El universo y los personajes de Boku no Hero Academia son propiedad de Kohei Horikoshi, a mi solo me gusta jugar con ellos.

Este fic participa en la #DabiHawksWeek2020

La base del segundo día es "algo sobre tu momento favorito del manga".Y mi momento favorito es aquel que desconocemos y me permite creer que esto podría ser diferente y menos sombrío, so...

Canonverse. Basado en lo que creo que sería la primera interacción tras bambalinas. Contenido sugerente a libre interpretación del lector (ustedes entiendan lo que quieran, ese ya no es mi problema xD).


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Acero

—¿Qué tonalidad sería nuestro azul?

—¿Qué tono te gusta? —Fue la respuesta, luego de rodearlo con sus fuertes brazos—. Las tonalidades pastel son suaves, apenas el aleteo de una mariposa —agregó, dejando un beso sobre la nariz de su pareja—. La gama de oscuros son más sombríos, melancólicos y apagados, como una balada triste.

—¿Desde cuándo sabes de colores? —Bromeó con una sonrisa e incredulidad.

—Nunca es tarde para aprender algo nuevo —refutó encogiéndose de hombros sin quitar la gracia de su voz.

—Pedirlos todo es demasiado, ¿no?

—Podemos tejer cada paso con un tono diferente y crear nuestra propia gama que nos usa a nuestra manera.

—Nuestro propio azul.


Lo encontró vagando en las ruinas de un incendio. Había visto sus llamativas alas en las noticias, anuncios y revistas. Empezó a investigarlo por curiosidad. Descubrió su nombre; Takami Keigo. Tardó tiempo en reconocerlo.

—Takami… —murmuró para sí. Una sonrisa, calidez y alegría. Vaya, otra fachada asociada a personas desgraciadas.

Escuchó por ahí que es buscado. El apodo aparece por ahí, en ocasiones suena por allá, pero manteniendo un deje de precaución.

Keigo piensa que es un cazador acechando a su presa. Dabi ha sido el ratón tanto tiempo, que ya sabe actuar como un gato.

Así que ambos fingen creer que ese encuentro fue fortuito y casual.

La primera reacción de Dabi fue sonreír antes de encender suavemente el borde de su piel. Quema. Arde. Y siente que está muriendo en vida, pero no sabe que tan cierto sea después de doparse de morfina para mitigar el dolor.

—Escuché que me buscas —soltó. Escuchó un gruñido al tiempo que ve dos grandes plumas tomar el rol de espadas—. Y no necesariamente para entregarme a las autoridades —agregó, dejando entrever una sonrisa irónica. Aprendió del mejor a cómo provocar la irascible ira de los héroes.

—Quiero unirme a la Liga. —Tajante, audaz y concisa. Falsa, también debió de añadir a la descripción. Ambos saben que confiar en las palabras o intenciones del otro es el primer error.

Y Dabi cree que es una buena idea; una broma graciosa, divertida y torcida donde podrá entretenerse por un rato. Así que acepta.

Se encuentran en otro callejón desgastado, sucio y en penumbras. El villano cree que combina mientras el héroe siente asco. Hay más palabras y la chispa nace aun cuando trataron de apagarla y extinguirla.

Curiosamente, cae primero el héroe. De repente nota que busca excusas para verle, provocaciones para tocarlo y… ¿por qué su piel hormiguea cuando se encuentran? También se siente asqueado de sí mismo. Luego de aquella reunión terminó en su habitación, con un nombre prohibido en sus labios mientras su esencia invadía la cama. El placer duró apenas unos segundos antes de correr a vaciar su estómago en el retrete. Carece del valor para expresar la culpa y desagrado, además de que implica admitir que se masturbó pensando en un villano que podría asesinarlo mientras duerme.

Para Dabi fue más austero y pasajero. Él no se complica con sentimientos o creencias estúpidas. Abrazó sin preguntar o juzgar la idea de revolcarse con un héroe, de tirar de sus alas y verlo retorcerse de placer. Reconoce el erotismo tras el dolor ejercido, también el poder que da la dominación y la calma de ser consolado. Un pequeño cúmulo de placer que se permite liberar de vez en cuando.

Y ambos saben que las plumas se queman rápido en el fuego, como hojas de papel mientras las llamas se avivan.

—Te llamaré —avisó el villano, luego de lanzarle un teléfono desechable. Se acomodó rápidamente el pantalón antes de emprender una discreta huida. El héroe aun seguía jadeando en el lugar donde lo dejó, con los pantalones entreabiertos, el cierre abajo y con un desastre en su ropa interior. Cualquier palabra quedó ahogada en su garganta como lo estuvo durante los últimos quince minutos. Logró recomponerse, tomó el celular del suelo y deseó estrellarlo.

—Maldita sea. —La bruma placentera se difumina con el peso de sus acciones. Apretó con fuerza los dientes al tiempo que respira profundamente. No puede dar marcha atrás a sus acciones, tampoco puede fingir que no sucedió, pero, ¿qué haría ahora que es un ser corrompido en más de una forma? No ahondó en la respuesta cuando su localizador sonó, emitiendo un nuevo llamado.

¿Cómo puede jugar a ser un buen héroe luego de caminar al infierno con el diablo… y haberlo disfrutado?

No lo sabe, pero sospecha que lo va a descubrir pronto.

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¡Azul! Ese es el tema base de mi week (necesito algo de que guiarme). Espero hacer días suaves y bonitos, pero sé no siempre será así porque el día siete promete lágrimas, so...

¡Ojalá continúen leyendo este barco! Lo amo, si se animan a participar en la week, por favor, mencionenme para ver sus preciosos trabajos.