Marinette
No tengo idea de a dónde vamos, pero estoy haciendo mi mejor esfuerzo para aparecer comprometida. Estoy en el asiento trasero con Philip, y él me está hablando acerca de la banda, explicando su participación en la misma. Hago las preguntas adecuadas y asiento en los momentos correctos, pero mi mente no está aquí en absoluto.
Sé que no puedo esperar que el dolor y la angustia desaparezcan tan rápidamente, pero hoy ha sido el peor día desde mi cumpleaños. Me doy cuenta de que todo el dolor que he sentido no ha sido tan malo porque he tenido a Luka esta semana. No sé si es la forma en que trae alivio cómico cuando está cerca o si es porque realmente desarrollaba un enamoramiento, pero los momentos que pasé con él eran los únicos en que sentí remotamente feliz. Eran las únicas veces que no pensaba en lo que Nathaliel y Marc me hicieron.
Pero ahora, verlo en el asiento delantero con su mano apretando la de Chloe... no me gusta. No me gusta la forma en que su pulgar de vez en cuando roza hacia atrás y adelante. No me gusta la forma en que ella lo mira. En especial no me gusta la forma en que él la mira. No me gustó la forma en que deslizó los dedos en los de ella cuando llegamos a la parte inferior de las escaleras del apartamento. No me gustó la forma en que abrió la puerta, y luego puso su mano en su espalda mientras ella se subía en el coche. No me gustó la forma en que tuvieron una conversación silenciosa mientras él ponía el coche en reversa. No me agrado cómo se río de lo que dijo y luego la atrajo hacia él para que pudiera besarla en la frente. No me gusta cómo todas estas cosas me hacen sentir como si los únicos buenos momentos que he tenido desde la semana pasada han acabado.
Nada ha cambiado. Nada importante sucedió entre nosotros dos, y sé que continuaremos de la manera en que había sido antes. Seguiremos escribiendo letras juntos. Aún podría escucharme cantar. Aún seguimos interactuando de la manera que hemos hecho desde que lo conocí, por lo que esta situación no debería estar molestándome.
Sé en mi corazón que no quería que pasara nada con él, sobre todo en este momento de mi vida. Sé que tengo que estar sola. Quiero estar sola. Pero también sé que la razón por la que me siento tan conflictiva por toda esta situación es que tuve un poco de esperanza. Aunque no estaba lista para nada en este momento, pensé que la posibilidad estaría allí. Supuse que tal vez algún día, cuando estuviera lista, las cosas se podrían haber desarrollado entre nosotros.
Sin embargo, ahora que Chloe está en la foto, me doy cuenta de que no puede haber un Quizás algún día entre nosotros. Nunca habrá un Quizás, algún día. Él la ama, y ella obviamente lo ama a él, y no puedo culparlos, porque lo que tienen es hermoso. La forma en que se miran entre sí, interactúan y obviamente se preocupan por el otro es algo que no me había dado cuenta de que faltaba entre Nathaliel y yo.
Tal vez algún día voy a tener eso, pero no será con Luka, y saber eso disminuye cualquier rayo de esperanza que brilló a través de la tormenta de mi semana.
Rayos, soy tan deprimente.
Odio a Nathaliel.
Realmente odio a Marc.
Y en este momento, soy tan patéticamente miserable que incluso me odio a mí misma.
— ¿Estás llorando? —pregunta Philip.
—No.
Él asiente. —Sí, lo estás. Estás llorando.
Niego con la cabeza. —No lo estoy.
—Estabas a punto de hacerlo —dice, mirándome con simpatía. Él pone su brazo alrededor de mi hombro y me tira contra él—. Ánimo, pequeña. Tal vez esta noche podemos encontrar a alguien que pueda quitar el pensamiento de ese ex novio idiota de esa linda cabecita tuya.
Me río y le doy una palmada en el pecho.
—Me gustaría ser voluntario para hacerlo, pero a Camille no le gusta compartir —dice—. Ella es un poco perra, por si no lo has notado.
Me río de nuevo, pero cuando mis ojos encuentran los de Luka en el espejo retrovisor, mi sonrisa se desvanece. Su mandíbula es firme, y sus ojos se traban con los míos por unos segundos antes de que se vuelva a centrar en la carretera frente a él.
Es ilegible la mayor parte del tiempo, pero juraría que vi un pequeño destello de celos detrás de esos ojos. Y no me gusta que verlo celoso porque me estoy inclinando contra Philip se sienta realmente bien.
Cumplir veintidós a podrido mi alma. ¿Quién soy, y por qué estoy teniendo estas reacciones horribles?
Nos detenemos en el estacionamiento de un club. He estado aquí un par de veces con Marc, así que me siento aliviada de que no será completamente desconocido. Philip toma mi mano y me ayuda a salir del auto, luego pone un brazo alrededor de mis hombros y camina conmigo hacia la entrada.
—Te propondré un trato —dice—. Voy a mantener mis manos lejos de ti esta noche para que los chicos no asuman que estás locamente enamorada de mí. Odio a los chaperones, y me niego a ser uno. Pero si alguien te hace sentir incómoda, sólo mírame y dame una señal para que pueda lanzarme en picada y sacarte de la situación.
Asiento. —Suena como un plan. ¿Qué tipo de señal no te doy?
—No lo sé. Puedes lamerte los labios seductoramente. Tal vez apretar tus pechos.
Le doy un codazo en el costado. — ¿O tal vez puedo simplemente rascarme la nariz?
Se encoge de hombros. —Eso también funciona, supongo. —Abre la puerta, y todos entramos. La música es abrumadora, y al segundo en que las puertas se cierran detrás de nosotros, Philip se inclina a gritar en mi oído—. Por lo general, las cabinas abren en el nivel del balcón. ¡Vayamos allí! —Aprieta su agarre en mi mano, y luego se vuelve hacia Luka y Chloe y gesticula para que nos sigan.
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No he tenido que usar el código secreto que Philip y yo acordamos, y hemos estado aquí por más de dos horas ahora. He bailado con varias personas, pero tan pronto como termina la canción, sonrió cortésmente y regresó a la cabina. Philip y Chloe parecen haber impactado en el suministro de licor, pero Luka no ha bebido ni una gota. Además de un trago que Philip me convenció para tomar apenas llegamos, no he bebido nada, tampoco.
—Me duelen los pies —digo.
Chloe y de Luka han bailado un par de veces, pero eso fue en las canciones lentas, así que decidí no verlos.
— ¡No! —dice Philip, tratando de tirar de levantarme—. ¡Quiero bailar!
Niego con la cabeza. Está borracho y ruidoso, y cada vez que intento bailar con él, termina masacrando mis pies casi tanto como masacra los movimientos.
—Yo bailaré contigo —le dice Chloe. Pasa sobre Luka en la cabina, y Philip toma su mano. Se dirigen hacia el nivel inferior para bailar, y es la primera vez Luka y yo hemos estado solos en la cabina.
No me gusta.
Me gusta.
No.
Sí.
¿Lo ves? Alma podrida. Dañada, podrida alma.
Luka: ¿Te diviertes?
No realmente, pero asiento, porque no quiero ser esa chica molesta y con el corazón roto que quiere que todos a su alrededor sientan lo miserable que es.
Luka: Necesito decir algo, y podría estar fuera de lugar aquí, pero estoy tratando de mejorar en la forma no intencional que te omito cosas.
Levanto la vista hacia él y asiento con la cabeza de nuevo.
Luka: Philip está enamorado de Camille.
Leo su texto dos veces. ¿Por qué necesitaría decirme eso? A menos que piense que me gusta Philip.
Luka: Él siempre ha sido un ligón, así que sólo quería aclarar eso. No quiero que te hagan daño otra vez. Eso es todo.
Yo: Agradezco tu preocupación, pero es innecesaria. En serio. No tengo interés allí.
Sonríe.
Yo: Tenías razón. Me gusta Chloe.
Luka: Sabía que lo harías. A todos les gusta Chloe. Es muy agradable cuando la conoces.
Levanto los ojos y miro alrededor cuando una canción de Kitty Secttion comienza a sonar. Me muevo hacia la parte trasera de la cabina y miro por encima de la barandilla. Philip y Chloe están de pie junto a la mesa del DJ, y Philip está interactuando con el DJ mientras Chloe baila alrededor junto a él.
Yo: Están pasando una de tus canciones.
Luka: ¿Sí? Eso siempre sucede cuando Philip está alrededor. ¿Están pasando "Getaway*"?
Yo: Sí. ¿Cómo lo supiste?
Luka presiona una palma sobre su pecho y sonríe.
Yo: Guau. ¿Puedes diferenciar tus canciones así?
Él asiente con la cabeza.
Yo: ¿Cuál es la historia de Chloe? Ella se comunica muy bien. Parece bailar muy bien. ¿Tiene un nivel de pérdida de audición diferente al tuyo?
Luka: Sí, ella tiene pérdida de audición leve. Ella oye la mayoría de las cosas con los audífonos, que es por lo que también habla tan bien. Y ella sí baila bien. Yo me atengo a las canciones lentas cuando quiere que baile con ella, ya que no puedo escucharlas.
Yo: ¿Es por eso Chloe habla en voz alta y tú no? ¿Debido a que ella puede oír?
Sus ojos se mueven hacia los míos por unos segundos, y luego vuelve a mirar su teléfono.
Luka: No, yo podría hablar si quisiera.
Debería detenerme. Sé que probablemente está molesto por estas preguntas, pero soy demasiado curiosa.
Yo: ¿Por qué no lo haces, entonces?
Se encoge de hombros, pero no me textea de nuevo.
Yo: No, quiero saber. Tiene que haber una razón. Parece como si eso fuera a hacer las cosas mucho más fáciles para ti.
Luka: Simplemente no lo hago. Me llevo muy bien con la forma en que hago las cosas ahora.
Yo: Sí, especialmente cuando Chloe y Philip están alrededor. ¿Por qué necesitas hablar cuando ellos lo pueden hacer por ti?
Apreté enviar antes de darme cuenta que probablemente no debería haber dicho eso. Me he dado cuenta de que Chloe y Philip hacen mucho de su conversación por él, sin embargo. Han ordenado por él cada vez que la camarera ha pasado por la cabina, y he notado a Philip hacerlo varias veces esta semana en diferentes situaciones.
Luka lee mi texto, luego me mira. Parece que lo hice sentir incómodo, y lamento de inmediato haber dicho lo que dije.
Yo: Lo siento. No quise que eso sonara en la manera en que probablemente sonó. Sólo quería decir que parece que les dejas hacer cosas por ti que no necesariamente tendrían que hacer si hablaras por ti mismo.
Mi explicación parece molestarlo incluso más que el texto inicial. Siento como si me estuviera enterrando en un agujero.
Yo: Lo siento. Voy a parar. No me corresponde a mí juzgar tu situación, porque obviamente no puedo ponerme en tus zapatos. Sólo trataba de entender.
Me mira y tira de la esquina de su labio inferior en su boca. Me he dado cuenta de que hace esto cuando está pensando mucho acerca de algo. La forma en que sigue mirándome hace que mi garganta se seque. Rompo su mirada, pongo la pajilla en mi boca, y tomo un sorbo de mi refresco. Cuando miro de nuevo hacia él, está enviando mensajes de texto nuevo.
Luka: Tenía nueve años cuando dejé de verbalizar.
Su texto hace más a mi estómago de lo que su mirada hizo. No sé por qué.
Yo: ¿Solías hablar? ¿Por qué dejaste de hacerlo?
Luka: Podría llevarme un rato escribir la explicación.
Yo: Está bien. Puedes decirme sobre ello en casa cuando tengamos nuestros ordenadores portátiles.
Él se escabulle hasta el borde de la cabina y observa sobre el balcón. Sigo su mirada hacia Chloe y Philip, quienes aún merodean alrededor de la cabina del DJ. Cuando ve que todavía están ocupados, se aleja de la barandilla y se inclina sobre la mesa, apoyando los codos delante de él mientras comienza a textear.
Luka: No se ven como si estuvieran listos para irnos, así que supongo que tenemos tiempo ahora. Juleka y yo no tuvimos suerte en el departamento de padres. Ambos tenían problemas con la adicción. Puede que todavía los tengan, pero no sabríamos, porque no hemos hablado con ninguno de ellos en años. Mi madre pasó la mayor parte de nuestra infancia en la cama, dopada con pastillas para el dolor. Nuestro padre pasó la mayor parte de nuestra infancia en bares. Cuando tenía cinco años, me inscribí en una escuela para sordos. Ahí es donde aprendí el lenguaje de señas. Llegaba a casa y le enseñaba a Juleka, porque ninguno de mis padres sabía. Le enseñé porque tenía cinco años y nunca había tenido una conversación con nadie antes. Estaba tan desesperado por comunicarme que obligaba a mi hermanita de dos años de edad a aprender señas como "galleta" y "ventana" para que yo tuviera a alguien con quien hablar.
Mi corazón se hunde en mi estómago. Levanto la vista hacia él, pero todavía está escribiendo.
Luka: Imagínate caminando a tu primer día de clases y darte cuenta de que en realidad hay una forma de comunicarse. Cuando vi a los niños tener conversaciones con sus manos, me quedé sorprendido. Viví los primeros cinco años de mi vida sin saber lo que era comunicarse. La escuela comenzó a enseñarme a formar palabras usando mi voz, cómo leer, cómo escribir. Pasé los próximos años practicando todo lo que aprendí en Juleka. Ella se volvió tan fluido en lenguaje para señas como yo. Quería que lo supiera, pero no quería usarlo a él como mi manera de comunicarme con mis padres. Para que cuando hablara con ellos, siempre hablara mis palabras. Yo no podía oír mi propia voz, por supuesto, y sé que suena diferente cuando las personas sordas hablan, pero quería una manera de comunicarme con ellos, ya que no sabían el lenguaje con señas.
»Un día, cuando hablaba con mi padre, le dijo a Juleka que me dijera que me callara, entonces hizo que Juleka hablara por mí. No entendí por qué, pero estaba enojado. Cada vez que intentara hablar con mi padre después de eso, la misma cosa ocurriría, y él le diría a Juleka que me dijera que dejara de hablar mis palabras. Juleka me traduciría lo que mi padre quería que dijera. Finalmente me di cuenta de que mi padre no quería que yo hablara, porque no le gustaba la forma en que mi voz sonaba. Le avergonzaba que no pudiera oír. No le gustaba que hablara cuando estábamos en público, porque las personas sabrían que era sordo, así que me decía que me callara cada vez que lo hacía. Un día en casa, se enojó tanto porque todavía lo hacía que comenzó a gritarle a Juleka. Asumió que como yo continuaba hablando mis palabras, Juleka no estaba transmitiendo el mensaje de que él no quería que yo hablara. Estaba muy borracho ese día y llevó su ira demasiado lejos, lo que no era poco común. Pero golpeó Juleka tan fuerte en la cabeza que lo noqueó.
Las lágrimas comienzan a inundar mis ojos, y tengo que inhalar una respiración relajante.
Luka: Él tenía sólo seis años, Marinette. Seis. Nunca quise darle a mi padre otra razón para golpearlo, por lo que fue el último día que hablé en voz alta. Supongo que se convirtió en un hábito después de eso.
Pone el teléfono sobre la mesa y se cruza de brazos frente a él. No parece esperar una respuesta de mi parte. Puede que ni siquiera quiera una. Me mira, y sé que ve las lágrimas cayendo por mis mejillas, pero no reacciona a ellas. Respiro profundamente, luego estiro la mano, tomo una servilleta y limpio mis ojos. Me gustaría que no me viera responder de esta manera, pero no puedo retenerlo. Sonríe suavemente y comienza a estirar la mano a través de la mesa hacia la mía, y luego Philip y Chloe reaparecen en la cabina.
Luka aparta su mano y levanta la vista hacia ellos. Los brazos de Chloe están cubiertos por los hombros de Philip, y se ríe de nada en particular. Philip sigue intentando apoderarse de la parte posterior de la cabina —también parece como si necesitara apoyo, pero no puede agarrar nada. Luka y yo nos ponemos de pie y le ayudamos. Luka aleja a Chloe de Philip, y envuelvo el brazo de Philip alrededor de mis hombros. Él presiona su frente con la mía.
—Mariii, estoy tan feliz de que hicieras trampa. Estoy tan feliz de que te mudaras.
Me río y empujo su cara lejos de la mía. Luka asiente en dirección a la entrada, y yo asiento en acuerdo. Otra bebida, y es probable que tengamos que sacar a estos dos.
—Me gusta ese vestido que tienes, mariii. ¿El azul? Pero por favor no te lo pongas otra vez. —Philip está inclinando su cabeza contra la mía mientras nos dirigimos hacia las escaleras—. No me gusta como se ve tu culo en él, porque creo que podría amar a Camille, y tu vestido me hace amar tu culo.
Guau. Está muy borracho si admite que puede ser que ame a Camille.
—Ya te dije que quemé ese vestido —le digo, riendo.
—Bien —dice con un suspiro.
Llegamos a la salida, y noto que Luka está llevando a Chloe. Sus brazos están alrededor de su cuello y sus ojos están cerrados. Una vez que llegamos al coche, ella abre los ojos mientras Luka intenta ponerla de pie. Trata de dar un paso, pero termina en un tropiezo. Luka abre la puerta de atrás, y ella prácticamente cae dentro. Él le lleva hacia el otro lado del asiento, y cae frente a la puerta, cerrando los ojos de nuevo. Luka sale del camino y le hace señas a Philip para que suba. Philip se adelanta y extiende la mano hasta la cara de Luka. Le acaricia la mejilla y dice—: Me siento mal por ti, amigo. Apuesto a que es muy difícil no besar a Marinette, porque es difícil para mí, y ni siquiera me gusta como a ti.
Philip se sube dentro del coche y cae frente a Chloe. Estoy agradecida de que estuviera demasiado borracho como para hacer señas de nada de eso, porque sé que Luka no entendió lo que dijo. Puedo decirlo por la mirada confundida que me está dando. Se ríe y se inclina hacia abajo, levantando la pierna de Philip, que todavía está colgando fuera del coche. Lo empuja dentro y cierra la puerta, mi mente todavía está atascada en las palabras de Philip.
Luka se acerca a mí y jala la manilla de la puerta del acompañante, y luego la abre. Doy un paso hacia adelante, pero el segundo en que la mano de Luka se apoya contra mi espalda, me detengo.
Lo miro, y me está mirando directamente. Su mano se mantiene en mi espalda baja mientras me obligó a cerrar lentamente la brecha entre el coche y yo. El segundo en que empiezo a sentarme, su mano se desliza lejos, y espera hasta que estoy completamente dentro, y luego cierra la puerta.
Apoyo la cabeza en el asiento y cierro los ojos, aterrada por lo que ese simple gesto acaba de hacerme.
Le oigo tomar su posición detrás del volante, y el coche se mueve, pero sigo con los ojos cerrados. No quiero mirarlo. No quiero sentir lo que siento cuando lo miro. No me gusta cómo con cada minuto que paso con él, me siento más y más como si fuera Marc.
Mi teléfono suena con un mensaje, por lo que me veo obligada a abrir los ojos. Luka está sosteniendo su teléfono, mirándome.
Luka: Ella no lo hace mucho. Probablemente ni siquiera tres veces al año. Ha estado bajo mucha presión últimamente, y le gusta salir. Eso ayuda.
Yo: No la estaba juzgando.
Luka: Lo sé. Sólo quería que supieras que no es una alcohólica furiosa como yo.
Me guiña un ojo, y me río. Echo un vistazo al asiento trasero, donde Philip está extendido a través de Chloe. Los dos están inconscientes. Me vuelvo en mi asiento y le respondo el mensaje.
Yo: Gracias por decirme todo lo de antes. No tenías que hacerlo, y sé que probablemente no querías, pero gracias.
Me da una mirada de reojo, a continuación, vuelve su atención a su teléfono.
Luka: Nunca le he contado a nadie esa historia. Ni siquiera a Juleka. Probablemente era demasiado joven para siquiera recordarlo.
Deja abajo el teléfono y pone el auto en marcha atrás, luego comienza a retroceder.
¿Por qué la única pregunta que me gustaría hacerle en este momento es la más inapropiada? Quiero preguntarle si alguna vez le dijo a Chloe, pero su respuesta no debería importarme. No debería importarme en absoluto, pero sí lo hace.
Comienza a conducir, se agacha y pone la radio, lo que me confunde. No puede oír, así que no entiendo por qué le importaría si estaba encendida o apagada.
Pero luego me doy cuenta de que no lo hizo por sí mismo.
La encendió para mí.
No andaba muerta…andaba de parranda, solo por si querían saber
La verdad tengo mucha tarea en esta cuarentena, más de la que tenía cuando iba a la escuela, si el profe nos quiere matara, naa no es cierto, es mi último año…perooo bueno.
Espero les haya gustado, gracias por las personas que lo leen y sus hermosos comentario, me hacen feliz.
Posdata: hay alguna fujoshi aquí
