Hola a todos he vuelto!! Este es el capitulo 12!! Lamento la espera!! Se que siempre lo digo pero… perdón por la tardanza!! Espero q les guste y que disfruten!! Hay mucho dialogo y ya va comenzando la trama!! No me tardo más! Aquí les dejo otro capítulo mas de "CAMBIANDO DE BANDO" besos y abrazos!!

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

-No tientes a la suerte Sesshomaru, aun sigo enfadada contigo. -. Se sentó en el filo del pozo -. Hasta pronto Sesshomaru.

-Adiós, Kagome. -. Solo pudo ver como la chica sonreía mientras saltaba al interior del pozo

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Estaba tumbada en la cama boca arriba mirando por la ventana como los pájaros volaban y las nubes pasaban lentamente, se preguntaba si las mismas nubes estarían pasando en el sengoku. Miró a sus pies y miró con desgana la escayola.

-*-*-*-Flashback -*-*-*-

Kagome llegó a su época cojeando y en cuanto su madre vio el pie dolorido la llevó a urgencias, allí ambas esperaban a que las atendiera un medico.

-Kagome hija, ¿Como paso?

-Ya sabes mama, siempre tengo que curar las heridas de mis amigos, hoy me tocó a mí sufrir las heridas.

-Pero creía que el joven Inuyasha te cuidaría.- Kagome se quedó en silencio-. También es extraño que no haya querido acompañarte…

-L…Le convencí para que no viniera, seguro que se hubiera puesto muy pesado.-. Sonrió lo más creíble que pudo pero su madre sabía que algo ocultaba.

En ese momento sonó el nombre de Kagome por megafonía, al llegar al cubículo correspondiente la examinaron y la mandaron a hacer una radiografía y le pidieron que volviera a esperar un poco para los resultados.

-Kagome, ¿pasa algo entre Inuyasha y tú?

-Eh… No… ¿Por qué lo dices?

-No por nada solo parecía que pasara algo, serán cosas mías. "Si no quiere hablarlo yo no la forzaré"

-Higurashi Kagome.

-Vamos mama. entraron en el mismo cubículo pero esta vez había otro doctor y Kagome vio a una enfermera preparando yeso y unas vendas.- Oh, oh…

-Ya te imaginas el resultado de las pruebas ¿no? Tienes una micro fractura, tendrás que llevar puesta una escayola con férula unas tres semanas, y venir a que te la quitemos.

-¿Y no podré caminar hasta entonces?

-Prefiero que la mantengas en alto y te tomes la medicación para estar totalmente recuperada, así que nos vemos en tres semanas. Hasta luego.

El médico salió de la habitación dejando a Kagome y su madre con la enfermera mientras le ponían el yeso.

-*-*-*-Fin Flashback-*-*-*-

-"Ya han pasado casi tres semanas… casi tres semanas sin hablar con Sesshomaru, seguro piensa que no volveré y estará enojado porque le mentí". -. Se rascó la pierna copiosamente, últimamente cuando las mantenía en alto mucho rato le entraba comezón y se le inflamaba.- ¡Mama! ¿Puedes venir?

-Dime.- Su madre entró con un montón de ropa doblada que dejó en la cama de su hija.

-¿Esto es por la escayola? mostró las piernas inflamadas.

-No lo sé, nunca tuve escayola. ¿Te molesta mucho?

-Me pica, y mucho. ¿Podemos llamar al doctor?

-Voy. -. Escuchó a su madre bajar las escaleras y la medio oyó hablar con el doctor, a los pocos minutos volvió a subir.- Dice que una hora estará aquí. ¿Estás bien?

-Sí, tranquila.-. La volvió a dejar sola con sus pensamientos, y volvió a él. A Sesshomaru, añoró su calor, aunque solo lo haya sentido una vez fue suficiente para ella, nunca lo olvidaría. Deseaba tanto estar allí con él. No sabía si estaba bien o herido o si la había dejado de amar. ¿Amar? Ni siquiera sabía eso, quizás no la amaba y solo lo atraía. Se incorporó un poco en la cama y se asomó un poco por la ventana, había vuelto a notarlo. Alguien la miraba. La primera vez pensó que Inuyasha estaba allí, pero lo descarto enseguida, nunca veía a nadie pero sentía dentro de ella que alguien la miraba, no le gustaba porque no sabía si podía ser amigo o enemigo. Miró por todos lados, al menos los que estaban en su campo visual, allí no había nadie. Volvió a recostarse frustrada y cerró un rato los ojos. No se durmió pero se imaginó en el castillo en los jardines con él.

-Toc, Toc-

El sonido de la puerta la sacó de su sueño, ¿se había quedado dormida?

-Adelante. doctor junto con su madre pasaron a la habitación.- Hola doctor.

-Hola Kagome, ¿Qué tienes? -. Kagome le mostro las piernas y él anciano las revisó.- Es extraño, si fuera en una sola pierna sería comprensible pero las dos no. ¿Tomaste la medicación que te mandó el doctor del hospital? asintió.- Entonces… Tsuyiko, ¿puedes dejarnos a solas? -. La madre de Kagome solo sonrió y salió de la habitación.- Kagome te voy a hacer unas preguntas y necesito que seas sincera, no le diré nada a tu madre.

-¿Qué pasa?

-¿Estas saliendo con algún chico?

-¡Eh! ¿Cómo?

-O quizás, ¿has estado con algún chico de manera intima?

-Quiere decir si yo… hice… -. Estaba tan ruborizada que no podía hablar, por lo que al final asintió.- Pero solo una vez.

-¿Hay alguna posibilidad de que estés embarazada?

La cabeza de Kagome dio mil vueltas y casi no comprendió lo que el doctor intentaba decirle solo sonó una palabra en su cabeza "Sesshomaru" y las lagrimas salieron de sus ojos involuntariamente. Después todo se volvió negro.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Inuyasha deambulaba por el bosque rodeando el pozo una y otra vez, sabía que Kagome lo había atravesado hacia unas semanas y sabia que aun no había vuelto, estaba tentado de ir a buscarla, estando en su época su hermanastro no tenía nada que hacerle y podría hablar con ella, Sus anteriores intentos habían sido frustrados o bien por algún youkai o por Kikyo, pero esta vez sabía que Kikyo estaba reuniendo almas para alimentarse. Saltó al interior del pozo y llegó a la época de Kagome. Ya casi atardecía, saltó a el techo de la casa y caminó hasta la ventana de Kagome, ella estaba allí recostada de lado de cara la pared, la creyó dormida y se iba a marchar pero escuchó un sollozo y vio que Kagome lloraba. No lo pensó.

-¡Ey Kagome! ¿Por qué lloras? -. La chica se sobresaltó y se volteó rápidamente atónita, el hanyou la miró tenía toda la cara roja con los ojos hinchados y rojos.- ¿Qué te ha pasado?

-Inu… Inuyasha… ¡Oh Inuyasha! -. No pudo evitarlo y salto de la cama hasta sus brazos.- Inuyasha, ayúdame por favor, ayúdame.

-Ka… Kagome, ¿Qué pasa?

-¡Que me va a matar!

-¿Quien?

-Sesshom… -. Con los ojos como platos Kagome volvió a la realidad, estaba en brazos de Inuyasha a quien odiaba y acaba de dar a Inuyasha una baza para enojarse. La azabache se tapo la boca con las manos y volvió a la cama.

-¿Qué te hizo ese bastardo?

-Nada, de verdad, no me hizo nada.

-Dímelo Kagome-. Kagome lo miró, y lo miró con miedo y el peli plateado lo notó, no quería que ella le temiera, eran amigos. ¿Por qué ahora tenía que ser todo así? –No te voy a lastimar lo prometo Kagome, pero cuéntame, antes nos lo contábamos todo.

-No Inuyasha, esto no puedo contártelo.

-Si es lo de que te hizo su mujer ya lo sabía, Kouga vino a darme una paliza por dejarte ir. –Le mostró el brazo donde se veían cicatrices que curaban lentamente. Pero Kagome no le miraba, volvió a llorar y a ocultar su cabeza entre las piernas.- Tranquila, tampoco nos hicimos tanto daño. Además creo que me lo merecía.

-La que se merece una paliza soy yo. Si no es que me mata… -. Volvió a llorar más fuerte.

-Pero… ¿Porque? ¿Te hizo algo el desgraciado de mi hermano?

-No… No… ¡No! Lo he hecho yo…

-¿Le has engañado con otro?

-No, como crees…

-Entonces… pobre Inuyasha no entendía nada y le dolía verla llorar de aquella manera, la veía tan frágil, tan inocente…

-Es que yo… no… Inuyasha créeme no quieres saberlo…

-Por favor, quiero ayudarte -. Miró a la muchacha sonriéndole cálidamente y ella recordó los buenos momentos con él, esa sonrisa le hacía sentir como cuando nada había pasado. Ella suspiró hondo y cerró los ojos.

-Te lo contaré pero con una condición, y tienes que cumplirla Inuyasha, por favor.

-Lo prometo.

-De verdad. Si le dices algo a Sesshomaru me estarás condenando a muerte, no le digas nada, por favor.

-Lo juro por Kami.

-Es que… yo… yo… estoy… yo voy…

-Kagome… no… -Lagrimas salían de los ojos de las dos personas de aquella habitación, ella lo miró y asintió.

-Estoy embarazada de Sesshomaru. no dijo nada solo se puso en pie y se asomo a la ventana respirando entrecortadamente. –Inuyasha, por favor, lo prometiste, no le digas nada a Sesshomaru, me matara.-. Pero Inuyasha no la oía solo respiraba del aire de la ciudad mientras algunas lagrimas corrían por sus mejillas.

-Maldición… maldición… ¡Maldición! –Se giró y abrazo a la chica.

-No le digas nada por favor. Sabes cómo reaccionara si lo supiera. Sabes lo que haría conmigo.

-Lo sé… necesitaba que ella se lo dijera, el mismo lo había sufrido… Un hanyou… Ese bebe seria un hanyou, y es algo con lo que Sesshomaru no podría lidiar, quien sabe lo que podría hacerle a la chica. –Me quedare hasta que te duermas.

-Gracias. -.Acompañó a la chica a su cama y la arropó y esperó que cerrara los ojos. De vez en cuando podía oír a Kagome murmurar cosas mientras dormía, era una cosa que solía pasarle mucho. –Lo siento Sesshomaru… No te enfades… No me abandones… Gracias Inuyasha…

Cuando comprobó que la joven estaba totalmente dormida salió sin hacer ruido por la ventana y se dirigió al pozo. Cuando llegó a la época Sengoku fue directamente hacia el oeste…

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Estaba asomado a la ventana, no dormía porque vigilaba la fiebre de la pequeña Rin. Se pasaba el día oliendo el aire, esperando oler su aroma, ese aroma dulce y cálido, la añoraba, no se había percatado de cuanto la añoraba hasta que pasaron demasiados días sin saber nada de ella. La necesitaba, necesitaba su compañía, sus charlas sin sentido y su sonrisa. Miraba la luna, apenas se apreciaba completa y unas nubes la rodeaban abrazándola, Sesshomaru tuvo envidia de las nubes y la luna, el también quería abrazar a SU mujer. Ahora era su mujer. De pronto algo irrumpió sus pensamientos, un olor. Su propia sangre iba mezclada en ese olor, odiaba olerle, odiaba su existencia, el dueño de ese olor era el culpable de la muerte de su padre. Inuyasha. Revisó la temperatura de la pequeña, había bajado un poco. Saltó por la ventana cayendo perfectamente erguido y observando su medio-hermano el cual estaba en pie frente a el, con el rostro sombrío.

-¿Qué haces aquí? –Lo miró altivo y arrogante, el hanyou siempre creyó que podría con un youkai completo.

-Vengo a matarte. –Rugió una voz en su interior, Sesshomaru la reconoció, este no era el Inuyasha hanyou, era el demonio que dormía en su interior.

-¿Por qué estas tan enfadado?

-Deberías saberlo. –Sesshomaru lo miró, no sabía nada de lo que hablaba, llevaba semanas encerrado en el castillo y más tiempo aun sin Kagome, pensando en Kagome, se dio cuenta de algo, Inuyasha olía a Kagome.

-¿Dónde está Kagome?

-¿Ahora llamas a los humanos por su nombre? -Inuyasha no se lo esperó, y tuvo a Sesshomaru encima cogiéndole del cuello.

-¿Por qué hueles a Kagome?

-Porque he ido a su época. -Decía intentando arañar el brazo de su hermano mayor sin éxito alguno.

-Ella no quiere verte…

-¿Y porque te importa lo que ella quiera? –Silencio -.Acaso ¿te has enamorado Sesshomaru?

-Maldito hanyou. –Lanzo a Inuyasha lejos de él, haciendo que el hermano menor cayera al suelo de rodillas levantando polvo y arenisca.

-Yo que tu no desprestigiaría tanto a los hanyou… puedes llevarte una sorpresa… -Hablo sonriendo maliciosamente. La sonrisa duró poco, Sesshomaru desenvainó la espada y ahora su filo brillaba en el cuello de Inuyasha.

-¿A qué te refieres?

-Pregúntale a tu esposa. –Dijo escupiendo en la palabra "esposa".

-Inu… Yasha… -Ambos hermanos se giraron ante la voz, Kagome en pijama y zapatillas de andar por casa con los ojos aun rojos e hinchados estaba allí de pie y miraba a Inuyasha como si la hubiera apuñalado con su espada. –Me lo prometiste… y lo juraste… -Cayó sin fuerzas de rodillas en el frió suelo. Ni dos segundos pasaron para tener cerca de ella a su demonio de ojos dorados. –Sesshomaru… Yo… tengo que irme. –Intento incorporarse pero solo el roce de su piel con la del youkai hizo que las lágrimas amenazaran con salir de nuevo.

-¿Qué sucede aquí? ¿Qué te prometió? ¿Por qué lloras? Contéstame. –Estaba alterado, algo sabían ellos que el youkai desconocía, algo entre ellos, un secreto. Zarandeaba a la muchacha en cada pregunta. Pero ella no hablaba, ni siquiera lo miraba los ojos. ¿Porque?

-No la agites tanto, no querrás lastimarlos. –pronuncio la ultima "S" como si fuera un vil serpiente. Sesshomaru abrió los ojos y miró a la chica, la cual miraba a Inuyasha como si pudiera matarlo con la mirada. Sesshomaru no podía hablar, pero tampoco se esperó que ella se levantase y anduviera hasta un Inuyasha de ojos rojos y muy enojado. Y no reacciono cuando la chica abofeteo al hanyou tan fuerte que retumbo el sonido de la piel al chocar.

-Ni una promesa puedes guardar. Te odio Inuyasha. ¡TE ODIO! –Kagome se fue andando hasta la casa. Inuyasha parpadeo varias veces y volvió en sí, miró a su alrededor.

-¿Qué ha pasado? ¿Qué hago aquí? –Observó a su medio hermano mayor en el suelo sentado con los ojos abiertos de par en par, oyéndolo murmurar cosas sin sentido.- Sesshomaru…

-Vete antes de que acabe contigo. –No dijo más, solo se puso en pie y volvió a la casa por donde había entrado Kagome. Entró y allí la encontró sentada en las escaleras con la cabeza entre las piernas y sollozando, no sabía qué hacer, no sabía que decir. Se sentó junto a ella y vio como ella daba un respingo y se alejaba de él con miedo. -¿Desde cuándo me temes?

-…

-Kagome…

-Sera mejor que me valla. –Se puso en pie y Sesshomaru la imitó.

-¿A dónde vas?

-A mi época, tengo… tengo que volver.

-Rin está enferma-. No sabía que decirle para que se quedara, y la conocía, no podía rechazar ayudar a Rin.

-¿Qué tiene? -. Preguntó un tanto preocupada.- ¿Dónde está?

-En mis aposentos, está dormida pero tiene algo de fiebre. -. Kagome Subió las escaleras y entró en la habitación donde la pequeña dormía.

-Está ardiendo, ¿te queda algo de la medicina que te di? -. Sesshomaru asintió.- Tráemela

-En seguida-. La tenía guardada en una tabla hueca del suelo, cuando se volvió con la medicina en la mano, casi se le cae al ver a Kagome sin pijama entrando al futon de la pequeña.- ¿Qué haces?

-El calor corporal es lo mejor para bajar la fiebre. -. Dijo mientras abrazaba a la pequeña y leía el prospecto de la medicina a la luz de la luna. –Esto servirá, mañana cuando despierte se lo daré.

-Kagome… Lo que dijo Inuyasha… ¿Es verdad? –Susurró para no despertar la pequeña.

-…

-Dímelo… necesito saberlo…

-¿Para qué Sesshomaru? ¿Para saber si tu hijo será un hanyou? Soy humana, ya tienes tu respuesta.

-No quiero saber si será hanyou o no, quiero saber si es verdad.

-Lo supe hoy, nunca me había preocupado de mi periodo porque obviamente nada tenía que preocuparme pero al parecer se me retraso y no me di cuenta y vino un doctor para verme las piernas y él fue quien me pregunto si había alguna posibilidad de que estuviera embarazada y claro, había una posibilidad porque no tomamos precauciones claro que aquí no hay ninguna, pero entonces lo pensé, será un hanyou y luego pensé en Inuyasha en como lo has tratado siempre y pensé que tratarías al bebe igual y yo no… yo no podría soportar ver como odias a tu hijo-. Habló más rápido que nunca y sin coger aire por lo que ahora hiperventilaba, miraba a Sesshomaru en la penumbra, tenía los ojos abiertos y la miraba serio.

-El hecho de ser hanyou no es el motivo por el que odie a Inuyasha.

-¿Ah no? Pero odias a los humanos y será medio humano…

-Kagome, odio a los humanos pero no TODOS los humanos, no odio a Rin, y no te odio a ti… por tanto no le odiare.

-Oh, Kami tenía tanto miedo… Perdóname Sesshomaru.

-Descansa y mañana hablamos.-. Se levantó y se sentó junto a la ventana observando cómo sus humanas favoritas dormitaban tranquilas.

Continuara…


Muchas Gracias a:

*Carito-Chan0

*nachi123

*AZUL D CULLEN

*rooh24

*Pame-cat
*FiraLili

*Vampirestar

*Silvemy89

*Inuyany

*Karina Natsumi

*mechiikagome

*sol y luna 0428

*damalunaely

*goshi

DEJEN MUCHOS REVIEWS!!!!!!! ME ENCANTAN SUS OPINIONES SEAN BUENAS MALAS O PEORES!!!!!