Hola a todos!! Lamento la tardanza!! pero me envicié a un libro llamado crepuscuo, luego leí luna nueva, luego eclipse y recien acabé amanecer!! Ya lo terminé todo. Bueno y aquí les traje un capitulo más de "CAmbiando de bando" este es el capi... 9!! en el 10 habrá sorpresa!! Espero que os guste!!
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
-Kagome. –No miró a la persona que había pronunciado su nombre, esa voz fría solo podía ser de...
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
-Kykio... ¿Qué quieres ahora? –La miko observó a su reencarnación largo rato, sus ojos oscuros penetraron en los de ella, no respondió enseguida a la pregunta realizada, tardó unos minutos en los cuales la azabache había resoplado al menos tres veces.
-Quiero hablar contigo. –Kagome no respondió nada por lo que prosiguió-. Quiero que quede claro una cosa, Inuyasha es mío.
-Eso no lo dudo. Pero, tranquila, yo no lo quiero. Puedes quedártelo.
-Me parece bien, porque pienso llevarlo al infierno conmigo. –Las palabras resonaban en su cabeza una y otra vez como si ella lo gritara.
-¿Qué? ¡No puedes!
-Si puedo y lo haré. –Sus fuerzas flaquearon un momento y agradeció seguir estando sentada, la miró a la cara y vio ese odio y esa superioridad que tenía cada vez que la veía cerca de su peor enemigo, Naraku.
-Aun estas con él, ¿verdad? ¡Estás con Naraku! –Una fugaz sonrisa atravesó el rostro de la pálida miko.
-Piensa lo que quieras, hazte tu propio cuento si así te duele menos pero créeme que esta es la verdad: Inuyasha me ama a mí y morirá para que estemos juntos. –La maldita lágrima que llevaba un rato reteniendo se escapó de su encierro y rodó silenciosa-. ¿Qué veo? ¿Lloras? –Kagome la ignoró secándose rápidamente la traviesa lágrima-. ¿Acaso aun lo amas?
-No. –Ni ella misma se creía ese hecho cuando salió la respuesta de sus labios, pero ella no lo amaba, al menos no como antes, ahora solo era una cicatriz en su corazón, una cicatriz dolorosa-. ¿Él lo sabe? ¿Sabe que lo matarás?
-Querida... fue idea suya. –Otra vez. Las malditas lágrimas no se quedaban en su sitio, se sentía una débil por mostrarle esas lágrimas a su contrincante. Se levantó del lugar donde estaba dispuesta a irse del lugar, no quería tener más información sobre el suicidio de su ex-amado Inuyasha-. ¿Ya huyes? Solo sabes hacer eso. Como cuando intentaste suicidarte... –No era posible, ella no podía saberlo. Volteó a mirarla con los ojos salidos de sus orbitas y notando como la sangre le abandonaba la cara-. Si, lo sé todo. Deberías vigilar mejor donde contarle los chismes a tu amiga. ¿Qué pensaría Inuyasha si supiera que su hermano fue capaz de matarte? De seguro se enoja mucho...
-¡No! ¡No puedes decirle nada! –Sabía como acabaría la situación, Inuyasha buscaría a Sesshomaru para luchar y la pelea siempre tendría el mismo resultado: Uno de los dos caería. No importaba cual fuera, no soportaría que Inuyasha muriera por su culpa, pero por otro lado no soportaría ver a Sesshomaru muerto, "Sesshomaru" Pensó y las mariposas del estomago hicieron acto de presencia, sonrojándola levemente. Pero entonces recordó que estaba allí con Kykio-. ¿Qué quieres a cambio de tu silencio?
-Es fácil querida, vete. Vuelve a tu época y no regreses, nunca debiste venir aquí. ¡Esta es mi época!
-¡También la mía! ¡No pienso irme!
-Eso ya lo veremos, estupida. –Salió de allí corriendo en dirección a la aldea cargada de odio. Kagome permaneció allí unos minutos más aturdida, de vez en cuando sin poder evitarlo alguna lagrima recorría la fina piel de sus mejillas, estaba concentrada para no llorar que no sintió la presencia de un Taiyoukai.
-¿Otra vez llorando? –Abrió los ojos, el estaba allí como siempre, frío e imperturbable, lo miró fijamente mientras se secaba las lagrimas.
-No estoy llorando, es que se me metió algo en el ojo. –El no respondió, sin invitación se sentó al lado de la chica lentamente-. ¿Qué haces aquí?
-Me llamaste, ¿recuerdas?
-Cierto. –estaba tan irritada por la conversación con Kykio que se había olvidado porque estaba allí, y como un mazo lo recordó: el beso. De repente apartó la vista de la de él y se sonrojo notablemente. El se había dado cuenta, además de que podía escuchar los frenéticos latidos de su corazón. -¿Cómo está Rin? –Preguntó la joven intentando cambiar de pensamientos.
-Bien. –Dijo encogiéndose de hombros. Hubo un silencio corto, algo incomodo. Que asombrosamente fue roto por el-. ¿Para que me llamaste?
-Yo... eh... esto... yo no... –Se mordió el labio inferior buscando las palabras correctas pero entonces recordó una cosa-. ¡Ah! Enséñame la herida.
-¿Qué?
-La herida. De seguro no la cuidaste y ni te tomarías la medic... –Se calló al ver que el se ponía en pie y se desprendía del haori mostrando un torso perfecto, terso y musculoso-. Al fin, te curaste.
-No me subestimes humana. –Lo miró con infinito odio al pronunciar la palabra humana, la hacia sentirse inferior y débil.
-KA-GO-ME. ¿Te lo tengo que anotar? –Para su sorpresa observó como el youkai ponía los labios en tensión evitando sonreír-. Yo no le veo la gracia. ¿Cómo te sentaría a ti que a cada rato alguien te diga "Demonio"?
-Me lo dicen constantemente. Es lo que soy, un demonio. Y los humanos no deberían estar cerca de los demonios. –La miró intensamente alzando las cejas, advirtiéndola. Pero ella no le hizo caso y en tono de burla de respondió.
-Ah, pero yo no soy humana, soy Kagome. Y Kagome puede estar con quien ella quiera.
-¿Incluso conmigo? -La pobre chica no era consciente de que el taiyoukai se aproximaba lentamente a ella mientras hablaban.
-Si, incluso con... –Se calló al darse cuenta de lo que significaba esa frase, tenia que hablar con el por lo del beso pero y si se enojaba... y si se burlaba de ella por darle importancia-. Sesshomaru.
-¿Mm? –El seguía a una corta distancia de ella y ahora ambos podían rozar sus brazos mientras se miraban perdiéndose en la mirada del otro.
-¿Por qué...? Esto...
-¿Por qué te besé? –Ella abrió los ojos de par en par, cuando el decía la pregunta sonaba tan normal, tan obvia. Ella asintió lentamente-. Supongo que... pasó. –Ella suspiró relajando los hombros en clara señal de desilusión, tenía una pequeña esperanza de que no la odiara como humana-. ¿Acaso esperabas otro motivo?
-No es eso... Es solo que... ¿Tú me odias?
-¿Porque lo dices?
-¡Obvio! Soy humana, y tú los odias, por tanto: Me odias.
-¿Acaso es importante si te odio o no?
-No suele ser muy cómodo saber que hay alguien que te odia, ¿sabes?
-Bueno... Será mejor que no responda entonces a tu pregunta. –Ella se estremeció sospechando porque no quería decírselo.
-Será mejor que vuelva a la aldea, tengo que hablar con... él. –Terminó haciendo una mueca de desagrado.
-Que te sea leve pues. –Ambos se levantaron del árbol, Kagome se volteo en dirección a la aldea alejándose lentamente-. Puedes volver a llamarme, cuando quieras ver a Rin.
-Gracias Sesshomaru. –Siguió su camino sin mirar atrás, porque sabia que en cuanto se volteara las mariposas del estomago volverían y ella solo desearía volver a besarlo y de seguro el la rechazaría. No tardó mucho en llegar a la cabaña donde estaban sus amigos, otra vez se oían voces alzadas pero esta vez era gritos conocidos.
-¡Monje pervertido! –Se escuchó junto al sonido de un golpe sordo.
-Yo no hice nada Sanguito, fue mi mano maldita. –Kagome abrió más la cortina de la puerta desde donde podía ver la cara amoratada del pobre Miroku, todos se reían de la tan conocida escena, Inuyasha estaba allí mirando ausente el vacío.
-Inuyasha, ¿Puedes venir un momento? Quiero hablar contigo. –Todos allí presente se voltearon al mencionado, este simplemente asintió y caminó fuera de la cabaña junto la joven humana.
-Yo también quería hablar contigo. –Anduvieron un rato alejándose de la cabaña se sentaron en las raíces de un árbol-. Kagome...
-Inuyasha, lo que me dijo Kikyo... ¿Es cierto? ¿Es cierto que te vas con ella al infierno? –No sabía de donde sacó las fuerzas para poder preguntarle sin llorar, pero consiguió retener las lágrimas.
-Si, es cierto. Lo he pensado mucho y cuando reunamos todos los fragmentos me iré con ella. –El silencio los embargó a ambos, Kagome se estremecía a cada momento e Inuyasha tenía mil preguntas que hacerle pero tenía que tener cuidado si quería que ella respondiera-. Kagome... ¿Estas enamorada de él?
-¡¿QUÉ?! No.
-¿Entonces porque le besaste?
-¡A ti no te importa! Beso a quien yo quiera, tu no eres nadie para decirme a quien beso a quien no.
-Creía que era tu amigo... Y como tu amigo que se supone que soy y "su" hermano te digo que no es buena idea estar con él. Es peligroso, podría matarte.
-Ese es mi problema, yo también creía que era tu amiga. Y como tu amiga que se supone que soy y "su" reencarnación te digo que ella no es de fiar. Ella sigue con Naraku, va a traicionarte y no te das cuenta. –Ambos alzaban la voz al aire, aunque estaban cerca no se miraban a la cara.
-¿Tan mal te cae Kikyo? ¡¿Tan mal como para pedirle que se fuera con Naraku?!
-Yo no le dije eso... –Kagome se levantó mirándolo a la cara-. Nunca. Nunca le dije nada de eso, fue ella quien quería echarme de esta época, chantajeándome.
-¿Chantajeándote? ¿Con qué? –El hanyou se puso en pie quedando frente a la miko.
-Con nada. –Volteó con la mirada al suelo mordiéndose la lengua por bocazas.
-¿Qué has hecho Kagome? –Él la agarró por las muñecas fuertemente.
-Me haces... daño... Inuyasha... –Intentaba soltarse pero el apretaba más.
-¡Dímelo! –Estaba rojo de ira.
-Suéltame... ¡Inuyasha! –Los ojos de hanyou parpadearon un instante de dorados a rojos, y seguirían así de no ser porque llegó alguien.
-Suéltala. –Sesshomaru estaba detrás de Kagome sujetándola del hombro, el hanyou aflojó el agarre lo suficiente para que ella corriera a esconderse detrás de el taiyoukai-. ¿Estás bien? –Susurró lo suficiente como para que ella lo escuchara.
-Estoy bien. –Se miró las muñecas enrojecidas le escocían pero más le dolía el hecho de que fuera SU Inuyasha quien le había hecho daño, el suelo se acercó rápidamente a su rostro y se dio cuenta que se había desmayado.
/
Notaba el aire frío acariciarle la cara, estaba muy cómoda aunque un poco aturdida tardó unos minutos en darse cuenta que estaba en brazos de Sesshomaru mientras volaban. Abrió los ojos instantáneamente y se encontró con su mirada dorada y fría.
-¿Ya despertaste? –Volvió la vista al cielo, volaban a una gran velocidad, podia notar el corazón de él impasible, el cual la relajaba.
-Ehm... Si... ¿A dónde vamos?
-A casa.
Continuará...
Muchas gracias a:
F3R
pss
azulceleste
RubyMoon.Li
Kikuyo-Sama
Lady Death 06
cieloselene
XtinaOdss
Guerraravaliente
Silvemy89
Y por fa Reviews!! buenos malos o peores no me importa!!
"Un review una ilusion"
