Hola a todos! Aqui me teneis de nuevo, este capitulo de CAMBIANDO DE BANDO es un poco mas largo que los anteriores y debo advertir que es un poco crudo, pero es que la historia tiene que ser asi, ¿de acuerdo? Debo reconocer que se me pusieron los pelillos de punta al escribirlo pero espero que os guste.
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-Bueno, Kagome, tienes que aprender a llevar mejor las cuentas, ¿vale? Porque no estas ni cerca de 4 semanas sino cerca de 3 meses, estas de 11 semanas, por el tamaño del útero y de los bebes.
-¡¿De los que?! -Se incorporó de un salto mirando la pequeña pantalla, donde vio un gran circulo oscuro y dos cositas indefinidas de color claro. -¿DOS?
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Estaba sentada en el banco de un parque, no sabia cuantas horas llevaba alli sentada, solo podia pensar en las palabras de la doctora, tendria gemelos, gemelos de Sesshomaru, gemelos hanyou. Recien se hacia a la idea de que seria madre, pero esto fue un golpe bajo de parte del destino. Echó la cabeza para atras y miró a traves de las ramas de los arboles que le daban sombra fresca. En un nido cercano observó a la mama pajaro con sus crias, eran dificiles de contar porque no paraban un segundo pero la mama pajaro les pasaba el pico a todos en cuanto se le acercaban un poco, Kagome pensó entonces que los animales suelen tener mas de una sola cria y al fin y al cabo Sesshomaru era un demonio perro, no era tan descabellado que fuera a tener dos cachorros.
Caminó hasta casa, estaba lejos pero necesitaba andar, al caminar frente a los escaparates de las tiendas se miraba el perfil y se dio cuenta que ya se notaba el pequeño bulto de su vientre, otra persona no lo veria pero ahi estaban. Sus pequeños creciendo. No se dio cuenta pero estaba mirando prendada un conjunto de recien nacido de color rojo y blanco precioso, se imagino un bebe con el pelo de Sesshomaru vestido con esa ropita y su mente le llevó a Inuyasha, su bebe se veia exactamente igual que aquel que tanto daño le hizo. Cerró los ojos y comenzó a andar con paso apretado de regreso a casa, necesitaba volver a casa.
Su madre aun no regresó asi que le dejó una nota diciendole que todo estaba bien y que ya le contaria con exactitud pero que no se preocupara. Volvió al pozo y se asomó a él, cuando lo hacia notaba una brisa con olor a la otra época, a barro y humedad, a musgo y hogueras. Se sentó en el borde y se dejó caer pasando a traves del tiempo.
Él no estaba para recibirla, a veces sus viajes le llevaban lejos y ella sabia llegar a su palacio. Estaba alejado de la aldea de Kaede pero sabia que caminos debia coger y cuales no. No necesitaba volver a vivir el episodio de los hombres aquellos. Caminaba mirando desde lo lejos la aldea, podia distinguir a Shippo ayudando a la anciana para que esta no cargara peso. No vió a sus demas amigos.
Lo que menos le gustaba de aquella epoca era que los caminos eran aburridos y monotonos si se viajaba sola. Podia escucharlo todo, el piar de los pajaros y el correteo de los animales, el agua fluyendo a lo lejos en algun arroyo. Sus pequeños reclamaron comida, asi que paro a un lado del camino a comer un sandwich que traia en su mochila.
De repente todo se quedó en un silencio sepulcral, con la comida en la boca se puso en pie, tensa, mirando a su alrededor, se oia un zumbido pero no sabia de donde venia. Ella habia luchado lo suficiente para saber que ese zumbido era un ataque asi que sin pensarlo se acuclillo en el suelo protegiendo con sus piernas su abdomen y con los brazos su cabeza. No tardo en salir disparada contra el lado opuesto del camino tumbada y desorientada.
-LOS FRAGMENTOS... TU TIENES FRAGMENTOS...
No conseguia enfocar con claridad, todo le daba vueltas, intento ponerse en pie trastabillando, apoyada contra un arbol vió la imagen borrosa de un demonio que se acercaba a ella velozmente, demasiado rapido. Un zarpazo le alcanzó el el hombro hiriendola de gravedad, gritó con todas sus fuerzas, el dolor era enorme, igual a su miedo.
-¡Vete maldito demonio! -Le lanzó una piedra con el otro brazo fallando en el blanco, lo que hizo que el demonio se regocijase. Se acercó a ella, para Kagome solo era un borron maloliente, y la tomó del cuello levantandola y arañando su espalda con la corteza basta del arbol, lo cual la hizo gemir aun mas. Kagome no podia respirar y si ella no recibia oxigeno sus bebes tampoco, eso la puso aun mas nerviosa, aun con el dolor del hombro agarro las garras de la bestia para aflojar el agarre que ejercia en ella, solo conseguía separar un milimetro la garra de su garganta pero era el hueco justo para poder tomar aire y gritar con las fuerzas que le quedaban.
-¡SESSHOMARUUU! ¡SOCORROOOO! -Como si un interruptor encendiera la luz de la escena, el demonio retrocedio como si el contacto con la azabache le resultara doloroso. Kagome cayó sentada en el suelo jadeando y tosiendo, forzando a su cuerpo a coger rapido aire, aunque eso la mareaba mucho mas. Miraba a duras penas al demonio retrocedia agarrandose la mano y mirando alrededor, y gritando cosas pero Kagome no podia oir nada, la mirada se nublaba con rapidez y no pudo evitar desmayarse.
-¡Kagome! ¡Kagome! -La llamaba alguien, intentó responder pero los labios le pesaban demasiados siquiera para poder moverlos. Volvio a dormir.
-¿Que ha pasado? -Era una voz grave, ¿Sesshomaru? No estaba segura, sonaba demasiado nervioso para ser él. Quizas fuera otro hombre.
-Está sangrando mucho... -Una voz debil dijo eso pero a Kagome ya no le dolia nada, aunque aun no se podia mover.
Hubo un rato que no entendia las voces, eran demasiadas y gritaban entre ellas, oia golpes y ruidos, eso la ponia nerviosa, queria ver que pasaba pero lo unico que conseguia era que todo le doliera mas.
-Aguanta un poco, eres la humana mas cabezona que conozco. -Ahí estaba él, su Sesshomaru junto a ella, deseó poder apretar la mano que el le tendía pero se volvia a dormir.
Cuando tuvo fuerzas para pestañear agradeció que fuera de noche, pues la luz de las velas le dolian como si fueran cristales, el sol seria horroroso. Se quejó, y la estancia se llenó de personas corriendo.
-KAGOME.
-Señorita.
Enfocó un poco la vista y aunque no veia bien podria distinguirlos a oscuras, sus amigos estaban alli.
-¿Que... -Intentó hablar pero tenia la garganta tan seca que su voz le arañaba como la corteza del arbol en su espalda. Entonces lo recordó y con sumo dolor palpó su vientre buscando algo que le dijera que seguian alli, como respuesta recibió unos toquecitos suaves por dos partes distintas del abdomen, estaban ahi saludandola. Se llevó la mano a la cara llorando desconsolada, olvidandose por completo del grupo de personas que habia en la estancia, entonces una mano le apartó su mano y recogió sus lagrimas y le limpió la cara.
-Estan bien, lo han estado en todo el momento. Eras tu quien no estaba con nosotros. -Enfocó la mirada y lo veia sentado junto a ella en el futon, en la habitación no habia nadie mas.
-¿Que pasó?. -Su voz era ronca y debil. Intentó levantarse pero el se lo impidío.
-Te atacó un demonio repugnante, te encontraron en un camino cerca de casa, te llevaron a la aldea de tus amigos y alli te recogieron y curaron.
-Entonces, ¿estamos...?
-No. Estas en casa. -Dijo en todo tajante, ella no lo tomó en cuenta. -¿Donde te duele?
-Todo, pero el hombro... -Intentó tocarselo con la mano contraria pero el le agarró la mano.
-No te toques. -Le dijo y entonces vió entre las brumas la mirada de su compañero.
-¿Que pasa?, Sessh... ¿Que? -Giró su cuello hacia su hombro pero estaba tapado con una manta. Sesshomaru aun le sostenia la mano acariciandole los dedos. -Sigue ahí, ¿verdad? Sesshomaru dime, que mi brazo sigue ahí. -Sesshomaru desvió la mirada hacia la ventana y le soltó la mano. Entonces Kagome con el pulso tembloroso palpó atraves de la manta, no su hombro, su brazo, y lo notó. Estaba ahí. Dejó salir el aire que habia estado acumulando todo ese momento. -Por un momento pensé...
Sesshomaru se levantó, camino alrededor del futon y se sentó junto a ese brazo, destapando con cuidado la manta, ella observaba callada, podia ver una venda rodeandole todo el brazo, la cual sesshomaru empezó a retirar, esperaba sentir el mismo hormigueo que como con la escayola de la pierna, pero no, no sentia nada. Nada. Ni siquiera cuando le levanto el brazo y siguió retirando la venda que llegaba hasta los dedos, intentó moverlos pero no le respondian. Las lagrimas empezaron a resbalar por sus mejillas, sin llanto solo lagrimas, Sesshomaru la miró a los ojos cuando el se llevó la mano a la boca y la besó con dulzura. Ella no sintió la calor ni la suavidad de sus labios. Y eso la enfureció y gritó, gritó sin palabras, solo un alarido de rabia contenida.
Era por la mañana, acababa de salir el sol, habia despertado hacia rato y solo podia mirar su brazo tendido en la cama, tenia un tono amoratado y una cicatriz enorme le atravesaba, intentó tocarlo pero era como tocar la piel de otra persona y le dio escalofrios. Intentó levantarse pero seguia dolida y debil.
-No deberias levantarte. -El se habia quedado junto a ella toda la noche oyendola gritar, y llorar.
-¿Cuanto a pasado? -Veia su vientre mas abultado y se sentia muy debil.
-Un mes, estabas muy mal cuando te encontraron. -Kagome volvió a intentar levantarse y apoyandose en su brazo bueno se incorporó y lentamente se puso en pie tropezando un poco. Estaba totalmente desnuda, excepto por la ropa interior fue a buscar algo que ponerse pero con el hombro asi no podria ponerse su ropa normal. Se giró buscando algo que ponerse. Pero el ya la esperaba con una bata de seda celeste con amplias mangas, el la tomó de la mano mala y le puso la manga y luego la otra, la volteó y cerró la bata con un cordel, pero Kagome vio que la cicatriz seguia visible.
-¿Podriamos hacer algo con esto? -Dijo señalando la cicatriz, el se giró y cogió el cierre de su ahori y se lo colocó en el hombro cerrando esa parte. -Tengo hambre, ¿podemos desayunar?.-El asintió y fueron hasta el comedor el cual siempre estaba vacio esta vez estaba atestado de gente. Todos sus amigos estaban alli. sesshomaru le dio un apreton en la mano sana se marchó por otro camino, rugiendo por lo bajo mientras se alejaba.
-Chicos, ¿Que haceis aqui? -Se alegraba de verlos pero estaba desconcertada. -¿Cuando llegasteis?
-Hace un mes. -Dijeron todos a la vez.
Kagome los observó Shippo y Rin hablaban en la mesa desayunando, aunque ahora corrian ambos hacia ella con una sonrisa, Miroku y Sango venian de la cocina con todo lo necesario, y el pobre jaken estaba en un rincon dandose cabezazos con la pared murmurando que el amo bonito habia perdido la cabeza. Kagome lo miró con una ceja alzada.
-¿Se encuentra mejor señorita? -Miroku se habia acercado para ayudarla a quitarse de encima a los pequeños que no eran conscientes que la pobre aun seguia dolorida.
-Estoy mejor, me alegra veros aqui pero...
-Pero no entiendes que hacemos aqui ¿verdad? -Sango la habia tomado del codo bueno y la ayudaba a sentarse en las escaleras cercanas a la entrada, adquiriendo asi un poco de intimidad. -Te llevaron casi muerta a la aldea de Kaede, alli te recogió... -Sango miró alrededor- Inuyasha, te llevo con Kaede y ella empezó a curarte. Creeme Kagome te veias fatal sangrabas en la cabeza, en la espalda, y el hombro... -Kagome no se movia solo escuchaba sabia que sango le contaria todo.- Kagome el brazo te colgaba por completo pero te curaron, te cosieron y volvieron a ponerlo en su sitio, ya veras como pronto no te duele...
-No me duele, no lo siento. Esta muerto. -Mirando a Sango tomó su propio brazo y lo balanceo como si fuera el de una muñeca. Sango aguantó un grito y lagrimas empezaron a caer por las mejillas de la cazadora. -Sigue contandome.
-Esto... Quedaste dormida muchos dias, pero un dia llegó Sesshomaru con los ojos rojos a medio convertirse, y rugió buscandote, decia que alli olia a ti y a su cachorro pero que no te sentia. Le dijimos que estabas mal, y te vió, entonces tomó a Inuyasha y... Kagome creiamos que esta vez lo mataria. Le dijimos de todo pero no reaccionaba a nada, por suerte algo pasó, no se el qué pero dejó de pelear y fue a la cabaña contigo, no sabemos que pasó, el estaba solo. Luego salió contigo en brazos exigiendo tu mochila, que te llevaba a casa. Pero le dijimos que nosotros tambien iriamos, se negó obviamente, pero llegamos hasta aqui y nos plantamos en la puerta. Tardamos pero al final abrió la puerta -Sango sonrió triunfante -Y aqui estamos, no le molestamos y no hacemos ruido.
-Me alegro que esteis aqui, tengo hambre. -Ambas se dirigieron a la mesa donde kagome se sentó y comió algunas cosas a pequeños bocados.
En la tarde, todos se fueron a hacer cosas en la aldea, prometieron volver luego, Kagome recorrió el castillo buscando a su ojidorado, miró en todos sitios pero no lo encontró. Salió al jardin, a Sesshomaru le encantaba subirse a las ramas de los arboles a mirarlo todo. Pero tampoco estaba, Kagome decidió volver a su cuarto y dormir un poco mas, aunque hubiera dormido un mes, estaba muy cansada, el cuarto habia cambiado un poco, ahora estaba mas limpio y no olia a humedades, habia algunos chismes de la era moderna como el reloj, y fotos, de su familia y amigos. Tambien habia un espejo, se paró frente a el y observó su cara, no tenia moretones ni golpes, pero una pequeña y fina cicatriz le recorria la ceja izquierda, y tenia raspones ya casi curados, con dificultad se quitó la bata y la dejó caer al suelo. Ahora estaba mas despierta y podia ver mejor la cicatriz. Eran tres lineas. La primera iba desde el medio del pecho, entre los senos, subia hacia a clavicula y pasaba a la espalda; la segunda empezaba encima del seno le partia el hombro en dos con una linea gruesa y grotesca y la tarcera recorria todo su brazo marcandolo. Paso los dedos por la cicatriz era rugosa y abultada. Tambien se fijó en que su vientre ya marcaba totalmente su estado de embarazada, lo acariciaba con una sonrisa en los labios.
Oyó el crujir de la madera tras suya, Sesshomaru era liviano cuando andaba solo dejaba caer su peso cuando queria ser descubierto. Kagome lo miró a traves del espejo.
-Es horroroso, ¿verdad? -Kagome no podia evitar las lagrimas y bajó la mirada.
El camino hacia ella quedando tras ella, la abrazó recostando su barbilla en la cabeza de ella. El la volteó y se quitó el ahori dejando su pecho al descubierto. Le levanto la mirada.
-Es horroroso, ¿verdad? -Sesshomaru le señalo su muñon, ella solo pudo abrazarlo con su brazo y apretarlo contra ella.
Continuara...
Muchisimas gracias a las siguientes personas que siempre estan ahi para dejarme un review!
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*Akasuna no Akira: la encontraste?
*grra: me explique mal, al ser un embarazo hanyou crece mas rapido de lo normal, asi que para Kagome fue un mes pero en su interior la cosa va mas rapida entonces la doctora piensa que no lleva bien la cuenta. espero habertelo aclarado ^_^
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