Luka

Chloe se inclina y me besa la frente. —Tengo que irme.

Me encuentro sobre mi espalda, con la cabeza y los hombros parcialmente apoyados contra la cabecera. Ella está a horcajadas sobre mi regazo, mirándome con pesar. Ella no suele ser muy expresiva pero sus ojos me dicen mas que suficiente. No me gusta el hecho de que vivamos tan lejos ahora, pero hace que el tiempo que pasamos juntos sea mucho más significativo. Tomo sus manos para que se calle y la tiro hacia mí, con la esperanza de persuadirla de no irse todavía.

Ella se ríe y niega con la cabeza. Me da un beso, pero sólo brevemente, y luego se aleja de nuevo. Se desliza fuera de mi regazo, pero no dejo que se vaya muy lejos antes de lanzarme hacia adelante y sujetarla sobre el colchón. Señalo a su pecho.

—Tú… —Me inclino y beso la punta de su nariz—, debes quedarte una noche más.

—No puedo. Tengo clase.

Agarro sus muñecas y pongo sus brazos sobre su cabeza, luego presiono mis labios contra los suyos. Sé que no va a quedarse otra noche. Nunca se ha perdido un día de clase en su vida, a menos que estuviera demasiado enferma para moverse. En cierto modo me gustaría que ella se sintiera un poco enferma en este momento, así podría quedarse en la cama conmigo.

Deslizo delicadamente mis manos desde las muñecas a sus brazos, y hasta que tomo su rostro. Entonces le doy un beso final antes de alejarme de ella de mala gana. —Ve. Y ten cuidado. Hazme saber cuándo llegues a casa.

Ella asiente y se arrastra fuera de la cama. Estira la mano sobre mí y agarra su camisa, luego la tira sobre su cabeza. La observo mientras camina por la habitación y recoge la ropa que se quitó a toda prisa.

Después de cinco años de noviazgo, la mayoría de las parejas se mudan juntos. Sin embargo, la mayoría no es Chloe. Ella es tan ferozmente independiente que resulta casi intimidante. Así que el próximo año apestará cuando ella esté en Francia y yo esté aquí, en Inglaterra. Jamás me mudaría fuera de Inglaterra, especialmente a Francia.

A menos que ella me lo pidiera, por supuesto.

—Dile a tu hermana que le deseo buena suerte. —Está de pie en la puerta del dormitorio, a punto de irse—. Y tienes que dejar de torturarte, ridículamente Luka. Los músicos tienen bloqueos, al igual que los escritores. Encontrarás a tu musa de nuevo. Te amo.

—También te amo.

Ella sonríe y se aleja de mi habitación. Me quejo, sabiendo que está intentando ser positiva con todo eso del bloqueo del escritor, pero no puedo dejar de estresarme al respecto. No sé si es porque ahora Juleka tiene mucho que ver en estas canciones, o si es porque estoy completamente agujereado, pero las palabras simplemente no están llegando. Sin letras estoy seguro de que es difícil sentirse bien con el aspecto musical de la escritura.

Mi teléfono vibra... Es un mensaje de Juls el cual sólo me hace sentir peor por el hecho de que estoy atrapado.

Juleka: Han pasado semanas. Por favor, dime que tienes algo.

Yo: Estoy trabajando en ello. ¿Cómo va la gira?

Juleka: Bien, pero recuérdame no permitirle a Philip programar tantos conciertos en la siguiente etapa.

Yo: Los conciertos son los que ponen tu nombre ahí afuera.

Juleka: NUESTRO nombre. No te diré de nuevo que dejes de actuar como si no fueses la mitad de esto.

Yo: No seré la mitad si no puedo superar este bloqueo.

Juleka: Tal vez deberías salir más. Provocar un poco de drama innecesario en tu vida. Romper con Chloe por el bien del arte. Lo entenderá. Un dolor del corazón ayuda con la inspiración lírica. ¿Alguna vez escuchas Rock?

Yo: Buena idea. Le diré a Chloe que sugeriste eso.

Juleka: Nada de lo que diga o haga podría hacer que Chloe me odie. Dale un beso de mi parte, y consigue escribir. Nuestras carreras están sobre tus hombros.

Yo: tonta.

Juleka: ¡Ah! ¿Eso es ira lo que detecto en tu mensaje? Úsalo. Ve y escribe una canción de enojo sobre lo mucho que odias a tu pequeña hermana, luego envíamela. ;)

Yo: Sí. Te la daré después de que finalmente consigas sacar tu mierda de tu vieja habitación. La hermana de Camille podría mudarse el próximo mes.

Juleka: ¿Has conocido a Beth?

Yo: No. ¿Quiero?

Juleka: Sólo si quieres vivir con dos Camilles.

Yo: Oh, mierda.

Brennan: Exactamente. Hablamos luego

Cierro el mensaje de Juls y abro uno para Philip.

Yo: Estamos listos para ir en la búsqueda de un compañero de cuarto. Juleka dice demonios no a Beht. Te dejaré darle la noticia a Camille, ya que ustedes dos se llevan tan bien.

Philip: Bien, hijo de puta.

Me rio y salto fuera de la cama, luego me dirijo al patio con mi guitarra. Son casi las ocho, y sé que ella estará en su balcón. No sé cuán raras van a parecerle mis acciones, pero lo único que puedo hacer es tratar. No tengo nada que perder.

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