Marinette

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¿Por qué me siento tan enfadada? No hicimos nada.

¿O sí?

Ni siquiera puedo decir qué demonios sucedió anoche antes de que nos quedáramos dormidos. Técnicamente, no fue nada, pero de nuevo, lo fue, lo cual de seguro es por lo que me siento tan molesta, porque estoy malditamente confundida.

Primero él no me habla sobre Nathaliel durante dos semanas enteras. Luego no pudo mencionar que era sordo, aunque en realidad no tengo derecho a molestarme por eso. No es algo sobre lo que debería pensar que tenía que decirme.

¿Pero Chloe?

¿Su novia?

¿Cómo pudo olvidársele mencionar en las tres semanas que hemos estado hablando que tiene una novia?

Él es justo igual que Nathaliel. Solo piensa con la cabeza de abajo, y nada con el corazón, y eso lo convierte en el gemelo de Nathaliel. Probablemente debería empezar a llamarle Nathaliel. Simplemente debería llamarles Nathaliel a todos. De ahora en adelante, me referiré a todos los hombres como Nathaliel.

Luka: Falsa alarma. Era sólo Philip. Perdón por eso.

Yo: QUE. TE. JODAN.

Luka: ?

Yo: Ni siquiera te atrevas.

Pasan unos pocos segundos en los que miro fijamente mi silencioso teléfono, y luego viene un golpe desde el cuarto de baño. Luka abre la puerta y entra en mi habitación, con las manos con las palmas levantadas en el aire como si no tuviera ni idea de por qué me enojé. Me río, pero no es una risa feliz en absoluto.

Yo: Esta conversación requerirá un ordenador. Tengo mucho que decir.

Abro mi ordenador en lo que él regresa a su habitación. Le doy un minuto para conectarse, luego abro nuestro chat.

Luka: ¿Por favor, puedes explicarme por qué luces tan enojada?

Yo: Hmm. Déjame contar las razones. (1) Tienes una novia. (2) Tienes una novia. (3) ¿Por qué, si tienes novia, estaba yo siquiera en tu HABITACIÓN? (4) ¡Tienes una novia!

Luka: Tengo novia. Sí. Y tú viniste a mi habitación porque acordamos trabajar en las letras juntos. No recuerdo que sucediera nada entre nosotros anoche para justificar esta reacción de ti. ¿O me equivoco?

Yo: ¡Luka, han sido tres semanas! Te conozco desde hace tres semanas, y nunca, NI UNA VEZ, mencionaste que tienes novia. Y hablando de Chloe, ¿sabe siquiera que me he mudado?

Luka: Sí. Se lo cuento todo. Mira, no fue una omisión intencional, lo juro. Sólo que nosotros nunca hemos tenido una conversación en la que ella saliera al tema.

Yo: De acuerdo, dejaré pasar que olvidaras mencionarla, pero no dejaré pasar todo lo demás pronto.

Luka: Y aquí es en donde me confundo, porque no tengo claro qué piensas que hicimos.

Yo: Eres tan chico.

Luka: ¿Ouch? Supongo.

Yo: ¿Puedes decir honestamente que tu reacción ante la posibilidad de que ella estuviera ante tu puerta más temprano fue un comportamiento normal e inocente? Enloqueciste porque pudiera verte conmigo, lo cual significa que hacías algo que no querías que viera. Sé que todo lo que hicimos fue quedarnos dormidos, ¿pero qué hay con la FORMA en que nos quedamos dormidos? ¿Crees que ella habría aceptado el hecho de que tuviste tus manos alrededor de mí toda la noche y tu cara prácticamente se pegó a mi pecho? Y no sólo eso, ¿qué pasa con el hecho de que me senté entre tus piernas la otra noche? ¿Te habría sonreído y besado para saludarte si hubiera entrado en ese entonces? Lo dudo. Sé a ciencia cierta que habría terminado conmigo recibiendo un puñetazo.

¡Ugh! ¿Por qué esto me molesta tanto? Golpeo la cabeza ligeramente contra el cabecero con frustración.

Unos momentos más tarde, Luka aparece en el marco de la puerta entre nuestro baño y mi habitación. Mastica la esquina de su labio inferior. Sus rasgos lucen mucho más calmados que cuando vino hace sólo unos minutos. Entra lentamente en mi dormitorio, luego se sienta en el borde de mi cama con su portátil sobre las rodillas.

Luka: Lo siento.

Yo: Sí. Bueno. Lo que sea. Vete.

Luka: De verdad, Marinette. No lo he vi así en absoluto. Lo último que quiero es que las cosas sean incómodas entre nosotros. Me gustas. Me divierto contigo. Pero si por un segundo te llevé a pensar que algo iba a pasar entre nosotros, lo siento mucho.

Suspiro y trato de parpadear para alejar las lágrimas.

Yo: No me enojo porque haya pensado que pasaba algo entre nosotros, Luka. No QUIERO que suceda nada entre nosotros. No he vivido mi soltería por más de una semana todavía. Estoy enojada porque siento como si hubiera sucedido un momento, o tal vez dos, cuando —por mucho que ninguno de nosotros queramos cruzar esa línea— casi lo hicimos. Y puedes tratar con tus acciones por tu cuenta, pero el hecho de que yo no sabía que tenías novia fue ciertamente injusto para mí. Me siento como…

Apoyo la cabeza contra el cabecero y cierro los ojos con fuerza, el tiempo suficiente para obligar a las lágrimas a retroceder una vez más.

Luka: ¿Te sientes cómo qué?

Yo: Me siento como si casi me hubieras convertido en un Marc. Pude haberte besado anoche, y el hecho de que no sabía que salías con alguien me habría convertido en un Marc. No quiero ser un Marc, Luka. No puedo decirte cuánto me hirió la traición de ellos, y yo nunca, jamás, le haré eso a otra chica. Así que esa es la razón por la que estoy enojada. Ni siquiera conozco a Chloe, pero me hiciste sentir como si ya la hubiera traicionado. Y tan inocente como puedes ser, te culpo por eso.

Luka termina de leer mi mensaje, luego se tumba tranquilamente sobre la cama. Lleva las palmas a su frente e inhala profundo. Ambos permanecemos inmóviles mientras pensamos en la situación. Después de varios minutos de silencio, él vuelve a sentarse.

Luka: Ni siquiera sé qué decir, además de que lo siento. Tienes razón. Incluso aunque pensé que sabías acerca de Chloe, puedo ver claramente lo que dices. Pero también necesito que sepas que nunca le haría algo como eso. Por supuesto, lo que pasó entre nosotros anoche no es algo que querría que Chloe viera alguna vez, pero eso es mayormente porque Chloe no entiende el proceso de escribir música. Es una cosa muy íntima, y debido a que no puedo oír, tengo que usar mis manos o mis orejas para entender las cosas que llegan de forma natural para otros. Eso es todo lo que es. No trataba de hacer que nada sucediera entre nosotros. Sólo sentía curiosidad. Estaba intrigado. Y me equivoqué.

Yo: Lo entiendo. Nunca pensé ni por un segundo que tus intenciones no fueran genuinas cuando me pediste que cantara para ti. Todo sucedió muy rápido en la mañana, y todavía trataba de recuperarme del hecho de que me desperté en tu cama y las luces parpadeaban. Entonces vas y lanzas la palabra "novia" en mi cara. Es mucho que procesar. Y te creo cuando dices que pensabas que sabía acerca de ella.

Luka: Gracias.

Yo: Sólo prométeme una cosa. Prométeme que nunca serás un Nathaliel, y yo nunca, jamás, seré un Marc.

Luka: Lo prometo. Y eso es imposible, porque nosotros somos mucho más talentosos que ellos.

Alza la mirada y me dedica su expresiva sonrisa, la cual hace que automáticamente sonría en respuesta.

Yo: Ahora sal de aquí. Volveré a dormir, porque alguien se pasó toda la noche babeando en mis tetas y roncando demasiado fuerte.

Luka se ríe, pero antes de marcharse, me escribe un último mensaje.

Luka: Me emociona que la conozcas. De verdad creo que te gustará.

Cierra su ordenador, se levanta y vuelve a su habitación.

Yo cierro el mío y tiró de las mantas por encima de mi cabeza.

Odio que mi corazón desee tan desesperadamente que él no tuviera una novia.

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—No, ella ya se mudó —dice Camille. Su teléfono móvil está apoyado sobre su hombro, y por cómo suena, acaba de contarle las noticias a su hermana acerca de que he tomado la habitación vacía. Camille ignora completamente que me encuentro siquiera en la misma habitación que ella y continúa hablando sobre mí.

Sé que el hecho de que no le he aclarado que no soy sorda es un poco mezquino, ¿pero quién es ella para asumir que no puedo leer los labios?

—No lo sé; es una amiga de Luka. Debería de haberla ignorado cuando me pidió que fuera —en la lluvia, que conste— y la trajera al apartamento. Aparentemente, su novio la ha dejado, y no tenía ningún sitio más al que ir.

Saca un asiento de la barra y se sienta de espaldas a mí. Se ríe ante algo que la persona al otro lado de la línea dice. —Dímelo a mí. Él parece disfrutar de recoger perros callejeros, ¿no es así?

Agarro el control remoto en mi mano y lo sujeto con fuerza en un intento de contenerme de lanzárselo contra la nunca.

—Te dije que no me preguntaras sobre Philip —dice con un suspiro—. Sabes que me irrita como loca, pero sólo… maldición, simplemente no puedo mantenerme alejada.

Espera. ¿Acababa de oír eso correctamente? ¿Puede Camille tener… sentimientos?

Ella tiene suerte de que me guste Philip, o el control remoto saludaría a su bonita pequeña cabeza ahora mismo. También tiene suerte de que alguien llame a la puerta con la fuerza suficiente para distraerme de herirla.

Camille se levanta y se da la vuelta para enfrentarme, señalando hacia la entrada. —¡ALGUIEN ESTÁ… EN… LA… PUERTA! —En lugar de responder, ella entra en su habitación y se encierra.

Qué hospitalaria, cierto.

Me levanto y me dirijo a la puerta principal, sabiendo que es más que probable que sea Chloe.

Coloco mi mano en el picaporte e inhalo una respiración constante.

Aquí vamos.

Abro la puerta, y de pie ante mí se halla una de las mujeres más hermosas sobre la que he posado los ojos alguna vez. Su cabello es lacio y rubio con mechas turquesas, y está amarrado en una coleta alta, con flequillo tapando ligeramente uno de sus ojos. Su rostro se encuentra con una ligera sonrisa que la hace ver muy bonita. No es nada excepto una cara sin maquillaje, y una linda sonrisa, y que me hace sonreír en respuesta, incluso aunque en realidad no quiero hacerlo.

En serio esperaba que fuera fea. No sé por qué.

— ¿Marinette? —dice. Es sólo una palabra, pero puedo decir por su voz que es sorda, como Luka. Pero, a diferencia de Luka, ella habla. Y pronuncia muy bien.

—¡Tú debes de ser la novia! —digo con emoción fingida. ¿Es fingida? Tal vez no. Toda su actitud me hace sentir feliz, ¿y tal vez un poco emocionada por conocerla?

Extraño.

Da un paso hacia delante y me da un abrazo. Cierro la puerta detrás de nosotras, y ella se quita los zapatos y se dirige al refrigerador.

—Luka me ha hablado mucho sobre ti —dice al tiempo que abre una soda, luego camina hacia los armarios en busca de un vaso—. Creo que es genial que le ayudes con su bloqueo de escritor. El pobre chico ha estado ridículamente estresado durante meses. —Llena su vaso con hielo y soda—. Así que, ¿cómo te va adaptándote? Veo que has sobrevivido a Camille. Y Philip tiene que ser un dolor en el trasero. —Me mira con expectación, pero todavía estoy encantada con el hecho de que sea tan… ¿Agradable? ¿Simpática? ¿Alegre?

Le devuelvo la sonrisa y me apoyo en la encimera. Intento descubrir cómo responderle exactamente. Me habla como si pudiera oírme, así que respondo del mismo modo.

—Me gusta —digo—. Nunca he vivido con tanta gente antes, por lo que va a llevarme algo de tiempo acostumbrarme.

Sonríe y se mete un mechón de cabello detrás de la oreja.

Ugh. Incluso sus orejas son bonitas.

—Bien —dice—. Luka me habló sobre tu horrible cumpleaños del fin de semana pasado y de que te llevó por pastel, pero eso no te compensa porque nunca tuviste la oportunidad de celebrarlo.

Tengo que ser honesta. Me preocupa que él le dijera que me llevó por pastel. Me preocupa porque tal vez él tiene razón y se lo cuenta todo. Y también me preocupa porque parece que a mí no me cuenta nada. No es que me haya ganado ese derecho de él.

Dios, odio los sentimientos. odio a mi conciencia. Los dos están constantemente en guerra, y no sé con certeza cuál preferiría apagar.

—Entonces —dice—, vamos a salir esta noche para celebrarlo.

Hago una pausa. —¿Vamos?

Asiente. —Sí. Tú, yo, Luka, Philip, si no tiene planes. Podemos invitar a Camille, pero eso es ridículo. —Pasa junto a mí en dirección a la habitación de Luka, luego se gira para enfrentarme otra vez—. ¿Puedes estar lista en una hora?

—Um. —Me encojo de hombros—. Supongo.

Abre la puerta de la habitación de Luka y se desliza en el interior. Me quedo de pie congelada, escuchando. ¿Por qué escucho?

Oigo a Chloe soltar risitas detrás de la puerta cerrada, y me provoca una mueca de dolor.

Oh, genial. Esto será divertido.

Si genial he regresado, tengo grandes excusas, la primera la escuela me consume demasiado, más al ser mi último año, segundo, perdí la contraseña de mi cuenta y casi lloro, pensando que perdería mis historias, pero gracias a dios no fue así…tratare de ponerme al corriente,, gracias por leer la historia.