El universo y los personajes de Boku no Hero Academia son propiedad de Kohei Horikoshi, a mi solo me gusta jugar con ellos.
Este fic participa en la #DabiHawksWeek2020
La base del quinto día es "algo rudo o caliente". Este jodido día como me dio demasiados problemas. Tuve cerca de cinco ideas, reescribí por días tres versiones diferentes y esto salió en una hora ayer (entre las tres y cuatro de la mañana). Esto es basado en un tweet de Scipiada que cayó como regalo del cielo. Debido al contenido en este capítulo, el rated cambia para ser M. No me arrepiento de nada e incluso me siento orgullosa.
Canonverse. Basado en un headcanon. Contenido explícito. Lean bajo su propia responsabilidad, por favor.
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Royal
—Quién habría pensado que seguiríamos juntos.
—Tu hermana lo creyó —contó con una sonrisa—. Tus hermanos tenían montadas apuestas sobre cuánto tiempo tardaríamos en asesinar al otro.
—Esos pequeños idiotas —escuchó su gruñido, provocando más risas por parte de su pareja—. ¿Dónde está la broma?
—¿Los culparías? No fuimos la pareja más estable que digamos.
—Son esos colores que desviaron nuestro camino y se equivocaron de elección; tu rojo y mi morado, ¿Cómo se suponía que diéramos con el azul?
—Lo creamos —señaló su pareja, dejando un beso en su sien—. Inventamos nuestro tono mientras bailamos al mismo compás.
Es cerca de media noche cuando se lanza a su cama. Maldice a Mirko y aceptar sus copas. Aunque lo agradece, se siente más ligero y calmado. Abraza la almohada, añorando otro cuerpo en la cama, emite un largo suspiro antes de susurrar un nombre. Está demasiado cansado para darse placer, así que cierra los ojos y se permite caer ante morfeo.
Son las tres de la mañana cuando escucha un cristal romperse, ni siquiera tiene tiempo de reaccionar cuando una venda cubre sus ojos y una soga atrapa sus manos. Tiene las plumas listas para atacar, cuando reconoce la voz;
—Fuiste un pajarito muy malo —se estremece al sentir el aliento sobre su oído—. Te esperé y ni siquiera dejaste la puerta abierta, tu muy mal —tragó saliva con fuerza cuando unas rugosas manos acariciaron su espalda.
—¿Qué mierda haces aquí? —Quiso sonar intimidante, pero las palabras parecían un chillido. Sus terminaciones nerviosas estaban despertando de su letargo, emocionadas por lo que podría suceder.
—Es día primero —respondió con simpleza, paseo las manos por el cuello del héroe, bajando por el inicio de sus alas hasta instalarse en su cintura. Hizo círculos ahora, ganando tiempo—. Aunque parece que lo olvidaste, pajarillo —reclamó en tonos burlescos antes de bajar las manos y moldear su trasero sobre la ropa—. Esperé este día con ansías —confesó, tomando el elástico de los pantalones cortos junto a la ropa interior para bajarla entre sus piernas. Hawks seguía boca abajo en la cama—. Creí que tú también, pero veo que no. Lo mejor sería volver otro día —murmuró, al tiempo que paseaba las yemas de los dedos por las firmes piernas.
—N-no —pidió el héroe, cayendo en que, efectivamente, olvidó la fecha—. No te vayas —pidió en un susurro. Realizó breves y cortos movimientos con su cadera, una implícita invitación de lo que deseaba.
—Estás más que interesado —las manos se estacionaron en su trasero, dónde masajeaba calmadamente—. ¿Me extrañaste? —Sintió la presión del cuerpo sobre sus alas y la voz muy cerca de su cara. No podía verlo, pero conocía demasiado bien la expresión altanera de su amante. Asintió, sabiendo que lo vería—. Eres un buen héroe pero causas muchos problemas, Hawks —se estremeció al sentir un despistado dedo en su entrada—. ¿Quieres esto o prefieres seguir jugando con tu amiga conejo? —arrugó la nariz ante mención de Mirko.
—Tu juegas con Shigaraki —gruñó, un deje de celos se filtró en sus palabras, ganándose la risa del otro.
—¿Ahora quieres exclusividad? —Se burló, al tiempo que introducía un dedo en su interior, arrancándole un prolongado gemido—. La rechazaste, si no mal recuerdo —mantuvo un ritmo lento pero constante en su mano.
—Da-Dabi —murmuró, arqueando la espalda, buscando más contacto. El aludido atendió a la súplica, bañando otro dedo en lubricante antes de introducirlo y hacer un efecto tijera para prepararlo—. Por favor.
La presión en su espalda desapareció, siendo suplida por el levantamiento de su cadera. Se mordió el labio, antes de soltarlo para gemir abiertamente.
—Estás ansioso —señaló el villano, aventurando un tercer dedo para comprobar que lo podría tolerar. Sacó sus dedos, ganándose sus protestas por parte del héroe—. No seas desesperado —advirtió mientras se colocaba un condón y lo cubría con lubricante. Bajó la mano hasta el desatendido miembro del rubio. Lo masajeo arriba y abajo por una largo rato, deleitándose de los gemidos de su amante, aumentando su propia excitación.
—Deja de jugar —suplicó jadeante.
—Que maleducado —señaló el villano, por la orden—. Te enseñaré un par de modales —musito, al tiempo que dejaba caer una sonora nalgada sobre el torneado trasero frente a él—. Las cosas se piden "por favor" —dijo, dándole otra y dejando un bonito color rojo sobre ellas. Se posicionó tras de él, lo estimuló por última vez antes de ingresar. Soltaron un gemido y gruñido al unisón.
Por su parte, Hawks movió la cadera para ir a su encuentro, mientras Dabi se aferraba a su cintura para disfrutar de la sensación de ser recibido. Inició un lento pero profundo vaivén, asegurándose de tocar ese punto que lo estremece. Notó cómo escondía la cabeza en la almohada, ahogando sus desesperados gemidos. Sonrió con satisfacción, antes de aumentar el ritmo.
Tener al héroe de esa forma, atado y cegado era aparentemente una posición vulnerable para la mayoría, sin embargo, para alguien que puede desprender sus plumas y atacar sin dudar, era una muestra de confianza… y de que deseaba esto, casi tanto como el villano.
Siguieron así un par de minutos, donde la frente de ambos se comenzaba a perlar. Dabi aumentó más el ritmo de sus estocadas, sus manos viajaron al inicio de las alas de Hawks, de las cuales tiro cada vez que entraba en él, arrancando un gemido de agónico placer. La voz aumentó, avisándole que pronto se correría cuando un persistente sonido lo distrajo, trató de ignorarlo creyendo que era su gente hasta que notó una luz brillante emanando del celular del héroe. Se separó un instante para coger el teléfono, volvió a su tarea antes de que el rubio pudiera reclamarle.
—Buenas noches, teléfono de Hawks, actualmente no se encuentra, pero puede dejar su mensaje.
—¿Qué? —El mencionado salió ligeramente de la bruma placentera para entender que Dabi había contestado su teléfono—. ¿Qué demonios haces? ¡Cuelga! —Exigió, forcejeando por primera vez, en respuesta, el hombre de ojos azules regresó a su tarea, distrayendo al héroe con más placer. Trató de poner atención a la línea mientras se aferraba a la cadera de Hawks para arremeter contra él. Estuvo a punto de colgar cuando escuchó su voz.
—¿Quién es y por qué responde el celular de Hawks? —Su respiración se cortó al reconocer la voz—. ¿Dónde está él? —Respiró profundamente.
—Está ocupado —respondió, destilando rabia. Era una jodida broma que su estúpido padre le estuviera arruinando el polvo y tras pensarlo, añadió—. No, lo están jodiendo —acto seguido activo el altavoz y lo colocó cerca de la cabeza de Hawks mientras aceleraba las estocadas, ganándose satisfactorios jadeos que llegaron a oídos de un alarmado Endeavor. Dabi sonrió, aferrándose a la cintura de Hawks. El placer de había intensificado y no tardaría en correrse y por los gemidos desesperados y sonoros del rubio, sabría que no tardaría en llegar también.
Se presionó nuevamente contra su espaldas, abrazándolo por el pecho y mordiendo su hombro cuando sintió el primer tirón de placer cruzar su cuerpo. Un par de estocadas más y suspiró con satisfacción, al notar que el otro aún no terminaba, dirigió su mano para masturbarlo mientras le describía al oído todas las cosas sucias que habían hecho y las que faltaban por hacerle.
El héroe derramó su esencia en la cama al tiempo que soltaba el nombre del villano. Dabi le soltó las manos y se permitió acariciarlo un poco, disfrutando del momento post coito hasta que recordó un detalle. Tomó nuevamente el celular, descubriendo que la llamada fue cortada y estaba siendo saturado por mensajes del héroe número uno que prometía mandar un equipo de rescate a su posición.
Se rió con ganas. Le quitó la venda de los ojos a Hawks antes de depositar un candente beso en sus labios.
—Estás en problemas, pajarillo —advirtió al tiempo que se levantaba para quitarse el condón y acomodarse la ropa. El aludido lo miró confundido hasta que descubrió la cantidad industrial de mensajes provenientes de la persona que más admiraba. Recordó rápidamente la llamada y…
—¡Eres un idiota! —Reclamó al tiempo que le lanzaba una almohada. Dabi se rió, manteniendo su sonrisa.
—Será mejor que inventes una buena coartada, porque follarte a villanos no suena creíble —comentó antes de abrocharse el pantalón—. Y deja el puchero —señaló, yendo hasta su lugar en la cama, sostuvo se mentón con la manos antes de darle un beso en los labios y después en la frente—. Lo disfrutaste —agregó con burla, separándose rápidamente antes de ser atacado con otra almohada—. Y no dejes que el viejo te haga sentir culpa, está celoso de que a ti aún se te pare y sepas lo que es el buen sexo.
Soltó otro idiota antes de que el villano escapara por la escalera de incendios. Se dejó caer en la cama, viendo los mensajes y el desastre que era. Ya tendría tiempo para inventar alguna excusa a Endeavor, por ahora, disfrutaría del cálido recordatorio del portador de las llamas azules.
Tocó sus labios una última vez, descubriendo que aún seguían cálidos y con una sonrisa estúpida en ellos.
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¡Azul! Ese es el tema base de mi week (necesito algo de que guiarme). Espero hacer días suaves y bonitos, pero sé no siempre será así porque el día siete promete lágrimas, so...
¡Ojalá continúen leyendo este barco! Lo amo, si se animan a participar en la week, por favor, mencionenme para ver sus preciosos trabajos.
