Hola ya estoy aquí con un nuevo capitulo de "CAMBIANDO DE BANDO" este es el... 4º capitulo!!. Bueno como verán borré los nombres del que habla porque recibi varias quejas Espero que ahora lo lean mejor X cierto me enamoran sus reviews soy very happy cuando los leo espero que vosotros disfrutéis leyendo los capítulos :) Bien no entretengo mas y aki tienen!!


Sabía que habían pasado pocas horas desde que se acostó pero no quería estar mucho tiempo abusando de la hospitalidad de Sesshomaru, no confiaba en el, abrió los ojos lentamente, acostumbrándose pesadamente a la luz del mediodía, se restregó las manos por los ojos y miró hacia la ventana, no estaba sola en la habitación. Pero el estaba ¿dormido?


El estaba allí, sentado en la ventana, sin la armadura que protegía su pecho. ¿Estaba realmente dormido? ¿El acaso dormía? Entonces se fijó en el tenía la espalda apoyada en el marco abierto de la ventana, con la pierna izquierda doblada sobre el murito que tenía el gran ventanal y la otra pierna la tenia caída dentro del dormitorio. Tenía la cabeza relajada y caída "mirando" en dirección al futón. Kagome se dio cuenta que podía escuchar su profunda y pausada respiración y veía a través del haori como su pecho subía y bajaba perezosamente. Su cara no mostraba la frialdad y la maldad que emitía despierto, un mechón plateado acariciaba su nariz, juguetón, provocando posibles molestias ya que el taiyoukai arrugaba la nariz con enojo, Kagome se percató de la situación ¡Era la habitación de Sesshomaru! k lenta... xD ¡Tenia que salir rápido de allí! Se levantó rápidamente, intentando no hacer ruido al dirigirse a la puerta estaba girando el picaporte de la puerta.

-¿Has dormido bien? –Se volteó muerta de miedo mirando a Sesshomaru.

-Esto... Si... –El estaba en la misma posición que cuando "dormía" pero sus ojos ambarinos la miraban fijamente ¿Acaso estuvo despierto todo el rato? –Lo siento, no sabía...

-Rin te estará buscando. –Sesshomaru se levantó y se dirigió a la puerta, Kagome lo observó y se dio cuenta que había algo en lo que no había reparado cuando lo estuvo mirando... una mancha en el costado de Sesshomaru.

-Sesshomaru... sangras... ahí –Dijo la miko señalando con el dedo el lado izquierdo del haori, donde un mancha iba aumentando de tamaño.

-No es de tu incumbencia. –Se quitó la parte superior del Haori, provocando un sonrojo bastante notable en el rostro de la joven humana, Sesshomaru no paso inadvertido de esto. –Ni que fuera la primera vez que ves a un hombre quitarse la ropa.

-¡No es eso! Es que lo has hecho sin avisar...

-Bueno, resulta que estoy en MI casa y en MI habitación...

Kagome iba a responderle como era debido pero observó que el se quitaba un intento fallido de vendas con las que se había "curado" una herida que a la vista era horrorosa, se le había infectado y no paraba de sangrar.

-Pero ¡¿Qué herida es esa?! –Vio como el le echaba un mirada fulminante que decía algo así como "ni que me la hubiera hecho yo mismo". –Tienes que curártela.

-¿Qué crees que hice? –Su voz sin emoción empezaba a tomar un toque de impaciencia, aun así la ignoró e intentó volver a ponerse las vendas cutres que llevaba.

-¡Así no torpe! –Kagome se llevó las manos a la boca cuando Sesshomaru la miró serio, ella sabia que había cometido un grave error, le había insultado, el dejó de prestar atención a la herida, que seguía sangrando, y se dirigió firme hacia ella, Kagome se dispuso a retroceder un paso para cada uno que daba el hacia ella. Notó que su espalda chocaba contra la fría pared y que el la tenía totalmente acorralada, no sabía como salir de allí, solo se le ocurrió una cosa. –Lo siento, amo. –Le había pedido perdón, tenia los ojos cerrados, notó que el la cogía de la muñeca derecha y la llevaba hacia algún lugar, cuando abrió los ojos se encontró en el pasillo y la puerta de Sesshomaru cerrándose con el dentro. No entendía nada ¿Qué había pasado? ¿La había perdonado?

La había sacado de allí bruscamente, ella se había tomado demasiadas confianzas con el y el debía enseñarle que el no era su amigo... desde luego que no. Sesshomaru se volvió a concentrar en la herida, era bastante fea, justo antes de chocar con la humana... ¿Kagome? había tenido un enfrentamiento con un youkai de nivel medio, era como un especia de escorpión gigante, en un descuido de Sesshomaru le clavó el aguijón insertando veneno en el. No quería escuchar los quejidos de sus acompañantes por lo que se propició de unas improvisadas "vendas" y siguió su camino. Ahora la herida se había abierto de nuevo, no le dolía, bueno escocia un poco, aun así necesitaba sangre para vivir, y la herida no cauterizaba. Se sentó de nuevo en la ventana con el pecho al descubierto dejando que la suave brisa de la tarde le refrescaba el escozor. Empezó a recordar todo lo sucedido en las últimas 24 horas.

FLASH BACK

Iban de vuelta a la mansión, debía reposar la herida que les ocultaba a la pequeña y al entrometido demonio, cuando un olor suavemente familiar le llegó mezclado con sal, barro y sangre. Ella estaba llorando y herida. Podía notar su presencia pero no quiso molestarla, aunque el hubiese querido acercarse ella habría huido, y bien haría el tenía poca paciencia y mucho menos para humanas, Rin le pidió permiso para ir por flores, el se lo consintió, aunque se lo hubiera negado ella habría ido por su cuenta, le encantaba esa parte de ella que por un lado lo complacía en todo y por otro se comportaba como lo que era, una niña pequeña... Rin había encontrado a la humana entre los arbustos, el la miró intentando descifrar su mirada, y cuando vio ese pozo de tristeza y vacío ella le pidió ese acto sorprendente, aunque el no mostró sorpresa en el momento, de ella no esperaba un suicidio, ella que siempre se la veía tan jovial, tan animada, que con su sonrisa podría derretir el corazón de cualquier youkai, excepto el corazón de el ¿Estaba seguro de eso?

El podía matarla, y lo haría, la estaba mirando a los ojos cuando con Toukijin le asestó el golpe, pero algo salió mal, por que tan pronto formó la herida esta misma se arregló, tuvo un presentimiento y miró la espada con la que había "matado" a la humana, Tenseiga esta en su mano derecha. ¿Qué había pasado? ¿Cómo era posible que el se equivocase? Siguió caminando antes de que la humana despertara. Mas tarde se percató que Rin llevaba varias horas sin comer y los mandó a todos a pescar, aunque ellas creían que el no estaba en los alrededores, el se encontraba en la cima de un árbol cercano vigilándolas, Kagome empezó a hacer preguntas a Rin, preguntas que la pequeña no tenia que contestar sino el. Bajó del árbol y las avisó que se salieran, ella y el intercambiaron una mirada fugaz ya que ella soltó una lagrima solitaria, se la secó con frustración, algo le había pasado, algo muy triste, el no quiso preguntarle porque otra lagrima surcaría la mejilla rosada de la muchacha, y no le apetecía soportar una llorona. El quería seguir su camino pero ella le encaró y le hizo esa pregunta, el no tuvo mas remedio que decírselo al fin y al cabo le había fallado y le debía una explicación... pero su orgullo era demasiado fuerte y el no podía permitir que esa humana se aprovechara de el y de su "error", pero ella no había dicho simplemente parecía que no entendía, el al dejó allí, y al cabo del rato notó que se había unido a ellos siguiéndolos.

Cuando llegaron a la mansión el se dirigió al lago que había en la parte trasera, para lavar su herida y refrescarse, mas tarde subió a su habitación, la cual no estaba vacía... Ella estaba allí totalmente dormida, el se acercó a ella, al fin y al cabo era su habitación y estaba en su derecho de hacer lo que quisiera... se sentó frente a ella y escudriñó su cara, se la veía triste incluso había lagrimas surcando sus mejillas, en un acto involuntario se acercó para secárselas, su piel era suave con el pétalo de una flor de sakura pero en cuanto ella notó su piel con de ella se removió murmurando frases débiles como "Inuyasha idiota" o "yo te quise mas que ella", entonces entendió que su tristeza la provocaba el inútil de su medio-hermano. Estaba cansado así que se sentó en la ventana y aunque no esperaba quedarse dormido, le sentó bien y en realidad el se despertó antes que ella, pero le apetecía jugar un poco y la engañó para que creyera que estaba dormido, y se dio cuenta todo el rato que ella lo había observado...

FIN FLASH BACK

Un ruido le sacó de los recuerdos de esa tarde... TOC TOC... Sabia quien estaba detrás de la puerta, y le intrigaba que podía querer ahora...

-Adelante. –La puerta mostró a una muchacha apenada y que llevaba consigo una sabana doblada, una tijeras, un cuenco con agua seguramente y un ramo de hierbas. -¿Qué quieres, humana?

-Kagome... –Había susurrado ella, no le gustaba como el decía humana, como si eso fuera una clase de crimen, pero el no le respondió nada... –Vine para curarte la herida... si me dejas. -Ante toda respuesta el se levantó de la ventana y se sentó en el centro de la habitación retirándose la prenda arrugada y manchada que contenía levemente la hemorragia. Ella se acercó a el lentamente, se sentó a su lado y empezó troceando la sabana en trozos, para luego mojarlos en agua y limpiar la herida, ella miraba constantemente la herida y el no miraba a ningún sitio en particular solo miraba por la ventana como el sol estaba casi en el horizonte, cuando la herida estaba limpia, ella le colocó los pétalos de aquellas flores que traía consigo y luego le vendó entero. Cuando ella hubo terminado se levantó, recogió todo y se dispuso para irse...

-Gracias, Kagome. -¡No podía ser verdad! Ella se volteó para mirarlo pero un ruido y gritos la hicieron abrir la puerta del dormitorio encontrándose con una imagen nada grata para ella...

-Inu... yasha...

Continuará...

Espero que les haya gustado!!