Luka
Después de parar en un auto-servicio por comida, nos detenemos en el complejo de apartamentos. Estaciono el coche.
Yo: Toma la comida y abre la puerta mientras los despierto.
Agarra nuestras dos bebidas y la bolsa de comida. Se dirige al apartamento, yo camino a la puerta trasera y la abro. Sacudo a Philip hasta despertarlo y le ayudo salir del coche. Entonces despierto a Chloé y la ayudo a salir.
Todavía está demasiado desorientada para caminar, así que la recojo y cierro la puerta detrás de mí. Me aseguro de que Philip camina delante de mí por las escaleras, porque no estoy seguro de que no vaya a caerse.
Cuando entramos, Philip tropieza hasta su dormitorio, y yo acompaño a Chloé a mi habitación. La tiendo en la cama y le quito los zapatos, luego las ropas. Pongo las sábanas sobre ella, luego regreso al comedor, donde Marinette ha preparado nuestra comida. Es casi medianoche, y no hemos comido nada desde el almuerzo. Tomo asiento frente a ella.
Yo: Así que ahora que sabes uno de mis profundos y oscuros secretos, quiero conocer uno de los tuyos.
Los dos tenemos nuestros teléfonos en la mesa mientras comemos. Sonríe y comienza a responderme.
Marinette: ¿Tienes más de un profundo y oscuro secreto?
Yo: Ahora estamos hablando de ti. Si vamos a trabajar juntos, tengo que saber en qué me estoy metiendo. Háblame de tu familia. ¿Algún alcohólico furioso?
Marinette: No, sólo algo torpes. Mi padre es panadero, y odia el hecho de que haya venido aquí. Mi madre es ama de casa y en ocasiones lo ayuda... Es una gran mamá.
Yo: ¿Hermanos?
Marinette: Nop. Hija única.
Yo: No te habría catalogado como hija única.
Marinette: ¿Por qué? ¿Porque no soy pretenciosa y mimada?
Le sonrío y asiento.
Marinette: Bueno, gracias. Lo intento.
Yo: No quiero que esto suene insensible, pero si todavía tienes una relación con tus padres, ¿por qué no les llamaste la semana pasada? ¿Cuándo no tenías a dónde ir?
Marinette: Lo primero que mi madre me inculcó fue el hecho de que no quería que yo fuera dependiente a un hombre. Me educó para que sea muy independiente y financieramente responsable, por lo que siempre he tenido el orgullo de no pedir su ayuda. A veces es difícil, especialmente cuando de verdad necesito su ayuda, pero siempre salgo adelante. Tampoco pido su ayuda. Y menos por esto porque desde el principio no querían que viniera
Asiente.
Yo: Ya veo
Marinette: Como he dicho, mi padre a un no perdona que me haya ido. Tengo mucho que agradecer. He crecido en un hogar relativamente normal, mis padres están vivos y bien, y me apoyan hasta cierto punto. Son mejores que la mayoría, sólo peores que otros. Odio cuando la gente pasa toda su vida culpando a sus padres por todo lo malo que les sucede.
Yo: Sí. Estoy totalmente de acuerdo, es por eso que me emancipé a los dieciséis. Decidí tomar mi vida en mis propias manos.
Marinette: ¿En serio? ¿Qué hay de Juleka?
Yo: Me la llevé conmigo. Los tribunales pensaban que él se quedó con mis padres, pero vino a vivir conmigo. Bueno, con Philip. Hemos sido amigos desde que teníamos catorce años. Sus padres son sordos, por eso él sabe el lenguaje de señas. Una vez que me emancipé, permitieron que Juleka y yo nos quedemos con ellos. Mis padres todavía tenían la tutela sobre Juleka, pero en lo que a ellos respecta, les hicieron un gran favor al retirarlo de sus manos.
Marinette: Bueno, eso fue increíblemente considerado de los padres de Philip.
Yo: Sí, son grandes personas. Sin embargo no sé por qué Philip resultó como lo hizo.
Se ríe.
Marinette: ¿Continuaron criando a Juleka después de que te fuiste a la universidad?
Yo: No, en realidad sólo nos quedamos con ellos durante siete meses. Cuando cumplí los diecisiete años nos mudamos a un apartamento. Salí de la escuela y conseguí un Título de Graduado Escolar para poder empezar la universidad antes.
Marinette: Vaya. ¿Así que has criado a tu hermana?
Yo: No lo creo. Juleka vivió conmigo, pero nunca fue el tipo que podría ser criada. Tenía catorce años cuando llegamos a nuestra propia casa. Yo sólo tenía diecisiete años. Por mucho que me gustaría decir que era el adulto maduro y responsable, era todo lo contrario. Nuestro apartamento se convirtió en el lugar de reunión de todos los que nos conocían, y Juleka anduvo de fiesta tanto como yo.
Marinette: Eso me sorprende. Pareces tan responsable.
Yo: No era tan salvaje como probablemente podría haber sido, estando solo a esa temprana edad. Por suerte, todo nuestro dinero fue a las facturas y el alquiler, así que nunca me metí en malos hábitos. Simplemente nos gustaba divertirnos. Nuestra banda se formó cuando Juleka tenía dieciséis años y yo tenía diecinueve, por lo que consumía una gran cantidad de nuestro tiempo. Ese es también el año en que empecé a salir con Chloé, y me tranquilicé mucho después de eso.
Marinette: ¿Has estado con Chloé desde que tenías diecinueve años?
Asiento, pero no respondo el mensaje. Casi no he tocado mi comida por todos los mensajes de texto, así que recojo mi hamburguesa. Ella hace lo mismo, y comemos hasta que ambos acabamos.
Nos ponemos de pie y limpiamos la mesa. Entonces me saluda y se dirige a su habitación. Me siento en el sofá y enciendo el televisor.
Después de unos quince minutos de estar cambiando de canales, finalmente me detengo en un canal de películas. Los subtítulos han estado desactivados del televisor, pero no me molesto en volver a ponerlos. De todos modos estoy muy cansado para leer y a la vez seguir la película.
La puerta del dormitorio de Marinette se abre, y ella sale, viéndose un poco sorprendida al ver que todavía estoy despierto. Tiene una de sus camisas holgadas de nuevo, y su cabello está mojado. Regresa a su habitación, y luego sale con su teléfono y se sienta en el sofá conmigo.
Marinette: No estoy cansada. ¿Qué estás viendo?
Yo: No sé, pero acaba de empezar.
Levanta los pies y descansa la cabeza sobre el brazo del sofá. Sus ojos están en el televisor, pero mis ojos están puestos en ella. Tengo que admitir, la Marinette que salió esta noche es una Marinette completamente diferente a la que está aquí acostada. Su maquillaje desapareció, su pelo ya no es perfecto, la ropa, incluso tiene agujeros en ella, y no puedo evitar reír con sólo mirarla. Si yo fuera Nathaliel, ahora estaría golpeándome en la cara.
Ella está comenzando a inclinarse hacia adelante para tomar su teléfono cuando mueve sus ojos en mi dirección. Quiero mirar otra vez el televisor y fingir que no me acaba de atrapar mirándola fijamente, pero eso complicaría aún más esto. Por suerte, no parece importarle que estuviera mirándola, porque le da su atención al teléfono.
Marinette: ¿Cómo estás viendo esto sin subtítulos?
Yo: Estoy demasiado cansado para leer. A veces me gusta ver películas sin subtítulos y tratar de adivinar lo que dicen.
Marinette: Quiero probarlo. Ponlo en silencio, y vamos a mirar-sordos juntos.
Me río. ¿Mirar-sordos? Eso es nuevo. Apunto el control remoto hacia el televisor y presiono el botón de silencio. Vuelve su atención al televisor, pero una vez más, no logro apartar la mirada de ella.
No entiendo mi repentina obsesión por mirarla, pero parece que no puedo detenerme. Está a varios centímetros de distancia. No nos tocamos. No hablamos. Ni siquiera me mira. Sin embargo, el simple hecho de que estoy mirándola me hace sentir muy culpable, como si estuviera haciendo algo mal.
Mirar es inofensivo, así que ¿por qué me siento tan culpable?
Intento olvidarme de los sentimientos de culpa, pero en el fondo, sé exactamente lo que está pasando.
No me siento culpable, simplemente porque estoy mirándola. Me siento culpable por la forma en que me hace sentir.
Esta es la segunda vez consecutiva que me han despertado así. Alejo la mano que me está golpeando y abro los ojos. Philip está de pie sobre mí.
Deja un pedazo de papel en mi pecho, y luego golpea su mano contra el costado de mi cabeza. Camina hasta la puerta principal y agarra las llaves, entonces se va a trabajar.
¿Por qué se va a trabajar tan temprano?
Agarro el teléfono, y dice 6:00. Supongo que no se está yendo temprano.
Me siento en el sofá y veo a Marinette todavía acurrucada en el otro extremo, profundamente dormida. Agarro el papel de Philip de mi pecho y lo miro.
¡¿Y si vas a tu habitación a dormir en la cama con tu novia?!
Enrollo la nota y me pongo de pie, luego la llevo al bote de basura y la entierro. Vuelvo al sofá, pongo la mano sobre el hombro de Marinette, y la sacudo hasta despertarla. Rueda sobre su espalda y se frota los ojos, luego me mira.
Sonríe cuando me ve. Eso es todo. Todo lo que hizo fue sonreír, pero, de repente, mi pecho está en llamas, y se siente como si una ola de calor acabara de rodar por todo mi cuerpo.
Reconozco este sentimiento, y no es bueno. No es bueno en absoluto. No me he sentido así desde que tenía diecinueve años.
Desde que comencé a desarrollar sentimientos por Chloé.
Señalo a la habitación de Marinette para hacerle saber que debe ir a la cama, luego giro rápidamente y me dirijo a mi dormitorio. Me quito mis jeans y camiseta y suavemente me deslizo en la cama junto a Chloé.
Envuelvo los brazos alrededor de ella, la jalo contra mi pecho, y paso la siguiente media hora tratando de dormir con un disco rayado de recordatorios.
Estás enamorado de Chloé.
Chloé es perfecta para ti.
Eres perfecto para ella.
Te necesita.
Eres feliz cuando estás con ella.
Estás con la única chica con la que estás destinado a estar.
