Azul la inmovilizó y le forzó el líquido en su boca y luego de un rato el rostro de Regina en dolor.

Su sangre se congeló al escuchar voces fuera de la tienda.

EC

-creo que tienes que irte- le dijo la mujer sin quitar la vista de la entrada.

-como?-dijo muerta de miedo, dios, su madre la mataría si se enterara donde estaba.

-escóndete ahí-le dijo señalando con la cabeza-rápido-escuchando las voces que cada ves se acercaban.

Alessa corrió hacia unos barriles que se encontraban frente a la reina y se escondió detrás de ellos.

-escuches lo que escuches...no hagas ruido-alessa asintió y se escondió.

Escucho la charla de rey David y la reina Blanca Nieves, luego vio como el hada azul forzó un líquido en su garganta y luego el rostro de la reina se retorció de dolor, tuvo que tapar sus oídos con las manos por los gritos que salían de la garganta de la ex reina.

No podía salir de ahí mientras el hada estuviese con la reina, intentó ver lo que ocurría pero temía que fuese descubierta. Luego de unos minutos de lo que parecieron horas los gritos y ruidos cesaron, no se escuchaba nada, con mucho cuidado intentó ver y lo que vio le heló la sangre.

El hada azul de pie cerca de la reina, con una sonrisa oscura en su rostro miraba a la reina, esta estaba en el suelo, bañada de sudor, su rostro estaba pálido y tenía los ojos cerrados, respiraba con dificultad.

-espero que estés aprendiendo, querida-y luego salió de la tienda.

Alessa no se movió inmediatamente, por precaución a ir el hada regresara, lentamente salió de su escondite y se acercó a la mujer.

-oye-le dijo, no se acordaba de su nombre, ella había escuchado a su madre en muchas ocasiones hablara sobre la reina malvada, era Re...re...Regina, sonríe al recordar su nombre, se arrodilla a la par.

-Regina-le susurra-Regina?-con cuidado le apartó el pelo de la cara, estaba fría-Regina me escuchas, tengo que irme-pero no le respondía.

-Regina despierta-le sacudió el hombro.

-mmm-abrió lentamente los ojos-vet...te-dijo débilmente.

Alessa sonrió al verla abrir los ojos-Hey -se levantó y fue hacia un cubo de agua que estaba cerca de la entrada, tomó un vaso y lo lleno, se acercó a ella y se sentó en el suelo y acomodó su cabeza en su regazo-ten, toma, te sentirás mejor-le acercó el agua a la boca y comenzó a beber-tengo que irme, lo siento-se levantó y la miro por última vez, luego salió con cuidado de no ser vista y corrió.

-alessa, donde te habías metido?-dijo a divisar a su hija correr-que sucede?-pregunto procurada al notar a su hija llorando.

-nada-dijo la niña abrazando se a su madre, mientras lloraba.

-cariño, no me puedes decir nada, si estas llorando-dijo mirándola a los ojos.

Ella no podía decirle, ella no podía, porque se metería en problemas y también a la reina.

-me caí- le mintió a su madre-puedo irme a la tienda?

-no vas a comer, dentro de un rato cenaremos-pregunto extrañada.

-no, madre, no tengo hambre-dijo al ver al hada azul de lejos hablando con los enanos de la reina-quiero irme, porfavor madre.

-de acuerdo ve- dijo dejando ir a la pequeña a su tienda.

El dolor era horrible, intentó no gritar, intentó no darle el gusto a esa maldita hada verla débil, pero no pudo más al sentir que su piel quemaba, cerraba los ojos con fuerza y apretaba fuertemente los dientes, pero luego no pudo más el dolor se volvió irresistible y grito.

Luego de lo que parecieron horas de tortura, el dolor cesó, su vista se nublaba y se sentía débil, algo que ella detestaba y peor frente a esa hada. Cree haber escuchado hablar pero no podía concentrarse, y luego oscuridad.

-Regina-escuchaba de lejos, su cuerpo se sentía pesado, le dolía respirar- Regina-poco a poco intentó abrir los ojos, y entonces vio a la pequeña.

-vet...te-le dijo para luego sentir que algo mojaba sus labios, su garganta ardía y tenía sed, bebió agua para luego caer de nuevo en la inconsciencia.

-despierta- se despertó al sentir el agua helada en su cuerpo- su majestad-le dijo el hombre en burla, era el mismo hombre que estaba antes que llegara la polilla-talvez deberíamos ponerte en una ropa más cómoda-le dijo mirándola de arriba abajo.

-largate-escupió ella mirándolo con odio.

El hombre no le hizo caso-por ordes de su majestad la reina Blanca Nieves, tenemos que ponerla cómoda para su estadía-le sonrió, se acercó a ella y le propinó una patada en el estómago- muchachos-dijo, hasta ese momento se dio cuenta de 3 hombre estaban a un lado de ellos-cumplamos nuestras órdenes.

-larguese, no se me acerquen- intento uir de ellos pero en s condición no pudo, les soltaron los brazos para luego quitarle la ropa-no, déjenme-intento defenderse pero tenían sujetados sus manos fuertemente.

-descuide su majestade-le dijo el hombre con mirada lujuriosa-hoy no, sólo estamos cumpliendo órdenes-la vistieron con una camisa que le llegaba a mitad del muslo, ella quería vomitar al ver las miradas que le daban esos hombres. La obligaron de pies y en eso se percató de unas cadenas que colgaban en la parte de arriba del poste, le tomaron de los brazos y la ataron a las cadenas, la soltaro e inmediatamente sus rodillas fallaron quedando colgada-nos vemos-le dijo el hombre tomándola de la barbilla-su majestad-y el y los otros salieron riéndose de la tienda.

-ya se enteraron de la nueva-dijo una de las criadas de la reina.

-no, que ?-contesto otra.

-el rey y la reina irán a tomarse el palacio de la reina malvada-al escuchar eso, alessa que se encontraba desayunado con su madre paró la oreja a la plática, disimuladamente.

-como? Sí eso debe de estar con guardia por todos lados.

-además según se, su padre todavía está en el y si ella es así el debe ser peor-dijo otra.

-espero que lo capturen y lo quemen junto a su hija en la plaza-dijo una que estaba frente a ella.

-cariño-le llamo su madre-porque mejor no vas a jugar- al ver por donde iba la plática, la chica asintió y salió.

Tenía que decirle a Regina.

Al llegar a la tienda entro como antes y se quedo con la boca abierta al verla colgando de unas cadenas.

-creí que no volverías-dijo ella al sentirla entrar.

-porque estas ahí?-le pregunto.

-quería estirarme un poco-le dijo.

Ella sonrió.

-órdenes de su remedo de reina de Blanca Nieves.

-hay guardias en tu castillo?

-por que la pregunta?-dijo extrañada, ella le había dicho que no sabía quien era ella.

-escuche a las doncellas decir que van a tomar el castillo oscuro-dijo estando frente a ella.

-sabes quien soy?

-eres la reina malvada-le respondió encogiendose de hombros.

-pero...tu me dijisteis que no sabías quien era yo.

-escuche que tu padre esta ahí, y que es malvado como...-se. Detuvo al darse cuenta lo que iba decir.

-como yo-completo ella.

Alessa la observo bien, su cabello cubría una parte de su cara, estaba pálida, estaba temblando de frío.

-que traje algo-le dijo mientras rebuscaba en su pequeña bolsa.

-que harán con mi padre?-le pregunto.

-aquí, toma-le dijo dándole un poco de carne seca-come.

-tu...tu dijistes algo de mi padre-dijo apartando la cara-que le harán?

-no lo se, mi madre me saco antes que siguieran hablando-dijo intentando darle de comer-ahora come.

-deja, no lo hagas.

-que cosa?

Ella la miro-hacerlo por lástima, yo no necesito tu ayuda.

-yo no lo hago por eso-le dijo sería.

-y entonces porque?-le dijo levantando una ceja-talvez porque si me ayudas, yo te ayudare con tu magia-sonrió al ver la cara de la chica-o si querida, lo se, puedo sentirla apesar de tener ese brazalete- dejo de sonreír y le pregunto-quien eres? Que quieres?

-yo sólo quiero ayudar-le dijo sin apartar la mirada.

-saben que tienes magia?

Ella no necesitaba preguntar de quienes hablaba, sabía que la reina había prohibido la magia y encerraban en prisión al que la poseía.

-sólo sabe mi madre...y mi padre, el me dio el brazalete-dijo levantando su brazo- el era el curandero de rey George antes de su caída, pero murió cuando lo mandaron a servir en la batalla contra los ogros- dijo triste.

-lo siento por eso-quedaron en un silencio cómodo, alessa se sentó en el suelo, y Regina estaba a dolorida, sus brazos no aguantaban más.

-mi... Mi padre nos igual-dijo ella rompiendo el silencio.

-eh?

-mi padre, el no es igual a mi-sonrió al recordarlo. Alessa se levantó u cogió un vaso con agua.

-bebe-le dijo, ella lo hizo. Luego volvió a tomar asiento y pasaron un buen rato en silencio.

-porque la odias?

-que?

-a blanca, porque la odias?

-yo le dije un secreto, y ella no lo guardo-dijo con odio.

-EEEHHH!!!-escucharon gritar.

-que será?-pregunto alessa, la ex reina no contesto porque ya sabía que significaba.

-tomaron el castillo oscuro-dijo sin emoción.

-tengo que irme, mi madre me estará buscando-pero antes de salir ella se voltio y le dijo-vendre mañana.

-no hagas promesas que no cumplirás.

Ella le sonrió- aquí. Estaré-y salió, si tomaron el castillo eso significa que agarraron a su padre, al pensar en el una lágrima rodó por su mejilla y grito, ella sabía que nadie la oiría, grito por su padre, grito por su madre, grito por todo lo que sentía.