Hola a todos! Si! Solo 4 dias despues ya teneis capitulo nuevo! y tambien teneis capitulo nuevo EN SECRETO el otro fic que estoy escribiendo! espero que os guste como continua esta historia! Miles de gracias a todos los que seguis ahi, y dejais un review! Mil gracias! Os dejo otro capi de Cambiando de bando!
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Algo la sacó de su sueño, alguien la tocaba, la acariciaba las mejillas y le apartaba mechones de pelo tras la oreja. Ella podia notar su respiracion en el cuello, le costaba mucho abrir los ojos, pero alzó la mano para acariciar a su Youkai, le gustaba tanto el tacto suave de su cabello... Era tan largo... o al menos debia ser mas largo, tensa quiso coger la mano del intruso y se sobresaltó al notar que no tenia garras y que la mano que tocaba era la izquierda. La que le faltaba a Sesshomaru. Abrió los ojos encontrandose con la mirada oscura de un Inuyasha Humano a escasos milimetros de su cara.
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No tenia ningun asunto que resolver en sus tierras, sencillamente necesitaba alejarse, quitarse humanidad, desde que atacaron a Kagome no se habia separado de ella y notaba como el escudo de hielo que le cubría se derretía, el era un guerrero y necesitaba el escudo. Debía ser frio, en el campo de batalla no debe sentir, sus enemigos no deben conocer sus puntos debiles, asi nunca sería derrotado.
Aun no comprendía bien que sentía por la humana, siempre juzgó a su padre por abandonar a su madre por una humana pero, Kagome era fuerte, era decidida, no le temía. Ahora estaba fragil y asustada, podía notar como sus hormonas la tenían revolucionada y el trauma de su brazo era muy reciente. El aun movía su brazo como si todavia siguiera ahí pero solo era un acto reflejo. Necesitaba protegerla, la veía romperse poco a poco, por eso accedió a entrenarla, pero los cachorros iban por delante de todo. Nunca consideró tener cachorros, nunca se vió como un padre. Cuando lo descubrió no le dio la mayor importancia, pensó que seria otro ser mas para su grupo pero cuando los atacaron y dejó de escuchar el tamborileo de sus corazones, cuando Kagome sin querer casi los purifica, algo se rompió dentro de el. Si sus hijos morian una parte de el moriría tambien.
Estaba en un risco sentado con una pierna flexionada y la barbilla apoyada sobre esta. Llevaba asi ¿3 dias? No estaba muy alejado de su casa, donde habia dejado a sus protegidos. Al alba regresaría. No se volteó cuando el olor de ella le alcanzó, sabía que estaba enfadada, pero a el le daba igual, no era su problema.
-¿Una humana? ¿En serio? -Kagura no gritaba pero su mirada mataba. -Me dijiste que nunca harias algo tan banal como tener una mujer.
-No es tu problema. -Seguía sin mirarla. Ella permanecia a su espalda con los puños apretados.
-Claro que es mi problema, tu eras mio, y llegó esa inutil y...
-Cuida lo que dices de la señora del oeste. -Le advirtió. Kagura se puso frente a el con los brazos en jarra.
-No comprendo que ves en una humana que encima está enamorada de tu hermano. Es obvio que está jugando contigo. -El se puso de pie, y a pesar de que ella era alta el seguía siendo mas alto que ella e imponía mucho más. Aun así posó su mano sobre la mejilla del youkai. -Solo está jugando contigo.
-Largate de mi vista. -Sesshomaru apartó la mano de Kagura bruscamente.
-No digas que no te avisé. -Ella se marchó, no iba a permitir que el la atacara. El no dudaba de los sentimientos de Kagome, habia visto demasiadas veces la cara de desilusión cuando el idiota de Inuyasha la habia herido, ella le amaba o lo que fuera que sintiera ella por el.
-Inuyasha... ¿Que haces aqui? -Kagome se habia incorporado, aun seguía en el futon cubierta por la manta, frente a ella estaba Inuyasha en su forma humana sentado demasiado cerca para su gusto.
-Yo... Solo queria saber que estabas bien. -Kagome recordó que fue el quien la llevó a la aldea para que la sanaran.
-Es cierto... Gracias por salvarnos. -Inuyasha no se movía del sitio y a Kagome la ponía nerviosa. -Inuyasha deberias irte. No puedes estar aqui y menos en esta habitacion.
-No te preocupes, el está lejos. -Inuyasha ponia morritos de niño infantil como si estuviera castigado.
-No importa, no-puedes-estar-aqui. -Kagome no queria mas discusiones y el solo provocaba peleas.
-Kagome yo.. quería disculparme por como he sido estos dias. Mi parte youkai se descontrola mucho, creo que es porque no estas para contenerme. Necesito que vuelvas. Te lo pido ahora que soy humano y no me voy a descontrolar. -Inuyasha miraba apenado al suelo, Kagome sabia que estaba siendo sincero, pero eso no quitaba el hecho que habia intentado matar a su marido en varias ocasiones.
-Inuyasha. Yo no me voy de aqui. Amo a Sesshom. -Kagome se sostenia el corazon con su mano pero inuyasha le interrumpió.
-No lo digas, por favor. -El dolor se reflejaba en el rostro del hanyou. -Aun no puedo creerlo, no puede ser posible. -A Kagome le faltaba rugir, si no es que lo hacia ya.
-Claro que es posible. ¿De donde crees que saque esta panza eh? -Kagome se destapó, menos mal que usaba pijama de su epoca de camiseta de manga corta y pantalon, se podia ver perfectamente el bulto donde crecian sus bebes. -No niños no se hacen por obra de magia ¿sabes? -Inuyasha la miró unos minutos pensando.
-Es eso ¿no?
-¿Que cosa?
-Estas con el porque es el padre, ¿no? No pasa nada, yo te ayudaré a cuidarlos asi podrás volver con nosotros. -Kagome se puso en pie y puso el brazo en jarra.
-¿Tu te oyes? Solo dices tonterias. Estoy con TU HERMANO porque LE QUIERO que sea EL PADRE de mis hijos solo hace que LE AME mucho más. -Kagome enfatizaba cada palabra como si le hablara en otro idioma. -Inuyasha, no se a que viniste pero por favor, marchate, el regresará pronto y no quiero mas discusiones. -Kagome se masajeaba la barriga porque los bebes estaban inquietos y no paraban. -¡Ah!
-¡Kagome! -Una patada demasiado fuerte habia echo que Kagome se quejara, en seguida el hanyou estaba junto a ella sosteniendole el vientre. -¿Que tienes?
-Solo ha sido una patada, pero tienen fuerza youkai. -El dolor ya iba remitiendo.
-Apartate de ella. -Kagome se apartó rapida de Inuyasha y acudió junto al youkai, no la miró, el solo miraba a su medio hermano. -¿Humano? No puedes caer mas bajo, hibrido. -Kagome le echó una mirada envenenada.
-He venido a llevarme a Kagome. -Kagome lo miro, ¿es que estaba loco? Volvió a mirar a su marido quien ya sostenia a Tokijin. Pronto Kagome se interpuso entre los dos mirando de frente a Sesshomaru dejando a Inuyasha a su espalda.
-Quitate de en medio, m... -Kagome le miró con una mirada que decia claramente "Dime mujer delante de Inuyasha y la que coge a Tokijin soy yo"
-Es humano, lo matarás.
-Es la idea. Solo dice tonterias.
-¿Que tal Kagura Sesshomaru? -Kagome notó el cambio en la mirada del youkai y se giró encontrandose a Inuyasha de nuevo en Hanyou porque el sol ya asomaba en el horizonte. -Apestas a ella. -Kagome vio la sonrisa torcida del hanyou, y pensaba buscar respuestas en su marido pero de verdad no queria conflictos.
-Inuyasha, vete. Lo que el haga con Kagura no es asunto tuyo. -Inuyasha se quedó descolocado. Esperaba que la muchacha se enfadara y volviera con el.
-Algun dia regresaras conmigo. -Sin mas saltó por la ventana y salió de los terrenos de la casa.
Kagome observó como Sesshomaru se quitaba la pesada armadura y se quedaba en pantalon. Ella solo se quedó alli mirandolo. El actuaba como si la cosa no fuera con el.
-Ejem... ¿Y bien? -El solo levantó un poco una ceja, sin comprender. -¿Que hacias con Kagura? -Sesshomaru la miró serio, no iba a responder. -No hablas, bien. Volvemos a no hablar, perfecto. Gracias Kagura. -Kagome se encaminó fuera del dormitorio. Pero antes de salir lo miró seria y sin levantar la voz. -Me voy a mi epoca, quieras tu como si no. -Y se fué dando un portazo.
Obviamente no se iba a ir en pijama a plena luz del dia, pero estaba sentada en las raices del arbol cercano a la puerta muy enfadada. Pasó alli varias horas, Rin le llevó el desayuno y le preguntó si queria cambiarse de ropa, pues era Rin quien ayudaba a vestirse cuando la chica no conseguia ponerse una prenda con una sola mano. Kagome entró se vistió y fue a su habitación a por su mochila y la espada que usaba en los entrenamientos, Sesshomaru seguia en la habitación sentado en el alfeizar de la ventana.
-"¿Es que acaso no tiene otra cosa que hacer?" -El enojo de Kagome no cesaba, iba en aumento y que los bebes siguieran dando patadas que la dejaban sin respiración no ayudaba. Ella recogió sus cosas y se dispuso a salir dando otro portazo.
-¿Quieres que te rompan el otro brazo? -Se detuvo en seco.
-No me va a pasar nada, no soy debil. -Practicamente rugió.
-No estoy tan seguro.
-¿Sabes? No voy a caer, no vas a conseguir que me enfade para distraerme, yo soy la que esta enfadada. No es justo, no te monté un numerito delante de tu hermano y..
-Medio hermano.
-¡Me importa un pepino que sea tu medio hermano! ¡O tu primo! La cuestion es que yo tengo que dar explicaciones de todo, cuando yo hago todo lo que tu quieras pero TU que haces algo que no debes, ni siquieras me lo cuentas. -Ella gritaba, no queria escena, ahi la tenia. Ahora lo miraba furiosa. -¡Y me voy a ir a mi epoca, quieras o no! ¡Asi que o me acompañas o me voy sola! -Ahora si, pegó el portazo y se fue lanzando improperios por todo el camino.
Cuando llegó a la puerta la empujó sin problemas y salió al exterior, dudó unos segundos, llevaba sin salir mucho tiempo y aun tenia cierto recelo. Empezó a caminar rumbo al pozo, el vientre le pesaba y se cansaba, de vez en cuando miraba sobre su hombro, la tercera vez que miró le vio, siguiendola detras de ella a lo lejos, no le hizo caso y siguió su camino. Tardó pero llegó al pozo. Donde esperó que el se reuniera con ella. Pero el seguía sin hablar.
-¿Nada? -Lo miró intensamente. -Esto no es un Kagome lo da todo Sesshomaru no hace nada, lo sabes ¿no? Por mucho que te quiera me enfado contigo, no vas a estar siempre en un pedestal. -Siguió mirandolo, sabia que tardaria en hablar, ella era paciente, pero estaba enfadada y la paciencia era nula.
-¿Me quieres?
-¿Acaso lo dudas? -El se quedó ahi, en silencio. -Eres... Yo si te quiero Sesshomaru, pero ¿Y tu? ¿Me quieres? -Kagome se sentó en el filo del pozo, no esperaba una respuesta, sabía desde el primer momento que el era frio y demostraba sus sentimientos de otra forma.
-Kagura no es nadie. -Kagome lo miró, el no diría nada más, ella le dió una pequeña sonrisa a la vez que asentía.
-Volveré. Solo necesito estar con mi familia. -El entrecerró los ojos con el ceño fruncido. -Volveré. -Le repitió, antes de saltar.
Saltó dentro del pozo sintiendo el mismo cosquilleo que sentía desde el primer dia. Al momento de cruzarlo ya se arrepentia, no sabía que decirle a su familia. Había pasado un mes y se había despedido de ellos mediante una nota.
Tuvo suerte de que alguien colocara una escalera, si no, como subiría con un brazo. Paseó por la caseta donde se encontraba el pozo pensando por donde empezar a contarles, que partes omitir y lo primero que hizo fue colocarse una chaqueta tapando sus cicatrices, no queria darles un disgusto sin prepararles el terreno.
En cuanto salió de la caseta la recibió su abuelo el cual quedó en shock, la miraba con los ojos como platos. Ella comprobaba que las cicatrices no se le veían.
-¿Que tengo abuelo? ¿Que pasa?
-Estas g... ¿Como estas tan avanzada en tu embarazo?
-Oh, eso... -Kagome relajó los hombros y le sonrió a su abuelo. -Ahora os explico un poco, ven. ¿Mamá y Souta estan en casa?
-Si, Souta está haciendo deberes y tu madre limpiando un poco. -Kagome dejó que su abuelo se apoyara en ella y juntos entraron a casa. -¡Adivinen quien llegó!
Rapidamente Kagome era abrazada y besada por su familia, seguida de miradas asombradas.
-Kagome estas... -Empezó su madre.
-Gorda. -Terminó su hermano.
-Pero, si solo pasó un mes.
-Si. -Kagome se rió. -Mejor vayamos a la cocina y os cuento un poco mientras bebo agua limpia para variar.
Al poco rato toda la familia estaban en la cocina sentados en la mesa, esperando que la chica ordenara sus ideas.
-Bueno supongo que tengo una hisoria buena y otra mala. Empiezo con la buena, ¿vale? Como veis estoy enorme, aunque yo no me veo tanto, pero es que suceden dos cosas, la primera es que los embarazos mitad demonio son mas cortos. Deben quedarme dos meses de embarazo mas o menos, asi que pronto daré a luz. La otra razón es porque dos niños ocupan mas sitio que uno, son gemelos. -Kagome esperó unos minutos a las reacciones, que no tardaron.
-¡Pero no tenemos ni la cuna! ¡Cunas! ¡Son dos! -Su madre empezó a hacer cuentas, dobles.
-Cuando uno duerma, el otro llorará. ¿A que hora dormiremos? -Souta pensaba en hibernar hasta que nacieran sus sobrinos.
Estuvieron un rato debatiendo como cuidarian a dos bebes a la vez dentro de tan poco tiempo y eso hacía tan feliz a Kagomee, su familia no reparaba en la naturaleza de esos niños, en su condición Hanyou solo veian niños.
-Kagome, cielo. -Su madre la miró seria. -¿Y la historia triste? -Kagome se mordió el labio, había decidido cambiar un poco la historia.
-Hace un mes, el mismo dia que me fui tuve un accidente, serio. -Su familia no parpadeaba. -Hubo un derrumbamiento y me atraparon las rocas, me hice mucho daño, ahora estoy bien. Y quiero que entendais una cosa, ¿vale? Es feo, muy feo, pero ya esta curado, más o menos. -Kagome se bajó la manga de la chaqueta, quitandosela con esfuerzo, vió a su madre conteniendo el aliento y preparada para ayudarla pero Kagome negó. -Tengo que aprender sola. -Su hombro quedó expuesto, las tres terribles cicatrices, la camiseta ocultaba la que iba directa al pecho pero se podia advertir que era grande. Sabía que su familia sufrian al verla asi, pero no lo podía ocultar, aun así agradeció que no lloraran de manera histerica.
-Pero, ¿Eso te lo hizo unas rocas? -Le preguntó su madre, ella solo pudo asentir, ¿Que diria su familia si supieran el daño que puede hacer un demonio a un cuerpo humano? ¿Que pensarian de Sesshomaru o de sus bebes?
-¿No te duele? -Preguntó su hermanoo con unas lagrimas en sus inocentes ojos.
-No, Souta, no duele, porque no lo siento. Está muerto. -En ese momento si reaccionaron. La madre de Kagome se levantó de un salto y salió de la cocina.
Despues de consolar a su abuelo y prometerle que estaba bien y no le dolia nada fue tras su madre, la oia en su habitación gritando, mas bien parecia que le gritaba a alguien. Kagome no queria curiosear pero oyó algo que la heló.
-¿Un poco herida? ¡Practicamente no tiene brazo! Se supone que tu tienes que estar con ella. Ven y ¡aparece ya! ¿A que esperas? ¡No! Me da igual como cambie eso las coas. ¡Curala! ¡Me da igual que seas...! Si... Pero... Si... Esta bien... Hablaré yo... -Kagome no tenia ni idea de con quien podría estas hablando. De repente la vió salir de su habitación con el telefono en la mano. -Kagome, cielo, he hablado con un amigo, es medico. Podriamos ir y que te vean el brazo a lo mejor no es para tanto en nuestra epoca. -Kagome no lo había pensado vivia tanto en la epoca feudal que se acostumbraba a los retrasos de aquella epoca. Hoy en dia la medicina estaba muy avanzada.
-Tienes razon mamá. Quizas puedan curar mi brazo.
CONTINUARA...
