Hola amigs! Aquí les traigo el tercer capitulo de... "Cambiando de Bando" jeje me animaron mucho sus reviews muchas gracias a todos, y también gracias a los que no hayan dejado reviews pero si que hayan leído . Intentaré que este capitulo sea un poquito mas largo que los otros. Bien aquí se los dejo... Disfruten tanto como yo!
Kagome salió del agua lentamente, con la cabeza cabizbaja secándose la lagrima, no quería llorar por el, Inuyasha no se lo merecía. Pero, ¿Por qué Sesshomaru le había perdonado la vida? Tenia que saberlo, por eso cuando salió del agua se puso a su lado y no vaciló cuando le preguntó...
-¿Por qué sigo viva?
-¿A que te refieres?
-Te pedí que me mataras, incluso creo que te vi coger la espada... pero –se tocó el brazo- sigo viva.
-No tengo porque decírtelo. –Dio media vuelta para alejarse de allí, para alejarse de ella, pero ella le agarró la manga de su haori, se volteó a mirarla, ella lo miraba a los ojos.- Suéltame. –Sus ojos fríos se clavaron penetrantes en los de ellas, tan calidos y dulces pero... tan tristes.
-Cuéntamelo, por favor, necesito saberlo.
-Te maté, -No la miraba a ella, miraba el cielo como si intentase encontrar una estrella en especial- tal como me pediste, pero cometí un error. –La última palabra la dijo prácticamente en un susurro que la miko apreció levemente e intentó no sorprenderse para no herir los sentimientos fríos del taiyoukai. –No cogí a Toukijin, sino a tenseiga...
-Ah... –No entendía bien, ¿como un youkai como el pudo equivocarse de espada? –Pero...
-Acaso, ¿prefieres estar muerta? Por que si es así, esta vez no erraré. –Volvía a usar esa mirada fría, y ¿solitaria?, la miraba como quien mira a un insecto, sin emoción alguna. Ella le respondió retrocediendo un par de pasos hacia atrás. –Vamos.
El volteó de nuevo y ella no se lo impidió, vio como todos avanzaron, ella se quedó allí mirando el pequeño grupo, podría ir con ellos o regresar con su grupo... entonces recordó a los chicos... todos de seguro estarían preocupados si por la mañana al despertar ella no estaba en su saco, pero no sabia donde estaban, era de noche y había youkais por la zona, aunque no se atrevieran a acercárseles por la presencia de Sesshomaru.
-Quizás debería ir con ellos, y cuando lleguemos a la mansión esa, ir al pueblo más cercano y volver con los demás. –Apresuró el paso hasta colocarse al final de la comitiva, entonces se dio cuenta que a ellos se había unido aquel dragón de dos cabezas llamado ¿ah un? y Rin dormía sobre el, Jaken iba a su lado mirando a su "amito" con total devoción, mientras que el lord de las tierras del este iba en cabeza con la vista al frente. –He sido una tonta, nunca debí pedirle que me matara. Inuyasha no se merece que yo deje este mundo por el, es un ¡idiota! Además la sensación de la espada en mi pecho no era muy agradable.
Siguieron caminando por lo que a Kagome le parecieron horas, cuando el sol empezó a bañar el bosque con sus rayos Kagome vio una casa regional enorme, exactamente era una mansión, el exterior estaba pintado de colores blanco y violeta claro, era muy hermosa. Cuando ya entraron a dentro pudo apreciar que la decoración era escasa y que todo era de madera oscura, era bastante tétrica comparada con el exterior.
-Human...
-Me llamo Kagome. –Le dijo usando el tono de voz que usaba Sesshomaru para que así le prestara atención. – ¿Te quedo claro?
-Si... Lleva Rin a su habitación, créeme en cuanto la veas sabrás cual es. Tú dormirás en la habitación que está junto a la de Rin, arriba.
-De acuerdo. –Cogió a la pequeña con cuidado de no despertarla poniendo su cabeza sobre su hombro, y subió las escaleras intentando no hacer crujir la madera, cuando llegó al piso superior observó que había cuatro puertas, dos a la izquierda y dos a la derecha, se volteó mirando al piso inferior para preguntar en que lado estaba, pero el piso inferior estaba desierto. –Supongo que no importa si curioseo ¿no? – Así que empezó por la puerta que estaba mas a la izquierda, la abrió y no había gran cosa, un futón en el suelo, parecía que hacia mucho que no se usaba y en la pared se veía un tocador con un espejo cubierto de polvo. – ¿Esto es el cuarto de una mujer? Será mejor que me vaya, seguro que este no es el cuarto de Rin. – Cerró la puerta y fue a la siguiente puerta, la abrió y en ella vio un futón enredado en una esquina, pero ningún tocador, lo único que había allí era una ventana que ocupaba toda la ventana con la vista de todas las tierras que se encontraban detrás de la gran mansión. -¡Que bonito! Pero, no creo que este sea el cuarto de Rin. –Cerró la puerta con cuidado y entró en la siguiente, esta vez dio en el clavo, era una habitación pintado de color blanco y el futón que había en medio era inmenso de color naranja, en las esquinas se veían montones de flores, y alguna que otra muñeca de trapo. Se arrodilló junto al futón acostando a la pequeña y le dio un beso en la frente dándole las buenas noches, aunque los rayos del sol se presentaban por una pequeña ventana, como hacia todas las noches con Shippo. –Entonces mi habitación será la de la gran ventana ¿no? Menos mal porque tengo mucho sueño... –Se dirigió a la habitación anterior, cogió el futón, lo sacudió y lo extendió, cuando ya estaba acurrucada en el miró por la ventana, recordando todo lo que había pasado esa noche, y todo por culpa de Inuyasha, sin darse cuenta sus cuerpo de rindió a Morfeo con una lagrima silenciosa surcando su mejilla.
Sabía que habían pasado pocas horas desde que se acostó pero no quería estar mucho tiempo abusando de la hospitalidad de Sesshomaru, no confiaba en el, abrió los ojos lentamente, acostumbrándose pesadamente a la luz del mediodía, se restregó las manos por los ojos y miró hacia la ventana, no estaba sola en la habitación. Pero el estaba ¿dormido?
Continuara...
Muchas gracias a:
Yela01, Alcalime, XtinaOdss, damalunaely, choky1995!
Envien mas reviews! que me suben la moral xD
