No Surrender – Antología Musical 02
Antología participante en el Reto de Cuarentena del grupo FF:DSTLO.
Los personajes de Resident evil que aquí aparecen pertenecen a Capcom, solo la idea original de la historia me pertenece
La gente volteaba a verlo mientras caminaba por las calles, y es que su cabellera castaña perfectamente peinada, una chamarra de cuero colgada al hombro izquierdo y su camisa sin mangas que se ajustaba a su bien trabajada espalda y dejaba ver perfectamente sus musculosos brazos y sobre todo aquel intrincado tatuaje que cubría todo su brazo derecho, todo aquello junto era más que suficiente para llamar la atención de los transeúntes habituales e incluso de los turistas que visitaban Chicago, la ciudad del viento.
Ignoraba aquellas miradas, muchas veces indiscretas, que le eran dirigidas.
Todas aquellas personas vivían en su mundo, ajenas a la realidad que los rodeaba, sin saber que sus vidas podían destruirse en solo instantes, y el en carne propia podía confirmarlo de primera mano.
Había pasado de ser un marine a ser solo una persona sin nombre, un don nadie en este mundo.
Jayden William Taylor, o al menos así era como se hacía llamar en ese momento, anteriormente era conocido como William "Billy" Coen, había cambiado su nombre después de 1998, cuando supuestamente se le había dado por muerto.
Aquel día había sido una pesadilla que no quería repetir en toda su vida, primero era conducido al pelotón de fusilamiento, acusado de un crimen que no había cometido, y solo se salvó cuando habían aparecido aquellos perros infernales.
Había visto más muerte que vida a su edad, así que ahora vivía cada día como si fuera la página final de su libro llamado vida. Aquellos recuerdos de aquel fatídico 23 de julio de 1998 lo habían marcado para siempre.
El sonido de una voz llamándolo por su nombre lo saco de su trance y de aquellos apestosos pasillos de una mansión infestada por zombis. Volvió a la realidad cuando la vio, aquella agente novata que había conocido en el tren de los muertos, había cambiado bastante en todos esos años, había madurado.
-Billy Taylor me escuchaste? Llevo llamándote desde hace horas
-lamento la tardanza princesa
- no me llames princesa!
- oh! Lo siento "oficial Chambers"
Rebecca se rio por lo bajo, besando la comisura de los labios de Billy.
-apenas y tuve tiempo de escapar del laboratorio para tomar un café contigo
- si es que a un macchiato de caramelo con doble espuma con caramelo y chispas de colores se le puede llamar café aun
Sonrió al ver las expresiones de la pequeña castaña, mirarla lo hacía mantener viva la fe y lo ayudaba a no renunciar a la pelea.
Rebecca continuaba en la lucha, aun siendo profesora del Instituto Alexander de Biotecnología en esa ciudad, seguía apoyando desde su laboratorio a la BSAA, nunca se rindió en esa pelea, no había lugar para rendición alguna.
Billy levanto la mirada al despejado cielo, cada día después de su milagroso escape, sentía como si pistolas humeantes los apuntaran a él y a Rebecca. Ambos victimas de aquel destino tan terrible.
- que tal vas con tu investigación? - preguntó mirándola de reojo mientras caminaban a un café cercano.
-las investigaciones sobre el T no han avanzado como quisiera, no logro entenderlo del todo
- vamos oficial, yo sé que en ese corazón ardiente no hay espacio para la rendición- le revolvió el cabello- confío en que podrás con ese virus de mierda algún día
- ni yo ni mi equipo nos podemos rendir en esta batalla- sonrió la castaña entrando a la cafetería- no después de lo de Raccoon
Ambos tomaron asiento, para charlar un momento, apenas y se habían visto en días, no iba a perder aquel momento para charlar de lo sucedido en el '98. Rebecca se desahogó de su estrés en su laboratorio y de lo exasperantes que a veces eran los alumnos o los becarios, y de cómo no querían hacer nada de lo que se les pedía. Todo esto mientras le daba de sorbos a su maccihato capaz de causarle coma a un diabético.
¿Que te parece si el fin nos escapamos un rato, ya sabes, salir de ruta no planeada, y ver dónde llegamos?
¿Los dos? ¿En tu motocicleta? … eso estaría de lujo- respondio Rebecca terminando su empalagosa bebida- quedamos este fin entonces?
Te sacare del laboratorio si pones alguna excusa- se burlo
Billy acompaño a Rebecca a la entrada del instituto, antes de despedirse, la tomo de la cintura elevándola un poco del piso para atrapar sus labios con los suyos de una manera demandante.
No puedo esperar a este fin de semana, oficial Chambers
Rebecca lo miro completamente sonrojada, sin poder decir nada más, entro al instituto y camino a su laboratorio, un par de practicantes estaban ahí trabajando al microscopio mientras escuchaban No Surrender de Beast in Black, los alumnos se exaltaron al verla entrar de repente.
Lo sentimos profesora Chambers, en seguida cambiaremos de música- se disculpó uno de ellos
Está bien- respondio Rebecca asintiendo- creo que la canción me inspira a seguir con la investigación que deje pausada hace un momento
