Marinette
.-.
.-.
.-.
.-.
.-.
Luka deja su guitarra por primera vez en más de una hora. No nos hemos enviado ni un solo mensaje, ya que tuvimos una buena racha. Es bastante genial lo bien que parecemos poder trabajar juntos. Toca una canción, una y otra vez, mientras me tumbo sobre su cama con un anotador frente a mí. Escribo las letras a medida que aparecen en mi mente, la mayoría de las veces arrugando el papel, arrojándolo a través del cuarto, y empezando de nuevo. Pero ya tengo lista la letra de casi toda una canción, y él sólo ha tachado dos líneas que no le gustaban. Yo diría que eso es progreso.
Hay algo en estos momentos, en los que escribimos música, que me encanta. Todas mis preocupaciones y pensamientos acerca de todo lo malo en mi vida parecen desaparecer durante los cortos tiempos que escribimos juntos. Es bonito.
Luka: Vamos a hacer toda la canción ahora. Siéntate para que pueda verte cantar. Quiero asegurarme de que quede perfecta antes de enviársela a Juleka.
Empieza a tocar la canción, así que comienzo a cantarla. Me está mirando de cerca, y la forma en que sus ojos parecen leer cada movimiento, me hace sentir incómoda. Tal vez es porque no puede expresar palabras a través del habla, pero todo lo demás a su alrededor parece compensarlo.
Tan fácil como él es de leer, es sólo de esa manera cuando él quiere ser leído. La mayor parte del tiempo, es capaz de contener sus expresiones, y no sé qué demonios está pensando. Él sostiene la corona en el departamento no verbal. Estoy bastante segura, por cómo se ve, de que si pudiera hablar, ni siquiera lo necesitaría.
Me siento incómoda al verlo observarme cantar, así que cierro los ojos y trato de recordar las letras a medida que él continúa tocando la canción. Es incómodo cantarlas con él a tan sólo a unos metros de distancia. Cuando escribí esta letra la primera vez, él tocaba su guitarra, pero se encontraba a un buen par de cientos de metros, en su balcón. Aun así, por mucho que traté de fingir que escribía acerca de Nathaliel en ese momento, sabía que me imaginaba a Luka cantándolas.
A LITTLE BIT MORE
(UN POCO MÁS)
Why don't you let me
(Por qué no me dejas)
Take you away
(Llevarte lejos)
We can live like you wanted
(Podemos vivir como querías)
From place to place
(De sitio en sitio)
I'll be your home
(Seré tu hogar)
We can make our own
(Podemos vivir por nuestra cuenta)
Cuz together makes it pretty hard to be alone
(Porque juntos se nos hace bastante difícil estar solos)
We can have everything you ever wanted
(Podemos tener todo lo que siempre quisiste)
And maybe just a little bit more
(Y quizás sólo un poco más)
Just a little bit more
(Sólo un poco más)
Su guitarra se detiene, lo que, naturalmente, también hace que me detenga. Abro los ojos, y él me está observando con una de sus miradas inexpresivas.
Retiro lo dicho. Esta mirada no es inexpresiva en absoluto. Está pensando. Puedo decir por la desviación de sus ojos que ya tiene una idea.
Aleja la mirada para recoger su teléfono.
Luka: ¿Te importa si intento algo?
Yo: Mientras prometas nunca volver a proponer algo preguntando si me importa que lo intentes.
Luka: Buen intento, pero eso no tiene sentido.
Me río, y luego lo miro. Asiento suavemente, con miedo de lo que está a punto de "probar". Se sienta sobre sus rodillas y se inclina hacia adelante, colocando ambas manos sobre mis hombros. Trato de mantener mi grito de asombro, pero es un intento fallido. No sé lo que está haciendo o por qué lo está haciendo tan cerca de mí, pero santa mierda.
Santa mierda.
¿Por qué mi corazón se está volviendo loco en este momento?
Luka me empuja hasta que estoy recostada en su colchón. Estira la mano tras él, toma su guitarra, y luego la pone al otro lado de mí. Se recuesta a mi lado.
Cálmate, corazón. Por favor. Luka tiene sentidos supersónicos, y podrá escucharte a través de las vibraciones del colchón.
Se arrastra más cerca de mí, y por la forma en que está dudando, creo que no está seguro de si voy a permitirle acercarse más.
Lo haré. Estoy totalmente a su voluntad.
Ahora me está mirando, contemplando su próximo movimiento. Puedo decir que no está tratando de pasarme. Lo que está a punto de probar lo está haciendo verse más aprensivo, como si estuviera simplemente planeando besarme. Está mirando mi cuello y mi pecho, como si estuviera buscando una determinada parte de mí. Sus ojos se detienen en mi abdomen, una pausa, y luego vuelve a su teléfono.
Oh, Señor. ¿Qué está a punto de hacer? ¿Poner sus manos en mí? ¿Quiere sentirme cantar esta canción? Sentir requiere tocar, y tocar requiere manos. Sus manos. Sintiéndome.
Luka: ¿Confías en mí?
Yo: No confío en nadie. Mi confianza se ha agotado por completo esta semana.
Luka: ¿Puedes reponer tu confianza durante unos cinco minutos? Quiero sentir tu voz.
Aspiro, entonces lo miro, recostado junto a mí, y asiento. Deja su teléfono sin romper mi mirada. Me observa como si me estuviera advirtiendo que debo mantener la calma, pero está teniendo el efecto contrario. Siento una especie de pánico en estos momentos.
Se acerca y desliza su brazo bajo la parte trasera de mi cuello.
Oh.
Ahora está aún más cerca.
Su rostro se mueve sobre el mío. Pasa la mano a través de mi cuerpo y jala la guitarra contra mi lado, acercándola a nosotros. Todavía me está observando con esa mirada que parece destinada a producir un efecto calmante.
No lo hace. No me calma en absoluto.
Baja la cabeza contra mi pecho, y luego aprieta su mejilla contra mi camisa.
Oh, esto es genial. Ahora definitivamente puede sentir cómo de espástico está latiendo mi corazón. Cierro los ojos y quiero morir de vergüenza, pero no tengo tiempo para eso, porque él comienza a rasguear las cuerdas de la guitarra a mi lado. Me doy cuenta de que está tocando con las dos manos, una desde debajo de mi cuello y la otra por encima de mí. Su cabeza está en mi pecho, y puedo sentir su pelo rozando mi cuello. Está más o menos tendido sobre mí con el fin de llegar a su guitarra con ambos brazos.
Oh, mi querido dulce niño Jesús en una cesta de mimbre.
¿Cómo espera que cante?
Trato de calmarme, regulando mi respiración, pero es difícil cuando estamos posicionados de esta forma. Como siempre, cuando olvido una introducción, él comienza perfectamente de nuevo, desde el principio. Cuando llega al punto donde yo entro, empiezo a cantar. Más o menos. Bastante bajo, porque todavía estoy esperando que el aire encuentre su camino de regreso a mis pulmones.
Después de las primeras líneas, encuentro la firmeza de mi voz. Cierro los ojos y hago mi mejor esfuerzo por imaginar que simplemente estoy sentada en la cama, como lo estuve durante la última hora.
I'll bring my suitcase
(Traeré mi maleta)
You bring that old map
(Tú trae ese viejo mapa)
We can live by the book
(Podemos hacer nuestras propias reglas)
But we can never go back
(Pero nunca volver)
Feeling the breeze
(Sentir la brisa)
Never felt so right
(Nunca se sintió tan bien)
We'll watch the stars until they turn into light
(Veremos las estrellas hasta que se vuelvan luz)
We can have everything you've ever wanted
(Podemos tener lo que siempre quisiste)
And maybe just a little bit more
(Y quizás sólo un poco más)
Just a little bit more
(Sólo un poco más)
Termina el último acorde, pero no se mueve. Sus manos permanecen fijas en la guitarra. Su oído se mantiene firmemente presionado contra mi pecho. Mis respiraciones son más pesadas ahora que acabo de cantar una canción entera, y su cabeza se eleva con cada entrada de aire.
Suspira profundo, luego levanta la cabeza y rueda sobre su espalda sin hacer contacto visual conmigo. Nos quedamos en silencio durante unos minutos. No estoy segura de por qué es tan serio, pero estoy demasiado nerviosa para hacer movimientos bruscos. Su brazo todavía está por debajo de mí, y no hace ningún esfuerzo para quitarlo, así que no estoy segura de sí ha terminado con este pequeño experimento.
Tampoco creo ser capaz de moverme.
Marinette, Marinette, Marinette. ¿Qué estás haciendo?
Absolutamente, positivamente, no quiero tener esta reacción ahora. Ha pasado una semana desde que rompí con Nathaliel. Lo último que quiero, o incluso necesito, es enamorarme de este chico.
Sin embargo estoy pensando que eso puede haber ocurrido antes de esta semana.
Mierda.
Inclino mi cabeza y lo miro. Me está observando, pero no puedo decir lo que su rostro está tratando de transmitir. Si tuviera que adivinar, diría que está pensando: Oh, oye, Marinette. Nuestras bocas están muy juntas. Vamos a hacerles un favor y cerrar esta brecha.
Sus ojos caen a mi boca, y estoy muy impresionada con mis habilidades telepáticas. Sus labios carnosos se separan ligeramente mientras tranquilamente toma varias respiraciones lentas y profundas.
De hecho, puedo oír su respiración, lo que me sorprende, porque ese es otro de los sonidos sobre los que mantiene un completo y total control. Me gusta que parezca no poder controlarse. Por mucho que diga querer estar desapegada de los chicos, y ser independiente y fuerte, lo único que estoy pensando es en lo mucho que me gustaría que tomara completo y total control sobre mí. Quiero que domine esta situación rodando sobre de mí y juntando esa increíble boca con la mía, dejándome completamente dependiente de él, necesitando recuperar el aliento.
Mi teléfono recibe un texto, interrumpiendo mi imaginación hiperactiva. Luka cierra los ojos y se vuelve hacia la dirección opuesta. Suspiro, sabiendo que ni siquiera oyó el texto, sino que se alejó por su propia voluntad. Lo que significa que me siento muy incómoda ahora por sólo haber tenido esa rica conversación interna en mi mente. Llevo la mano detrás de mi cabeza y tanteo hasta que encuentro el teléfono.
Nathaliel: ¿Ya estás lista para hablar?
Ruedo los ojos. Linda forma de arruinar el momento, Nathaliel. Tenía la esperanza de que después de días de evitar sus textos y llamadas, por fin iba a darse cuenta. Niego con la cabeza y le respondo.
Yo: Tu comportamiento está al borde de acoso. Deja de querer contactarme. Hemos terminado.
