Disclaimer: Ni Love live! School Idol Project ni ninguno de sus personajes me pertenece. Esta historia solo tiene el fin de entretener y hacer perder su valioso tiempo a los lectores que seguramente deberían estar haciendo algo productivo.
Capitulo 8. Compañía.
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Ese era uno de esos días en los que el abuelo de Kotori, y Nozomi se reunían para conversar de las actitudes, progresos y hábitos que iba adoptando la aficionada a las alpacas, por lo que se encontraban jugando ajedrez en la sala de estar, de la mansión del más viejo. Eso se había vuelto como una tradición de ellos dos el "disputar una batalla" mientras conversaban como buenos amigos.
–¿Cómo le ha ido? Toujo-san– Hablo el dueño del lugar.
–De hecho bastante bien. Mi sobrina comenzó a salir con alguien por lo que puedo hacerle mucha burla –movió una de las piezas del tablero y luego miro a su adversario, dedicándole una sonrisa– Es magnífico.
–Lo imagino– Le devolvió el gesto, divertido por la actitud de las psicóloga, para luego poner toda su atención al juego.
– ¿A usted como le ha ido? –Cuestiono interesada por los avances que podrían tener relación con su paciente.
– Diría que perfectamente, Kotori es más abierta conmigo…–Movió a uno de sus peones y luego volvió a fijar su vista en la mujer– de hecho me pidió que revocara el castigo, y ya que ellas son personas importantes para mí angelito… decidí que no podría extender esto.
La tarotista solo hizo un gesto de estar de acuerdo con las acciones de su acompañante, sin dejar de pensar en su próximo movimiento cual efectuó segundos después dejando en jaque a su adversario y ganando el juego como sucedía la mayoría de las veces.
Suspiro rendido por su derrota –¿Qué opina Toujo-san?
–Que por culpa de Umi pronto me quedare sin empleo –soltó una leve risa–. Kotori está mucho mejor, mientras tenga a Umi y a Maki-chan ella estará bien... Además No debió hacerlo desde un principio, aunque todo a resultado mejor de lo esperado. Menos con Umi.
–¿En serio? –Arqueo una ceja–… No entiendo porque la defienden tanto, creo que empezare a odiar la sola mención del mar.
–Suena a que quiere monopolizar a su nieta –sonrío comprensiva–. Bueno solo somos honestas pero estoy segura que hasta usted sabe que Umi-chan es una buena chica.
–Acepto que es una persona responsable y de confianza, que al menos actúa con prudencia la mayoría de las veces, tiene buenas costumbres y valores. Es un ejemplo de perfección.
–Y no sé si ya habrá notado que hace muy feliz a Kotori-chan aunque ella misma lo ignore.
–Tienes razón, hace tiempo que no veía a mi ángel con la mirada tan brillante… de hecho desde que la encontré en su habitación dibujando a una chica. –Sonrió con nostalgia el recordar eso– Tal vez suene algo fuerte pero creo que mi nieta batea para el equipo contrario, si usted me entiende.
–Ya lo había sospechado Ryuji-san
Flash back (Narrado por el abuelo de Kotori)
Ese día había terminado mis deberes temprano por lo que decidí hacerle una visita a mi querida hija, aunque realmente mi objetivo era ver a mi compañera de travesuras. Entre sin mayor problema, y después de saludar al matrimonio, me dirigí a la habitación, que sabía, era de Kotori. No toque la puerta porque no quería que fuera consciente de mi llegada, días antes la había visto desanimada por lo que esperaba ayudarla con su problema o al menos que me dijera sobre el. Al entrar a su habitación la mire de perfil frente a su escritorio jugando con una pluma, parecía estar en otro mundo suspiraba con ensoñación, y de un momento a otro tomo la pluma con la que juagaba poniéndose a dibujar lo que distinguí como una chica. En su rostro estaba plasmada una gran sonrisa.
Decidí hablarle –Hola, veo que estas muy alegre ¿Se acerca un nuevo desfile de moda o quizá convenciste a tus padres de que compren una alpaca?
Se tenso un poco al darse cuenta de mi presencia, luego dejo de hacer su dibujo y volteo a verme con una leve sonrisa–No es eso…–soltó un suspiro y pareció dudar de lo que me iba a decir pero aun así continuo– Hace unos días Sonoda-senpai me salvo.
¿Dónde había escuchado ese nombre antes? Sonoda, Sonoda… ¡Sonoda! Los dueños del renombrado dojo, padres de la alumna promesa con la que parece estar obsesionada mi hija. –¿La chica de la que no deja de hablar tu madre? –Sonreí al ver como mi niña favorita volvía a suspirar y de manera un tanto torpe asentía repetidamente dándome la razón. Luego me acerque un poco e intente imitar el tono de voz de mi hija para lo que dije a continuación –Esa chica que le dará prestigio a la escuela, claro, aun más del que ya tiene. Es excelente en todo lo académico y deportivo. Es la posible mejor estudiante en la historia de Otonoki
–Sip–rio un poco ante mi pésima imitación– pero aun así yo creo que ese título nadie se lo quitara a Maki-nee
–Opino mismo, la pequeña Nishikino es muy inteligente–sonreí leve al pensar en la casi hermana de mi nieta–… pero volviendo al tema ¿De qué te salvo?
Miro al suelo realmente inquieta–L-la verdad es que… desde hace unos días estaba sufriendo acoso…
–¿Por qué no me dijiste antes? –Intente no sonar molesto pero al parecer no fue suficiente–Bueno… Si tu senpai ya resolvió las cosas no hay nada más que hacer. Solo ten cuidado.
Después de eso el ambiente se puso incomodo por lo que decidí preguntarle más sobre la chica que parecía emocionarla.
–Y… ¿Cómo es ella?
–Pues, no sé qué decirte–medito un poco su respuesta y luego dijo con una sonrisa– ¡Ella me parece sorprendente! Hasta Honoka-chan decidió entrar al club de kendo de Sonoda-senpai. Yo también quisiera pero no se me dan bien los deportes jeje
–Woow logro que las la holgazana de Kousaka se pusiera a hacer ejercicio es realmente una persona impresionante.
–Y muy bella –agrego sonrojada, nunca la había visto actuar de esa manera.
–¿Hmm?
–No es nada abuelo, solo pienso que se le verían alguno de los vestidos que hago.
–¿No quedaría mejor de príncipe y que sea tu dueto?
– ¡¿Eh?!
–Solo lo decía. –me lanzo con su almohada amarilla a la cara, cosa que esquive fácilmente– Recuerdo que cuando eras pequeña… aun más, querías que comprara un traje de caballo para Maki.
–¡Ahora quiero que Maki-nee se vista de alpaca!
Fin del Flash back
–Y así fue como paso...
–Ya veo ¿entonces usted también sabia del enamoramiento que tenia Kotori hacia Umi? –Cuestiono mirando al mayor, que aun sonreía pero ahora con orgullo de saber tanto de su única familia.
–Jajaja claro…–medito un poco lo anterior dicho por la psicóloga – ¡Espera! ¿Qué? No, no, no… ¿es la misma Sonoda de antes?
–En efecto– intento no reír ante la reacción de su acompañante– Kousaka Honoka, nos lo dijo antes.
–uh… Usted se quedara sin empleo y seguro yo sin nieta. –suspiro desganado al pensar en las posibilidades– Deberíamos demandar a Sonoda por robo.
–Creo que debería dejar los asuntos legales en contra de su empleada– y sin poder resistirse comenzó a reírse de la situación.
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Una chica de cabello color jengibre corría hacia el punto de encuentro, donde ella y una da las idols más famosas del momento habían decidido reunirse. Iba media hora tarde, no es como si ella fuera súper puntual pero al menos en esta ocasión le habría gustado llegar a tiempo.
–Lo siento Tsubasa-san se me hizo tarde– Junto sus manos, a modo de disculpa, con una expresión de arrepentimiento en su rostro.
–¿Se puede saber el motivo de tu retraso? –Cuestiono la de menor de estatura, quien no había dejado de verla desde que llego.
–Pues ya venía pero mi hermana me dijo que no podía ir vestida casual a una cita e hizo que me cambiara, le dije que no era una cita pero aun así no me dejo ir hasta tenerme vestida así. –Movió sus manos hacia abajo haciendo notar su atuendo. La amante del pan estaba vestida con una blusa blanca con volados del mismo color, sobre ella llevaba un suéter amarillo, cosas que combinaba con una faltada rosa y finalmente como calzado unas sandalias. Se veía bien y la hacía lucir muy linda y femenina.
–Te ves hermosa –Murmuro por lo bajo y de manera inconsciente.
–¿Uh? ¿Qué dijiste?
–Nada, nada– sonrió nerviosa al haber hecho tan atrevido comentario a una extraña… de hecho si lo pensaba bien no había razón justificable para esa cita, se podría decir que hasta era innecesario pero desde la primera vez que hablaron le encanto el que esa chica la tratara como alguien normal y no como una celebridad o algo parecido, por lo que quería pasar tiempo con ella.
–Volviendo al tema, estoy despampanante…–sonrió con orgullo sin verse arrogante– pero tú pareces como si fueras a robar algo
Fijo toda su atención en la cantante que estaba vestida, con la ropa que usaría un chico además de traer una gorra puesta y unos lentes oscuros que impedían ver sus ojos verdes o si quiera distinguirla como Kira Tsubasa.
–De no ser por tu estatura y que acordamos vernos aquí, no sabría que eras tú.
–Bueno, la vez pasada aunque no tuviera el disfraz parecía que no sabias quien era yo.
–Jeje perdón por no haberte reconocido antes pero la verdad no soy de idols prefiero los intros de los animes– saco la lengua e hizo un gesto gracioso restándole importancia al asunto.
–Descuida, me alegra que no hayas sido una fan loca.
–Sip… Aun así mire tus videos y creo que son fantásticos ¡Hasta aprendí un baile!–intento dar el giro y termino cayendo en el suelo.
–Jajaja está bien, ven, no deberíamos quedarnos aquí todo el día luego. Si gustas, luego te enseñare el baile- le dio la mano para ayudarla a ponerse de pie.
Caminaron por el centro comercial, hablando sobre sus vidas y conociéndose. De vez en cuando entraban a las tiendas a curiosear por petición de la de ojos azules y también pararon a "descansar" en una heladería donde se pusieron a mezclar los sabores de sus helados, cabe decir que al final ninguna ingirió el resultado de su pequeño juego. Al final decidieron ir a un karaoke donde, se supone, sería su cita por cuestiones de privacidad.
–Cantas muy bien Kousaka– La elogio después de que terminar la 5ta canción en su estadía.
–No me digas Kousaka, me llamo Honoka –se cruzo de brazos preparada para hacer un berrinche –No me gustan las formalidades.
–Está bien, Honoka –Sonrió– Pero igual no podrás superarme.
Se puso de pie y selecciono una de los éxitos de su grupo. Estaba tan confiada que hasta se puso a bailar mientras interpretaba la letra de manera magistral. Al final de la canción se volteo y miro a su… ¿acompañante? No, no podía decirle así porque era como si no la conociera ni un poco… ¿Que tal amiga? No le gustaba como sonaba eso, tendría que pensar luego como referirse a ella. Sonrió leve ganándose una mirada de desaprobación de la chica de cabello color jengibre.
–¡Es trampa si cantas una de tus canciones!
–Yo lo considero justo.
–Yo no, si vamos a competir hay que cantar algo de conocimiento general.
–Igual te ganare soy una idol profesional.
–Hmp, si yo tuviera mi grupo de idols seriamos más famosas que A-Rise
–Suena a reto
–¡Vamos!
Al final terminaron cantando a dueto la canción de Frozen, "Let it go". Satisfechas por su presentación se miraron a los ojos de manera desafiante y luego comenzaron a reír por su comportamiento tan infantil. Después de tan intenso encuentro decidieron comer la comida que ya antes habían encargado, con la que obviamente pidieron pan para acompañar aunque al final eso se lo termino comiendo todo, la de ojos azules.
– No deberías comer tanto pan, te puede hacer daño. –Comento la castaña al ver como Honoka ya iba por el 7mo pan.
–No me importaría si el pan fuera veneno, es tan delicioso que vale la pena morir por algo así además moriría feliz.
Comenzó a reír ante las ocurrencias de su amiga y decidió tomar el último pan para ella. Platicaron un poco y luego cantaron un par de canciones más, todas a dueto porque decidieron que así era más divertido, pagaron por los servicios y al final decidieron volver a casa dado que ya era bastante tarde y comenzaba a anochecer.
Las dos chicas caminaban hacia a la parada del metro, la chica de ojos azules sosteniendo una bolsa de pan… porque aun después de haber comido tanto en el karaoke no había sido suficiente y haciendo ojos de cachorro convenció a la idol de comprarle más pan.
–Ha sido todo un placer haber pasado el día con usted, señorita idol– Dejo la bolsa de pan en una banca que estaba enfrente de ellas y abrazo a su amiga logrando que esta se sonrojara. – ¡Estas roja!
–Calla –Tomo un pan de la bolsa y se lo metió en la boca a su acompáñate para que así hacer que no pudiera hablar.
Se atraganto con el pan y pero aun así lo comió a duras penas–¿Me quieres matar casi me ahogo?
–¿en serio? Pero si tú eres la que ha dicho que no te importaría morir por algo que te da felicidad– sintió como su celular vibro y lo saco para ver de que era notificación, encontrándose un mensaje de su chofer.
–aun así no quiero morir joven, mou~ eres muy cruel Tsu-chan–Antes de que pudiera decir algo mas la mas bajita la abrazo por cuenta propia.
–Lo siento, ya llegaron por mí.
–¡¿Eh?¡ ¿No tomas el metro?
–Claro que no, solo te estaba acompañando –rompió el abrazo, luego le saco la lengua y salió corriendo del lugar–Nos vemos otro día, me fascino pasar tiempo contigo.
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Después de bastante tiempo su jefe le dio días libres, no es como si no respetara sus días de descanso, pero el hecho de no tener a quien recurrir solamente a su entrenamiento y rutinas de ejercicio para matar su tiempo libre la estaban dejando agotada, además de la situación con Kotori y sus padres no hacían que le diera buena cara a la vida. Bueno… todo eso hizo que el señor Minami decidiera mandarla a descansar cosa que realmente necesitaba.
Se forzó a ella misma a no cumplir su rutina de ejercicio, al menos ese día quería pasarlo tirada en su cama. La única inquietud que tenia era que Kotori desde hace un par de días no había respondido a sus mensajes, pensó en que tal vez ya las habían "atrapado" y se dio cuenta en lo mucho que le molestaba tener que estar escondiendo el hecho de que aun estaban en contacto.
Como deseaba que las cosas fueran como antes…
Intento dormir pero apenas y cerró los ojos el timbre de su departamento sonó, con pereza se levanto, acomodo un poco su cabello y sin importarle aun estar en pijama fue a atender, aunque sus fachas no fueran con las que saldría la seria y respetable Umi Sonoda. Soltó un último bostezo al llegar frente a la puerta principal y la abrió la puerta encontrándose con la chica de sus pensamientos mirando al suelo con un leve sonrojo en sus mejillas rojas. Se veía muy adorable, como si fuera un sueño, como que quizá era. La visitante alzo la vista fijando sus ojos ámbar en los pardos de la ex arquera.
–Hola Umi-chan–Dijo con una sonrisa haciendo saber a la mayor que no era un sueño o una ilusión.
Sin pensarlo dos veces la dueña del lugar corrió hacia ella y la tomo de la cintura, alzándola, para luego dar una vuelta y terminar en un fuerte abrazo, sin soltarse y estando tan cerca una de la otra, como si no quisieran volver a estar lejos nunca más.
Después de un par de minutos rompieron el contacto y se miraron, la menor tenía una gentil pero encantadora sonrisa, mientras que la mayor sonreía a más no poder, a la vez que unas traicioneras lagrimas amenazaban con salir a lo que la de cabello grisáceo puso sus manos en las mejillas de su amiga, mirándola fijamente, le acaricio un poco y luego con sus pulgares limpio el par de lagrimas que al fin rodaron por la piel de la de cabellos azules.
–Te extrañe –Su sonrisa aun hacia acto de presencia– pero parece que tu mas, no esperaba ese recibimiento.
–Lo siento… me emocione –miro a su alrededor y se dio cuenta que algunas personas (Vecinos) las observaban, lo que hizo que se avergonzara inmediatamente y decidiera entrar de nuevo–Ven, te invito a mi casa… pues a pasar jeje.
La mayor se dio una ducha rápida y cambio, dejando a la amante de las alpacas en la cocina. Al terminar fue con ella y se pusieron a tomar café mientras hablaban de trivialidades.
–¿Qué haces aquí? ¿Cómo sabes donde vivo? –Finalmente saco el tema a flote.
–Mi abuelo me dio permiso y él, también, me dio la dirección.
–¿De verdad? –Sonrió satisfecha por saber que ya no tenían prohibido el verse –Yo ya estaba pensando que este era un encuentro prohibido como los de romeo y Julieta. Eventualmente esperaba mi muerte.
–Umi-chan perdón por visitarte de esa forma quería que fuera sorpresa… por cierto, Honoka-chan envió algunos dulces– saco una caja de su bolso y la puso en la mesa.
–¿En serio? –Tomo un dulce cual se lo comió, y sonriendo dijo– Me encantan.
–Sip, son buenos.
–Ya que estas aquí ¿te molesta si te leo alguno de mis poemas? –Sonrió leve– Nunca se los he mostrado a nadie pero me siento en confianza de hacerlo contigo.
–Me encantaría. –Contesto con notorio entusiasmo.
Y así pasaron toda la tarde, con Umi interpretando todo un cuaderno lleno de poemas a Kotori y con esta ultima dando su opinión y halagando lo buena que Umi con las palabras. Fue un evento bastante íntimo, de esos que solamente se comparten con las personas importantes.
Al final decidieron ver una película por lo cual se sentaron en el suelo de la sala, apoyándose contra el sofá. Kotori se recargo en Umi y esta aprovecho la oportunidad pasando su brazo por la espalda de la otra chica logrando así una posición cómoda para las dos, no pasaron ni 15 minutos cuando la menor se durmió, pero la Sonoda estaba tan entretenida que no se dio cuenta hasta al final de la película.
Sonrió para sí misma al ver lo pacifica que lucía estando dormida y le fue inevitable no pensar en lo hermoso que sería pasar así todos los días.
Con cuidado la tomo en brazos, como si fuera una princesa, y la llevo hasta su cama, la arropo y dedico algunos segundos a observar su belleza, pasos sus dedos por los labios de la menor, quería besarla pero sería muy bajo, así que se alejo de la cama.
Se sentía feliz, como si la visita de Kotori la hubiera llenado de energía. Lo mejor para acabar con su entusiasmo y felicidad era dar cincuenta vueltas por toda la cuadra.
Los primeros días siempre le habían sido difíciles, pero ser la hija de la directora hacia que ganara mas miradas de lo usual lo que la ponía realmente nerviosa. Aun así su estadía en esa escuela pintaba para ser magníficos.
Caminaba por los pasillos de la escuela cuando la vio por primera vez; una chica seria, de bellos rasgos y una mirada… fría. Podría infundir medio pero a sus ojos lucia galante y majestuosa. Estaba tentada a entablar una conversación con ella pero entonces vio que el lazo era de otro color al suyo, no podría hablarle a su superior nada más porque se le antojase.
Pasaron los días, las semanas, los meses… Y aunque no pudiese hablar con ella no dejaba de causarle intriga y curiosidad. Gracias a su madre supo que ella se llamaba Sonoda Umi y era la alumna promesa de Otonizaka.
Se había convertido en su admiradora secreta, siempre la apoyaba en silencio y celebraba sus logros de la misma manera. Los entrenamientos, todo lo que ella hacía a la perfección… no lo podía sacar de su mente, era como si se hubiese gravado en su memoria o estuviera esperando a ser notada. ¿Qué era ese sentimiento?
No tardo en descubrirlo…
Un día su madre le encargo entregar unos documentos importantes a la presidenta del consejo estudiantil; Umi. Pero Sonoda tenía muchas fans por lo que tiempo atrás una "amiga" de Kotori se entero del favores que le hacía a su madre, haciendo así que cada vez que le pedían llevar algo que ocasionaría un encuentro con la arquera alguien iba y se ofrecía a ayudar dejando a la chica sin oportunidad de hacer contacto con la persona de su admiración. Pero este era un comunicado importante, no podría confiárselo a nadie más, por eso ante los ofrecimientos de ayuda se negó siendo amable y dando las obvias razones de su negativa. Aun con su explicación sus "amistades" le hicieron mala cara.
–¿Crees que no nos hemos dado cuenta de que ves mucho a Umi-senpai?
–Que egoísta eres, creí que éramos amigas.
–Pésima excusa, ni para mentir sirves.
Poco tiempo después empezaron las burlas y abuso, cuales tuvo que soportar y enfrentar con la ayuda de su mejor amiga. Hasta que un día, le de cabello color jengibre falto a clases y esa vez hasta sus padres se encontraban de viaje por negocios. En uno de los recesos fue llevada hacia un sector alejado del edificio principal donde fue golpeada e insultada… pero antes de que todo empeorara una flecha fue clavada en el árbol más cercano deteniendo la paliza que estaban por efectuar, pero antes de que llegara la dueña del objeto la hija de la directora fue lanzada detrás de unos arbustos logrando así ocultar su presencia.
–¿Qué creen que están haciendo? –Cuestiono el as del club de arquería mientras llegaba al lugar obviamente molesta.
–S-sonoda-senpai no debería hacer eso, podría herir a alguien– Hablo con miedo una de ellas mientras apuntaba sutilmente a la flecha que anteriormente fue lanzada.
–¿Y que dejar hieran a alguien? –Negó moviendo la cabeza hacia los lados con un evidente ceño fruncido– Al menos yo estoy buscando justicia, además no hay forma existente en que falle un tiro.
–Ella se lo busco– Dijo por lo bajo la "líder", cosa que escucho perfectamente la de cabello azul.
–¿Cómo? ¿Qué es lo que hizo? –Miro a todas esperando una respuesta que no llego–No creo que a la directora le agrade saber que se llevan a cabo actos de violencia en su escuela.
–…
–Eso pensé. ¿Dónde está la chica? debo ir a buscarla.
–No lo sabemos, cuando Sonoda-senpai lanzo la flecha aprovecho la confusión para huir.
–Ok, ustedes me ayudaran a encontrarla y se disculparan con ella ¿Entendido?
–Si–contestaron al unisón. Y después partieron en la supuesta búsqueda de Kotori.
Mientras que la afectada solo miraba la escena sentada en el lugar al que la lanzaron, sintiendo a su corazón que latía tan fuerte como si hubiese acabado de correr un maratón. Se encontraba feliz por haber sido defendida por la chica de cabellos azules… No sabía si su rostro le dolía por los golpes o por sonreír tanto.
Mirándola desde detrás de los arbustos, por primera vez en su vida se sintió más una pordiosera que como una princesa. Desde su escondite vio todo, la furia y preocupación, fue la primera vez que estuvo tan cerca de ella, aunque de nuevo no fue notada.
Solo entonces lo entendió; estaba enamorada.
Un amor inalcanzable y que seguro la haría llorar, pero le traería más felicidad de la que pudiera obtener estando como antes.
"Sonoda-senpai se vería magnifica con armadura… quisiera no ser un fantasma. El caballo me va a regañar"
Al final nadie se entero del asunto porque las chicas no querían meter en problemas a la presidenta y tenían demasiado medio de saber cómo reaccionaría la directora al saber que maltrataban a su hija, lo más irónico del asunto es que ese documento que le trajo tantos problemas ni si quiera lo entrego por problemas de imprenta y al ser corregido la misma directora se hizo cargo.
Despertó en una cama ajena ¿Dónde estaba? No lograba recordarlo, dio media vuelta encontrándose con una almohada, algo en ella le decía que debía olerla y así lo hizo saciando sus pulmones con el olor que reconoció como el de Umi. Lo que la llevo a pensar en el sueño que acaba de tener… del cual ya no recordaba detalles, solo sabía que tenía que ver con su amiga de ojos pardos y que sentía ganas de agradecerle aunque no sabía por qué. Se removió un poco, volviendo a la posición inicial, mientras intentaba recordar su sueño, pero antes de que pudiera indagar en el asunto la puerta de la habitación se abrió, mostrando a la dueña de la casa quien prendió la luz.
–Al fin despertaste– Se acerco a la menor que al verla se sentó en el borde de la cama– ¿Cómo te sientes? ¿Aun estas cansada?
–Me siento bien –sonrió-. Tu cama es cómoda
–¿Si? Cuando quieras puedes venir a dormir aunque me imagino que tu cama debe serlo aun más. –Le devolvió la sonrisa mientras le acariciaba el cabello levemente– ¿No es así? Princesa.
–Umi-chan...
– Llame a tu abuelo. –Se alejo de ella, temiendo hacer una tontería, y se dirigió a la puerta– Dijo que te podrías quedar, no quería que te despertara pero si quieres puedo llevarte a tu casa.
–Deseo pasar más tiempo contigo
–Me alegra oír eso –sonrió– Hice algo de cenar, no soy muy buena en la cocina pero debe ser comestible.
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¡Hola! Vengo con otra actualización noctura(?) ¿Qué tal están? ¿Qué les pareció? ¿Alguna queja o sugerencia? Perdón por las faltas de ortografía (espero no sean muchas) Esperaba poder actualizar antes pero no tuve tiempo de escribir, aun así disfrute mucho escribir este capítulo espero usted haya disfrutado leerlo :3 y que se hayan aclarado algunas dudas. En fin, nos leemos pronto~
Respuesta a los reviews:
PowerEyes: Jajaja parece que usted si e,e aquí hay otro capítulo para robarle el sueño ok no XD deberías dormir temprano uwu igual se agradece que te hayas tomado tu tiempo de leerlo tan tarde/temprano. Eli best mafiosa ever(? XD descuida el asunto con los padres de Umi aun no termina y ceo que en este capítulo fortalecí el KotoUmi o al menos eso espero.
Katengecchi: Espero haber logrado un digno TsubaHono ;-;)/ y gracias
yqueyolera: chan chan chan aquí está la actualización Xd espero este capítulo también te haya gustado uwu aunque no tuvo tanta comedia como el pasado :3 Saludos. PD: Eli es la mafiosa come chocolate más ruda del mundo.
aaronstoon42: Creo que este capítulo es más interesante que el anterior, el tsubahono ya tuvo su cita uwu espero te haya gustado :3 gracias por el review.
Hiromi Orange: Woo ovo me alegra atraer nuevos lectores, gracias por leer. :D ahora si hubo KotoUmi u,u e igual, también la admiro. Saludos!
MaikLs: A veces XD digo gracias :3
gklasdjkl: siento que usted solo puso un nombre aplastando el teclado al azar xd gracias por el review.
naskdasnd: Ya lo es uwu
Guest: En un futuro no muy lejano le traigo mas nicomaki.
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Gracias por leer.
