Los personajes de Marvel no me pertenecen... (lastima)
gracias a los que siguen aqui... disfruten...
-Ignorando-
Dos días después de su cita, a penas y había visto a Tony, este como siempre refugiado en su taller, como cada día el bajaba a dejarle alimento y bebida, pero el moreno se dedicaba a ignorarlo, y aunque normalmente era así cuando estaba concentrado para Steve esta actitud era diferente, la sentía distante, como si una barrera invisible se hubiera interpuesto entre ambos.
Mientras preparaba la cena de esa noche, concentrado en lo que hacía se planteó que quizás debería disculparse, a lo mejor el no debió tomar esa clase de confianza con el genio y por eso estaba molesto, quizás había sido algo más y el por su necesidad de ser aceptado o recibir algo de atención había malinterpretado las cosas, Tony tenía una vida, un trabajo y personas lo rodeaban, a lo mejor alguna de ellas, a lo mejor un proyecto que saldría mal, existían muchas razones para que el hombre estuviera de malas, y el en su necesidad de sentirse primero arruino las cosas.
Quizás el moreno solo quiso saber cómo había salido todo, después de todo era la primera vez salía en una cita no?. Suspiro resignado mientras servía la cena y la acomodaba en la bandeja que siempre usaba, su apetito estaba por el suelo y dado que aún no volvían los demás esa noche cocino solo para Tony.
-o-
Dos días más y se estaba volviendo loco con la indiferencia, y no es que no lo viera, el seguía asistiendo a sus momentos en el laboratorio del genio, pero Tony se limitaba a continuar su trabajo sin dirigirle una mirada, el silencio era tan incómodo que no aguantaba mucho para irse cabizbajo a su habitación.
Lo cierto es que fueron noches duras... Si antes Steve no dormía ahora mucho menos, pensando en su cama se dio cuenta que efectivamente el moreno se había metido en su interior de una forma cálida y reconfortante que le ayudaba a lidiar con cada nuevo día enfrentaba, y ahora que no lo tenía…
-o-
Unos días más pasaron y la torre cobro vida con la llegada de los espías a ella, no paso mucho para que el genio no tuviera excusas para empezar a salir de su lugar y cenar con ellos como siempre, pero Steve no tenía paciencia para más, no soportaba más la situación, casi cumplía una semana del castigo que al parecer el genio le había impuesto, así que después de cenar y garantizar que sus compañeros habían vuelto a sus rutinas, camino con energía y decisión al laboratorio.
La puerta se abrió y Tony después de varios días ignorándole giro en su silla y le sonrió de forma radiante y seductora, dejándolo sin aliento o palabras.
-hey grandote!… te estaba esperando, quieres ir por unos tragos? – la naturalidad con que el moreno le hablo hizo que el rubio hiciera corto circuito, es decir, hace 2 minutos lo estaba ignorando y ahora le invitaba a salir? No… el iba a decir varias cosas y lo haría, frunció el ceño y lo miro con seriedad, preparado para soltar el discurso había planeado.
-claro a qué hora? – bien Steve… bien…
-Tragos-
Las copas iban y venían, estaban ambos sentados uno frente al otro en la barra del primer bar encontraron cerca de la torre, eso porque Steve se rehusó a ir en auto sin tomarían, y porque realmente hacia una noche bonita para caminar.
En ningún momento de la noche mencionaron el incidente, volvían a ser ellos dos como si nada hubiera pasado, hablando y riendo entre tragos, Steve con una cerveza en mano y Tony con su trago de whisky.
-así que básicamente eso es, la aleación de metal con la tela protegerá tu cuerpo de mejor manera, eso y dejaras de usar esas mallas que me provocan – el guiño lo hizo sonrojar y negó, como todo buen genio Tony aprovecho esos días para diseñarle un nuevo traje, y mientras el escuchaba al hombre, lo cierto es que no entendía nada, salvo lo importante, Tony estaba pensando en el mientras lo fabricaba.
-no sé si sentirme alagado o salir huyendo de ti –le devolvió la sonrisa a su acompañante, vaciando su vaso de un trago.
-tengo una duda… -Tony entrecerró sus ojos al vaso vacío y miro al de ojos azules – lo que dicen los informes es real?... no puedes embriagarte? – Steve le negó con una sonrisa – con nada de nada? – el genio frunció el ceño, y sus ojos destellaron, por alguna extraña razón, el cuerpo de Steve tembló ante esos ojos castaños.
-bueno, no es como si tuviera tiempo de probar todos los tipos de alcohol existen… pero es real… no puedo embriagarme… - elevo sus hombros indiferente intentando restar importancia al asunto.
Pero Rogers debería saber que con un Stark ningún asunto era poco importante, menos tratándose de un reto.
-Embriagado-
Y como todo lo que bien empieza mal termina, allí estaba Steve llevando como un saco a un ebrio Tony Stark, porque? Por qué el hombre había querido ver si era verdad el asunto, lo había hecho probar el Whisky, vaciando entre ambos 2 botellas cada uno, sin efectos el mas alto, pero con la consecuencia que llevaba en sus hombros.
-tienes un trasero tan redondo… los Pilates funcionan… - Steve suspiro por décima vez en ese rato, Tony estaba con sus codos apoyados en su espalda y su rostro apoyado en sus manos mirando hacia abajo con un sonrisa ebria. Habían pagado la cuenta y salido del lugar hacia unos cortos minutos y todo ese trayecto de camino a la torre el genio no hacía más que elogiar cualquier parte de su anatomía, poniéndole nervioso y haciéndolo sonrojar, lo que era una ventaja al llevar al moreno de espaldas.
Entro al fin a la torre y luego al ascensor, bajo al genio hasta dejarlo de pie y este no hacia mas que mirarlo fijamente, lo que hizo que el soldado se sintiera arrepentido de no dejarlo como estaba, entrecerró sus ojos clavando sus ojos en el para no demostrar temor, pero su fachada de chico serio se fue al suelo cuando sintió una mano en su trasero.
-que…. Que haces Stark? – abrió sus ojos alarmados y el moreno se limitó a sonreír y apretar con fuerza.
-son firmes… me gustan
El puñetazo sin duda fue demasiado… demasiado porque él estaba ebrio, demasiado porque lo dejo inconsciente…
-o-
Coloco una sábana sobre el cuerpo, y se sentó junto a él en la orilla, de forma extraña su mano se movió apartando un mechón de cabello castaño que se pegaba a la frente del moreno, sus dedos bajaron por su mejilla y acariciaron el fino moretón que ya se había formado a la altura de su quijada, suspiro, que idiota había sido, Tony jamás le perdonaría eso, pero en serio el lucia tan apacible así dormido, respirando con calma, con sus labios entreabiertos, los acaricio con suavidad, suaves al tacto, que se sentiría besarlo?.
Aparto su mano como si de golpe le hubiera quemado y abrió sus ojos con alarma, que diablos acababa de pensar?. Bien… él había admitido que el genio le atraía, pero pensar en esas cosas…
-S….Steve…. – el susurro fue suave, pero potente, el rubio clavo sus ojos en esa boca, está seguro que se había movido, seguro su nombre había salido de esos labios hace segundos tocaba, y que habían dejado en sus dedos un cosquilleo agradable… el moreno se movió, sujeto su cintura y lo tumbo en la cama recostándose en él y abrazándolo con una pierna como si el más grande fuera un enorme oso.
El sonrojo de Steve era capaz de iluminar la habitación, estaba seguro de eso, la calidez del cuerpo del más bajo lo envolvió de forma inmediata, demasiado atrayente, demasiado cómodo, cerró sus ojos y por primera vez desde que había despertado, ninguno de los dos despertó por malos sueños.
-o-o-o
Algun comentario?...
gracias por leer
