Bien aquí está el último capítulo.
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30 julio 2001
Harry se veía destruido, Neville lo había llevado a la casa donde vivían los Slytherin y esté sólo había caído en el sofá inconsciente.
— ¿Qué pasó? —Theo se acercó extrañado mientras cargaba a Frans.
—Se fueron. —Neville suspiró con el rostro no menos agotado que Harry. — Cuando salimos a defendernos, algunos de los nuestros desaparecieron y cuando todo se calmó, tampoco estaban los presos, eran algunos de los que estaban con Ron.
—Supongo que no eran de los suyos. —Blaise entró, todos los que buscaban a Crabbe tenía un rostro demacrado. — ¿Hermione y Draco han tenido suerte? —preguntó bostezando.
—Nada. —Theo sacudió la cabeza con pesar.
El par había pasado dos días encerrados enterraron entre montones de libros muggle.
—Deberíamos descansar. —una Luna, claramente agotada entró y abrazó a su pareja e hijo.
—Definitivamente. —Theo asintió y miró al par de aurores. —Deberían tomar un baño, les traeré mantas. Intenten descansar.
—Y Neville, —Luna se detuvo en la puerta de su habitación. —Feliz cumpleaños.
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10 agosto 2001.
— ¡Lo encontré! — eran las dos de la madrugada cuando el grito de cierta chica despertó asustados a todos.
— ¿Qué demonios encontraste Granger? —Pansy se veía muy irritada. — Y será mejor que sea algo bueno.
— El Escuadrón 731.
— ¿Se supone que debo saber qué es? — Pansy torció la boca con molestia.
—Claro que no, es parte de la historia muggle. —fue la respuesta de una Hermione que no parecía notar el sarcasmo de la morena. —Fue un escuadrón japonés dedicado a hacer experimentaciones humanas durante la segunda guerra mundial.
— ¿Experimentos humanos? —Blaise tenía los ojos caídos por el sueño. — ¿cómo qué?
—No respondas esa pregunta. —Interrumpió Draco, saliendo de la habitación tras su novia. —Es mejor que no lo sepan.
—Aceptare la recomendación. —se rindió el de piel morena.
—Entonces ¿quieren experimentar con los magos? —Theo se cruzó de brazos apoyado en el marco de su puerta.
—Un científico loco nos descubrió, fascinante.
La autora de dichas palabras, era por supuesto, Pansy.
—Aunque supieran nuestra existencia, ese gusano. —Draco sacudió su cabeza. —Eso es más complejo que sólo experimentar.
—Supongo que ahí se involucra la otra parte. —Hermione. —Es quien da la meta de los experimentos, quien tiene una misión.
La puerta de su apartamento empezó a sonar con fuerza.
— ¡Abran, somos nosotros! —la voz fuerte de Ginny siguió a los golpes.
—Sigo diciendo que tiene una sincronía extrañamente precisa. —murmuró Blaise
— Espero que sean buenas noticias. —Pansy saludó a la Weasley.
—Sabemos dónde está Crabbe. —Fue su respuesta. Pansy levantó sus cejas.
—Esas sí son buenas noticias.
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— ¿Cómo demonios encontraron este lugar? —Draco estaba muy impresionado.
La destartalada cabaña de la imagen estaba en un bosque, parecía más en medio de la nada, era una sorpresa que la hallaran.
—Porque es una trampa. —Harry sacudió la cabeza con una sonrisa amarga. —Todos los capturados apenas mantenían sus capacidades motoras suficiente para atacar y gesticular, pero repetían lo mismo como un mantra.
— ¿Qué cosa? —Hermione llevaba café para todos junto a Theo.
—Unas coordenadas. —entonces señaló la foto. —Esas coordenadas.
— ¿Y porque creen que Crabbe está ahí? —Blaise miró incrédulo la foto.
—No lo sabemos. —Neville suspiró, pero es lo único que nos lleva a algún lado en este momento.
— ¿Qué quieren de nosotros? —Draco no parecía nada cómodo con la idea.
—No lo sé. —Harry se rio sin humor. —Iré yo sólo.
—No seas ridículo. —la respuesta fue casi un coro.
—Sólo vayamos todos. —Fue el turno de Theo.
—Ni siquiera lo pienses.
— ¿Qué tal...?
— ¡No, Luna!
—No vamos a llegar a ningún lado así. —Pansy sonrió irónica. — ¿Todos nos volvimos demasiado importantes?
—Yo iré. —Draco se puso de pie.
— ¡No!
—No estoy abierto a discusiones. —Y sí alguien podía ser terco con algo era Draco Malfoy.
Los Slytherin, abiertos detractores de absolutamente todo, se quedaron en silencio, casi por costumbre.
—Iré contigo. —El tono de Hermione fue pesado. Levantó su ceja al rubio retándolo a negarse.
—Bien, descansemos por hoy. —Malfoy había perdido la silenciosa batalla.
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11 agosto 2001
Blaise por supuesto no iba a permitir que Draco se pusiera en peligro, menos cuando por fin parecía que el hombre no cargaba una cara de muerte.
Salió apenas pasada la media noche y por fin sintió que no sería descubierto.
—Que lento Zabini.
El nombrado miró con incredulidad al trio frente a él. Potter, Weasley y Pansy lo miraban desde un callejón.
—Eso es una mala idea. —No pudo evitar decir. Los tres se rieron.
—Si no lo fuera no estaríamos escabulléndonos a mitad de la noche. —Pansy respondió. —Sólo vámonos de aquí, tal vez lo logremos antes de que lo noten. —El deseo era bastante ingenuo, cuando volvieran; si lo hicieran, aunque nadie quería pensar eso último; Draco tendría una furia monumental. De eso estaban seguros.
— ¿Cómo llegamos allá? —preguntó acercándose finalmente.
—Potter nos aparecerá en el lugar más cercano que puede. —señaló la morena con el mentor al chico de lentes.
—Aunque ahorraremos camino, tendremos que hacer todo el recorrido del bosque caminando, ¿entienden? —cuando recibió confirmaciones asintió. —Bien, vamos.
Un segundo después Blaise sentía mareo y su pecho apretado.
—Odio esta sensación. —Masculló. Una mano femenina acarició su espalda.
—Estará bien pronto. —Blaise se enderezó y agradeció a Ginny, aun algo desubicado.
—Movámonos. — apresuró Potter.
La cabaña, estaba bastante metida dentro del bosque, era poco probable encontrarla a menos que se la estuviera buscando. Pasaron casi tres horas caminando antes de ver una tenue luz entre los árboles.
— ¿Es ahí? —Preguntó Ginny con las cejas arrugadas.
—Sí.
—Alguien debería quedarse afuera. —dijo Pansy. —Necesitamos alguien que nos cubra o nos avise si hay más problemas.
Los cuatro se miraron antes de que Potter rodara los ojos.
—Yo lo haré, puedo comunicarme con Ginny con el patronus.
—Pensé que buscarías fama, salvador. —Se burló Pansy.
—Lo medité, pero decidí cederles este a ustedes. —fue la acida respuesta.
—Sí, creo que también concederé el mérito. —Pansy miró a Blaise y a Ginny. —Me quedare junto a Potter para librarnos de más sorpresas. —señalo la cabaña. —Saquen al tonto de Crabbe de ahí.
—Bien.
—No sé emocionen, no es una cita. —Fue lo último que escucharon de ella.
— ¿Cómo la soportan? —Ginny rodó lo ojos un poco irritada y divertida.
—También me lo pregunto, si soy honesto. —se rió Blaise.
Cuando estaban a unos tres metros de la cabaña, la puerta se abrió sola.
—Eso no me lo esperaba. —Ginny y Blaise se miraron y entraron con cautela.
Adentro los esperaba un anciano, su apariencia pulcra los sorprendió un poco. Parecía un abuelo de rasgos asiaticos común que encontrarían en la calle y con quien entablarían cualquier conversación trivial. A su lado, un hombre completamente en silencio.
— Magos, supongo. —la voz era suave, el anciano les sonrió. —No me molestaría hacer algunos ensayos con ustedes. Son en definitiva, un espécimen muy raro.
—Creo que me negaré. —Ginny rizó los labios con asco. El anciano no pareció amedrentado.
—Eso pensé. —sonrió de nuevo. — ¿quieren hablar un poco?
—No, no queremos, devuélvenos a Crabbe. —Blaise se acercó pero el hombre que se había quedado en quieto hasta ese momento saco algo de su maga y apuntó a ellos.
Zabini no sabía lo que era, Ginny por otro lado tenía un poco de idea.
—Detente.
Ginny pareció tensa al ver un arma de fuego por primera vez. Murmuró una palabra y el arma se salió de la mano del hombre.
—Sorpresa. —Se burló Blaise antes de lanzar al hombre de un hechizo contra la pared y caer inconsciente.
A pesar del todo, el anciano seguía tranquilo.
—Ahora sí, tendremos una conversación. —ambos se sentaron frente al viejo. — ¿Quién eres?
—Mi nombre es Satō Akihito. —contestó como si fuera la pregunta que había estado esperando. —Fui parte del Escuadron 731. —Asintió recordando. — Eran bueno tiempos, aunque ahora las personas se escudan en la moralidad, sacaron provecho de todo lo que logramos con nuestras investigaciones.
—Pero usted no estaba en la lista del Escuadrón. —Blaise no parecía convencido.
—Era poco más que un muchacho para esa época. —restó importancia. —íbamos a lograr grandes cosas, pero entonces la guerra terminó, y todos se pusieron la bata de santos.
— ¿Qué tiene que ver eso con nosotros? —Ginny entrecerró los ojos. —Usted sólo es un asesino con excusas, y eso no ha cambiado, ¿Cuál es su excusa ahora?
—Los magos son diferentes. —el hombre los miró con un brillo extraño en los ojos. —dentro de ustedes hay cosas muy interesantes que impulsaran a la humanidad a nuevas alturas.
—Creo que su pretexto al final resultó ser el mismo, una falsa creencia de poder. —Ginny se levantó enojada. —para sentirse menos miserable de lo que es.
— ¿Cómo dio con nosotros? —Blaise. —Los magos son muy precavidos incluso con los accidentes.
—Uno de ustedes nos contactó.
— ¿"Nos"? —repitió la Weasley. — ¿Quién es el otro lado?
—Me temo que eso no lo diré. —el anciano sonrió cálidamente.
— ¿Quién lo contacto? —siguió Blaise con la frente arrugada.
—Mi comunicación era con una chica, se hacía llamar DG. —Blaise sintió como un poco de magia se escapaba del él por la rabia, algo que no pasaba desde que era un niño estúpido antes de entrar al colegio de magia. —Un día entregó el cuerpo de uno de ustedes en mi puerta, tenía mascado E731. —la sonrisa del anciano fue alegre. —el otro lado lo envió a través de ella como una forma de contactarme.
— ¿Por qué nos dice todo esto? —Ginny pareció serenarse.
—Cuando uno está al borde de la muerte hay pocas cosas que importen. Por el contrario uno tiene algunos últimos deseos. Simples nimiedades. —el viejo sonrió y miró al hombre que Blaise había lanzado, el hombre se levantó como si nada.
Ambos tuvieron un mal presentimiento.
—Mi experimento tuvo progresos. —dijo orgulloso. —Y dado el historial de mis 'socios', no tardaran en matarme, pero antes de morir, quiero ver con mis propios ojos, lo que he conseguido.
Ginny y Blaise retrocedieron al mismo tiempo, cortinas de metal taparon las ventanas y la puerta.
— ¿No me digas que...?—ambos miraron al hombre al lado del anciano.
—Mi primer resultado exitoso, no el único, claro. —El señor Satō señalo al hombre. —aunque tenía un arma, es uno de ustedes.
El hombre saco su varita y lanzó un hechizo. Blaise estaba tan sorprendido que el hechizo lo envió volando y chocó contra la pared.
Ginny empezó a atacarlo, pero el hombre parecía inmune.
— ¿Qué rayos es? —gritó la chica cuando cortó una mano del hombre y él se limitó a coger la varita con la otra mano.
—Ya no siente dolor, ni fatiga, no tiene sentimientos, ni pensamientos profundos. —Compartió el viejo— sólo responde a un único comando. "Ataca a los magos"
Blaise buscó su propia varita.
— ¡Expelliarmus! — gritó desarmando al hombre.
— ¡Diffindo! — Blaise no estaba muy seguro de que ese hechizo debiera usarse en personas, pero en definitiva, no se iba a quejar.
El hombre fue cortado por la mitad.
—Un poco flojo, la verdad. —Criticó Ginny sin piedad.
—Un poco. —estuvo de acuerdo el anciano. — ¿Qué tal esto?
Ambos se quedaron helados cuando salieron otros diez magos, que posiblemente eran unas marionetas. El espacio era muy pequeño para esquivar y atacar a todos al mismo tiempo, y para colmo evitar herir a su acompañante.
— ¿Pediste ayuda? —susurró. Ginny tenía el gesto apretado.
—Están ocupados afuera. — cómo para dar razón a sus palabras, algo se chocó contra el techo de la cabaña.
—Espero que no sea uno de ellos. —hizo un gesto de dolor.
Esta vez, fue mucho más complicado, recibieron múltiples golpes y hechizos, Blaise estaba teniendo dificultades para mantenerse en pie y pensar con claridad.
— ¿Qué está pasando? —Ginny sacudió la cabeza buscando despejarse.
—Somnifero. —el viejo quiso hablar pero una pequeña explosión ocurrió tras él y se extendió un llamarada. Su gesto se descompuso un momento pero no tardo en recomponerse. —Creo que llegó la hora.
Al parecer, el 'socio' había decidido terminar unilateralmente los negocios e impedir cualquier negocio futuro.
Uno de los experimentos empezó a quemarse, cómo no sentía dolor siguió atacándolos como si nada, era un poco espeluznante.
Finalmente los gritos los sacudieron, él anciano se estaba quemando. El impulso de Ginny fue intentar salvarlo, pero los magos que funcionaban como marionetas les impidieron acercarse. El anciano estaba muerto pocos minutos después en lo que seguro había sido una agonía física increíble.
— ¡Ginny! —escucharon la voz de Hermione. — ¡Blaise! ¿Están ahí? ¿Están bien?
Ginny apenas podía respirar entre el humo. Y con el somnífero empezó a perder por momentos la claridad.
— Aquí estamos. —Respondió Blaise. —Esperen. —Tosió con fuerza — Aqua eructo.
El chorro de agua finalmente empezó a poner fin a las llamas. Sin embargo, el humo se acumuló más.
— ¡Hay droga en el aire! —Apenas pudo gritar antes caer inconsciente. A su lado Ginny perdió la conciencia momentos después.
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13 agosto 2001
La primera en despertar fue Ginny.
Lo que la esperó además de una tos fuerte, raspones, hematomas y quemaduras leves, fue un regaño de sus padres, del que nunca se olvidaría. George había entrado a su habitación directo a halar de su oreja con bastante fuerza. Hermione aún apretaba los labios cuando hablaba con ella. Harry y Parkinson estaba a su lado, todos en silenció recibiendo la reprimenda.
Fue entonces que se dio cuenta que tan pronto Blaise y ella entraron a la cabaña, Harry y la mujer habían sido atacados por más Magos con un cerebro ausente. Ningún lado había podido ayudar al otro. De no haber sido porque Draco y los demás habían llegado, el resultado podría haber sido muy diferente, teniendo en cuenta que Blaise y ella casi se ahogan con el humo. No era una broma el susto que les habían dado a los otros.
—Estoy muy enojada con ustedes. —Un día cualquiera Granger decidió que era hora de demostrar su descontento. —Eso fue muy irresponsable, ¡solo estabas ustedes! ¿Sí hubieran necesitado ayuda? ¡Cómo exactamente pasó!
—Si no fuera por Frans llamándonos para decir que sus tíos son estaban. —Draco sacudió la cabeza, tenía ahora una perpetua arruga entre sus cejas. Y no parecía que fuera a desaparecer a corto plazo. — ¿Debíamos llegar y empezar a buscarlos entre los restos?
—Si vuelven a hacer algo así, los amarrare a la pata de la cama. —ver a la siempre tranquila Luna amenazándola, la hizo sentir culpable.
—Lo entiendo. —murmuró apenada. Se había sobreestimado. Definitivamente.
Ahora deseaba que Blaise despertara rápido para que el regaño no cayera completamente sobre ella.
Sus oídos estaban empezando a zumbar.
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14 agosto 2001
Cuando llegó el momento de que Blaise despertara, Ginny estaba a punto de ser dada de alta.
— ¿Por qué te ves mejor que yo? —se quejó huraño, su pecho dolía.
—Porque soy más fuerte que tú, obviamente. —se burló, Blaise no parecía muy impresionado con su respuesta. —y tal vez tenías unas costillas rotas.
—Eso explica. —cuando el resto entró para dar su muy largo sermón de seguridad al chico, los recibió un Blaise con gesto dolorido y viéndolos como un niño que ve a sus padres después de mucho tiempo.
Decidieron aplazar el regaño un poco. Aceptaron, a regañadientes, sentirse algo conmovidos.
—No pensé que Zabini alguna vez se vería tan... —Potter parecía estupefacto. — infantil.
—Blaise sólo es un niño grande. —Pansy estuvo de acuerdo. Se acercó y acarició la cabeza del moreno en cama. —Un mocoso molesto y malcriado. —añadió.
—Muy graciosa. —manoteo Blaise. —Díganme que encontraron a Crabbe.
—Supongo. —Respondió Theo.
— ¿Vivo? —indagó incomodó a la respuesta.
—Supongo.
—Sólo díganlo.
—Experimentó con él, Blaise. —Hermione respondió con gesto adolorido.
— ¿El parasito?
—No realmente.
—Dejen de dar vueltas a esto. —Blaise se sentó sintiéndose agitado. — ¿Qué le pasa?
—Encontramos los ojos de Goyle. —Draco se sentó en la cama a su lado y lo miró. —Crabbe los está usando ahora.
Blaise apenas tuvo tiempo de tomar el balde de basura a su lado antes de vomitar sus jugos gástricos.
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20 agosto 2001
— ¡Ey! Zabini ven y haz que tu apellido sirva para algo. —Pansy gritó por su atención. Blaise enarcó sus cejas cuando se acercó.
— ¿Qué es eso? — miró un papel quemado.
—El anciano no estaba tan tranquilo como parecía. —se burló Ginny mostrándole un papel. —dijo que no nos ayudaría pero su cabaña tenía muchos de estos papeles que nos guiaran con los otros bastardos.
Blaise tomo un papel y entendió el porqué del grito de Pansy.
—Que mi apellido sea Italiano no quiere decir que yo lo sea, o que hable el idioma. —les contó irritado. Pansy no parecía conforme.
—Maldita sea cuando salgamos de acá te haré cambiar ese apellido. —le quitó la hoja de las manos molesta. —No lo mereces.
Zabini bufó.
Nadie notó un pequeño papel que escondió en su bolsillo.
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30 agosto 2001
Ginny terminó viviendo con los Slytherin.
En lo que algunos llamaron una relación extraña con Blaise.
El Señor y la Señora Weasley miraron a su hija como si le hubiera salido otra cabeza.
— ¿Está segura? —preguntó su madre aún extrañada. —No lo conoces tanto.
—Lo conozco bien mamá. —fue su respuesta mientras abrazaba a la mujer mayor. —Créeme.
La familia fue un poco más violenta con Blaise.
—Ya sabes, le haces algo a mi hermanita. —Empezó George. —Y me encargaré de que ese hermanito pequeño tuyo, sea aún más pequeño.
—Lo tendré en cuenta. —le levantó la ceja al hombre. — ¿Tienes algo mejor? —le preguntó a Percy.
—Si no crees que pasar el resto de tu vida defendiéndote de demandas es peor... —Percy levantó lo hombros. —No, creo que no.
Blaise por ahora estaba tranquilo, sin embargo...
—Le haces algo a mi niña y te arrancaré eso de entre las piernas para darlo de comer a los dragones.
El Señor Weasley era un hombre digno de respeto, decidió Blaise.
Ese día más tarde Ginny aún se reía mirándolo.
—Estarás bien. —le aseguró.
—Eso espero, la verdad. —suspiró y se acostó.
No pasó mucho tiempo hasta que abrió los ojos y vio a una Ginny mirándolo fijamente. Hacía eso desde que había decidido vivir con él.
—Dilo Ginny, —animó con suavidad. —no estamos para empezar con malentendidos de nuevo, ¿no crees?
Pasaron minutos con la chica aún en silencio, mirando a todos lados, antes de que inspirara y lo mirara casi agresivamente.
—Te preguntaré algo y será mejor que seas sincero.
Blaise Zabini se quedó en silencio un poco impresionado por la intensidad con la que lo miraba, se sentó un poco reacio.
—Está bien.
—Ese día... ¿tus palabras eran ciertas? —pronuncio con suavidad y lentitud.
Ninguno necesitó especificar qué día o que palabras. Blaise había estado esperando esa pregunto por algunos años.
—Tú sabes la respuesta. —se acercó y tomó su muñeca.
"¿Qué estás haciendo con Weasley?"
"Sólo me estoy divirtiendo. Supongo que satisfacción personal, o física, supongo"
—Sí las palabras hubieran sido diferentes. —Blaise la haló para abrazarla con fuerza. —Habrías sido uno de los cuerpos a enterrar en esa guerra.
No era fácil, pero prefería que lo odiara, prefería que despotricara contra él. Incluso aceptaría que se fuera con Harry Potter. Mientras sonriera. Mientras viviera.
—Lo sabía.
—Sí —sonrió y dejó en beso en su frente. —no vamos a ignorar que era bastante torpe enamorado. —la sintió reírse. —me temblaban las manos cuando hablaba contigo. Nunca le digas eso a Pansy por favor.
—No prometo nada. —la voz apagada le respondió.
—Sabía que algún día volvería a morderme el trasero. —se separó y la miro a los ojos con ternura. — Sé que fue mi culpa, pero...—la miró con dificultad. —no vuelvas a alejarme y fingir que nada pasó. —hizo una petición egoísta, hacerlo una vez había sido horrible, no estaba seguro de soportarlo una segunda.
—Bien. —ella sonrió.
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Ya entrada la noche Blaise aún no estaba dormido.
Inspiró y miró un poco lleno de emoción la chica a su lado.
Recordó las luchas que tuvo para que ningún mago se atreviera a tocarla, para que no tuvieran la oportunidad incluso de verla. A cuantos hirió, incluso a cuantos asesinó. Porque estaba decidido a que ninguna de esas basuras se le acercaría.
Nunca le había dicho a Ginny que se esperaba, le sacara información; nunca dijo que le había mentido a los Carrow de información que supuestamente ella le daba; o cuando lo torturaron por haberles mentido.
Había cosas que era mejor no saberlas.
Y otras, que aunque deseara ignorar, era mejor sacarlas a la luz.
...Su madre había respondido al papel que le envió.
El contenido de ese papel no era importante, lo significativo era la firma.
Cosa Nostra.
La Mafia Italiana.
"Somos producto de nuestro pasado, pero no tenemos por qué ser su prisionero"
Rick Warren
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Y hasta aquí llega esta minihistoria, espero la hayan disfrutado tanto como yo disfruté escribirla, aunque me haya sacado mis canas xD
Lo siento por Crabbe, no murió, pero no está exactamente bien. (._.)
No estoy segura de cómo haya quedado el romance entre ellos dos, al final terminé más enfocada en el fondo, lo siento por eso. Por si queda alguna duda, sí, están saliendo. xD
La siguiente sería la última minihistoria, además de saber que es un Hansy, no tengo nada más, así que no parece que vaya a haber una cuarta historia en un futuro cercano, voy a darme otro inmerecido descanso. Estas historias tienen la particularidad de dejarme agotada cuando las termino, aún no me explico por qué.
El Escuadrón 731. No estoy segura de si deberían investigar quienes no lo conozcan, está a criterio de cada quién. Lo que sí les aseguro, es que es una de las tantas muestras de que el ser humano es uno de los seres más retorcidos.
¿La próxima historia tendrá mucho que ver con la mafia? No realmente, mis conocimientos de la mafia son, en primer lugar, superficiales, en segundo lugar, quiero que siga así :v. Después de todo en lo que me enfoco es en los magos, lo relacionado con la mafia sería algo superficial.
Por último muchas gracias por llegar hasta acá y haberle dado una oportunidad a lo que escribí.
¡Nos vemos!
