Los personajes de Marvel no me pertenecen (lastima) y solo los uso para divertirme
espero les guste, gracias a quien leen
_Citas_
Con el paso de las días las cosas se calmaron un poco, definitivamente Steve había hablado con todos, y respetaron su palabra, no intentarían molestar a Tony hasta que el diera señales de estar más calmado. Lo bueno es que todo salió bien, 3 días después del incidente Tony por su cuenta propia salió del taller, y almorzó con ellos de forma natural sin mencionar nada.
La naturalidad en su comportamiento les dio a entender que el tema estaba perdonado, aun así ninguno recibió invitación de regresar al taller, salvo el rubio, quien tenía su clave personal para ingresar.
-o-
Mientras entrenaba en el gimnasio, golpeando el saco, escucho a Natasha entrar, continuo sus golpes, esperando ella se uniera, le propusiera entrenar un poco o hablara, y solo se detuvo cuando sintió a la mujer parada a su espalda.
-que harás esta noche? – dio un golpe más y se giró a ella, Nat lucía una sonrisa, esa clase de sonrisa que él conocía, la que decía "problemas para él", suspiro resignado y se quitó las vendas de sus manos.
-es viernes no?... toca película – murmuro tranquilo, tratando de ver el trasfondo del asunto sin preguntarlo.
-hoy no… tienes una cita – la sonrisa en su amiga se transformó en una que le decía claramente no podría escaparse esta vez del asunto.
-Nat… ya hablamos de eso y… -
-nada Steve… ya lo organice, de igual manera no podremos cumplir contigo hoy – la mujer miro sus uñas mientras lo interrumpía – Clint y yo saldremos esta noche a una misión, posiblemente estaremos fuera unos días
-y si es una misión porque no me llamaron a mí? –
-porque necesitan sutileza, y tú traje no da precisamente eso-
-Nat… mi traje no…
-lo se lo sé – sonrió al interrumpirlo de nuevo – era una broma, además no tengo idea porque Nick no te llamo, solo sé que será un equipo pequeño, reconocimiento de área y localización de un elemento, tu tranquilo cap – golpeo ligeramente su hombro – preocúpate por tu cita, a las 8 en el restaurant grande de la calle donde fuimos a comer dulces el otro día… recuerdas no? – asintió, claro lo recordaba estaba a 2 cuadras de la torre – bien… se llama Cecilia, trabaja de enfermera y es muy simpática, así que se cortes y llega temprano – levanto un dedo en amenaza – nos vemos Steve… me contaras luego…
Y sin darle oportunidad de defensa, la que se supone es su amiga le dejo con la palabra en la boca y con un problema en la noche.
-o-
Incluso después de una ducha se sentía nervioso, había renunciado a ese tipo de vida cuando se sacrificó por su nación hace tanto tiempo en el hielo, y ahora resulta que se estaba vistiendo para tener una cita, como se supone enfrentaría algo así?...
-o-
15 minutos después estaba allí esperando, tomo un poco de agua para calmar su nerviosismo hasta que una chica de cabello castaño le regalo una sonrisa radiante, se levantó de la silla y la ayudo a sentarse.
-o-
La cena fue algo tranquilo, no podría negar que era una chica inteligente, simpática y muy linda, pero su mente se mantuvo distraída, no estaba al cien en lo que hacía, por lo que después de pagar un taxi que la llevara a su casa, estaba caminando de vuelta a la torre, aunque no tenía frio aun así llevaba su chaqueta y las manos en los bolsillos, sumido en sus pensamientos, la verdad es que en medio de la velada su cerebro se había tomado a la tarea de comparar cada acción de la chica con alguien completamente diferente, alguien sin duda más sarcástico menos femenino y sin duda más divertido.
Frunció el ceño mientras caminaba, era completamente absurdo el rumbo de sus pensamientos, se supone había salido con alguien, una chica agradable y simpática, y él se había comportado como un completo idiota porque su cerebro se reusaba a trabajar como debía, una cosa era admitir se sentía atraído, aceptar lo que sentía, pero de eso a dejarse dominar y que su vida girara en torno a sus fantasías ya era una locura, una que planeaba dejar de lado para seguir.
Sin darse cuenta se encontró a sí mismo en la entrada de la torre Stark, bien, esa era la última vez que se perdía de esa forma, camino tranquilo y llamo al ascensor, en cuanto entro a él y marco su piso procedió a quitarse la chaqueta y dejar al descubierto la camisa de cuadros usaba, según el equipo anticuada y aburrida, pero él se sentía cómodo con sus prendas de ropa.
Cuando el ascensor abrió sus puertas se encontró de frente con la cara de un Tony con el ceño fruncido, mejillas infladas y ojos desquiciados… Su lógica en ese instante tomo la agradable decisión de largarse de vacaciones. Observo a su compañero, llevaba una de sus franelillas negras, esas que usaba en el taller, pantalones ajustados y desgastados que lejos de verse mal, en el lucían increíblemente bien, pero era su rostro el que lo tenía sin palabras, Tony estaba furioso por algo, lo podía leer en sus ojos, apretaba los labios como conteniendo las palabras, entrecerró sus ojos y encontró su voz.
-Tony? – uso un tono suave y relajado, tanteando el terreno, maquinando a toda velocidad que pudo hacer el o que pudo pasar en su ausencia para encontrar esa situación frente a él.
El moreno dio un paso atrás, solo dando el espacio suficiente para que el recién llegado pudiera al fin salir del ascensor y entrar al recinto, los ojos castaños bajaron al suelo, y subieron por su cuerpo evaluando la vestimenta y el porte sin vergüenza aparente, y el rubio sintió su cuerpo temblar ante la mirada penetrante que sentía escanearlo.
-luces como un modelo anciano y anticuado – Tony llego al fin hasta sus ojos y se quedó allí clavado, lanzo la oración como siempre hacia, con un deje burla opacado por su enojo.
-gracias… supongo – murmuro sin entender la situación, no sabía si había sido un alago, una burla, una acotación al hecho que el mismo venia pensando, o qué demonios, pero sin duda no era momento para seguirle el juego al más bajo y ocasionar que fuera Steve el que recibiera la furia que aún se leía en los ojos de su compañero.
-Y bien? – el castaño lo miro de forma insistente, sacándolo de sus pensamientos, al parecer esperando una repuesta a una pregunta que jamás escucho pronunciarse.
-Eh?... –murmuro el rubio sintiéndose nervioso, esa mirada, y esa voz, Tony no estaba gritando pero se notaba molesto, su mente intento maquinar de nuevo tratando de analizar que había hecho o dejado de hacer para encontrarse con esa versión del genio, el otro sencillamente siguió mirándolo como si esperara algo, con ese brillo furioso y llamativo en sus ojos marrones, un brillo hipnótico que tenía el azul de Steve atrapado en ellos.
-Vamos Rogers… -escupió su apellido, perdiendo la paciencia con la lentitud del rubio- como te fue en tu "cita"…
-Oh eso..- Steve sonrió, aunque su sonrisa flaqueo al ver que la actitud del moreno no cambiaba, aun así decidió aferrarse a la pregunta hasta entender que pasaba- estuvo… bien… es simpática, muy lista…
-Muy lista?... simpática – Tony gruño, mientras interrumpía las palabras, observo como el genio llevaba una mano a su cabello y lo alborotaba más de lo que lo llevaba, y ahora que lo pensaba bien, el cabello de Tony estaba más desordenado de lo normal, como si este hubiera estado pasando su mano de forma constate por él, lo que lo hizo regresar al punto en cuestión que se debatía, que podría pasar para que el genio estuviera tan frustrado – saldrás de nuevo con ella?
La pregunta lo tomo por sorpresa por estar cavilando – no lo sé, quizás – y allí estaba, Tony abrió sus ojos, un destello de algo que lo hizo retroceder se hizo ver, esa mirada era extraña, extraña e intimidante, y el más alto tembló bajo ella, no le dio tiempo de analizar demasiado lo que había visto cuando el otro se dio la vuelta y camino a grandes zancadas por el pasillo hacia el bar.
Steve obligo a sus piernas a moverse cuando reacciono a lo sucedido, que diablos estaba pasando, lo alcanzo cuando el moreno tomaba un trago de algo en un vaso pequeño, suponía era fuerte porque el aroma llego hasta el antes de acercarse, ladeo el rostro y observo la espalda del moreno, estaba tenso, murmuraba para sí, y apretaba los labios de nuevo como si tratara de no escupir las palabras que amenazaban con salir, poco a poco la sonrisa fue apareciendo en su rostro cuando la lógica regreso a trabajar en su mente, analizo la actitud de su compañero y entendió el punto clave de todo lo que había pasado en los cortos minutos de llegar a casa.
-Tony? Estas celoso? – lo soltó sin más, sabiendo que al más bajo jamás le había gustado que el tartamudeara algo o le diera vueltas a un asunto.
-Perdón? –el moreno se giró a él, sus ojos dilatados y con el claro símbolo de haber sido descubierto, carraspeo y su mirada fue un candado, bloqueada por el mismo, aunque demasiado tarde porque el rubio había visto algo más.
-Que si este celoso? –camino unos pasos más hasta quedar frente a él, y sonrió de nuevo-
-Debería? – fue la respuesta tajante que recibió, eso más una ceja perfecta enarcada de forma sarcástica, algo común en el genio, algo realmente común para cualquiera que supiera era la actitud de defensa usaba al sentirse vulnerable.
-por supuesto que no, solo me preguntaba, tu actitud es extraña – Steve rodeo al moreno y paso a su costado, tomo la botella había dejado sobre la encimera del bar, Vodka, arrugo el ceño y paso buscando algo de su agrado, tomo una de Brady y se sirvió un trago para el, sentándose frente a su compañero que seguía de pie – no recuerdo hacer nada malo, tampoco que estuvieras de ese humor antes de irme – tomo un trago alzando el vaso frente a su rostro y continuo hablando con calma – así que dado no estuve más que dos horas fuera de aquí, dudo mucho que el mundo decidiera entrar en guerra o pasara algo lo suficientemente grande…. – dejo la oración incompleta como si meditara sus palabras y soltó lo otro con calma – estaba pensando en celos por tu recibimiento, es extraño no? – Lo miro con inocencia – tu jamás sales a recibirme cuando salgo, y de repente hoy decides hacerlo, y cabe destacar con un humor bastante poco agradable – le sonrió con tranquilidad como si hablaran del clima y dejo el vaso sobre la mesa.
-deberías usar un posa vasos – evadió todo lo que el otro le había dicho con elegancia – eso es madera fina y si la rayas te mato- y sin más tomo la botella que antes tomaba, su vaso y camino a la salida – Buenas noches Steve.
El aludido no pudo evitar un sonrisa, una completamente diferente a la que alguna vez adornara sus labios, una que podría clasificarse como divertida, victoriosa u orgullosa, una sonrisa que el moreno no pudo apreciar en su huida de la habitación, pero que sin duda, quizás, observaría en un futuro, porque Steve acaba de descubrir que le gustaba mucho esa nueva actitud del genio, y planeaba hacer lo que estuviera en sus manos para descubrir si lo que había sentido, eran celos.
-o-o-o
alguna sugerencia ! gracias por leer
