Luka

Esperaba que la primera serie de letras no fuera una casualidad, pero después de ver la segunda serie que me envió y agregarlas a la música, le escribo un mensaje a Juleka. No puedo no hablarle sobre ella por más tiempo.

Yo: Estoy a punto de enviarte dos canciones. Ni siquiera necesito que me digas lo que piensas de ellas, porque sé que te encantarán. Así que vamos a pasar más allá de eso, porque necesito que resolvamos un dilema.

Juleka: Oh, mierda. Sólo bromeaba sobre la cosa de Chloe. En verdad no usaste su inspiración en lo que hiciste, ¿verdad?

Yo: Hablo en serio. Encontré a una chica que estoy seguro fue traída a esta tierra específicamente para nosotros.

Juleka: Lo estoy en esa mierda. Quiero decir, tal vez si no fueras mi hermano, pero aun así.

Yo: Detente con la mierda, Juls. Sus letras. Son perfectas. Y le cuestan tan poco esfuerzo. Creo que la necesitamos. No he sido capaz de escribir canciones como estas desde… bueno, jamás. Sus letras son perfectas, y necesitas mirarlas, porque en cierto modo necesito que las ames y aceptes comprárselas.

Juleka: ¿Qué demonios, Luka? No podemos contratar a alguien para escribir letras para nosotros. Querrá un porcentaje de los derechos de autor, y entre los dos y los chicos de la banda no valdrán la pena.

Yo: Voy a ignorar eso hasta que revises el correo que te acabo de enviar.

Dejo mi teléfono y me paseo por la habitación, dándole tiempo para echarle un vistazo a lo que le acabo de enviar. Mi corazón late con fuerza, y estoy sudando a pesar de que en esta habitación no hace para nada calor. Simplemente no puedo soportar que me diga que no, porque tengo miedo de que si no podemos usarla, estaré enfrentando otros seis meses de una pared de cemento.

Después de varios minutos, mi teléfono vibra. Me dejo caer en mi cama y lo recojo.

Juleka: De acuerdo. Mira a ver lo que está dispuesta a aceptar y déjamelo saber.

Sonrío, lanzo el teléfono en el aire y siento ganas de gritar. Después me calmo lo suficiente y le mando un mensaje, recojo mi teléfono y pienso. No quiero asustarla, porque sé que es completamente nueva en este tipo de cosas.

Yo: Me preguntaba si podríamos hablar en algún momento. Tengo una propuesta para ti. Y no seas malpensada, es completamente relacionado con la música.

Marinette: Muy bien. No puedo decir que este deseando que llegue, porque me pone nerviosa. ¿Quieres que te llame cuando llegue del trabajo?

Yo: ¿Trabajas?

Marinette: Sí. En la biblioteca del campus. En la jornada matutina en su mayoría, a excepción de este fin de semana.

Yo: Oh. Supongo que es por eso que nunca me di cuenta. Normalmente no me levanto de la cama hasta después del almuerzo.

Marinette: Entonces, ¿quieres que te llame después de llegar a casa?

Yo: Sólo mándame un mensaje. ¿Crees que podamos encontrarnos este fin de semana?

Marinette: Probablemente, pero tendría que hablar con mi novio. No quiero que se entere y piense que estas utilizándome para algo más que mis letras.

Yo: De acuerdo. Suena bien.

Marinette: Si quieres, puedes venir a mi fiesta de cumpleaños mañana por la noche. Podría ser más fácil, porque él estará aquí.

Yo: ¿Es tu cumpleaños mañana? Feliz cumpleaños adelantado. Y eso suena bien. ¿A qué hora?

Marinette: No estoy segura. No se supone que sepa sobre ello. Sólo te mandaré un mensaje mañana por la noche cuando me entere de más.

Yo: De acuerdo.

Sinceramente, no me gusta el hecho de que su novio pueda estar allí. Quiero hablar con ella a solas sobre esto, porque todavía no he decidido qué hacer con lo que sé que está pasando entre ese idiota y su compañera de cuarto. Pero necesito que esté de acuerdo con ayudarme antes de que su corazón se rompa, así que tal vez mi silencio ha sido un poco egoísta. Admiro el hecho de que quiera ser honesta con él, a pesar de que él no se lo merece. Lo que me hace pensar que tal vez esto es algo que debería traer a colación con Chloe, a pesar de que nunca se me había ocurrido que pudiera ser ni remotamente un problema.

Yo: Hola. ¿Cómo está mi chica?

Chloe: Ocupada. Esta tesis está pateándome la cabeza. ¿Cómo está mi chico?

Yo: Bien. Realmente bien. Creo que Juleka y yo encontramos a alguien que está dispuesta a escribir canciones con nosotros. Es realmente buena, y ya he terminado casi dos canciones desde que te fuiste el pasado fin de semana.

Chloe: Luka, ¡eso es genial! No puedo esperar para leerlas. ¿Tal vez el próximo fin de semana?

Yo: ¿Vienes aquí, o voy yo?

Chloe: Iré allí. Tengo que pasar a comprar algo. Te quiero.

Yo: Te quiero. No te olvides de nuestro video-chat esta noche.

Chloe: Sabes que no lo haré. Ya tengo mi traje elegido.

Yo: Más vale que eso sea una broma cruel. Ya sabes que lo que quiero ver no es ropa.

Chloe: ;)

Ocho horas más.

Tengo hambre.

Lanzo el teléfono a un lado. Abro la puerta de mi dormitorio y doy un paso atrás cuando la mierda que se ha amontonado en el otro lado comienza a caer sobre mí. Primero estaba la lámpara, luego el extremo de la mesa en la que se encontraba esta, luego el extremo de la mesa, la lámpara y el otro extremo de la mesa estaban apiladas sobre ello.

Maldita sea, Philip.

Estas bromas están empezando a irse de las manos. Presiono mi brazo contra el sofá que está contra la puerta de mi dormitorio. Lo empujo de nuevo hacía la sala de estar y salto sobre él, luego camino hacia la cocina.

Cuchareo cuidadosamente un poco de pasta de dientes sobre una Oreo, luego vuelva a colocar la parte superior de la galleta y aprieto despacio. La pongo de nuevo en el paquete con el resto de Oreos de Philip y sello el cierre del paquete, entonces mi teléfono vibra.

Marinette: ¿Puedes hacerme un favor?

Ella no tiene ni idea de cuántos favores le haría en estos momentos. Estoy más o menos a su merced.

Yo: ¿Qué pasa?

Marinette: ¿Puedes mirar por la puerta del balcón y decirme si ves algo sospechoso en mi apartamento?

Mierda. ¿Lo sabe? ¿Qué quiere que le diga? Sé que es egoísta, pero realmente no quiero decirle acerca de su novio hasta que tenga la oportunidad de hablar con ella sobre las letras.

Yo: Bueno. Espera.

Camino hacia mi balcón y echo un vistazo a través del patio. No veo nada fuera de lo común. Sin embargo, es casi de noche, así que no puedo ver mucho. No estoy seguro de lo que quiere que encuentre, así que opto por no ser demasiado descriptivo cuando respondo.

Yo: Parece tranquilo.

Marinette: ¿En serio? ¿Están abiertas las persianas? ¿Ves a alguien?

Miro de nuevo. Las persianas están abiertas, pero lo único que puedo ver desde aquí es el resplandor de la televisión.

Yo: No parece que haya nadie en casa. ¿No tienes una fiesta de cumpleaños esta noche?

Marinette: Pensaba que sí. Estoy muy confundida.

Hay movimientos en una de las ventanas, y veo a su compañera de habitación entrar en la sala de estar. El novio de Marinette la sigue de cerca y los dos se sientan en el sofá, pero todo lo que puedo ver son sus pies.

Yo: Espera. Tu novio y tu compañera de cuarto están sentados en el sofá.

Marinette: Muy bien. Perdona que te moleste.

Yo: Espera. ¿Qué tal esta noche? ¿Sigues teniendo una fiesta de cumpleaños?

Marinette: No sé. Nathaliel dice que va a llevarme a comer tan pronto como llegue a casa del trabajo, pero en cierto modo me pareció que era mentira. Sé que él y Marc almorzaron juntos hace un par de semanas, pero ellos no saben que lo sé. Era obvio que estaban planeando algo, y asumí que era una fiesta sorpresa, pero esta noche es la única noche que podría suceder.

Me estremezco. En realidad los atrapó en su mentira y pensó que estaban juntos porque planeaban algo bueno para ella. Joder. Ni siquiera conozco al tipo y tengo un enorme deseo de caminar por allí y molerlo a palos.

Es su cumpleaños. No puedo decírselo en su cumpleaños. Inhalo, luego decido mandarle un mensaje a Chloe en busca de consejo.

Yo: Pregunta. ¿Estás ocupada?

Chloe: Nope. Dispara.

Yo: Si fuera tu cumpleaños y alguien a quien conoces se entera de que estoy engañándote, ¿te gustaría saberlo en ese momento? ¿O sería mejor que la persona esperara hasta que ya no fuera tu cumpleaños para decírtelo?

Chloe: Si se trata de una pregunta hipotética, voy a matarte por este ataque al corazón. Si no es hipotética, voy a matarte por este ataque al Corazón.

Yo: Ya sabes que no soy yo. No es tu cumpleaños. ;)

Chloe: ¿Quién está engañando a quién?

Yo: Hoy es el cumpleaños de Marinette. La chica de la que te hablé, la que escribe canciones. Me enteré de que su novio la engaña y estoy en una posición en la que debo decírselo porque está empezando a sospechar.

Chloe: Jesús. No me gustaría estar ahora mismo en tu lugar. Pero si ella sospecha y tú sabes que es un hecho que él la engaña, debes decírselo, Luka. Si no dices nada, estás indirectamente en la mentira.

Yo: ¡Uf! Eso es lo que pensé que ibas a decir.

Chloe: Buena suerte. Todavía voy a matarte por el ataque al corazón el próximo fin de semana.

Me siento en la cama, y a continuación comienzo a escribirle un mensaje a Marinette.

Yo: No estoy seguro de cómo decirte esto, Marinette. No estás conduciendo ahora mismo, ¿verdad?

Marinette: Oh, cielos. Hay gente allí, ¿no? ¿Mucha gente?

Yo: No, no hay nadie allí, solo dos personas. En primer lugar, tengo que pedirte disculpas por no decirte esto antes. No sabía cómo, porque no nos conocemos tan bien. En segundo lugar, lo siento por hacerlo en tu cumpleaños, de todos los días, pero me siento como un idiota por siquiera esperar tanto tiempo. Y en tercer lugar, siento que tengas que enterarte de esto a través de un mensaje, pero no quiero que tengas que volver a tu apartamento sin saber primero la verdad.

Marinette: Me estás asustando, Luka.

Yo: Simplemente voy a tirar de la curita, ¿de acuerdo? Algo ha estado sucediendo entre tu compañera de cuarto y tu novio desde hace un tiempo.

Golpeo enviar y cierro los ojos, sabiendo que estoy arruinando completamente su cumpleaños. Si no es así, también casi todos los días a partir de hoy.

Marinette:Luka, han sido amigos durante más tiempo de lo que yo he conocido a Nathaliel. Creo que has malinterpretado todo.

Yo: Si meter la lengua en la garganta de alguien mientras estás a horcajadas sobre él es una amistad, entonces lo siento. Pero estoy seguro de que no he malinterpretado nada. Lleva ocurriendo varias semanas. Supongo que salen al patio mientras tú estás en la ducha, ya que nunca están ahí mucho tiempo. Pero sucede mucho.

Marinette: Si estás siendo honesto, ¿por qué no me lo dijiste cuando empezamos a hablar?

Yo: ¿Cómo se puede decirle esto cómodamente a otra persona, Marinette? ¿Cuándo hay un momento adecuado? Te lo digo ahora porque estás empezando a sospechar, y es el momento más apropiado.

Marinette: Por favor, dime que tienes un retorcido sentido del humor, porque no tienes ni idea de lo que le estás haciendo a mi corazón ahora mismo.

Yo: Lo siento, Marinette. En serio.

Espero pacientemente una respuesta. Ella no me escribe. Observo los mensajes de texto, pero sé que necesita tiempo para asimilar esto.

Maldita sea, soy un imbécil. Ahora probablemente estará enojada conmigo, pero no puedo culparla. Supongo que puedo despedirme de esas letras.

Mi puerta se abre y Philip irrumpe, entonces me arroja una galleta directamente. Me agacho y esta golpea la cabecera de la cama detrás de mí.

— ¡Idiota! —grita Philip. Se gira, se marcha y cierra de un portazo.

.

.

.

Que tal?

Me harías feliz con un comentario?