿Bailamos preciosa?- sin voltear a ver quién era, ya lo sabía por su voz, y sin quitar mi mirada de las escena dije- está bien- y me deje guiar por él.
En un abrir y cerrar de ojos me encontraba en medio de la pista bailando con el, mi mano izquierda sobre su hombro, la mano de él sobre mi cadera y la restante agarradas fuertemente, ahí voltee a ver directo a sus ojos, oscuros como la noche que se aproximaba velozmente, le sonreí, y el me devolvió el gesto.
Bailamos hasta que anocheció, pasos lentos, delicados, siguiendo el ritmo de la canción, acercándonos cada vez más hasta que nuestros cuerpos quedaron completamente juntos.
Un paso para delante, otro para atrás, uno para la derecha y otro a la izquierda, una vuelta lenta y al final nuestros rostros quedaron uno enfrente del otro... me sonroje, y el río, hice para atrás mi cabeza para evitar la situación, el volvió a reír ante el acto.
-Entonces... ¿que haces aquí?- dije tratado de romper ese momento.
-Mis líderes revolucionarios se refugian por aquí, además Raúl le dijo a Fidel que le presentaría un Argentino que puede ayudarnos con el asunto que tengo ahora- mencionó analizando la situación- así que mientras arreglaban sus asuntos vine aquí, me recuerda a mi casa este barrio, así que vine a despejarme y te encontré a ti- volvió a hablar y me miro seductoramente.
-¿Y quien te dio permiso de venir a mi país?...y sin mi autorización- hable poniéndole dramatismo a mis palabras.
-¿hace falta hacer eso?- se acerca a mi rostro.
-Pues si, si hace falta si no quieres que te vuelva a poner en prision- me reí y el se vio algo ofendido.
-ahora que recuerdo, ese tiempo bajo carcel, no fueron tan malos...sobre todo cuando venías a visitarme- dijo con una sonrisa ladina, deje de reír y me sonroje.
-Hay cubanito, que cosas- reí nerviosa.
-¿verdad? ¡Que cosas!- volvió a acercarse.
Esta vez no me aparte, al contrario me acerque un poquito más, grave error, por que le estaba siguiendo el juego... pero no me desagradaba en lo absoluto.
Para este momento, la noche ya había caído, los faroles brillaban y se llenaba el lugar de más gente;la música, se volvía más lenta, aún así se escuchaba el bullicio de las personas, pero no nos importó, lo que parecieron segundo, para nosotros fueron horas, poco a poco nos íbamos acercando más y más.
-¿y si vamos a un lugar más... privado?- dijo casi en un susurro y con una mirada provocativa.
-Hay un hotel a unas cuantas cuadras de aquí, me estoy hospedando ahí- mencione seductoramente.
-Bien, llévame- y sin más que decir aparte mi mirada y lo guié al lugar antes mencionado.
Durante el trayecto íbamos riendo como cómplices, el me abrazaba y susurraba cosas a mi oído mientras reíamos, nos adentramos entre las calles con casas muy coloridas, y en cierto punto pasaron a ser edificios coloniales, de dos plantas, simples pero de aspecto imponente,seguimos adelante y pasamos por casonas de la época hasta llegar a la altura del faro Venustiano Carranza, ahí a un lado de la edificación entramos al Hotel, el mejor de la ciudad, ahí separamos nuestro abrazo para evitar miradas.
Al entrar, nos dirigimos a las escaleras, subimos hasta llegar a mi cuarto.
Sin esperar un solo segundo desde que cerré la puerta, el ya me había pues contra la pared y había iniciado a besar mis labios.
Agarro mis muñecas y las puso contra la pared, continuó el beso y poco a poco se fue trasladando a mi cuello, donde me saco unos quejidos.
Levantó la cabeza y ahora yo lo besé, el me cargo y me llevo a la cama donde me recostó y se colocó sobre de mi.
Sujeto mis muñecas, las coloco a ambos lados de mi cabeza y las presiono contra la cama, inicio a besar mi cuello, de ahí bajo mas y llego a mi piel desnuda de mi escote.
Llevo una mano a mi cinturón y lo quito, después paso una mano a mi espalda y bajo el cierre del vestido, bajo las mangas y la parte de arriba de este, desabrocho mi sostén e inicio a besar mi clavícula mientras me quitaba lo de arriba.
Poco a poco fue bajando lento y paulatinamente, disfrutando cada centímetro de mi piel, mientras yo jadeaba, llego a mi pecho derecho y marcando una línea de besos llego a mi pezon y lo mordió, haciendo que soltara un grito que controle casi de inmediato, el sonrió y lo lamió sanando el dolor, lo que al principio fueron besos, rápidamente se volvieron en chupetones que dejo por toda mi piel, mi rostro estaba totalmente rojo y trataba de controlar mis gemidos mordiendo mis labios, cuando se sintió satisfecho del lado derecho paso al izquierdo haciendo lo mismo, mientras una mano de él recorría mi ceno derecho y mi abdomen, bajo y fue removiendo mi vestido sin perder la atención de lo que hacía con mi pecho, bajo su mano y acarició mis piernas,inconscientemente las abrí más y el se acomodó mejor entre ellas, pero en ese momento me harte de ser la dominada, así que lo agarré y cambié de posición, ahora el yacía debajo de mi desconcertado pero que rápidamente fue interrumpido por mis besos.
Pase mis manos por todo su pecho, le quite los tirantes y la camisa que portaba, así si se disfruta bien, fui besando su pecho y dejándole chupetones así como pequeños rasguños mientras el trataba de no gemir.
Me quite lo que restaba del vestido así como mis zapatillas y me senté en su regazo, sentía bajo de mi como su miembro iba creciendo, solamente siendo interrumpido ese tacto por su pantalón y mi ropa interior.
Mas me sentía extasiada, el se levantó y a la altura a la que le quedaba beso mi abdomen, una mano inicio a apretar un pecho mío mientras la otra agarraba mi trasero y hacía que me acercara más a él, abracé su cabeza haciendo aún más cercano el momento, lo agarré de los hombros y lo tiré para atrás, desabroché su cinturón y fui bajando su pantalón, el me ayudó, se quitó los zapatos, así quedamos ambos en solo una pieza.
Tomo mi cintura y me atrajo hacia el, después volvió a ponerme contra la cama, con sus ojos recorrió cada centímetro de mi cuerpo, subió y bajo, devorándome con sus ojos llenos de lujuria, beso mis labios y llevo una mano hacia mi última prenda, primero se acercó tímido, después con seguridad e inicio a acariciarme sobre la fina tela, separó el beso,jadiando y con una sonrisa pícara dijo- ¿tan rápido te mojaste?-.
A lo qué con esfuerzo conteste-Cállate- y lo volví a besar.
Con su mano derecha quito de un solo movimiento el calzón, con su dedo inicio a masajear mi clitoris provocándome delirios que me segaban, después acaricio con dos dedos mis labios, de ahí introdujo un dedo dentro de mi, ante el acto tire mi cabeza para atrás tratando de reprimir y controlar mis gemidos que iniciaban a ser cada vez más intensos, de ahí introdujo otro más, esta vez se me escapó un gemido que solo hizo que lo provocara aún más, metiendo y sacando, masajeando y mordiendo mis pechos, inicie a llegar a mi climax, pero paro, haciendo que que soltara un- joder- que imploraba más.
Me miro,disfrutando como fui interrumpida de ese modo, frustrando mi satisfacción.
Se rio tan descaradamente,me moleste y sin que se percatara le quite los calzoncillos, lo senté en la cama e introduje su miembro erecto en mi, se sentía tan cálido ese tacto.
-A mi no me haces eso- le dije retadora mente, iba a decir algo pero lo callé con la presión de mis labios sobre los de el.
Inicie a subir y bajar, el agarrando mis caderas ayudándome a subir y dejándome caer sobre de él.
Me aferré a su cuello para darme mejor soporte.
Nos separamos dejándonos llevar por el momento y las sensaciones que de ello emanaba, disfrutando de esos movimientos tan bruscos, mientras mis pechos subían y bajaban rozando en el pecho de el.
Se volvió todo tan salvaje, más rápido, subía y bajaba tan rápido, y deje varios rasguños en su espalda, mientras ambos gemíamos hasta que llegamos casi al mismo tiempo a nuestro climax, sentí como su semen salía disparado dentro de mi, y casi después lo sentía escurrir un poco entre mi entrepierna.
Totalmente agotados caímos uno al lado de otro, nos tapamos con las finas sabanas de la cama, me recosté en su pecho y el con su brazo me abrazó, oía su corazón latir fuerte, y nuestras respiraciones pesadas tratando de volver a nuestro ritmo normal.
Levante la mirada y lo vi a los ojos, el me sonrió y le devolví el acto.
-María dime algo- cerro los ojos riendo- ¿quien te lo hace mejor? ¿El Yankee o yo?- dijo abriendo los ojos manteniendo esa sonrisa.
Levante una ceja, vaya, no esperaba esa pregunta, pero le contesté- pues creo que tú, por qué debemos hacerlo a escondidas de él, y eso es más divertido- reímos al mismo tiempo- Además, desde qué pasa más tiempo en Asía con Corea y Vietnam, a dejado de frecuentarme, así que tú te volviste mi favorito-.
Cuando termine la frase beso mi boca, nos separamos hasta que nos quedamos sin aliento.
-¿Crees que le moleste que me quede contigo?-.
-No lo se, si el puede andarse revolcando con medio mundo, no veo el problema de que yo haga lo mismo contigo, jaja-.
-Cuando se acuerda que existes ahí viene a estar molestándonos y metiéndose en nuestros asuntos-.
Reímos una vez más, me deje caer a su lado, cubriéndome bien con las sábanas, nos voleamos a ver y complemente.
-Solo somos amigos, sin sentimientos de por medio-.
-¿y como explicas esto?- señaló a su obvia desnudes.
-Bueno- giré a ver el techo- amigos con derechos- y cerré los ojos.
-¿que?- dijo incrédulo.
-Lo que oíste- abrí los ojos- Además, no soy pendeja, se que también te acuestas con demás islas caribeñas, hasta con...-.
-shhhh- me callo- ya me quedo claro, no lo menciones- dijo evitando que revelara el nombre de su amante.
-jajaja hay Carlitos-.
En eso, el cubano enciende un puro de quien sabe donde lo saco.
-Bien, somos amigos, aunque más bien te veo como mi hermanita chiquita-.
-¿Entonces cometimos incesto?-.
-eeeehhh-se quedó procesando- ¿Bueno es que tú quieres confundirme?, eres mi amiga, te quiero mucho, eres como mi hermanita, pero tenemos nuestros derechos- aspiro el puro.
-estoy de acuerdo, también te veo como mi hermano, aunque suene raro, eres mi amigo, siempre te voy a apoyar, y estos encuentros son solo eso, encuentros-. Voltee a verlo.
-muy de acuerdo- sonrío, nos vimos fijamente, inclinó su rostro y volvió a besarme, saboreé el puro que hasta hace un momento se estaba echando y me embriago, nos separamos y nos acostamos viéndonos uno enfrente del otro.
-Solo amigos- repetimos al unísonos, después de reaccionar que lo dijimos al mismo tiempo reímos, el se acercó y beso mi frente y nos quedamos profundamente dormidos.
Me desperté por los rayos del Sol iluminando mi rostro, me senté en la cama notando que Carlos aún seguía durmiendo, así que me paré y me dirigí al baño, ya ahí, abrí la regadera e inicie a enjabonarme, al terminar salí de la regadera, me seque, y me puse otro conjunto, un vestido más sencillo, blanco y con estampados de flores azules, era de tirantes, algo pegado de arriba y dejaba caer la falda ligera hasta por las rodillas, me calcé unas zapatillas blancas abiertas, seque mi cabello y me hice una coleta, pinté mis labios de rojo y me perfume, salí y vi que seguía durmiendo así que tuve que despertarlo.
-Hey, Carlos, ya es de mañana-.
-mmm...un ratito más- y giró su cabeza.
-heyyyy- Lo inicie a mover hasta que se levantó.
Me hice para atrás y el se sentó en la capa, vi que no se estaba cubriendo así que voltee la cabeza en otra dirección.
-Como si no lo hubieras visto ayer- se rio y se metió al baño con su ropa.
-Como sea, apúrate que ya hay que irnos-.
Espere sentada en la cama unos 15 min hasta que salió del baño, listos para irnos, el tenia que volver a su isla, así que lo acompañe hasta el puerto, saldría un barco hacia la Havana a las 10 de la mañana y eran las 9:50.
-Llegamos- dije- ya están subiendo-.
-si- volteó a ver- te veré pronto, aún hay asunto que arreglar por aquí- volvió a verme-¿me das permiso de volver?- pregunto como si yo fuera su mamá y me estuviera pidiendo permiso de ir a jugar con los demás niños.
Reí y le dije que si, hicieron un llamado para los pasajeros del barco, sin desperdiciar un segundo agarró mi cintura, levantó mi mentón y me dio un beso largo- Solo amigos- dijo el.
-Solo amigos- repetí, ambos sonreímos, se despidió y subió al barco.
Hasta que no vi que el barco partió, no me moví de ahí.
Hasta haberlo visto partir, me moví del lugar, mi fin de semana en veracruz había acabado y debía regresar a la capital.
Durante todo el trayecto de regreso recordé lo sucedido, cada caricia, cada beso, y la conversación que tuvimos, si lo veo como mi amigo, pero debo admitir que es muy bueno en la cama.
Logré inspirarme durante esta cuarentena :D
El resultado, este modestito One-Shot
Me inspire escuchando el soundtrack de la película de Cantinflas, además de tomar inspiración de mi ciudad XD
La historia entre México y Cuba es más interesante de lo que ustedes creen, y al menos en mi opinión hay mucha tela de donde cortar jaja.
Esta idea la tenía desde hace mucho tiempo, y al fin saco mi inspiración y lo plasmo en esta historia.
En mi imaginario, Cuba y México son muy buenos amigos (bueno en realidad lo son) pero tienen una relación de amigos con derecho, ninguno siente un cariño hacia el otro de manera romántica, pero si se ven ambos como hermanos a quienes quieren proteger y con los que pueden echar desmadre, y que se apoyan mutuamente.
Con el bloqueo económico su relación diezmó un poquito pero los lazos siguen siendo fuertes.
Haciendo historia, por esos años USA andaba metiendo sus narices en Asía (la guerra de Corea y la de Vietnam).
Mientras tanto aquí, en ese mismo año Fidel y el Che se conocen en México, Castro estaba de exiliado aquí y andaba planeando sus próximos movimientos en cuba, en 1956 salen del puerto de Tuxpan Veracruz hacia Cuba con hombres para la causa y además se entrenaron aquí en México XD
Ademas los cubanos trajeron el danzón, y en veracruz se popularizó mucho, hasta le fecha los viejitos se siguen reuniendo a bailar en el centro :D
El nombre del título es Danzón no.2, un danzón compuesto por el mexicano Arturo Márquez, me gusta la versión de Alondra de la Parra, y también esta: El danzón según Márquez, ambos son muy buenos por si quieren buscarlo.
La huaca es un barrio en veracruz con 300 años de historia,fue fundado por esclavos negros, el barrio quedaba a las afueras de la muralla, así qué hay un contraste entre la construcción colonial y sus casas de tabla y ahí fue donde se inició a popularizar el danzón, es un barrio muy colorido y que a veces recuerda a la Havana :v
(la imagen de portada es la huaca)
El Hotel donde se hospedó Maria se llama El Emporio, en su época era el mejor del puerto, no me pagan por la publicidad jaja.
Muy bien, eso es todo, espero les haya gustado este humilde One-Shot :3
