Aquí esta el cuarto y penúltimo capítulo, espero lo disfruten.
Se me pasó por completo publicarlo, lo siento.
...
.
11 julio 2001
Blaise estaba allí de pie viendo un ataúd descender sin ser muy consciente de su entorno, en menos de un año había enterrado otro compañero. Goyle y él no podrían llamarse amigos, el otro tampoco era precisamente un buen chico, pero eso... era algo que no merecía.
Fue torturado, faltan sus ojos y su lengua, la causa de muerte es asfixia, fue colgado. Sentía nauseas cada que recordaba esas palabras. Palabras que no repitieron a su familia, por supuesto.
Retrocedió y caminó lejos de allí, de las lágrimas de los familiares, de un Crabbe llorando como si hubiera perdido un hermano, o incluso un Draco de ojos opacos. Quería un lugar lejos de todo eso.
— ¿A dónde vas? —Theo se acercó, se veía más pálido de lo normal y su frente se arrugaba constantemente; eso en el siempre inexpresivo Theodore Nott, era mucho decir.
— Por un poco de aire, ¿Qué pasa? —preguntó con preocupación alejándose mentalmente de lo que ocurría tras ellos.
— A veces, —Theo sacudió la cabeza. — a veces me pregunto si fue buena idea meter a Luna en todo esto.
—Pensamos que era sólo un viejo rencor. —le recordó a su amigo. —todos lo hicimos, y aunque lo ella lo supiera, no habría cambiado de opinión.
—Eso no cambia que está en peligro. —su voz fue baja.
—No. —Estuvo de acuerdo, no iba a mentirle. —No lo cambia. Lo siento.
—Eres pésimo consolando. —la voz de Theo era pesada, pero parecía divertido.
—Pensé que eso te gustaba de mí. — fingió pesar. —Me engañaste todo este tiempo.
—No seas tonto. —Theo bufó sacudiendo la cabeza. — Te dejaré sólo un momento, antes de que mamá gallina llame a los pollitos.
Theo le sonrió un poco y se alejó de él. Lo siguió con la mirada hasta que lo vio encontrarse con Luna y tomar su mano.
Levantó la cabeza para mirar el cielo azul e inspiró intentando relajarse.
Realmente le habría gustado vivir por siempre en esos primeros años de Hogwarts, donde lo más problemático eran los celos porque Potter llamaba mucho la atención, o que todas las chicas de su casa preferían a Draco, o incluso que al final del curso Dumbledore encontrar la razón más estúpida para que ganara Gryffindor.
Sí, eran muy buenos tiempos.
.
15 julio 2001
Blaise estaba teniendo un día como los tenía últimamente, muy malo.
Tenía sed, y no precisamente de agua, estaba de camino a la panadería, y simplemente le había invadido esa sensación.
Esa horrible sensación.
Tenía sueño, su cabeza dolía y sentía el cuerpo débil. Aun así quiso dar un paseo y de pasó entrar al negocio, por desgracia no tenía compañía, algo que seguramente le valdría un regaño monumental cuando volviera. Era sólo que se sentía como un niño que necesitaba supervisión, y a veces simplemente deseaba un poco de autonomía.
Esa autonomía lo tenía en un aprieto ahora.
Se acercó a la pared y se inclinó apoyando una mano en la pared y la otra aferrando su pecho intentando respirar con normalidad.
— ¡Blaise!
Incluso en su mareo no pudo evitar pensar que Ginevra Weasley era increíble por encontrarlo en este momento.
— Hola. —Susurró con voz rasposa — ¿Bonito día?
—No puedo es momento para bromear. —regaño ella ayudándolo a ponerse derecho y llevándolo a un callejón. —Siéntate. —lo ayudó a llegar al suelo y sacó algo de un bolso que no había visto hasta ese momento. —Toma. —el olor a café llenó su nariz.
— ¿Cargas café en tu bolso? —preguntó sorprendido tomando el pequeño vaso plástico.
— Algo así. —su respuesta fue evasiva. La miró confundido pero no insistió más.
Tomó sorbos pequeños de la bebida caliente, no hablaron por varios minutos sentados lado a lado con la espalda en el muro del edificio.
—Gracias. —dijo finalmente cuando terminó el café, aún tenía esa espantosa ansiedad, pero podía pensar claramente.
—No hay de qué. —Ginny siguió mirando al frente.
Desde ese día hacía poco más de 5 meses no habían estado completamente solos; porque cuidar de Frans no contaba como estar solos.
Blaise sintió sus nervios tensarse, esperaba que ella en cualquier momento se levantara y marchara como si nada hubiera pasado, sintió que sería propio de ella cuando estaba enojada.
Se sobresaltó cuando sintió que ella se iba a levantar. Antes de ser consciente su mano agarró el brazo más pequeño y le impidió erguirse.
—Siéntate, por favor. —Pidió con voz suave. Ella lo miró por varios segundos, medio esperaba que se sacudiera su mano y marchara sin importar nada.
Pero no. Ginny Weasley no haría eso. Irse enojada, claro; negarse a la petición de que se quedara, para nada.
— ¿Qué ocurre? —preguntó cuándo estuvo de nuevo a su lado. Respiró varias veces intentando simplemente decirlo.
—Lo siento. —sus manos se entrelazaros y apretaron fuertemente, hasta que sus nudillos se pusieron pálidos. —Y no sólo por lo de hace meses, también lamento lo de ese tiempo. De verdad lo siento mucho.
El silenció los rodeó, espero por varios minutos una respuesta pero seguía sin decir nada.
Era lógico que no me perdonaría.
Apretó los dientes e inspiró de nuevo.
—Sé que seguro no puedes perdonarme, pero realmente quería decírtelo. —sus uñas se estaban clavando en la parte trasera de sus manos.
Cuando de nuevo lo recibió el silenció, su corazón se hundió.
Siempre tuvo miedo a disculparse.
Sí lo hacía, existía la posibilidad de que ella no lo perdonara.
Entonces todo habría acabado.
Apretó de nuevo los dientes hasta que su mandíbula dolió y decidió dejar de ser un cobarde y mirarla.
— ¿Gi-Ginny? — tartamudeó al ver a la chica mirándolo en silencio, unas gruesas lagrimas caían por su rostro, dándole a imagen de alguien hundido en la mísera. — ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? —olvidando todo empezó a preguntar con nerviosismo. — ¡¿te duele algo?!
—Idiota. —ella finalmente soltó esa palabra, y entendió porque se negaba a hablar. Los sollozos llenaron el callejón, puso un hechizo de silencio apresurado y nervioso, con un poco de cautela la rodeó con sus brazos. —Tardaste mucho, ¡idiota! — Ella lo abrazó con fuerza. —Llevo años esperando esa disculpa.
—Lo sé. —sentía un nudo en la garganta. —lo siento mucho.
Los minutos que pasó consolando a la llorosa mujer, olvido por completo su sed.
.
20 de julio
—No puedo creerlo. —Pansy se rio entre dientes llena de rabia. — ¿En serio Potter?
La habitación estaba en silencio. Cuatro más de sus sospechosos estaban muertos en las mismas circunstancias con los mismos números y letra mascados en su cuerpo. Sólo quedaba uno.
Y estaba desaparecido.
—Bueno, al menos confirmamos que reducimos bien la lista. —Neville levantó los hombros intentando darse moral.
—Oh, eso sí que me hace sentir bien. —respondió sarcástica.
—Suficiente Parkinson. —Harry la miró con ojos duros.
—No me silencies Potter, ¿en serio son aurores? ¿Por qué la élite de los magos es tan mediocre? —Se burló. —Diría que no es por ofenderte, pero quiero que lo hagas.
—Pansy. —Hermione levantó la voz sus labios se adelgazaron con irritación. —Harry no era el encargado de ellos.
—Se supone que es el jefe de aurores. —sacudió las manos como si fuera obvio. —Si el último está muerto, ¿Qué haremos?
—Deberíamos reunirnos luego. —Harry se levantó. —Estamos demasiado alterados.
—No huyas de tu responsabilidad, es tu culpa. —Pansy siguió. Draco se puso de pie, su gesto bastante agrio.
—Ya basta Pansy. —se acercó a ella. —Si no puedes calmarte será mejor que te vayas.
—Goyle murió, y no sabemos cuántos más de nosotros lo hagan porque algún maldito está manipulando magos. —sacudió la cabeza enojada. — ¿Qué se supone que haga si el que desaparece es uno de ustedes? —Entonces se giró— Dime Potter, ¿esto te importa si quiera?
Un golpe fuerte sonó contra la pared. Harry camino a pasos rápido hasta que estuvo cara a cara con la morena.
— ¡Si, maldita sea! ¡Me importa! ¿Qué quieres oir? —gruño, y manoteo iracundo. —los sospechosos murieron por mi negligencia, ¡Goyle murió porque no noté todo esto antes! —Pansy dio un paso atrás ante la presión. — ¿Debo arrodillarme, llorar por la culpa y suplicar tu piedad? —dió un risa hueca —O no, sólo quieres una confesión, ¡bien! ¡Todos murieron por mi culpa! ¡Todos van a morir por mí! ¡¿Algo más?! ¡¿Deberá decir que yo los mate con mis manos?! —Su voz se cortó. — ¿Eso quieres escuchar? —su pregunta fue un susurro, sus ojos cansados la miraron mientras retrocedía. —Deberíamos vernos otro día.
Salió sin mirar a nadie.
.
22 de julio 2001
—Pansy parece... —Luna ladeó la cabeza.
—Apagada. —Blaise asintió sentado en el sofá, Frans dormía acostado en su pecho. Era básicamente lo único que lograba animarlos esos últimos días.
—Se siente culpable, supongo. —Theo levantó los hombros. —Siempre ha sido impulsiva, pero creo que eso fue demasiado, incluso para ella.
—No puedo decir que no la entiendo. —Hermione se sentó con ellos, una taza de café ocupaba sus manos. —Enterrar a Goyle hizo que todo estuviera demasiado cerca.
— ¿Cómo está Harry? —Luna estaba tejiendo un collar, según ella para alejar algún animal extraño del que no había oído ni oirían nunca.
—Es un poco extraño. —Hermione levantó ambas cejas. —Pero su rostro parece mejor. —dio una sonrisa torcida. —Mantiene tan ocupado que casi no lo veo, pero creo que libero tensión.
Todos se quedaron en silencio al pensar en eso.
— ¿Me estás diciendo que...?— Era el turno de Blaise de subir sus cejas consternado. — ¿Lo hizo para ayudarlo?
—Así que Pansy puede ayudar a alguien. —Theo mismo parecía sorprendido mientras reía. —Bueno, no es que no lo haga, pero usualmente no se involucraría con alguien que no es cercano a ella. No es su estilo.
— ¿Quién dice que no son cercanos? —La suave voz de Luna hizo que la pregunta sonara más increíble.
La sonrisa en el rostro de Theo se congelo.
— ¿Eh?
.
25 julio 2001
Ginny estaba sentada en su sofá frente a una Hermione que la miraba con ojos entrecerrados.
—Deja de hacer eso. —reclamó sonriendo. —Sólo pregunta de una vez.
— ¿Qué pasa entre Zabini y tú? —La chica le sonrió sabihonda. —Antes se miraban irritados, después se ignoraban como novios que recién rompieron y ahora cada que se ven sonríen como recién casados.
—Eso es un perturbador seguimiento de los acontecimientos. —Se burló. — ¿Malfoy no te mantiene ocupada lo suficiente?
—Oh, me mantienen felizmente ocupada, pero no me ha hecho estúpida. —respondió sacudiendo la mano restándole importancia. —Ahora escúpelo.
Ginny perdió su sonrisa y desvió la mirada.
Hermione por su parte pareció sorprendida y recelosa.
— ¿Pasó algo malo?
—Supongo que puedes llamarlo así. —su sonrisa fue forzada.
—No tienes que decirlo si no quieres. —ahora parecía culpable.
—Sé que no estoy obligada. —Le sonrió agradecida. —Pero creo que ahora puedo hablar de ello. —Inspiró como si reuniera valor. —No voy a entrar en detalles, pero cuando ustedes fueron a buscar los Horrocruxes, los que quedamos atrás tuvimos nuestras propias dificultades.
Hermiones asintió con seriedad.
—No era un secreto para nadie que era novia de Harry. —sonrió mirando la pared. —Los hermanos Carrow estaban convencido de que podía darles la ubicación de ustedes.
— ¿Qué hicieron? —susurró con la frente arrugada.
—Primero fue pura y simple tortura, algunos crucio, agujas, golpes. —ignoró la inspiración asustada a su lado, y siguió hablando como si el dolor no la hubiera hecho desear la muerte. —Ni siquiera yo sé cómo lo soporté. —aceptó con su respirar tartamudeando.
—No tienes que hacerlo. —una mano subía y bajaba por su espalda.
—Lo sé, en serio, pero eres la única con la que podría hablar de esto. —tomó la otra mano de Hermione. —Y creo que lo necesito.
—Bien, aquí estoy. —Hermione se acercó y la miró con total atención y la seriedad que sabía tomaría.
—Intentaron hacerme hablar de muchas formas, pero un día ellos... —se rio sin humor y sus ojos se humedecieron. —simplemente me dieron una poción, no tenía idea de que era. Y me metieron en una habitación oscura. —se volteó y miró a su amiga a los ojos.
— ¿Qué era?
—No lo sabía, mi cuerpo empezó a arder, y no en cualquier buen sentido de la palabra. —Bufó—Pasé la noche pensando que simplemente me perdería fuego y moriría.
— ¿Era...?
— ¿Un afrodisiaco? Sí, — rodó los ojos. —uno ilegal, claramente, ellos no se molestan en que sea seguro. Los Carrow parecían sorprendidos de que estuviera viva al día siguiente.
—Malditos bastardos.
—Pero entonces llamaron a los Slytherin. —Su garganta se cerró y tardó en hablar —No estaban todos, claro. —asintió. —Zabini era el único de su grupo. Y propusieron un competencia, quien ganara, me tendría.
Hermione se levantó como si hubiera sido golpeada.
— ¿Ellos hicieron qué? —parecía a punto de tener un ataque de rabia. — Espera, ¿Blaise ganó? —parecía horrorizada.
—Siéntate. —convidó sin lograr que lo hiciera. —Sí, él lo hizo; aunque no estaba realmente en mis cabales y no tengo idea de cómo. Estaba bastante herido cuando me levantó del suelo.
Su amiga empezó a pasearse como si quisiera matar a alguien.
—Déjame terminar y deja de juzgarlo.
—No sé cómo estoy juzgando mal. —fue su agria respuesta.
—Lo haces, escucha, cuando íbamos por él pasillo podía escuchar sus risas. —se burló. — Luego, no sé cuál de nosotros estaba más sorprendido cuando vimos la entrada a la sala de menesteres. —Se rió con ganas.
— ¿Ustedes...?
—No, no dormimos juntos—sacudió la cabeza —en ese momento, al menos. Me ayudo, aunque me guardaré como lo hizo.
Hermione Granger parecía haber sido alcanzada por un rayo.
— ¿Ese momento?
—Sí Hermione, eventualmente dormimos juntos. — bajó la cabeza, sintiéndose apenada. —No fue la única vez que los Carrow hicieron algo así, yo sólo podía acostarme y rogar que siguiera siendo Zabini quien atravesara esa puerta.
Y lo fue, siempre fue él quien llegó a ella.
—Te empezó a gustar, ¿no es así? —Hermione se sentó frente a ella. —No creo que fuera algo sano, Ginny.
—Tal vez, —estuvo de acuerdo. — Oh sí, podríamos decir que fue una violación, y aunque teóricamente es así, creo que hicimos lo mejor que pudimos dada la situación. Sí me hubiera negado, no se habría acercado a mí, de eso estoy segura. —levantó los hombros. —No voy a decir que Zabini sea un santo, tampoco que yo lo soy. Pero no fue fácil, ¿sabes? Nos levantábamos cada día con la idea de que sería el último y medio rogando que no lo fuera.
— ¿Y Blaise? —Hermione preguntó de repente. — ¿Qué pensaba él?
—Me dirás tonta, pero...— sonrió ante el recuerdo. —Creo que era la primera vez que Blaise se enamoraba, porque era pésimo ocultándolo. —se rió y sacudió la cabeza. — Siendo honesta cuando dormimos juntos, fue iniciativa mía.
— ¿Tuya? —Hermione levanto su ceja. —No lo esperaba.
—Ese día los Carrow estaban furiosos. —se estremeció. —realmente pensamos que todo había terminado. Algunos no escondimos, otros no lo lograron. Debería haber luchado, pero ni siquiera podía estar de pie. —se pasó la mano por el rostro. —Zabini me cargó y nos escondimos. Y ya sabes, simplemente tuve ese estúpido pensamiento. —miró a su amiga a los ojos con ímpetu. — "igual voy a morir, ¿por qué no?"
Hermione la miró de vuelta y pudo ver el horror creciendo en sus ojos cuando se dio cuenta.
Ese día Ginny, estaba segura de que moriría.
Ginevra Weasley, había perdido cualquier motivación para vivir.
Ya no importaba nada.
.
28 julio 2001
—Lo encontramos. —Potter finalmente dio una buena noticia. —El único sospechoso que puede jactarse de seguir vivo.
— ¿Dónde está? —Draco tomó la foto del hombre. —se ve bastante mal. Es obvio que tiene un gusano haciendo fiesta en su cabeza.
—Me sorprende que siga vivo. —Weasley miró de cerca la foto y levanto las cejas. —Aunque no parece que lo vaya a estar por mucho tiempo.
—Necesitamos llegar a él tan pronto como podamos. —Theo vio el rostro demacrado. —Es nuestra única pista en este momento.
—Bueno. —Potter sonrió, —presumiré un poco de mis muchachos.
— Ya está aquí ¿cierto? —Pansy entrecerró los ojos con una sonrisa burlesca, sin embargo, sus palabras fueron ignoradas por el de lentes, su sonrisa murió rápidamente.
— ¡Ey! ¡Potter!, Bien hecho. —Blaise le dio una palmada en la espalda.
Todos se quedaron el silencio sorprendidos por la audacia del hombre de piel oscura.
—Gracias.
El silencio fue aún más increíble cuando Harry Potter se tomó la situación con calma y hasta un poco de diversión.
— ¿Nos perdimos de algo? —Pansy, fiel a su falta de cortesía por alguien más que ella misma, indagó.
—Tal vez. —Se burló Blaise. —Ahora vamos a ver al idiota. —cortó cualquier intento de investigación.
Lo que encontraron fue diferente a lo que podrían haber esperado.
— ¿Qué es esto?
Draco arrugó su frente mirando al hombre desde afuera de la celda.
El hombre estaba allí de pie, pero su apariencia era incluso peor que la de la foto.
— ¿Cuándo tomaron esa imagen? —Hermione parecía haber bebido un café amargo.
—Ayer.
La respuesta fue suficiente.
—Necesitamos hablar ahora mismo con él, antes de que... —Draco no necesitó terminar sus palabras, abrió la celda y entro. — Señor Becher, —se sentó frente al hombre y saludó sin recibir respuesta. — ¿Puede escucharme?
Sin respuesta.
—Su cerebro está comprometido. —Hermione entró y se detuvo tras el rubio. — No podremos razonar con él.
— ¿Y qué sigue? —Theo pareció ponerse aún más pálido. —No tenemos nada más.
— ¿Creen que sepa algo de los números? —Blaise entró.
— Aunque lo supiera no tiene cómo contarlo. —Draco tenía una cara de ultratumba.
—Tal vez, responda ante la información. —Luna entró.
—Sí, las personas reaccionan a ciertos estímulos aunque no recuerden su origen. —acepto Hermione.
—Uno, tres, siete —Dijo Pansy mirando al hombre.
No hubo reacción.
—Tres, uno, siente —Siguió
— Siete, tres, uno— Theo finalmente logró una reacción. El hombre se sacudió. —Eso fue raro.
—Supongo que falta la letra—Hermione torció la boca pensando. — Siete, tres, uno, E
Nada.
—E, Siete, tres, uno —Pansy estaba perdiendo la paciencia.
El hombre rodo los ojos y cayó al suelo.
— Supongo que eso es una confirmación. —Draco miró al hombre con una expresión difícil. —Ese maldito parasito es demasiado inteligente para ser sólo un gusano. — cuando los curanderos llegaron, el hombre estaba muerto.
Para sorpresa de nadie.
— ¡Harry! ¡Harry! —Potter pareció agriarse ante el grito.
—Supongo que vienen más malas noticias. —murmuró antes de que todos vieran a un alterado Longbottom llegar corriendo.
—Crabbe está desaparecido.
—No pensé que lo quisieras tanto. —Pansy fue amarga al hablar.
—Eso no es todo. —aceptó Longbottom. —Hay magos atacando el Ministerio.
Pansy bufó.
—Eso tiene más sentido.
.
—Debo ir. —Harry los miró y les asintió, inmediatamente salió corriendo seguido de Neville. Decir que era su obligación cómo jefe de aurores era un eufemismo.
—Supongo que sabremos cuantos tienen el cerebro comido. —Blaise habló después de un tiempo. —Vamos mamá gallina, mandanos. —se burló.
La mirada del rubio no fue amable.
—Draco y yo iremos a revisar los libros. —Hermione fue quien habló, tamborileaba los dedos en la mesa cada vez más frenéticamente, por algún motivo Draco sonreía ante la vista. —Neville estará ocupado ayudando a Harry, el resto deberían intentar encontrar a Crabbe, no queremos que pase lo mismo.
—Eso suena casi como un plan. —Pansy estuvo de acuerdo.
— ¿No deberías estar defendiendo el Ministerio? —Blaise no aguantó la pregunta.
—Supongo. —Hermione se levantó y le sonrió. —Haré que me descuenten el día.
— ¿Estás segura? —Theo se acercó.
—Sí, incluso si lucho sólo terminaré con más información de magos siendo parte de un experimento. —sacudió la cabeza. —Necesito buscar la fuente, estoy segura de que esa letra y los números son clave.
—Vamos ratón de biblioteca. —El tono de Draco fue cariñoso. Pansy chasqueó la lengua.
—Demasiada azúcar.
.
Ginny salió y pudo ver a lo lejos la lucha.
— ¿Pasa algo? —Blaise se acercó y miró con ella. — Bien, no esperaba eso. —el moreno parecía sorprendido.
Fuera del Ministerio efectivamente había una lucha, sí se le podía llamar así, los que estaban 'atacando' al Ministerio parecían marionetas que iban a su muerte. Polillas corriendo a la llama.
—Son una distracción. —Hablo de repente Ginny. — ¿Qué demonios quieren?
...
En el próximo capítulo se desvelara parte de la verdad. No puede ser toda porque ajá, no me queda nada para la última historia xD pero será lo suficiente.
Lo que pasó entre Blaise y Harry lo sabremos en la siguiente historia :)
Debo decir que tuve problemas con el pasado, pero cada que escribía no estaba convencida y al final acepte que lo mejor era no tocar el pasado como un recuerdo sino sólo como algo contado, y sí, es la parte del capítulo que menos me gusta, pero fue lo mejor que logré, lo siento por eso.
Lo sucedido con el prisionero es bastante extraño lo sé, pero el cerebro es una cosa impresionante y a veces no encontramos sentido a porque nos desagrada algo, y puede ser por algún detalle que ni recordemos o que sea de hace mucho años.
