Hola a todos, perdón por la tardanza, pero debido al Covid-19 y una muy terrible suerte, he estado sin posibilidades de poder escribir y solo hace unos días se me dio permiso de poder volver a escribir.

Ahora mismo muchos se estarán preguntando por que borre todos los capítulos de este fic y la respuesta es algo compleja.

Para resumir, solo diré que, a pesar de haber tomado un buen comienzo, me he dado cuenta que puse muchas cosas de manera apresurada en tan solo dos capítulos y eso simplemente no me gusto, además de mi mala suerte con los problemas del Covid-19.

Este sería un reinicio con el cual me siento más a gusto, además que contiene mas palabras que el anterior prólogo, Yey.

Ahora mismo trabajo en un nuevo prologo de mi otro fic y el capítulo 1 de este fic, además de otros prólogos de otros nuevos fics.

Como dije en mi perfil, solo publico los capítulos al final o comienzo de un mes, esta es la excepción, pero no se acostumbren ya que la universidad es molesta y más en estos días, y solo hago esto por diversión y mi gusto a los fanfic.

Bueno eso sería todo, les dejo con este prologo.


Caminando tranquilamente por las calles oscuras de la ciudad, Raynare sentía un sentimiento de aprensión en su pecho, ella entendía la razón del porqué, pero aun así era difícil admitirlo.

"Es muy tranquilo esta noche"

Con unas palabras las cuales no tenían a dirección alguno, ella continuo su camino hacia su objetivo.

….

..

Es una casa común y corriente – Con ese pensamiento, Raynare decidido de estar a una distancia segura de su objetivo el cual se encontraba dentro de la casa. Mirando por una de las ventanas, Raynare vio a una pareja casada sentada en un sofá la cual miraba felizmente la televisión en su sala, ellos no eran importantes para la misión, pero Raynare no podía evitar sentir algo de celos al ver a la feliz pareja compartiendo un momento íntimo.

No es importante – Con esas palabras en su cabeza, Raynare miro por las demás ventanas para encontrar a su objetivo, en una de las ventanas del primer piso, ella vio a un joven el cual estaba echado en su cama mientras miraba la televisión la cual estaba solo a unos metros de distancia. Era una acción típica de un joven, el no parecía nada especial, su altura era promedio, su apariencia también lo era e incluso su físico era común, aquel joven entraba completamente en la palabra promedio, pero Raynare sabía que él era especial, después de todo él era el objetivo que ella buscaba.

No está haciendo nada extraño esta noche – Raynare tenía la misión de vigilar y anotar las acciones que hacia su objetivo Hyoudou Issei, el en general no era nada especial, pero sus superiores descubrieron que él tenía dentro suyo algo que lo hacía interesante para ellos; Y aunque no sabía nada de lo hacía importante, ella solo seguía órdenes y no cuestionaba lo que ellos decidían.

"Parece que será otra noche aburrida"

Aunque sería molesto el tener interrupciones en su trabajo, Raynare simplemente quería salir de la monotonía de su misión, cada noche era lo mismo, la vigilancia seguía sin interrupciones y ella no tenía nada que hacer mientras veía a su objetivo. Al menos nada que le agradara.

"Veo que continuas con tu vigilancia diaria como siempre, ángel caído."

Ante la voz que ella reconocía perfectamente, Raynare solo podía apretar los puños y los diente con ira. Era pocas veces, pero aun sucedía, una reunión con una de las personas que más la molestaba y detestaba.

"Porque estás aquí Rias Gremory"

Raynare conocía perfectamente a Rias Gremory, después de todo ella es una de las hermanas de uno de los actuales maous, además es la futura cabeza de su clan, el clan Gremory.

"Solo estoy revisando que vayas a hacer tu misión eficientemente, no quiero que haya interrupciones mientras vigilas a mi preciado futuro sirviente, después de todo el vale mucho más de lo que tu podrías valer en toda tu vida, no lo crees, ángel caído."

A pesar de querer darle un golpe en este preciso momento, Raynare se contuvo lo más que podía, sus uñas lentamente de adentraban a la piel de sus palmas y pequeñas gotas de sangre caían de sus manos, era doloroso, pero a ella no le importaba.

"…"

"Supondré que, por tu falta de respuesta, estás de acuerdo conmigo. Bueno no quiero estar toda la noche hablando contigo, así que solo espero que me envíes todos los avances que vayas recibiendo con respecto a Issei y recuerda que el momento en el que aparezcas ya está cerca, así que prepárate."

Sin esperar una respuesta Rias desapareció de la vista de Raynare.

"…"

El silencio volvió y Raynare solo se quedó mirando en donde estuvo Rias hace solo unos segundos.

RIAS !– Con el nombre de la persona que más odiaba, Raynare solo podía gritar ese nombre en su mente, muchas imágenes invadieron su cabeza mientras más pensaba en Rias, ella solo quería verla sufrir de las formas más horribles que se le ocurrieren, pero entendía que eso solamente quedaría en su imaginación.

"Maldición"

Raynare entendía la diferencia que había entre ella y Rias, era tonto poder compararse con alguien el cual sin esfuerzo podía matarte, una realidad cruel la cual ella había aceptado hacía mucho tiempo.

"Por ahora es mejor que me concentre en la misión."

Dejando su ira a un lado, Raynare continuo su vigilancia hacia Issei.


Después de unas horas de observar, Raynare decidió el tomar su vigilancia como terminada, a pesar de que podía continuar vigilando, el hacerlo era algo tonto, después de todo Hyoudou Issei se había acostado a dormir, el vigilar a alguien el cual estaba durmiendo era fácil, pero también es molesto y ella no iba a continuar gastando su tiempo en algo inútil.

Por ahora es mejor regresar a la iglesia y descansar un rato – Con el deseo de recostarse e ir a descansar para olvidar todo lo que había sucedió, Raynare camino por las calles vacías de Kuoh, pero a pesar de su deseo de querer llegar rápido a la iglesia, ella decidió caminar tranquilamente.

Entre caminata a caminata, Raynare miro las casas por las que pasaba. Entre mas miraba las casas, sus pasos se volvían mas lentos y en un momento ella simplemente se quedo quieta mirando. Observando detenidamente cada casa, ella podía decir que en cada uno de ellas habitaba cierta cantidad de humanos, a veces una persona, otras veces una familia completa o también un grupo sin relación alguna, era una diversidad de personas las cuales viven sus vidas cotidianamente.

Mientras mas miraba las casas, la imagen de los padres de Issei apareció en la cabeza de Raynare.

Ellos parecían ser muy felices – Ella sentía celos por la vida que le había tocado a Issei, más bien sentía celos por la vida feliz que le han tocada a muchas personas, ella entendía que el ser feliz era uno de los privilegios el cual no merecía, pero el ver a cada niño recibir amor de sus padres, de sus hermanos o de cualquier persona era algo que le hacia sentir un sentimiento de envidia.

Cada humano es especial, Raynare, ellos fueron dotados de algo que mucho de nosotros no tiene o se niega a tener, es por eso que a veces no puedo evitar sentir algo de envida hacia ellos – Recordando las palabras que alguien le había dicho, Raynare cierta admiración hacia esa persona.

"Ellos son especiales"

Raynare tenía sentimientos complicados a lo que pensar de los humanos, ella misma los odiaba, pero también sabia de lo especiales que pueden ser cada uno de ellos, eran como un misterio, a pesar de las adversidades, el haber sufrido a manos de otros y de ellos mismos, la humanidad se levanto mas fuerte cada vez que caían, los humanos son un ejemplo perfecto de la perseverancia.

Raynare admiraba el deseo y la perseverancia que tenían los humanos, pero eso no evitaba que ella también los odiara por el lado oscuro que estos tenían. Ella había varios siglos y con una vasta experiencia viendo la vida de los humanos, ella podía ver también la faceta oscura que estos tenían.

"Aun así no son muy diferentes de nosotros."

A pesar de haberse concentrado en vigilar a los humanos, Raynare también había visto la vida que llevaban los ángeles, ángeles caídos, demonios y las demás razas, y podía decir que esa vida no era muy diferente al de los humanos, cada uno de ellos tenía su faceta oscura.

"Ser una genocida por tales razones seria estúpido."

Raynare sabia que no hacia bien si justificaba sus acciones solo por el hecho de que pensaba que los humanos tenían maldad en ellos, si fuera de esa manera ella misma se habría suicidado hacia mucho tiempo. Ella era egoísta y tenia un enorme deseo de poder, esas eran sus razones para matar a los humanos o a cualquiera que ella misma considerara débil, pero también ella era una cobarde y envidiosa, y el solo hecho de ver a alguien fuerte y mas si era de una especia que en un comienzo fue débil tales como los humanos, solo la hacia sentir mal con ella misma. Ese tipo de persona era ella.

"He estado perdiendo mucho tiempo, es mejor que regrese a la iglesia a dar mi reporte a Kala antes de que se enoje conmigo."

Alejando su vista de las casas, Raynare continuo su camino a la iglesia.


Con un paso lento, Raynare observo la iglesia que tenia en frente de ella, la iglesia no era muy grande apenas podía considerarse un poco mas grande que una casa promedio, pero a diferencia de las casas promedio que había visto en su camino, la iglesia que tenia enfrente estaba en un estado el cual solo se podía decir como miserable, las ventanas estaban rotas y el vidrio estaba esparcido por todo todos lados, la entrada de madera estaba completamente desgastada y rota en alguna partes, las paredes de concreto tenían algunos agujeros y la pintura estaba decolorada. Era obvio a primera vista que esta iglesia estaba completamente abandonada y también viendo el estado del espacio que sería el jardín delantero el cual estaba repleto de maleza se podía decir que la iglesia llevaba abandonada un tiempo.

Sin tomar mucha atención al estado de la iglesia, Raynare entro.


Descansando en uno de los asientos de congregación, Raynare cerró los ojos y penso en todo lo que le sucedió en esta noche, ella quería olvidarlo, pero al final eso era imposible.

"Esa estúpida Gremory."

A pesar de sus deseos de querer matar a Rias, ella entendía que, a pesar de su falta de poder, había otras razones por las cuales ella no podía hacerlo, una de ella involucraba la necedad de su actual líder.

"¿Por qué debo de trabajar para un idiota, otra vez?"

Bajo las ordenes de su actual líder Azazel, Raynare junto con su grupo deben de vigilar a Hyoudou Issei quien al parecer es poseedor de un Sacred Gear el cual llamo su atención, con esa orden ella y sus amigos fueron enviados a Kuoh una ciudad el cual es uno de los territorios bajo la orden de los demonios y no solo eso, Azazel también les había dicho que no tenían permitido matar a ningún demonio o humano que estuviera en la ciudad.

"Es tan estúpido, solo pónganos un cartel de desechables"

En un comienzo ella junto a su grupo tenían quejas de las ordenes de Azazel, si lo que quería era vigilar a Issei entonces él podría a ver enviado algún humano para que pudiera pasar desapercibido de los demonio, el enviar a un ángel caído a un territorio perteneciente a los demonios era prácticamente enviarlo a su muerte, aunque puedan ocultar sus alas, los ángeles y ángeles caídos no pueden ocultar los rastros de magia sagrada que poseen, estos son fácilmente detectados por los demonios.

"Esta misión es una completa estupidez."

…..

..

.

"Si piensas de esa forma, entonces yo también diré que este esta misión es una idiotez"

Sacándola de sus pensamientos, una voz madura y femenina saco a Raynare de sus pensamientos. En frente suyo una mujer madura la cual no parecía superar los 30 años estaba parada observándola.

"Que haces aquí Kala, pensé que estabas afuera comprando algo para comer."

"Regrese hace un buen tiempo de las compras, fue muy difícil conseguir este bento, las personas estaban impacientes por comprarlos y solo había pocas a la venta, fue como estar en una estampida y solo pude conseguir uno. Espero que esto sea suficiente para 4 personas."

Alzando la bolsa que sostenía en la mano, Kalawarner lo puso en uno de los asientos que no estaban siendo utilizados, mirando a su alrededor, ella noto la falta de sus otros dos compañeros.

"Parece ser que Mittelt y Dohnaseek aún no han vuelto de su paseo nocturno, supongo que hay que esperar a que lleguen para poder comer."

Sin esperar la aprobación de Raynare, Kalawarner se sentó en el mismo asiento junto a ella.

"Ya que tenemos que esperar a los demás, supongo que podrías darme el informe de tu vigilancia o podríamos tener una pequeña charla para pasar el tiempo, suena bien ¿verdad?"

"Supongo que tomare la charla en esta ocasión."

A Raynare no le importaba el hablar, porque diferencia de los otros dos que no estaban presentes, ella tenía una cercanía más profunda con Kalawarner e incluso podría decir que era una de las pocas personas que podía llamar como una verdadera amiga, aunque consideraba a los otros como amigos, no podía estar completamente augusta con ellos, después de todo ella junto con Kalawarner habían pasado por más situaciones que las habían vuelto más cercanas entre ellas.

"Entonces, como te fue en tu entrenamiento de esta tarde. Te vi tan concentrada en ello, pensé que al fin podrías romper la maldición que te pusieron."

Con un recuerdo claro de lo que vio en la tarde, Kalawarner le hizo una pregunta un tanto incomoda a su amiga.

"No paso nada, esta maldición es como un laberinto que constantemente cambia sus caminos, es casi imposible el poder encontrar salida. Esta tarde pensé que por fin podía conseguirlo, pero al final no puse lograrlo, es una mierda el no poder romperlo."

Kalawarner sabía muy bien de la maldición que le impusieron a Raynare hace varios años, aunque no tenia todos los detalles exactos, ella sabía que su amiga junto con otros, fueron maldecidos de la misma manera por dios mismo. Ella entendía que meterse con ese tema era algo molesto para Raynare y que era mejor que no hablara de ello.

"Las maldiciones de Dios si que son algo duras de romper, ya llevas varios siglos intentando destruirlo, pero parece que no hay ningún resultado."

"Si… Pensaba que unirme a Azazel sería una solución para mis problemas, pero al final nada cambio, incluso te arrastre conmigo en este desastre."

Kalawarner noto el tono triste en la voz de Raynare.

"Te lo he dicho muchas veces, Raynare. No me importa que estemos en una situación peligrosa en estos momentos, yo tome la decisión propia de seguirte sin importar en donde estemos, ya sabía que podría haber momentos en donde mi vida podría acabar cuando decidí seguirte, pero eso jamás me hizo dudar de mi elección, así que ya deja ese estúpido melodrama y concéntrate solo en tu problema con la maldición"

Ya sea por su enojo por no poder liberarse de la maldición o el sentir que la había arrastrado a una situación peligrosa, a Kalawarner no le importaba nada de eso. Ella siempre seguiría a Raynare sin importar los peligros que aparezcan, después de todo ella se lo debe.

"Siempre me dices lo mismo, pero no sé si es verdad lo que me estás diciendo, a veces pienso que solo me lo dices para que me sient-"

"Hump, eres una idiota sin importar el tiempo que estemos juntas. No me importa si me crees o no, yo soy la que te está siguiendo y no importa cuánto te desanimes yo lo seguiré haciendo, incluso si intentas hacerme pensar lo contrario, porque al fin de cuentas soy yo quien decide lo que hare ¿verdad?"

"Tienes razón"

Con aquellas palabras el ambiente tétrico se aligero un poco.

"Supongo que debemos de terminar nuestra charla por ahora Raynare, creo que ya llegaran los demás."

Y como una gran coincidencia, la puerta se abrió y entrando de ella una figura alta camino lentamente hacia Raynare y Kalawarner.

"Perdón por la tardanza, espere un rato a Mittelt pero ella no llego a nuestro punto acordado. Me dejo un mensaje diciéndome que empezaran la comida y que en unos minutos estaría aquí."

"Bueno, supongo que comenzaremos sin ella."

Con esas simples palabras de Kalwarner, los tres comenzaron su comida alegremente.


Corriendo rápidamente por las calles de la ciudad, Mittlelt se sentía impaciente por llegar a la iglesia en la cual se alojaba temporalmente, ella en un comienzo pensaba en tardarse unos minutos más y quedarse observando si es que había alguna persona a la cual asesinar, pero esos planes fueron apartados cuando recibió un mensaje de Kalawarner.

"¡Porque demonios no me dijo antes que tendríamos un bento para la cena!"

Uno pensaría que por ser enviados a una misión la cual se encontraba en territorio de los demonios, su jefe azazel les proporcionaría una cantidad más que generosa de presupuesto para su día a día, pero eso no resulto así, lo que ellos obtenían apenas si llegaba a ser lo justo para poder comer una vez al día, y eso mismo es lo que más molestaba a Mittlet.

"Si no llego rápido ellos seguramente se comerán casi todo"

Con pasos rápidos Mittlet se sentía enojada por el hecho de no poder usar sus alas en frente de humanos, ella entendía las razones detrás de esas reglas que les puso Azazel, pero no evitaba que estuviera furiosa con él y con los humanos que indirectamente provocaban que no pudiera sacar sus alas.

"Maldición si no voy más rápido ellos se-"

Antes de poder terminar su queja una sensación de peligro invadió el cuerpo de Mittlet, era como si estuviera bajo la mira de un cazador y ella fuera la lamentable presa. Tan rápido como el sentimiento la invadió, Mittlet se detuvo, ella observo por todos lados mientras buscaba el que o quien que le producía tal terror.

"!"

Con una gran sorpresa Mittlet vio lo que provocaba ese sentimiento de peligro en ella. Parada a solo unos metros delante de ella, una figura humana estaba quieta observándola. Mittlet al ver tal figura parada y que solamente la estuviera mirando, la hizo entrar en completo pánico.

"…"

Mittlet tenía varias razones para entrar en pánico, pero la principal razón por la que estar en pánico, era algo simple…

No la pude notar en todo este tiempo.

…. Mittlet pudo notar que sea quien fuera esa persona, ya la había estado observando por un buen tiempo ya que sus acciones claramente tenían como objetivo su atención, seria difícil que fuera lo contrario debido a que, si no hubiera hecho eso, Mittlet nunca la hubiera notado.

"!"

Mientras pensaba en que hacer en hacer, Mittlet escucho unos pasos tranquilos, la figura humana se estaba acercando a ella lentamente.

Por unos segundos Mittlet tenia pensado en correr y huir, pero esa idea fue descartada rápidamente.

Mi cuerpo no responde – Aun si lo intentaba, su cuerpo simplemente no respondía a sus órdenes, ya sea por miedo o por algo más, Mittlet simplemente esta quieta mientras observaba como la figura humana se acercaba a ella.

Parece ser una humana, pero… – Mientras más se acercaba Mittlet podía notar más rasgos de esa persona. Un cabello largo de color rojo dorado el cual llegaba hasta sus muslos. En un comienzo ella no podía ver su rostro debido a la oscuridad de la noche y la distancia que se tenían, pero ahora ella podía verlo. Un rostro completamente delicado el cual parecía estar en perfecto estado y sin ningún tipo de imperfección. Unos labios delgados con un ligero tono rosado en ellos. Para añadir más delicadeza su estatura era baja, era muy similar a una muñeca.

Su ropa era algo extraña. A pesar de no estar en invierno, aun hacia frio en esta noche, pero la chica que tenía en frente solamente estaba usando ropa ligera. Una camisa blanca con mangas cortas. Unos pantalones cortos negros con tirantes. Y unos zapatos abotinados negros con medias que llegaban cerca de sus rodillas. Todo lo que usaba daba la apariencia de una estudiante.

Pero la característica más peculiar que tenía, era sin duda sus ojos. El lado izquierdo de su rostro había un parche el cual oculta su ojo, mientras que su lado derecho su ojo tenía un extraño patrón en forma de cruz en el centro del iris.

La chica ya solo estaba a menos de dos metros de distancia. Mittlet sabia que, a pesar de su apariencia delicada, la chica claramente era algo que no podía enfrentarse.

"Tú eres parte de los ángeles caídos que se ocultan en aquella iglesia ¿verdad?"

Una voz suave, pero a la vez inexpresiva salió de la boca de la chica.

"¿Tú quién eres?"

A pesar de no poder mover su cuerpo y saber que estaba en peligro, Mittlet hizo una pregunta.

"…"

Después de unos segundos en silencio, la chica la observo, con un parpadeo de su único ojo, ella abrió la boca de nuevo.

"Mi nombre es CZ Delta, pero puedes llamarme Shizu. Vengo bajo las ordenes de mi maestro para tener un trato con ustedes."

Bajo la fría noche, Mittlet miro a Shizu. Sin saberlo ella dio comienzo a algo que estaba más allá de su comprensión.


Bueno como estuvo. Bien. Mal.

Díganlo en los comentarios.

Eso seria todo. Bye.