La frontera entre la cordura y la locura (Fic Song Meet me halfway- The Black Eye Pease) – Antología Musical 08
Antología participante en el Reto de Cuarentena del grupo FF: DSTLO.
Los personajes de Resident Evil que aquí aparecen pertenecen a Capcom, solo la idea original de la historia me pertenece
Oh, no puedo ir más lejos que esto.
Oh, te deseo tanto,
Es mi mayor deseo
Jill no dejaba de pensar en aquello, recordaba vagamente haber caído del acantilado después de lanzarse contra Wesker para salvar a Chris.
Después de eso, recordaba haber despertado en un laboratorio, recibiendo tratamiento médico para preservar su vida, después de ello vinieron los experimentos, Wesker estaba vivo, y ella no era más que su conejillo de indias, al menos hasta que el ex capitán decidió que los experimentos con ella eran un rotundo fracaso.
Y había esperado su muerte en ese momento, pero no fue así, un profundo sueño se apodero de ella, hasta ese momento en que había despertado de nuevo, sintió dolor en su pecho, pero no podía moverse, escuchaba voces a su alrededor.
— Pronto despertara por completo, en ese momento comenzaremos con el experimento
Podía reconocer apenas la voz de Wesker, que tramaba ahora, sintió como algo comenzaba a recorrer su torrente sanguíneo, venia de su pecho y se extendía a cada rincón de su cuerpo, sentía como iba perdiendo la voluntad poco a poco, el ardor de sus venas era lo de menos.
Wesker le dio la orden de levantarse, y ella obedeció sin oponer resistencia, su mente decía que no debía obedecerlo, pero su cuerpo se movía con las ordenes que el ex capitán le daba.
Y así habían pasado los meses, los experimentos en ella avanzaban, ordenándole hacer cosas inimaginables, proezas imposibles para un ser humano ordinario, ella podía cumplirlas con el mínimo esfuerzo. Cada orden, por absurda que fuera, ella la obedecía sin poder resistirse, su voluntad y su cuerpo estaban desconectados entre sí.
El primer asesinato había sido traumático para ella, un agente solitario de la BSAA de África occidental había sido la víctima, y en un abrir y cerrar de ojos, había terminado con su vida con solo un cuchillo de combate en sus manos.
Sufría por dentro, pero por fuera permanecía inexpresiva, aquel dispositivo en su pecho que le suministraba constantemente dosis de un químico que llamaban P30 la obligaba a obedecer todo lo que se le ordenara, por vil y ruin que fuera, se le tenía que administrar todo el tiempo o perdería su efecto, y a causa de ello, su cabello había perdido su color castaño, volviéndose de un tono rubio bastante apagado.
Bien, pasé mi tiempo Sólo pensando, pensando, Pensando en ti. Cada día, sí,
Realmente te extraño, te extraño. Y todas esas cosas que
Solíamos, solíamos, Solíamos hacer.
Si, tenía miedo de todo lo que le estaban obligando a hacer, trabajando como compañera y cómplice de Wesker y Excella Gionne, hubiera deseado morir en la caída del acantilado, que ser una marioneta sin alma. Extrañaba la BSAA a Zaf, y sobre todo a Chris.
¿Puedes encontrarme a medio camino, Justo en la frontera?
Allí es donde te voy a esperar. Estaré alerta noche y día.
Llevaste mi corazón al límite, Y aquí es donde me quedaré.
Era el único lugar donde el P30 no podía afectarla, la frontera entre la cordura y la locura, ese era el único lugar donde podía esperar a que alguien la ayudara, esperando día y noche, preguntándose si alguien la estaría buscando aún.
Conocía los protocolos de búsqueda, solo durarían 30 días, lo más seguro es que ya hubieran hecho un funeral y una tumba vacía para ella. Pero, también conocía la terquedad de Chris y la perseverancia de Zaf, ambos no se quedarían de brazos cruzados.
O eso esperaba, en la frontera de su cordura, ahí era donde esperaba que la encontraran.
Sólo dime dónde ir, Sólo dime dónde quieres reunirte.
Navego yo mismo, yo mismo Para ir donde tú estés.
Escuchaba en su mente aquellas palabras, Zaf y Chris eran capaces de navegar los 7 mares, atravesar galaxias, recorrer el mundo, solo necesitaban un indicio de dónde ir, de donde ella los esperaba.
¡No puedo ir más lejos que esto! Por favor, Es mi único deseo, que alguien me encuentre, que ellos tengan algún indicio de dónde encontrarme.
Jamás se había sentido tan vulnerable y desesperada, ya que en esa ocasión no podía defenderse, aunque quisiera, dependía de la obstinación de sus compañeros para salir de ello.
¿Puedes encontrarme a medio camino, Justo en la frontera?
Allí es donde te voy a esperar. Estaré alerta noche y día.
Llevaste mi corazón al límite, Y aquí es donde me quedaré.
